(Agencias/InfoCatólica) Se añade un elemento más a la polémica sobre el acceso de menores a las Redes Sociales. Sin obviar que los métodos pueden encubrir sistemas de vigilancia y represión social, la alarma que generan sentencias como la de ayer que ponen de manifiesto una realidad terrible.
Un jurado del estado de Nuevo México ha condenado este martes a Meta Platforms, empresa propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, a pagar una multa de 375 millones de dólares en sanciones civiles por engañar a los usuarios sobre la seguridad de sus redes sociales y permitir la explotación sexual infantil en sus plataformas. El fallo, alcanzado tras un solo día de deliberación, supone uno de los mayores varapalos judiciales que sufre la compañía en su historia.
La sentencia pone fin a un juicio de seis semanas y marca el primer veredicto de un jurado sobre estas acusaciones contra la mayor empresa de redes sociales del mundo, en un momento en que aumenta la polémica sobre cómo sus plataformas afectan a la salud mental de los jóvenes.
Una investigación encubierta destapa las carencias de seguridad
La demanda fue presentada por el fiscal general de Nuevo México, el demócrata Raúl Torrez, quien acusó a Meta de permitir que los depredadores tuvieran acceso sin restricciones a usuarios menores de edad y de ponerlos en contacto con las víctimas, lo que a menudo derivaba en abusos reales y trata de personas.
Como parte de la investigación, el estado creó cuentas falsas en Facebook e Instagram haciéndose pasar por usuarios menores de 14 años. Estas cuentas recibieron material sexualmente explícito y fueron contactadas por adultos que buscaban contenido similar, lo que derivó en cargos penales contra varias personas, según la oficina de Torrez.
Durante el juicio, el estado de Nuevo México argumentó que Meta había violado las leyes estatales de protección al consumidor al facilitar que depredadores sexuales pudieran encontrar víctimas menores de edad. Según la acusación, la empresa aseguró al público que sus plataformas eran seguras para los adolescentes y niños mientras ocultaba la verdad sobre la gran cantidad de contenido peligroso y dañino que alojaba.
«Una victoria histórica para cada niño»
En un comunicado, Torrez calificó el veredicto como «una victoria histórica para cada niño y familia que ha pagado el precio de la decisión de Meta de anteponer las ganancias a la seguridad de los niños». «Nuevo México se enorgullece de ser el primer estado en exigir responsabilidades a Meta ante los tribunales por engañar a los padres, facilitar la explotación infantil y perjudicar a los niños», señaló.
El fiscal general añadió que «en la siguiente fase de este proceso legal, buscaremos sanciones económicas adicionales y modificaciones impuestas por el tribunal a las plataformas de Meta para ofrecer una mayor protección a los niños».
Meta niega las acusaciones y anuncia que recurrirá
La compañía ha rechazado las acusaciones y ha anunciado que apelará la sentencia. «Discrepamos respetuosamente con el veredicto y apelaremos», declaró Francis Brennan, portavoz de Meta. «Nos esforzamos por mantener la seguridad de los usuarios en nuestras plataformas y somos conscientes de las dificultades que implica identificar y eliminar a los usuarios malintencionados o el contenido dañino. Seguiremos defendiéndonos con firmeza y mantenemos la confianza en nuestro historial de protección de los adolescentes en línea», zanjó.
Durante el juicio, el abogado de la tecnológica, Kevin Huff, señaló que Meta había sido sincera con los usuarios al reconocer la existencia de internautas malintencionados y de contenido inapropiado que había conseguido superar sus filtros de seguridad. También destacó que la compañía invierte mucho dinero en aplicar medidas para proteger a los usuarios jóvenes.
Alegaciones de diseño adictivo y daños a la salud mental
Según la demanda, documentos internos de Meta reconocían problemas de explotación sexual y daños a la salud mental, pero la empresa no implementó medidas de seguridad básicas, como la verificación de edad.
El estado también acusó a Meta de diseñar sus plataformas para maximizar la interacción, a pesar de las pruebas de que perjudicaban la salud mental de los niños. La demanda alega que funciones como el scroll infinito y la reproducción automática de vídeos fomentan comportamientos adictivos en los menores, que pueden derivar en depresión, ansiedad y autolesiones.
Meta ha argumentado que está exenta de responsabilidad gracias a las protecciones a la libertad de expresión de la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos y la Sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones, que generalmente prohíben las demandas contra sitios web por contenido generado por los usuarios.
Miles de demandas pendientes
Este caso, sumado a otro relacionado con la adicción que generan las aplicaciones de Meta en los adolescentes y que está siendo deliberado en Los Ángeles, puede obligar a que la compañía haga cambios importantes en materia de seguridad dentro de sus aplicaciones.
Meta se enfrenta a miles de demandas que la acusan de diseñar intencionadamente sus productos para que resulten adictivos para los jóvenes, lo que ha provocado una crisis de salud mental a nivel mundial. Algunas de estas demandas, presentadas en diferentes tribunales de Estados Unidos, reclaman indemnizaciones por valor de decenas de miles de millones de dólares, según la documentación presentada por Meta ante los reguladores financieros.
En los últimos años, la empresa ha sido objeto de críticas por su gestión de la seguridad de niños y adolescentes, una polémica que se impulsó tras el testimonio de un denunciante ante el Congreso de Estados Unidos en 2021, que alegaba que la compañía sabía que sus productos podían ser dañinos pero se negó a actuar.







