(VaticanNews/nfoCatólica) El Sínodo de la Iglesia ortodoxa georgiana, reunido el pasado domingo 11 de mayo en la catedral de la Santísima Trinidad de Tiflis con la participación de 1.200 delegados de todo el país, eligió al metropolita de Senaki y Chkhorotsku, Shio, como nuevo Catolicós-Patriarca. Sucede a Elías II, fallecido el 17 de marzo, de cuya sede patriarcal era locum tenens desde entonces.
El nuevo Patriarca, que toma el nombre de Shio III, recibe automáticamente los títulos de arzobispo de Mtskheta-Tiflis y metropolita de Abjasia y Bichvinta. Su ceremonia de entronización se celebró ya en la mañana del martes 12 de mayo en la catedral de Svetitskhoveli, templo patriarcal de Mtskheta que es símbolo de una tradición cristiana que se remonta al siglo IV, cuando Santa Nino de Capadocia convirtió al rey Miriam III del reino de Kartli e hizo de Georgia uno de los primeros territorios del mundo en adoptar el cristianismo como religión oficial.
«Unificadora de la nación»
Poco antes de su elección, Shio III afirmó que, con la ayuda del Señor, «la Iglesia ortodoxa georgiana, que siempre ha sido unificadora de la nación, defensora de la verdadera fe, de la lengua georgiana, de las tradiciones y de la memoria histórica, continuará por este camino».
Las palabras del nuevo Patriarca resuenan con especial fuerza en una Iglesia cuya historia se confunde con la de Georgia misma. Autocéfala (es decir, con derecho a gobernarse sin depender de ningún otro patriarcado) desde aproximadamente el año 466, fue bastión de identidad frente a la dominación persa y otomana, resistió la supresión impuesta por el Imperio ruso en 1811 y sobrevivió a las purgas soviéticas, que redujeron sus templos abiertos de más de dos mil a apenas unas decenas. Tras la independencia de 1991 protagonizó un renacimiento que hoy la sitúa como la institución de mayor confianza pública del país, con más de tres millones de fieles y estatus constitucional.
Un perfil singular en la Ortodoxia
La Iglesia georgiana presenta un perfil especialmente singular dentro del mundo ortodoxo. En 1997 el Patriarcado de Georgia abandonó el Consejo Mundial de Iglesias, y en 2016 declinó participar en el Concilio Panortodoxo de Creta: dos decisiones que reflejan una línea que prioriza la integridad dogmática y litúrgica sobre el diálogo interconfesional. Esa posición conservadora la distingue tanto del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla (más abierto al ecumenismo) como del de Moscú (cuyo conservadurismo tiene un componente geopolítico difícilmente separable de los intereses del Estado ruso).
Nacido en Tiflis hace 57 años con el nombre de Elizbar Teimuraz Mujiri, Shio III obtuvo entre sus diversos estudios el diploma de violonchelo en el Conservatorio Estatal. Recibió la tonsura monástica en 1993 con el nombre de Shio y fue ordenado diácono y, en 1996, sacerdote. Completó su formación teológica en Moscú y fue sucesivamente abad en Tiflis, obispo, arzobispo y metropolita (en 2010).
Felicitación del cardenal Koch
El cardenal Kurt Koch, prefecto del Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, envió un mensaje de felicitación en el que expresó su deseo de que el ministerio de Shio III, «en la línea de la antigua y luminosa herencia espiritual de la Iglesia georgiana, ilustrada por el testimonio y la fidelidad de sus muchos santos», contribuya a «reforzar los vínculos de cordial amistad y a promover un diálogo cada vez más fraterno entre nuestras Iglesias». Koch se mostró seguro de que su servicio «fortalecerá los lazos de caridad y unidad que, por don del Espíritu, unen realmente, aunque todavía no plenamente, a todos los creyentes en Jesucristo», e invocó el mandamiento del Señor: «Que os améis los unos a los otros como yo os he amado» (Jn 13,34).
Las palabras del cardenal adquieren un matiz particular a la luz de la trayectoria eclesial georgiana, poco inclinada al diálogo interconfesional. Koch encabezó la delegación de la Santa Sede en los funerales de Elías II, celebrados en Tiflis el 22 de marzo y presididos por el patriarca ecuménico Bartolomé.
El mensaje del Papa tras la muerte de Elías II
Tras el fallecimiento de Elías II, el Papa León XIV envió el 18 de marzo un mensaje al entonces locum tenens Shio en el que rogaba al Señor para que «le conceda luz, discernimiento y fortaleza, de modo que pueda acompañar a la Iglesia ortodoxa de Georgia con la misma caridad pastoral que animó al patriarca difunto».








