(ACI Prensa/InfoCatólica) Este 9 de julio, la Iglesia Católica en Colombia celebró la fiesta de la Virgen de Chiquinquirá, patrona del país, con una Misa a las afueras del santuario mariano a la que asistió el presidente electo, Abelardo de la Espriella. Una vez culminada la Eucaristía, De la Espriella ingresó al templo junto a su esposa para consagrarse a la Madre de Dios y pedirle que interceda ante el Señor por su próximo gobierno.
De la Espriella, quien asumirá como presidente de Colombia el próximo 7 de agosto, llegó al municipio de Chiquinquirá, en el departamento de Boyacá, con su esposa Ana Lucía Pineda, para asistir a la Eucaristía que presidió el obispo local, Mons. Ramón Alberto Rolón. Ambos esposos estuvieron ubicados en los asientos dispuestos a un lado del altar, levantado como cada año en el atrio de la basílica mariana, frente a la plaza de la Libertad, que se llenó de cientos de devotos.
Terminada la Misa, De la Espriella y su esposa ingresaron al santuario junto con los frailes dominicos y Mons. Rolón, y se dirigieron hacia el altar donde se encuentra el cuadro del siglo XVI de la Virgen de Chiquinquirá para arrodillarse y recitar cada uno la oración de consagración.
«Que toda vida humana sea respetada desde su concepción»
Acto seguido, el presidente electo leyó una oración escrita personalmente para consagrar también a Colombia a la Virgen y pedirle que custodie a las familias y haga «de cada hogar colombiano una pequeña Iglesia doméstica donde Cristo reine en los corazones». También consagró las instituciones y autoridades civiles y militares del país: «Obtén para ellos rectitud de conciencia, amor por la verdad, espíritu de servicio, sabiduría en las decisiones y firme compromiso con la justicia», expresó.
«Hoy ponemos bajo tu amparo el don sagrado de la vida. Que toda vida humana sea respetada, protegida y defendida desde su concepción hasta su muerte natural», añadió De la Espriella, quien también pidió por la dignidad humana. «Ayúdanos a construir una cultura de la vida, del amor y la solidaridad», solicitó a la Virgen.
«El pueblo ora por usted»
Durante su homilía, Mons. Rolón recordó que ante la Virgen de Chiquinquirá «han orado los sencillos, los sabios, los gobernantes, los campesinos, los niños, los ancianos, las mujeres». En ese sentido, saludó la presencia del presidente electo y de las autoridades que lo acompañaron: «El pueblo colombiano ha puesto con su voto su confianza en usted, en su temple, en su prudencia para que dirija los destinos de esta nación. El pueblo ora por usted», expresó.
El obispo de Chiquinquirá recordó que el Evangelio enseña que toda autoridad debe «ponerse bajo la luz de la voluntad divina, porque sólo así puede orientarse al bien común, no al interés particular». El prelado también llamó a la conversión de los corazones de los colombianos, al indicar que la paz «no es únicamente ausencia de violencia», sino «una obra cotidiana que se edifica con respeto por la dignidad humana, por instituciones justas, con familias reconciliadas, con ciudadanos capaces de reconocerse como hermanos».
Este año se cumplen 107 años de la coronación pontificia de la Virgen de Chiquinquirá, otorgada por el Papa Pío X en 1919. Además, es la primera ocasión en que su día se celebra con el carácter de fiesta nacional, de acuerdo con la Ley 2578 de 2026 sancionada a inicios de junio.







