Mons. Liébana llama a la diócesis a poner a Cristo en el centro de la escucha
Imagen referencial: Mons. Juan Ignacio Liébana en su Ordenación Episcopal. Captura de pantalla de Youtube

La Iglesia está llamada a oír al Señor

Mons. Liébana llama a la diócesis a poner a Cristo en el centro de la escucha

En su mensaje pastoral para la Cuaresma, el obispo de Chascomús, Argentina, presentó la carta «Esperamos oír tu voz», en continuidad con la Asamblea del Pueblo de Dios de 2025. Propone un año centrado en la escucha, la sinodalidad y la conversión comunitaria, de cara al 50º aniversario de la diócesis en 2030.

(AICA/InfoCatólica) El obispo de Chascomús, monseñor Juan Ignacio Liébana, presentó su carta pastoral para el tiempo de Cuaresma, titulada «Esperamos oír tu voz». En ese texto, el pastor diocesano retoma el camino iniciado durante la Asamblea del Pueblo de Dios en 2025 y propone orientar el año pastoral a partir de tres ejes: la escucha, la sinodalidad y la conversión comunitaria. Esta perspectiva, señaló, se vive también con la mirada puesta en el 50º aniversario de la diócesis, que se celebrará en 2030.

Al recordar lo vivido en el marco de la experiencia jubilar, monseñor Liébana subrayó «la alegría de sabernos familia diocesana» y reafirmó el llamado a «caminar juntos» como Pueblo de Dios. En esa misma línea, insistió en que la sinodalidad no puede reducirse a un mero esquema organizativo ni a una táctica de gestión: es, ante todo, «un camino espiritual». Por eso, explicó, reclama conversión personal y comunitaria, y pide también el fortalecimiento de los consejos pastorales en todos los niveles de la vida eclesial.

El obispo convocó al Pueblo de Dios —a todos los bautizados— a tomar parte de modo activo en la vida de la Iglesia, destacando que «cada uno tiene un don, una palabra para decir». Frente al individualismo y a la fragmentación social, su propuesta apunta a priorizar una escucha atenta y un diálogo real como estilo eclesial, eligiendo explícitamente «la cultura del encuentro, del diálogo, de sentarnos en la misma mesa, aunque seamos distintos».

En el marco propio de la Cuaresma, monseñor Liébana invitó a ser una Iglesia discípula, que aprende a escuchar. Esa escucha, remarcó, debe dirigirse especialmente a quienes atraviesan el sufrimiento y la soledad, nombrando de modo particular a «los afligidos, los cansados, los jóvenes, los adultos mayores que están solos» y a quienes viven situaciones de profundo dolor. Para sostener este camino, propuso como medios concretos la oración silenciosa, la adoración y la recuperación de diversas experiencias de evangelización y retiros, recordando con claridad el centro de toda renovación: «la primera voz que queremos y necesitamos escuchar es la del Maestro Jesús».

La carta pastoral también impulsa la práctica de la «conversación en el Espíritu», y plantea una escucha abierta al mundo social, cultural y político, alentando espacios de diálogo social mediante instancias concretas. Entre ellas, se mencionan misiones parroquiales de escucha, asambleas parroquiales durante el primer semestre y asambleas zonales previstas para septiembre.

Además, se anunciaron cursos virtuales de formación diocesana destinados a líderes comunitarios y al discernimiento pastoral, como parte de un proceso que busca sostener con herramientas y acompañamiento el camino propuesto.

Hacia el final de su mensaje, monseñor Liébana reafirmó un compromiso por una Iglesia humilde y servidora, llamada a ser «voz profética en el mundo de hoy». En esa perspectiva, invitó a construir comunidades que, desde la escucha y el diálogo, contribuyan a «una paz desarmada y desarmante», insistiendo en la necesidad de «caminar juntos y escucharnos más», dejándose conducir por el Espíritu para una Iglesia más sinodal, participativa y misionera.

3 comentarios

Generalife
Lo que debe de ser
21/02/26 8:37 PM
Arturo
Bla, bla, bla. Charla insulsa e incomprensible.
21/02/26 11:41 PM
Ricardo
Maldita sinodalidad 😄
22/02/26 2:30 PM

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