(kath.net/InfoCatólica) El cantante Bruno Mars ha protagonizado un momento que sus fans no esperaban en la apertura de su Romantic Tour 2026 en Las Vegas. Un video que precedía al espectáculo lo mostró arrodillado en una iglesia, con las manos juntas y la mirada recogida, dirigiéndose a Dios con una oración sencilla y sentida. El momento, compartido ampliamente en las redes sociales, causó una profunda impresión entre quienes lo vieron.
La oración que nadie esperaba
«Dios, te doy gracias por haberme dado un día más para hacer lo que amo», comenzó Mars en su oración, antes de pedir por quienes iban a compartir la velada con él: «Todo lo que pido es que protejas a todos los que están en este público. Protege a todos los que están en este escenario. Da a mi banda y a mí la fuerza y la energía para darle a esta ciudad un show que jamás olvidará. Amén.» El cantante terminó haciendo la señal de la cruz, depositó una rosa sobre el altar de la iglesia y salió para subir al escenario.
Durante la actuación, Mars llevó su crucifijo y una medalla de la Virgen de Guadalupe, detalles que no pasaron desapercibidos para los fans católicos que siguieron de cerca el concierto.
El testimonio que conmovió a sus seguidores
Un fan católico de Bruno Mars que compartió el video en redes sociales describió así la experiencia: «La forma en que Bruno puso a Dios en primer lugar fue muy hermosa. Fue un momento muy íntimo ver cómo se arrodillaba ante Dios, pedía protección para todos en el estadio y hacía la señal de la cruz. Verle luego actuar en el escenario llevando su crucifijo y su medalla de la Virgen de Guadalupe hizo que la experiencia fuera aún más significativa».
El testimonio de Bruno Mars recuerda que la fe puede manifestarse en los lugares y en las personas más inesperadas. En una ciudad como Las Vegas, construida sobre la lógica del entretenimiento y el olvido de lo trascendente, un artista que se arrodilla a rezar antes de subir al escenario es una señal luminosa que merece ser reconocida y celebrada.







