(InfoCatólica) Desde el 3 de mayo de 1926, los fieles de la iglesia de Santa Ana de Río de Janeiro se turnan, día y noche, ante el Santísimo Sacramento expuesto en el altar mayor. Un siglo de oración sin pausa, sostenida por una promesa que el arzobispo fundador hizo al Señor en nombre de Brasil.
Fue aquel día cuando el entonces arzobispo de Río de Janeiro, Sebastião Leme Silveira Cintra, instituyó en ese templo la Congregación del Santísimo Sacramento, encomendando a los monjes la dirección de la Obra de Adoración Perpetua. Al exponer solemnemente el Santísimo Sacramento ante la comunidad reunida, pronunció unas palabras que cien años después siguen siendo honradas: «Tú, Señor Jesús, permanecerás expuesto en este altar día y noche, porque te prometo que los brasileños se arrodillarán ante Ti aquí, día y noche, hasta el fin del mundo».
Según recoge el periodista Andrea Gagliarducci, desde ese momento los fieles de la parroquia se han alternado en turnos organizados para que la oración nunca se detenga.
Uno de los ostensorios más grandes del mundo
La iglesia de Santa Ana atesora uno de los ostensorios más grandes del mundo, con una altura aproximada de 2,5 metros. El templo es además la primera sede de la Congregación del Santísimo Sacramento en Brasil y, hecho singular, la primera sede central de Alcohólicos Anónimos en el país.
El sacerdote polaco compañero de un futuro Papa
Detrás del crecimiento del número de fieles que participan en la adoración hay una figura singular: el sacerdote polaco Stanisław Starowieyski, compañero de estudios de Karol Wojtyła en el Angelicum de Roma, a quien el propio Juan Pablo II menciona en su obra Don y misterio.
Tras obtener el doctorado en teología en 1952, las autoridades comunistas le negaron el regreso a Polonia. Ni siquiera las gestiones del Cardenal Adam Sapieha, arzobispo de Cracovia, lograron torcer la decisión del régimen. Así, en 1953, el padre Starowieyski partió como misionero hacia Brasil.
Una vida entregada al Santísimo Sacramento
Entre 1954 y 1968 enseñó teología y ejerció como director espiritual en el seminario de la archidiócesis de Porto Alegre. Posteriormente, entre 1968 y 1972, prestó servicio en dos parroquias de la archidiócesis de Río de Janeiro. El 10 de febrero de 1973 ingresó en la Congregación del Santísimo Sacramento y pronunció sus votos perpetuos el 13 de febrero de 1977.
Gran devoto y apóstol del Santísimo Sacramento, se distinguió por su piedad eucarística y por su dedicación a promover las vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa. Mantuvo una nutrida correspondencia con el Cardenal Wojtyła y, cuando este fue elegido Papa, la alegría de sus compañeros fue inmensa. Pudo encontrarse con el Santo Padre durante dos visitas apostólicas a Brasil y, en 1985, fue recibido como huésped de honor en el Vaticano.
El padre Stanisław Starowieyski falleció el 22 de mayo de 1986 en Río de Janeiro, ciudad en cuyo cementerio descansan sus restos.






