Las iglesias de los sesenta, ni regaladas

¿Por qué una arquitectura tan ajena a la belleza?

Las iglesias de los sesenta, ni regaladas

La reventa de una iglesia de estilo moderno, desechada por la diócesis, es signo de la decadencia de la arquitectura católica en los siglos XX y XXI, y del abandono de una tradición de belleza que caracterizó el arte católico durante los diecinueve siglos anteriores.

(InfoCatólica) Es difícil negar que algo ha ido rematadamente mal en la arquitectura católica de los últimos sesenta o setenta años. No hace falta ser un experto en arquitectura para darse cuenta de ello. Basta considerar que hasta las pequeñas ermitas antiguas, construidas en muchos casos por albañiles analfabetos, siguen resultando preciosas con el paso de los siglos. En cambio, los templos erigidos en las últimas décadas por prestigiosos arquitectos suelen ser de una fealdad desconcertante y parecen inevitablemente destinados a la demolición.

Como muestra, un botón. En la localidad francesa de Epinal, dentro del territorio tradicional de la Lorena, se ha puesto a la venta una iglesia de los años sesenta por el ridículo precio inicial de treinta mil euros, en una subasta que tendrá lugar el próximo día 24 de marzo.

Conviene tener en cuenta que la iglesia ofrece aproximadamente 495 metros cuadrados de espacio. El complejo incluye una gran nave, varias salas contiguas, un espacio tipo cine en el sótano y un campanario anexo. Un espacio de este tamaño y estas características debería ser mucho más valioso en una población de unos treinta mil habitantes, como es Epinal.

Probablemente intervengan otras variables, pero salta a la vista que el edificio, sencillamente, es feo, aunque haya ejemplos mucho peores de la misma época. La gente se siente inmediatamente atraída por las iglesias antiguas, aunque sea para transformarlas en una discoteca o un restaurante, pero la gran mayoría de las iglesias modernas no atraen. A eso se suma que, como también suele ser la norma, los materiales parecen ser bastante malos e incluyen el amianto.

No es la primera vez que resulta aparente la desgana por hacer algo con la vieja iglesia. Se secularizó ya en 2014, pero el nuevo propietario no hizo nada con ella. Un proyecto para convertirla en apartamentos de alquiler se abandonó por falta de interés y al final el antiguo templo ha sido embargado al propietario. Se ocupa de la subasta la Agencia para la Gestión y Recuperación de Bienes Incautados y Confiscados (AGRASC). En un comunicado de prensa, la Agencia anunció la venta de esta singular propiedad a través de la plataforma Agorastore, especializada en subastas en línea de bienes públicos e inmobiliarios.

El caso de este templo en particular no es importante, más que como ejemplo. A fin de cuentas, Epinal tiene una magnífica iglesia del siglo XI, la basílica gótico-románica de San Mauricio y, si hacen falta fondos, también dispone de varias iglesias modernas más, tan feas como la que está a la venta.

Lo verdaderamente importante es la causa de que la arquitectura católica moderna se haya vuelto fea, con muy escasas excepciones. Muchos han sugerido ya que esta decadencia de las iglesias católicas debe de estar vinculada a la falta de fe. Quizá la relación funcione también en dirección contraria y las iglesias hermosas alimenten la fe. En cualquier caso, un retorno a la belleza en las iglesias sería una estupenda noticia.

19 comentarios

jandro
Y si hablamos de las iglesias antiguas que fueron demolidas porque habían envejecido sin mantenimiento y levantaron en su mismo lugar una de estas modernistas que se asemejan a una nave de un polígono.

Me viene a la memoria otra de este estilo que como no hicieron hornacinas para los santos y seguramente más tarde decidieron ponerlos, los tienen puestos todos encima de peanas y te encuentras a los santos a tu misma altura que dan ganas de decirles buenos días.

Será en la interpretación o lo que se quiera pero el concilio arrasó con el ideal de belleza de 20 siglos
18/03/26 9:28 AM
Dámaso
No sólo la arquitectura también la imaginería,la música y los ornamentos sacerdotales todo un horror.
18/03/26 9:47 AM
Lector
Todos (o casi) sabemos la respuesta a la pregunta de arriba.
18/03/26 10:23 AM
Jois
Efectivamente lo externo es reflejo de lo interno. La Fealdad, por un tiempo, le gana a la Belleza, al Equilibrio y a la Armonía.......pero el péndulo volverá a otro extremo.........aunque el extremo del Bien cada vez esté más cerca de centro
18/03/26 10:56 AM
Alexandre Borges
Los Heraldos no piensan así. Y son perseguidos.
18/03/26 11:01 AM
Juan Mariner
Es un asunto opinable el arte, nos metemos en camisa de once varas. Antonio Gaudí fue muy criticado en su época, Miguel Ángel otro tanto... La belleza o la fealdad es un asunto subjetivo, puede ser un tema colectivo, pero no deja de ser subjetivo (no objetivable). Cada época tiene su arte, amigos, y es reflejo de un ser y sentir de unas personas en un determinado tiempo.
18/03/26 11:10 AM
Ricardo
Realmente quisieron plasmar , creo, las vanguardias ,Picasso, Bauhaus etc, por eso. Y experimentaron, eso fue lo que pasó. A mí en general me gustan las vanguardias. Pero no en la Fe católica! 😄Y me pasó que cuando estuve en España se me hizo trizas el corazón ver tanto mal gusto...tan poco talento ...y Templos de Dios que se diluian y hasta escondían en la arquitectura urbana; cuando debiera ser al contrario. Estuve en Europa en 2023. Gracias. De Argentina
18/03/26 11:15 AM
Alvar
Porque hay una concordancia entre ética y estética.
Porque por los frutos se conoce al árbol.
18/03/26 11:35 AM
Feligres
Espantosos esos mostodontes , lugubres y sin gracia. Dios no se merece algo asi !!!
Quién habrá sido el insenzato ( por no ofender) que se le ocurrio ese disparate de afear las iglesias , ni los niños , ni nadie quieren entrar .
Es una carencia de espiritualidad, de lo divino , de la grandeza , del buen gusto , de la belleza .
Que no somos protestantes !!
18/03/26 11:39 AM
anawim
Totalmente de acuerdo.

No conozco ninguna arquitectura moderna que no sea fea no, rabiosamente fea. Tendrían que tipificar en Derecho Canónico pecado mortal sin posibilidad de indulgencia ni plenaria ni parcial para todas las esculturas, arquitecturas, y pinturas feas.

Miren, conozco una parroquia donde tienen una pintura de la Anunciación que yo creo que lo pintó la señora de la limpieza. Aparece San Gabriel Arcángel en unas escaleras medio volando y cogiendo a la Virgen María por la barbilla y haciendo el ademán de que mire al Cielo. Y a Jesús resucitado super feo, está pintado con una prepotencia brutal. Hago llamamiento a pintores y escultores: el Cielo no están para ser retratado por cualquiera. Hay que hacer muchos ayunos señores para retratar el cielo. Vayan ustedes y aprendan mirando la Anunciación de Fra Angélico en el Museo del Prado de Madrid, y récenle para que les echen una mano, porque más que gloria merecen ustedes el purgatorio. Y esto es extrapolable a arquitecturas y esculturas. Otra cosa es que las manos juntas en señal de oración de la Virgen María y de los santos, tienen que apuntar al Cielo no perpendiculares a la tierra. Pequeños detalles que encierran grandes mentiras. No cuidamos el arte sacro y el efecto es la desacralización.
Los "tradis" han decidido empezar por lo más fácil para acabar en lo más complicado. Pillines....
18/03/26 11:52 AM
Jose
Juan Mariner
Es un asunto opinable el arte, nos metemos en camisa de once varas. Antonio Gaudí fue muy criticado en su época, Miguel Ángel otro tanto... La belleza o la fealdad es un asunto subjetivo, puede ser un tema colectivo, pero no deja de ser subjetivo (no objetivable). Cada época tiene su arte, amigos, y es reflejo de un ser y sentir de unas personas en un determinado tiempo.

Y en tu opinión ¿Qué reflejan y sienten las personas del tiempo en que se construyeron estas Iglesias?
Pienso que no se acercan a lo que creyeron ni Gaudí ni Miguel Ángel.
18/03/26 11:59 AM
ROBERTO IBARRA VIDELA
La razón es que se confundió pobreza con fealdad...
18/03/26 12:25 PM
Miguel del Pozo
Tengo una teoría, y es que en los años 60/70 además de la aceptación consciente o no de una mentalidad funcional que prescinde de la belleza como 'dogma', ante la perspectiva (¿temida? ¿aceptada como 'progreso ineludible'?) de reducción de fieles en un futuro más o menos inmediata, pero aún inmersos en un crecimiento demográfico, se eligió deliberadamente construir los nuevos edificios eclesiales de forma que no 'corriesen el peligro' de ser declarados 'bienes de interés cultural' (o su equivalente en otros países) y por lo tanto fuesen fácilmente vendibles para su reconversión o derribo a medida que fuesen volviéndose 'innecesarios'.

También puede ser una consecuencia más del modernismo, quizá inesperada incluso en sus promotores (la arquitectura de la fotografía no deja de reflejar una visión aplanada, simplificada al extremo, fría, mecánica y mundana).
Parafraseando el adagio latino: 'lex orandi, lex aedificandi'.
18/03/26 12:26 PM
anawim
También hay que reconocer que el fotógrafo a elegido para hacer la foto y un día nublado, con un cielo bastante feo, para fotografiar un templo bastante feo, y que todo resulte feo.

La Santísima Trinidad no necesita para completar su belleza y santidad nuestra música sacra, nuestras sacras arquitecturas, etc ... Esto lo necesitamos nosotros para elevar el espíritu, porque nuestro verbum mentis es muy pequeño, y nos tenemos que servir del exterior si queremos elevarnos.

Pero yo tengo una duda: ¿si un "cuasi" artista es necio, la culpa es del Vaticano II? Esto nunca lo he entendido. O sea, si yo soy necia, que muchas veces lo soy, dicho sea de paso, la culpa de mi necedad la tiene el Vaticano II? En fin... son misterios conciliares que nunca entenderemos del todo.

Realmente es muy triste, porque los seglares nos podríamos elevar más, pero nadie nos ayuda. Los religiosos, -y no tengo envidia, que yo sepa- están en maravillosos conventos y monasterios con magníficas obras de arte sacro en su mayoría; con música sacra, no cantan las tonterías que cantamos nosotros en Misa, que algunas deben de ser hasta herejías, por ejemplo, canturreamos algo así como: "sálvanos, Virgen María"... (sin comentarios).... Así no nos elevamos...
18/03/26 12:27 PM
Pascual
El siglo XX y lo que llevamos del XXI, pasarán a la historia como los siglos del feísmo en el arte y en todo. En los años 60 se cargaron la belleza que había en las ceremonias religiosas: Música, ornamentos, imaginería (en algunas vaciaron los altares de santos y parecían un garaje) y por supuesto, arquitectura. Resultados, a la vista, las pocas misas tradicionales se llenan de gente. ¿Consecuencia del humo de Satanás que penetró en la Iglesia, según Pablo VI?
Por cierto, la iglesia de la foto parece una fábrica o un almacén necesitado de una mano de pintura.
18/03/26 12:29 PM
Santiago Matamoros
CV2 como en todos los demás problemas que padecemos. Si la belleza nos llena el alma la fealdad lo contrario. Al mismo tiempo se sustituyeron himnos con órganos que retumbaban el alma por cancioncillas con guitarreo hippy. Himnos latinos con las mismas letras desde hace dos milenios a cambiar hasta las del Santo Santo o meter himnos protestantes.
18/03/26 12:38 PM
franciscus
No hay que ser muy sagaz para darse cuenta que esa arquitectura hoprrible fue de la mano del mismo cambio vertiginosos en la doctrina y la liturgia que trajo el aggionamento (literamente, puesta al día), con el odio a todo lo que recordara a sacralidad, jerarquía y mundo tradicional.
Estas Iglesias reflejan perfectamente lo que fue el mundo post conciliar: democratista, ecuménico, abierto al mundo y, sobre todo, anti tradicional.
Lo realmente sorprendente es que se sorprendan. Aunque tarde, celebro se comiencen a dar cuenta, aunque sea a partir de lo más básico y tangible, del monstruo espiritual que crearon.
18/03/26 12:55 PM
Charo Burgos
Es difícil tener devoción y recogimiento en esta iglesias, no ayudan nada. Y además, en este tipo de parroquias los cánticos suelen ser espantosos, de los acompañados por guitarras mal tocadas... La mía es así y por eso voy a otras iglesias que me motivan más.
18/03/26 1:01 PM
Alejandro
Estamos en un tiempo donde la practicidad predomina y se usa mas el hormigón, el acero y el ladrillo, predomina también la economía, ya no estamos en la época del barroco y del rococo, pero contratando un buen arquitecto ( no ingeniero ) un arquitecto podemos salvar esos inconvenientes y usar unos buenos vitrales, hacer de los templos de reunión católicos una especie de anfiteatros, todo se puede hacer por mejorar el arte católico ciñéndose a las disposiciones de Vaticano II, pero definitivamente es mas que fijo que con el paso del tiempo sean irremediablemente demolidas porque el concreto tiene un tiempo de duración no es eterno y al contrario por medidas de seguridad se tiene que demoler y hacer un templo arquitectonico nuevo actualizado y bello a las vez, todo tiene un costo en estos tiempos. Saludos desde Lima.Pe
18/03/26 1:14 PM

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