(InfoCatólica) Por razones obvias, el panorama de la información religiosa en el mundo es un tema que resulta particularmente interesante para InfoCatólica. Estamos convencidos de que una buena información en el ámbito religioso, a ser posible ofrecida por medios orgullosamente católicos, es importante para que todos podamos estar al corriente de lo que sucede en la Iglesia, tanto lo bueno como lo no tan bueno.
En ese sentido, nos apena enterarnos de la desaparición de un portal informativo católico francés, Riposte Catholique, que habitualmente ofrecía noticias relevantes y bien enfocadas. Después de veinte años de trabajo, su página web hoy ha aparecido vacía, con una pequeña nota que alude al cierre por «graves problemas de línea editorial».
El portal, según explica su fundador y director, Guillaume de Thieulloy, se creó hace dos décadas por razones que «siguen muy presentes». Su objetivo era acabar con la «retórica vacía» eclesialmente correcta en la Iglesia en Francia y «en particular, con la fachada de unidad dentro de la Conferencia Episcopal Francesa».
Con eso se refiere a la curiosa costumbre de los obispos de actuar en comandita, sin que ninguno se atreva a diferir públicamente en casi nada, como si tuvieran miedo de no salir en la foto. «Hay desacuerdos legítimos entre los fieles. Hay desacuerdos legítimos entre los sacerdotes», señala Thieulloy. «¿Por qué, entonces, no habría de haber desacuerdos legítimos entre los obispos?».
A su juicio, ese intento de los obispos de «fingir que están de acuerdo en todo, contra viento y marea» nos concierne a los fieles, porque «sofoca cualquier iniciativa pastoral o de evangelización efectiva» que se salga de lo habitual entre los obispos. En concreto, señala el caso de la destitución de Mons. Rey de la diócesis de Tolón, cuya «razón principal fue que actuaba de forma diferente a sus colegas». A pesar de sus buenos resultados o quizá precisamente por ellos, se podría añadir.
Este modo de actuar es «catastrófico cuando todo va bien. Pero, en tiempos de crisis como los actuales, es un suicidio: sofocar toda innovación con corrección eclesiástica es la forma más segura de sepultar a la Iglesia en Francia a medio plazo».
Todo eso sigue vigente hoy en día, igual que hace veinte años. ¿Por qué, entonces, se cierra el portal? Por una opción en relación con los casos de abusos que ha resultado ser poco acertada e incluso dañina en algunos casos.
Para Guillaume de Thieulloy, ante la terrible crisis de abusos había dos opciones: o bien meter la información sobre casos de abusos «debajo de la alfombra» o bien «denunciar los abusos y a los abusadores».
Planteada así la cuestión, no es extraño que eligiera la opción de denunciar a abusos y abusadores, sin importar las consecuencias. El problema fue que, como ha quedado claro con el tiempo, la opción de denunciar públicamente no estaba exenta de riesgos.
Algunos peligros de esta forma de actuar pueden ser «dar la impresión de que la Iglesia se define únicamente por esta crisis, estigmatizar a todos los sacerdotes y, en general, mezclar muchas cosas que no tienen nada que ver entre sí (por ejemplo, una denuncia no es prueba de culpabilidad, el gobierno autoritario de un eclesiástico no es lo mismo que una violación, etc.)».
Thieulloy considera que algunas de las líneas informativas de Riposte Catholique han podido incurrir en los riesgos mencionados y, por amor a la Iglesia, al sacerdocio y a la vida religiosa, ha preferido cerrar el portal. Al menos mientras reflexiona sobre la difícil forma de combinar transparencia en la Iglesia con la presunción de inocencia, el respeto y cariño a los sacerdotes y el bien de los fieles.








