(La Bussola) Ciertamente no se puede definir como una audiencia rutinaria la que León XIV concedió el pasado 13 de marzo a monseñor Karel Orlita y al padre Francesco Bamonte, presidente y vicepresidente, respectivamente, de la Asociación Internacional de Exorcistas (AIE), a juzgar por los numerosos puntos del orden del día recogidos en el comunicado de la asociación, que reúne a más de 900 exorcistas de todo el mundo.
El sufrimiento, demasiado a menudo desconocido, de quienes sufren la acción extraordinaria del demonio y el compromiso de la Iglesia en la liberación de estas personas, las necesidades y carencias en la formación de los exorcistas y los obispos, así como del clero en general, son solo algunas de las prioridades señaladas al Santo Padre, que conciernen tanto a quienes trabajan «sobre el terreno» como a quienes son liberados por su ministerio. ¿Un legado del pasado? En absoluto: aunque sin «demonizarlas» (nunca mejor dicho), también las nuevas tecnologías pueden tender un puente hacia el infierno. Quizás pasando por una secta, un fenómeno en continua expansión, como explica a La Bussola el padre Francesco Bamonte.
Entre los puntos expuestos al Santo Padre llama la atención «la dolorosa y cada vez más extendida situación de personas gravemente perturbadas por la acción extraordinaria del demonio como consecuencia de la frecuentación de sectas ocultistas». ¿No se trata, pues, de un fenómeno limitado a casos extremos y esporádicos?
Desde el mundo de las sectas ocultistas llegan a los exorcistas muchas personas perturbadas por la acción extraordinaria del maligno. Dicha frecuentación, como la adhesión a círculos esotéricos o neopaganos o el uso de prácticas mágicas, representa sin duda un fenómeno en aumento, más extenso y transversal, que las redes sociales e incluso la Inteligencia Artificial favorecen. El acercamiento y la entrada a estas dimensiones peligrosas se ven, por tanto, favorecidos tanto por la web como por los dispositivos electrónicos portátiles de uso cotidiano. Por ejemplo, por un smartphone normal.
¿Están los futuros sacerdotes debidamente preparados en materia de demonología?
Lamentablemente, en el programa de formación de los seminarios o de las facultades teológicas a menudo está ausente o no se aborda adecuadamente. El tema puede tratarse en el ámbito de la dogmática, la antropología teológica, la exégesis bíblica o la historia de las religiones. Sin embargo, desde hace algunos años, observamos señales de apertura en varios seminarios hacia la pastoral del exorcismo, donde se programan anualmente encuentros con un sacerdote exorcista de doctrina segura y experiencia probada que dé un testimonio adecuado del ministerio que desempeña. De este modo, la figura del sacerdote exorcista se hará más familiar para los futuros sacerdotes, lo que propiciará posteriormente una colaboración más fructífera entre los sacerdotes no exorcistas y los exorcistas, en beneficio de nuestros hermanos y hermanas afligidos por la acción extraordinaria del maligno.
¿No será necesario también que los fieles tengan al menos unos conocimientos básicos sobre el tema?
Esto puede suceder, sin duda, por ejemplo, en el ámbito de las propias parroquias a través de una buena catequesis a cargo de expertos. Mucho depende de la sensibilidad de los párrocos hacia el tema. Por parte de los fieles hay, sin duda, atención e interés por una información correcta sobre este delicado tema. La Asociación Internacional de Exorcistas tiene entre los fines recogidos en sus Estatutos también el de promover el conocimiento correcto del ministerio del exorcismo entre el pueblo de Dios. Actualmente está llevando a cabo este objetivo a través de una página web, del programa mensual «Padre, líbranos del maligno», amablemente acogido por la emisora Radio María cada segundo sábado del mes a las 21:00, y mediante conferencias para los fieles en las parroquias que lo solicitan.
¿De qué manera podría o debería potenciarse la formación específica de los nuevos exorcistas? La Asociación Internacional de Exorcistas, a través de sus congresos anuales y de los cursos de formación y actualización organizados en todos los continentes, garantiza a los exorcistas, con gran compromiso y dedicación, tanto la formación básica como la permanente. La demanda es cada vez mayor en Italia y en el extranjero: esto nos reconforta sobre la bondad de nuestra labor. Además, desde hace años, varios profesores de nuestra Asociación son invitados a ofrecer ponencias en el curso anual sobre el Ministerio del exorcismo organizado por la Universidad Pontificia Regina Apostolorum de Roma y por el GRIS.
Una última reflexión sobre León XIV: fue elegido el día de la Aparición de San Miguel en el Gargano y adoptó el mismo nombre que el papa Pecci, a quien se debe el exorcismo conocido, precisamente, como el de León XIII. Cabría decir que la referencia a su predecesor infunde esperanza también en la lucha contra el demonio en el nuevo pontificado «leonino»...
El papa León XIV nos recibió con gran afabilidad y nos escuchó con gran atención, y al término de la audiencia le obsequiamos con una imagen sobre lámina metálica de San Miguel Arcángel procedente precisamente del santuario dedicado a San Miguel en Monte Sant’Angelo, en el Gargano, asegurándole que, en nuestras oraciones, invocaríamos ante Dios la intercesión de San Miguel y de la Virgen Inmaculada por él, en apoyo de su altísima y delicada misión de Pastor supremo de la Iglesia.







