(NCRegister/InfoCatólica) La mayor cadena de abortos de Estados Unidos, Planned Parenthood, ha recuperado el acceso a los fondos federales que había perdido apenas un año atrás. Desde el 5 de julio, sus clínicas vuelven a poder facturar a Medicaid el reembolso de anticonceptivos, pruebas de enfermedades de transmisión sexual y otros servicios no relacionados directamente con el aborto.
Una desfinanciación con fecha de caducidad
El origen del retroceso está en los límites de la propia norma. La administración Trump había retirado los fondos a Planned Parenthood a través de la llamada One Big Beautiful Bill Act, pero la medida se estableció únicamente por un año, y no de forma permanente ni por la década que reclamaban los defensores de la vida. Consumido ese plazo, el dinero del contribuyente vuelve a fluir hacia el gigante del aborto, para indignación de un movimiento provida que había advertido reiteradamente de esta consecuencia y que reprochó a los responsables políticos no haber mantenido el bloqueo de fondos.
La reacción del movimiento provida
Kelsey Pritchard, directora de comunicación de SBA Pro-Life America, expresó el amargo contraste de las fechas: «A medida que celebramos el 250.º aniversario de nuestra nación, fundada sobre el derecho a la vida, se reanudó la financiación a los grandes negocios del aborto, que se benefician de arrebatar ese derecho a un número récord de estadounidenses e incrementan nuestra principal causa de muerte año tras año». Pritchard subrayó que «es la expectativa por defecto del movimiento provida que el Congreso renueve la retirada de fondos a Planned Parenthood y a las empresas del aborto», y recordó que su organización invierte 160 millones de dólares en 2026 y 2028 para respaldar a candidatos republicanos provida.
En la misma línea se pronunció Lila Rose, presidenta de Live Action: «En el 250.º aniversario de América, el Congreso tuvo la oportunidad de honrar la promesa fundacional de que todo ser humano tiene un derecho, dado por Dios, a la vida. En cambio, al no prorrogar la retirada de fondos a Planned Parenthood, los legisladores permitieron que el dinero de los contribuyentes volviera a fluir hacia la mayor cadena de abortos de la nación». Por su parte, la doctora Christina Francis, presidenta de la Asociación Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos Provida, lamentó: «Veo el fracaso del Congreso a la hora de impedir que nuestros impuestos subsidien el molino de abortos de Planned Parenthood como un golpe a las libertades esenciales de los niños por nacer».
La lucha continúa
Kristan Hawkins, presidenta de Students for Life of America, instó a los defensores de los no nacidos a no desfallecer y a seguir combatiendo el aborto, al constatar que Planned Parenthood vuelve a ser elegible para recibir dinero de los contribuyentes. Los defensores de la vida insistieron en que el aborto continúa siendo, año tras año, la principal causa de muerte en el país. Requerida a dar su versión, la propia Planned Parenthood no respondió a la solicitud de comentarios en el momento de la publicación.







