(InfoCatólica) Mons. Rubens Miraglia Zani es Doctor en Derecho Canónico por la Lateranense, Doctor en Teología, Licenciado en Filosofía, profesor, exorcista y autor de diversos libros. Pertenece a la diócesis de Bauru (Brasil).
Le hemos pedido que conteste a algunas preguntas en relación con la situación de los clérigos y fieles lefebvrianos de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) tras las nuevas excomuniones que se han producido recientemente.
- Muchas gracias por concedernos esta entrevista, monseñor. Se ha discutido mucho en los últimos años sobre si la FSSPX estaba en cisma formal, en cisma material o solo en situación irregular. ¿Han zanjado la cuestión el decreto y la nota explicativa del Dicasterio para la Doctrina de la Fe?
El cisma fue tanto formal como material y no una simple irregularidad, según la Nota del Pontificio Consejo para los textos legislativos del 1988 (que fue el punto álgido de la crisis entre la Iglesia y la FSSPX, ahora retomada por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe y publicada en Communicationes 29 [1997] 239-243).
El núm. 4 del Motu proprio Ecclesia Dei (02/06/1988) explica cuál fue la «raíz doctrinal de este acto cismático» y el n. 5c hace una advertencia formal: a la adhesión formal al cisma le sigue la excomunión establecida por el derecho canónico universal (CIC, can. 1364, par. 1) no solamente para los obispos ordenantes y ordenados sin mandato pontificio, sino también para los fieles que se adhieran.
- La FSSPX ha repetido que considera nulas las excomuniones que sufrieron latae sententiae sus obispos. Hasta donde podemos saber y en el fuero externo, ¿hay alguna razón para dudar de que sean excomuniones válidas?
No hay razón alguna para que dudemos de la validez de la excomunión, ni desde el punto de vista teológico, ni del canónico.
- Se ha alegado que hay comportamientos contra la fe o la moral de algunos miembros de la Iglesia que se toleran habitualmente y, por lo tanto, la Santa Sede ha «perdido» la autoridad para disciplinar a la FSSPX. ¿Es eso cierto?
Es sabido que un error jamás puede justificar otro. Incluso admitiendo la hipótesis de que la misma Santa Sede haya tolerado o hecho la «vista gorda» ante los errores de algunos de sus miembros (por ejemplo, en el pontificado anterior, el caso Rupnik), eso jamás proporcionaría un «permiso» o «licencia» a la FSSPX ni a ninguna otra realidad eclesial, personal o colectiva, para hacer lo que le diera la gana, y menos todavía conllevaría que, de alguna manera, la Santa Sede perdiera su autoridad.
- El Card. Fernández, en su nota, ha advertido que las confesiones y los matrimonios celebrados por sacerdotes de la FSSPX ya no serán válidos. ¿A qué se debe esto, en términos sencillos?
Hay que tener jurisdicción para poder celebrar válidamente los sacramentos de la Penitencia y del Matrimonio. Los cismáticos no la tienen y, por lo tanto, no pueden celebrarlos válidamente.
- Para que esos dos sacramentos dejen de tener validez en el ámbito de la FSSPX, ¿basta este anuncio del Dicasterio o es necesario que se anulen formal y específicamente las licencias concedidas por el Papa Francisco?
Las licencias anteriormente concedidas cesan de inmediato al producirse la consumación del cisma.
- El resto de sus sacramentos (bautismo, eucaristía, confirmación, orden sacerdotal y unión de enfermos) son válidos. ¿Significa eso que no hay problema en recibir esos sacramentos de sacerdotes u obispos de la FSSPX?
Sí que hay problemas en recibir los demás sacramentos sin verdadera necesidad (cómo la falta de otro sacerdote, por ejemplo), porque hay una adhesión formal al cisma de la FSSPX por parte de los fieles, aunque no afecte a la validez de los sacramentos en sí mismos, como ocurría con los que hemos mencionado anteriormente citados (Penitencia y Matrimonio) por falta de jurisdicción.
Hay que recordar que, además de válidamente, los sacramentos deben recibirse lícitamente.
- La nota del Dicasterio para la Doctrina de la Fe afirma que acudir a regularmente a Misa en las capillas de la FSSPX es desaconsejable y conlleva peligro de adhesión al cisma. ¿Es esto una forma demasiado dura de tratar la cuestión o sucede algo parecido con, por ejemplo, el cisma ortodoxo?
Es la misma situación que existe en relación con el cisma ortodoxo: nosotros, los católicos, no podemos recibir el sacramento de la Eucaristía de los ortodoxos. Esto conlleva el error de la intercomunión in sacris (es decir, de una aparente unidad en la Fe y de Régimen, algo totalmente falso). No podemos lícitamente comulgar en una celebración ortodoxa excepto en caso de necesidad.
- Algunos han criticado que el proceso que se ha indicado para que los fieles laicos de la FSSPX vuelvan a la comunión con la Iglesia es demasiado complicado. ¿Se trata de un proceso excepcional o es lo habitual para los seguidores de un grupo cismático?
El proceso es similar para cualquier grupo cismático. Las «complicaciones» no son más que garantías para que se realice un rechazo formal del cisma.







