El Nuncio en el Líbano describe los ataques israelíes contra Beirut como «sin precedentes» y pide un alto el fuego
El arzobispo Paolo Borgia, nuncio en el Líbano, visita las aldeas cristianas del sur del país para llevar ayuda y esperanza, marzo de 2026 | © VaticanMedia

«Hay que mantener viva la esperanza»

El Nuncio en el Líbano describe los ataques israelíes contra Beirut como «sin precedentes» y pide un alto el fuego

Tras diez horas de misión humanitaria en el sur del Líbano, el arzobispo Borgia constata la destrucción en Beirut y asegura que las palabras de León XIV resuenan incluso entre los no cristianos.

(InfoCatólica) El arzobispo Paolo Borgia, nuncio apostólico en el Líbano, ha descrito desde Beirut una jornada de destrucción masiva tras una serie de ataques aéreos israelíes que, en apenas diez minutos, causaron al menos 87 muertos y 722 heridos según el recuento provisional de la Cruz Roja. «Nunca había habido un ataque de este tipo», afirma el diplomático vaticano en declaraciones a los medios de la Santa Sede.

Borgia regresaba de una misión humanitaria de más de diez horas por el sureste del país junto al patriarca maronita Bechara Boutros Raï cuando los bombardeos golpearon la capital. En las redes sociales se multiplicaron las imágenes de edificios alcanzados, columnas de humo negro y escombros sobre los civiles. Las cifras, advierte el nuncio, deberán revisarse al alza porque «quizá haya muchos más bajo los escombros». El Ministerio de Salud libanés elevó su estimación inicial a más de 300 entre muertos y heridos.

Cuarenta y ocho horas de intensidad prevista

Según la información que maneja la Nunciatura a partir de medios israelíes, los ataques se prolongarán con la misma intensidad durante 48 horas. La prensa libanesa habla de unos cincuenta aviones de combate desplegados, dato que el propio Borgia considera pendiente de verificación. «Beirut está patas arriba. Todavía están en curso los ataques aéreos de Israel», constata.

Los bombardeos se producen un día después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunciase su apoyo a una tregua de dos semanas propuesta por Estados Unidos con Irán, pero excluyendo expresamente al Líbano del acuerdo. El nuncio reconoce que se trata de «dos situaciones diferentes, aunque relacionadas»: Irán está vinculado a Hezbolá, pero la milicia chií constituye para Israel «un problema aparte».

La puerta de la diplomacia

Borgia subraya que «es muy deseable que haya un alto el fuego aquí y el inicio de negociaciones para una estabilización en el Líbano respecto a Israel». A su juicio, «una tregua reabriría la puerta a la diplomacia», mientras que la prolongación del conflicto «no hace más que aumentar las divergencias, además de sembrar muerte y destrucción». Recuerda que las autoridades libanesas, en particular el presidente de la República, han pedido en repetidas ocasiones negociaciones directas con Israel.

El camino, sostiene el nuncio, sigue siendo el señalado por el Papa León XIV en la oración del Ángelus del 15 de marzo: emprender «caminos de diálogo que puedan apoyar a las autoridades del país en la implementación de soluciones duraderas a la grave crisis actual, por el bien común de todos los libaneses».

Desplazados, soledad y apego a la tierra

La situación humanitaria es grave. Miles de desplazados, sobre todo chiítas, viven en condiciones muy difíciles en la zona de Beirut. Muchos cristianos se han trasladado también hacia el norte del país. El nuncio describe un doble drama: quienes se marchan lo abandonan todo y ven paralizada su actividad económica; quienes se quedan en los pueblos del sur soportan un fuerte aislamiento. «Sienten que llevan una carga y que la llevan solos», explica Borgia, que justifica así las misiones al terreno: «Deben sentir la presencia de la Iglesia universal y libanesa, sobre todo la presencia del Santo Padre».

Las palabras del Papa resuenan también entre los no cristianos

El Papa León XIV envió un mensaje de Pascua a los cristianos de Debel, en el sur del país, exhortándolos a mirar a la Resurrección como fuente de esperanza. El nuncio asegura que esas palabras resuenan «en el sentido verdaderamente auténtico» entre los creyentes libaneses, para quienes la Pascua es «un momento importante de la fe cristiana». Pero no solo entre ellos: «Incluso los no cristianos aprecian mucho las palabras del Santo Padre, sus mensajes, sobre todo los que se refieren a la paz».

Preguntado por la exhortación que León XIV dirigió a los ciudadanos estadounidenses en Castel Gandolfo para que pidan a sus representantes políticos que trabajen por la paz, Borgia considera que «es una invitación válida para todos» y que debería dirigirse «tanto a Hezbolá como a Israel, para buscar la manera de resolver los problemas y abrir en el Líbano un camino de paz, un camino de vida nueva, que este país desea y merece».

El próximo 11 de abril se celebrará en la basílica de San Pedro una vigilia de oración por la paz. La oración del nuncio, dice, es sencilla: «Que podamos alcanzar la paz, vivir tranquilos y serenamente».

 

2 comentarios

Amparo Jonas
Vaya, y de Hezbola dice algo el Nuncio??? Recuerda este Nuncio a Monseñor Setien, que siempre decía, pero jamás contra los etarras. Como el Nuncio con Hezbola.
9/04/26 4:27 PM
Malú
Muy bien dicho, Amparo
9/04/26 6:05 PM

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