(DivineBox/InfoCatólica) Hace poco tuvimos que dar la dolorosa noticia de que se iba a abandonar el monasterio de La Trapa, casa madre de los trapenses. Por fortuna, también podemos alegrarnos porque otros monasterios trapenses se mantienen e incluso crecen lentamente a pesar de la crisis vocacional.
Uno de esos monasterios es la Abadía de Notre-Dame des Gardes, en la zona francesa del Valle del Loira. Las monjas, establecidas allí desde 1818, pertenecen a la Orden Cisterciense en su modalidad trapense (es decir, la reforma del siglo XVII llamada Orden Cisterciense de la Estricta Observancia).
La vida del monasterio es contemplativa y centrada en la liturgia, por lo que transmite una profunda paz. En cambio, su historia, como la de casi todos los monasterios antiguos de Francia, ha sido muy accidentada, por las persecuciones anticatólicas y las expulsiones.
Los avatares de la historia
Todo comenzó en la Edad Media, cuando se construyó una capilla en la colina de Puy des Gardes, en Maine-et-Loire. En el siglo XVII, monjes agustinos se asentaron en las cercanías y formaron una comunidad, pero fueron expulsados durante la Revolución Francesa, dejando tras de sí melancólicas ruinas.
Solo en 1818 se reanudó la vida monástica en la colina. Dom Augustin de Lestrange trasladó a diez monjas trapenses de la abadía de Forges, en el noroeste de Francia, al lugar donde se encontraban las ruinas del convento de los agustinos, cerca de un antiguo santuario mariano. Las vocaciones florecieron y la comunidad creció con gran rapidez, hasta el punto de que en el siglo XIX contaba con cerca de cien monjas.
Los problemas, sin embargo, no habían terminado. En 1904, la comunidad fue expulsada por los políticos anticlericales franceses. Las monjas tuvieron que refugiarse en Marnhull, Inglaterra. El Estado confiscó la abadía y todos sus bienes. Afortunadamente, un benefactor compró con su propio dinero la propiedad y los terrenos de la abadía y, solo dos años después, en 1906, la comunidad pudo regresar al monasterio. De vuelta en casa, las hermanas emprendieron numerosos proyectos, en particular la finalización del santuario de Nuestra Señora de Gardes, que han custodiado hasta el presente. Quizá por la intercesión de su Madre, Dios bendijo de forma especial el monasterio, que pudo realizar la fundación de otros dos monasterios en los años sesenta y setenta: la abadía de la Paz de Dios de Cabanoule, en el sur de Francia, y la abadía de Nuestra Señora de la Estrella, en Benín.
La comunidad hoy y sus mermeladas dulces (y amargas)
En la actualidad hay 26 monjas en la abadía, gracias a las vocaciones tanto francesas como de otros países. Las hermanas, fieles a la Regla de San Benito dedican sus días a la oración y al trabajo manual.

Desde los años sesenta, ese trabajo incluye especialmente la elaboración de sus famosas mermeladas, galardonadas con numerosos premios. Se realizan de forma tradicional: fruta macerada en azúcar de caña durante veinticuatro horas antes de cocinarla, sin agentes gelificantes ni pectina, y cocinada a fuego lento en un gran caldero.
Su maestría artesanal ha sido reconocida en varias ocasiones en el Concurso General Agrícola de París. Este mismo año 2026, su mermelada de naranja amarga ha obtenido la medalla de plata.
Sin ollas no hay mermelada
Desgraciadamente, las dos grandes ollas que utilizan para la fabricación de mermelada están en las últimas. No es extraño, porque las utilizan constantemente desde 1994. Tras una reparación provisional realizada el año pasado, ahora necesitan reemplazarlas para poder continuar con su producción sin problemas.
Fieles a su carisma cisterciense, cuando necesitan dinero lo que hacen es trabajar y orar. En este caso, esperan que el fruto de su trabajo permita comprar las ollas necesarias. Su objetivo es vender 4000 frascos de mermelada antes del 3 de mayo. Para este evento, estas son las mermeladas que ofrecen las hermanas: naranja (Medalla de Oro 2020), naranja amarga (Medalla de Oro 2022, Medalla de Plata 2023, 2024 y 2026), cereza ácida (Medalla de Oro 2020), lima (Medalla de Bronce 2022), frambuesa, higo, plátano/fresa, mora, castaña, manzana/naranja/nuez y arándanos.
Se puede participar en la campaña:
- haciendo un pedido en línea a través de este enlace.
- difundiendo la información, especialmente a través de este enlace de WhatsApp.







