(NCRegister/InfoCatólica) La policía investiga como asesinato la muerte de la veterana política católica británica Ann Widdecombe, según informaron las autoridades el 10 de julio, un día después de su fallecimiento a los 78 años.
La política, que se convirtió al catolicismo a comienzos de la década de 1990, fue hallada muerta el 9 de julio en su domicilio de Dartmoor, en el suroeste de Inglaterra. Los primeros informes apuntaban a que podría haber muerto tras una caída en su casa, pero en una declaración del 10 de julio la policía de Devon y Cornualles anunció que había abierto una investigación por asesinato.
Los agentes «están llevando a cabo amplias pesquisas sobre las circunstancias que rodean la muerte de la señora Widdecombe», señaló el comunicado, que añadía que los investigadores realizaban exámenes forenses del lugar de los hechos. «Nuestra investigación por asesinato está en sus primeras etapas, pero avanza a un ritmo significativo», declaró la inspectora jefe Ilona Rosson, quien precisó que se desplegaban todos los recursos necesarios para averiguar lo sucedido y localizar al responsable, «que creemos que es un varón blanco».
Más tarde, ese mismo 10 de julio, la policía informó de que un sospechoso varón de 26 años había sido detenido y se encontraba bajo custodia. Las autoridades indicaron que el suceso no estaba siendo tratado como terrorismo.
Del anglicanismo a la firmeza católica
Miembro del Partido Conservador, Widdecombe ocupó durante décadas diversos cargos públicos, entre ellos el de diputada y el de ministra de Prisiones bajo el primer ministro John Major. Se convirtió al catolicismo en 1993, después de que la Iglesia de Inglaterra comenzara a ordenar mujeres. En una entrevista con The New Statesman describió a la iglesia inglesa como «un enorme fardo de paja», siendo la ordenación de mujeres «la última gota».
«Durante años me había desilusionado que la Iglesia de Inglaterra transigiera en todo. A la Iglesia católica no le preocupa si algo es impopular», declaró entonces. A lo largo de su vida como católica fue una firme defensora de la Iglesia y de sus enseñanzas, especialmente sobre la santidad de la vida y la santidad del matrimonio. Nunca se casó y vivió con su madre viuda, Rita, en Londres, hasta que esta falleció en 2007 a los 95 años.
«Lo grandioso del catolicismo es que no transige»
En una de sus últimas entrevistas antes de morir, concedida al periodista Colm Flynn, de EWTN News, en septiembre de 2025, afirmó que «lo grandioso del catolicismo es que no transige». «Algo es verdadero o es falso. Es correcto o incorrecto. Es pecado o no lo es», dijo. En la Iglesia católica —añadió— no hay «nada del interminable enredo que se daba con la Iglesia anglicana».
Widdecombe sostuvo además que la Iglesia «atrae a los jóvenes» en la época actual, y señaló un repunte del interés religioso y un aumento en la venta de Biblias, así como los altos niveles de devoción en el Sur global, incluida África. «Vivimos en un tiempo sorprendentemente optimista», concluyó.







