León XIV aprueba el decreto de martirio de veinte sacerdotes de Ibiza asesinados en 1936
Icono de los mártires españoles de la República y la Guerra Civil

Asesinados por odio a la fe

León XIV aprueba el decreto de martirio de veinte sacerdotes de Ibiza asesinados en 1936

Veinte sacerdotes ibicencos asesinados en la Guerra Civil serán beatificados tras el decreto aprobado por León XIV, que también reconoce las virtudes heroicas de la jerónima Clara Andreu y Malferit.

(InfoCatólica) El Papa León XIV ha autorizado este miércoles la promulgación de varios decretos relativos a causas de canonización y beatificación, entre los que destacan dos de especial relevancia para la Iglesia en España: el reconocimiento del martirio del siervo de Dios Juan Torres Torres y diecinueve compañeros, sacerdotes diocesanos asesinados por odio a la fe en Ibiza en 1936, y el de las virtudes heroicas de la sierva de Dios Clara Andreu y Malferit, monja jerónima mallorquina del siglo XVII.

Los decretos fueron aprobados tras la audiencia concedida al prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, el Cardenal Marcello Semeraro.

Veinte sacerdotes mártires de la persecución religiosa

Los veinte sacerdotes diocesanos fueron asesinados entre el 7 de agosto y el 13 de septiembre de 1936 en el territorio de la diócesis de Ibiza, en el contexto de la persecución religiosa desatada en España durante la Guerra Civil. El reconocimiento del martirio abre la puerta a su beatificación.

Juan Torres Torres, cabeza del grupo, nació en Eivissa el 20 de abril de 1912. Fue ordenado sacerdote el 6 de junio de 1936 en la catedral de Ibiza y ejerció como ecónomo de la parroquia de Nuestra Señora del Pilar de Formentera. Apenas dos meses después de su ordenación fue asesinado junto a sus compañeros.

La diócesis ibicenca conmemora cada 13 de septiembre la memoria de estos sacerdotes, convertidos en símbolo de fidelidad a Cristo. El proceso de beatificación se inició el 23 de noviembre de 2008.

Clara Andreu, la monja jerónima acusada de visiones diabólicas

El segundo decreto español reconoce las virtudes heroicas de Clara Andreu y Malferit, nacida el 4 de diciembre de 1596 en Palma de Mallorca con el nombre de pila de Bárbara Onofría. Ingresó con ocho años en el monasterio girolamino de San Bartolomé de Inca, donde adoptó el nombre de Clara al coincidir con otra religiosa homónima.

Ejerció los cargos de enfermera, maestra de novicias y encargada de las cuentas de la comunidad. Fue acusada de profesar cultos populares que alarmaron a las autoridades eclesiásticas. En 1627 se le tomó declaración sobre visiones, signos y fenómenos que decía percibir, y se le obligó a declarar que eran obra del diablo y no de Jesucristo.

Falleció el 24 de junio de 1628 en Inca. Se ordenó un entierro discreto para evitar que el pueblo le profesara devoción. En 2011, tras un proceso de siglos, se reinició la solicitud para su canonización.

Otros decretos: Bélgica, Estados Unidos e Italia

Junto a los dos decretos españoles, León XIV reconoció también las virtudes heroicas de otros cuatro siervos de Dios: Júlio María De Lombaerde, sacerdote belga de la Congregación de los Misioneros de la Sagrada Familia, fundador de varias congregaciones religiosas, nacido en Waregem (Bélgica) en 1878 y fallecido en Brasil en 1944; María Teresa Tallon, fundadora de la Congregación de las Visitadoras Parroquiales de María Inmaculada, nacida en Hanover (Estados Unidos) en 1867 y fallecida en Monroe en 1954; María Agnese Tribbioli, fundadora de la Congregación de las Hermanas Pías Obreras de San José, nacida en Florencia en 1879 y fallecida en la misma ciudad en 1965; y María Petra Giordano, monja profesa de la Orden de los Predicadores, nacida en Nápoles en 1912 y fallecida en Bibbiena en 2006.

1 comentario

Ignacio María
Me parece una excelente noticia y hay que agradecérselo al Papa, pero las beatificaciones tienen que volver a hacerse en Roma con solemnidad, como siempre se habían hecho.
18/06/26 3:01 PM

Dejar un comentario



Los comentarios están limitados a 1.500 caracteres. Faltan caracteres.

No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.

Los comentarios aparecerán tras una validación manual previa, lo que puede demorar su aparición.