(InfoCatólica) El Arzobispo de Burgos, Mons. Mario Iceta, ha anunciado a los monasterios de clarisas de la Federación de Nuestra Señora de Aránzazu que dos de las diez religiosas excomulgadas el 22 de junio de 2024 por el cisma de Belorado han completado un proceso de conversión personal y han regresado a la Iglesia Católica. El pasado 18 de febrero, Miércoles de Ceniza, el arzobispo decretó el levantamiento de la excomunión que pesaba sobre ellas.
Un proceso de conversión «con humildad y agradecimiento»
Las dos monjas, conocidas hasta entonces como Sor Paz y Sor Adriana, se retractaron del llamado «Manifiesto católico» que las cismáticas difundieron públicamente el 13 de mayo de 2024 y fueron acompañadas espiritualmente durante todo el proceso de vuelta a la Iglesia. Según la carta del arzobispo, han vivido ese camino «con humildad y agradecimiento siguiendo las directrices que tanto a ellas como a sus acompañantes espirituales les había señalado».
En la misiva, fechada el 22 de febrero de 2026, Iceta recuerda que la declaración de excomunión «es una acción jurídica considerada por la Iglesia como una medida medicinal, que mueva a la reflexión y a la conversión personal», y añade que «la Iglesia muestra siempre sus entrañas de misericordia y, como Madre, está dispuesta a acoger a sus hijos que, como el hijo pródigo, confían en la misericordia de Dios y emprenden el camino de vuelta a la casa del Padre».
«Acogerlas con afecto fraterno»
El arzobispo, que ejerce además como Comisario Pontificio de los monasterios de Santa Clara de Belorado y de Derio y de su casa filial en Orduña, invita a las clarisas de la federación a «encomendarlas en vuestra oración, a acogerlas con afecto fraterno y a alegraros por estas hermanas que regresan a casa». Concluye la carta con las palabras del Señor recogidas en el evangelio de Lucas: «habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse» (Lc 15,7).
El desalojo del monasterio, fijado para el 12 de marzo
Las ocho religiosas restantes, que no han emprendido el camino de regreso a la Iglesia, afrontan mientras tanto el desalojo judicial del Monasterio de Santa Clara de Belorado. El Tribunal de Briviesca ha fijado la ejecución del lanzamiento para el próximo 12 de marzo a las 9.30 horas, fecha que ya fue prorrogada desde el 10 de febrero para permitir un abandono voluntario del recinto. La decisión judicial confirma que las exreligiosas deberán desocupar el monasterio tras haberse desestimado íntegramente su oposición al procedimiento.








