León XIV recorre la antigua Hipona y celebra misa en la Basílica de San Agustín en su segundo día en Argelia
Segundo día en Argelia, con las Hermanitas de los pobres | © VaticanMedia

Pidió a los cristianos de Argelia permanecer como «signo humilde y fiel del amor de Cristo»

León XIV recorre la antigua Hipona y celebra misa en la Basílica de San Agustín en su segundo día en Argelia

«Debéis renacer de lo alto»: el Papa agustino convirtió su peregrinación a la tierra de San Agustín en una llamada a la conversión y la reforma eclesial desde la caridad fraterna.

(InfoCatólica) León XIV recorrió este martes la antigua Hipona bajo una lluvia torrencial, visitó a los ancianos acogidos por las Pequeñas Hermanas de los Pobres y celebró la Eucaristía en la Basílica de San Agustín, donde pidió a los cristianos de Argelia que permanezcan en esa tierra «como signo humilde y fiel del amor de Cristo». La jornada, la segunda del viaje apostólico a África, estuvo marcada de principio a fin por la figura del Padre de la Iglesia al que el Papa agustino considera su padre espiritual.

Bajo la lluvia, entre las ruinas de la antigua Hipona

El Pontífice llegó al aeropuerto de Annaba a las 10:32, donde fue recibido por el obispo de Constantina-Hipona, Michel Guillaud, y los ministros de Asuntos Exteriores y de Cultura de Argelia. Un grupo de fieles lo esperaba tras las vallas, con paraguas y chubasqueros, junto a niños con trajes tradicionales que lo saludaron en árabe, inglés e italiano.

La primera parada fue el yacimiento arqueológico de Hipona, donde se conservan los restos de la ciudad en la que San Agustín fue obispo durante 34 años. El mal tiempo obligó a acortar el recorrido por las calles de la que fue una próspera ciudad portuaria, habitada por pescadores, marineros, comerciantes y familias adineradas. Bajo una glorieta, el Papa depositó una corona de rosas blancas y amarillas con la ayuda de dos jóvenes scouts y plantó un olivo, símbolo de paz. León XIV permaneció unos instantes absorto en oración, con las manos juntas, mientras se liberaban palomas blancas al cielo plomizo y el coro del Instituto de Música de Annaba interpretaba canciones en latín, bereber y árabe argelino con textos del obispo de Hipona sobre la paz y la fraternidad.

«Donde hay amor y servicio, allí está Dios»

El Papa se trasladó después al hogar de acogida para mayores de las Pequeñas Hermanas de los Pobres, gestionado por cinco religiosas que atienden a una cuarentena de residentes. «Estoy contento porque Dios habita aquí, porque donde hay amor y servicio, allí está Dios», dijo León XIV al inicio de su saludo, en el que agradeció a la Madre Filomena su bienvenida y a monseñor Desfarges sus «conmovedoras palabras».

El Pontífice se detuvo en el testimonio de Salah Bouchemel, al que calificó de «hermoso y consolador», y reflexionó sobre la mirada de Dios ante el sufrimiento del mundo. «El corazón de Dios está desgarrado por las guerras, la violencia, las injusticias y las mentiras», afirmó, pero añadió que «el corazón de nuestro Padre no está con los malvados, con los prepotentes, con los soberbios», sino «con los pequeños, con los humildes, y con ellos lleva adelante su Reino de amor y de paz, cada día».

Tras la visita, León XIV mantuvo un encuentro privado con miembros de la Orden de San Agustín en la casa de la comunidad agustiniana de Annaba.

«Debéis renacer de lo alto»

Por la tarde, el Papa presidió la Eucaristía en la Basílica de San Agustín. En su homilía, tomó como eje el diálogo de Jesús con Nicodemo y el imperativo del Evangelio de Juan: «Debéis renacer de lo alto» (Jn 3,7). Ese mandato, explicó, no es una imposición, sino «un don de libertad, porque nos revela una posibilidad inesperada: podemos renacer de lo alto, gracias a Dios». El Papa precisó que ese renacer debe hacerse «según su voluntad de amor, que desea renovar a la humanidad llamándola a una comunión de vida, que comienza con la fe».

León XIV presentó a San Agustín como modelo de esa conversión: «Antes que por su sabiduría, lo contemplamos por su conversión», dijo, y citó las Confesiones: «Yo no sería, Dios mío, no sería en absoluto, si Tú no estuvieses en mí. O mejor, no sería si no estuviese en Ti» (Confesiones, I, 2).

La caridad como «código fundamental»

El Pontífice se detuvo en el testimonio de la primera comunidad cristiana descrita en los Hechos de los Apóstoles (cf. Hch 4,32-37) y lo propuso como «auténtico criterio de reforma eclesial: una reforma que comienza en el corazón, para ser verdadera, y concierne a todos, para hacerse eficaz». Subrayó que «la Iglesia naciente no se basa en un contrato social, sino en una armonía en la fe» y que la caridad constituye el «código fundamental» de los cristianos ante la indigencia y la opresión: «Hagamos a quien tenemos al lado lo que querríamos que se hiciera con nosotros» (cf. Mt 7,12).

Dirigiéndose a los cristianos de Argelia, el Papa les pidió que den testimonio «con gestos sencillos, relaciones verdaderas y un diálogo vivido día a día». Comparó su presencia en el país con el incienso: «Un granito incandescente, que esparce perfume porque da gloria al Señor y alegría y consuelo a tantos hermanos y hermanas».

«Un regalo de la Providencia»

Al término de la celebración, tras las palabras de agradecimiento del obispo Guillaud en nombre de la comunidad, León XIV agradeció a las autoridades civiles argelinas su «cordial hospitalidad» y definió el viaje como «un regalo especial de la Providencia de Dios, un regalo que, a través de un Papa agustino, el Señor ha querido hacer a toda la Iglesia».

El Papa concluyó con una llamada a la humildad, reconociendo que «la situación actual del mundo, como una espiral negativa, depende en el fondo de nuestro orgullo», e invitó a dirigirse a Dios porque «solo en Él encuentra paz el corazón humano y solo con Él podremos, todos juntos, reconociéndonos hermanos, caminar por los caminos de la justicia, del desarrollo integral y de la comunión». Está previsto que el Pontífice regrese esta noche a Argel antes de proseguir su viaje apostólico hacia Camerún.

 

1 comentario

Generalife
Que San Agustín interceda por los frutos de este viaje
14/04/26 9:38 PM

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