(ACI Prensa/InfoCatólica) Los obispos del Perú han convocado para este domingo 19 de abril una jornada nacional de oración por el Papa León XIV, el primer pontífice proveniente del Perú, quien fue Obispo de Chiclayo en el norte del país y Administrador Apostólico del Callao.
Una oración «intensa y confiada» por el Santo Padre
El presidente de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), Mons. Carlos García Camader, también Obispo de Lurín, envió una carta a todos los prelados del país invitándolos a unirse en una jornada de oración «intensa y confiada» por el Santo Padre. Según la nota del episcopado del viernes 17 de abril, la jornada se realizará elevando diversas plegarias a Dios «en las celebraciones de la Eucaristía, en la Liturgia de las Horas y en los diversos espacios pastorales».
El obispo García Camader subrayó que la jornada busca «que nuestras comunidades sean signo visible de comunión» con el Pontífice, «especialmente ante las circunstancias actuales que rodean su ministerio». En enero de este año, el Papa León había visitado a los obispos peruanos para almorzar con ellos, en el marco de su visita ad limina en Roma.
La convocatoria llega en un momento de particular tensión: el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió contra el Papa por su postura en favor de la paz ante la guerra con Irán, a lo que el Santo Padre respondió que no teme a la administración estadounidense. Trump declaró después que no tiene nada contra el Sucesor de San Pedro, aunque aclaró que no se disculpará con él, en medio de una ola de críticas por sus declaraciones sobre León XIV.
Oración por el Papa León XIV
Los obispos ofrecen a los católicos del Perú la siguiente oración para rezar por el Papa León XIV:
Padre Misericordioso, Señor de la Historia y fuente de todo bien, te elevamos nuestra oración por tu siervo, el Papa León XIV, a quien has confiado la misión de confirmar en la fe a tu Iglesia y anunciar al mundo la alegría del Evangelio.
Ilumínalo con la fuerza de tu Espíritu Santo, para que, en medio de las dificultades, permanezca firme en la fidelidad a tu Palabra, proclamando con valentía la verdad que libera y el amor que salva.
Fortalécelo en este momento de prueba, cuando palabras injustas buscan herir su misión y su persona.
Concédele la serenidad de los justos, la firmeza de los profetas y la mansedumbre del Buen Pastor, que responde al odio con amor y a la agresión con perdón.
Hazle sentir que no está solo: que el Perú y todos los hombres y mujeres de buena voluntad en el mundo, lo acompañan con su oración, lo sostienen con su cercanía y se solidarizan con su servicio a la Iglesia y a la humanidad.
Que su voz clamando por la paz: «desarmada y desarmante» siga resonando en todos los espacios del mundo: como un llamado al respeto de la dignidad y la vida de toda persona, como un clamor incansable por la justicia, la concordia, la reconciliación y la fraternidad entre los pueblos; como un no a la guerra que solo hiere, destruye y enluta.
Que María Santísima, la Madre de la Iglesia, quien permaneció firme junto a la cruz de su Hijo, lo cubra y lo abrace con su ternura maternal y lo proteja de todo mal.
Amén.






