(ACI Prensa/InfoCatólica) Un tribunal federal de Nigeria ha condenado a muerte a cuatro hombres declarados culpables del ataque terrorista del Domingo de Pentecostés de 2022 contra la parroquia de San Francisco Javier en la ciudad de Owo, estado de Ondo. El atentado, perpetrado durante la celebración de la Santa Misa, dejó al menos 40 fieles asesinados —entre ellos varios niños— y más de cien heridos, y constituye uno de los crímenes anticristianos más graves registrados en África occidental en los últimos años.
El ataque y sus consecuencias
Los perpetradores entraron a la iglesia el 5 de junio de 2022, abriendo fuego contra los fieles y detonando artefactos explosivos en plena celebración de la Santa Misa de Pentecostés. La parroquia permaneció cerrada durante meses para permitir las reparaciones necesarias y la recuperación de los supervivientes. Volvió a abrir sus puertas en abril de 2023.
Los cuatro condenados son Idris Abdul Malik Omeiza, de 25 años; Al Qasim Idris, de 20; Jamiu Abdul Malik, de 26; y Abdul Haleem Idris, de 25. Un quinto acusado, Momoh Otuho Abubakar, fue absuelto por falta de pruebas. Todos fueron además condenados por pertenencia al grupo terrorista Al-Shabaab, conspiración para cometer actos terroristas, secuestro, toma de rehenes y homicidio.
La reacción del obispo local
En el quinto aniversario de la tragedia, el obispo diocesano, monseñor Jude Arogundade, expresó su dolor ante las heridas que el ataque continúa dejando en la comunidad y reaccionó con sobriedad al fallo: «La gente dirá que al menos se hizo justicia, que se hizo algún nivel de justicia. Pero al mismo tiempo, esto no devuelve la vida a las 41 personas que fueron brutalmente asesinadas ese día».
El prelado añadió: «La ley del país ha seguido su curso. Eso no tenemos nada que decir al respecto, aparte de que somos un país y el país se rige por sus constituciones y leyes, y estas deben ser respetadas».
El veredicto y la postura de la Iglesia
El juez Emeka Nwite del Tribunal Federal Superior de Abuja señaló que «la acusación ha probado con éxito, más allá de toda duda razonable, los nueve cargos contra los cuatro primeros acusados».
La sentencia capital fue emitida en un contexto en el que la Iglesia Católica se opone a la pena de muerte. En 2018, el Papa Francisco autorizó una modificación del número 2267 del Catecismo de la Iglesia Católica, declarando la pena de muerte «inadmisible» en cualquier caso y llamando a su abolición. El Papa León XIV reafirmó esta enseñanza en abril pasado.
En la práctica, las ejecuciones son muy infrecuentes en Nigeria, dado que requieren la aprobación de los gobernadores estatales, quienes habitualmente la retienen. El último caso de pena capital ejecutada en el país data de 2016. A finales de 2023, el número de reclusos en el corredor de la muerte superaba los 3.000.
El gobernador del estado de Ondo, Lucky Aiyedatiwa, celebró el fallo: «El tribunal ha hecho lo correcto», declaró, calificando la sentencia como «una victoria para nuestro estado y justicia para las víctimas y sus familias». Los abogados defensores anunciaron que recurrirán la decisión.







