(InfoCatólica) La Conferencia Episcopal Alemana (DBK, por sus siglas en alemán) aprobó el martes, 24 de febrero, durante su asamblea plenaria de primavera en Wurzburgo, los estatutos de la proyectada Conferencia Sinodal, el órgano permanente previsto para institucionalizar el llamado Camino Sinodal alemán. En un paso inmediato, la DBK remitirá el texto al Vaticano para obtener la preceptiva recognitio de la Santa Sede.
La decisión de la asamblea plenaria, comunicada por la oficina de prensa de la DBK en la tarde del martes, no incluyó información sobre posibles votos en contra ni aclaró si el texto sometido a votación incorporaba modificaciones respecto a la versión previamente conocida.
Una aprobación con defecto de fábrica
Los estatutos ya habían recibido el respaldo del Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK) en su asamblea plenaria de noviembre de 2025. La aprobación episcopal completa este proceso en la parte eclesial, si bien la unanimidad ha estado lejos de alcanzarse.
Cuatro obispos diocesanos habían abandonado el proceso sinodal alemán alegando las críticas explícitas del Vaticano, sin renunciar por ello al principio de sinodalidad en sí. Se trata del Cardenal Rainer Maria Woelki de Colonia y de los obispos Stefan Oster SDB de Passau y Rudolf Voderholzer de Ratisbona. El cuarto, Gregor Maria Hanke OSB de Eichstätt, ha renunciado entretanto a su cargo episcopal.
El punto más controvertido: decidir juntos obispos y laicos
La cuestión de fondo que genera mayor resistencia canónica es la deliberación y toma de decisiones conjunta entre obispos diocesanos y no obispos, una fórmula que encontró objeciones en el Vaticano al menos durante los últimos años. El texto estatutario establece expresamente que la Conferencia Sinodal «delibera y adopta acuerdos en el sentido de «procesos de decisión sinodal» sobre cuestiones importantes de la vida eclesial de trascendencia supradiocesana».
El Obispo Georg Bätzing, hasta ahora presidente de la DBK, ha señalado en repetidas ocasiones que el arzobispo de curia Filippo Iannone OCarm, prefecto del Dicasterio para los Obispos y responsable vaticano del expediente, ya había tenido acceso informal al texto antes de que la DBK lo remitiese por vía oficial. También hay que recordar que en su momento decían que el documento sobre bendiciones homosexuales estaba coordinado con Doctrina de la Fe y resultó mentira.
Roma, ante una disyuntiva de fondo
La hora de la verdad, ya que nunca se ha exigido que formalmente que se pusiera fin al proceso sinodal alemán ni a sus aspiraciones de reforma, algunas de las cuales cuestionan aspectos de la enseñanza tradicional de la Iglesia, como la ordenación de mujeres o la valoración moral de las relaciones homosexuales.
La recognitio vaticana coloca ahora a Roma ante una doble opción de consecuencias simbólicas relevantes: aprobar los estatutos, lo que haría difícilmente sostenible la credibilidad de las críticas previas, o rechazarlos, lo que podría alimentar la lectura de que la intervención vaticana responde a la protección de la autoridad episcopal más que a la defensa de la doctrina.
El calendario es ajustado El plan previsto contempla que la Conferencia Sinodal celebre su primera sesión en noviembre de 2026 y una segunda en abril de 2027, lo que deja a la Santa Sede más de ocho meses para pronunciarse sobre los estatutos.








