(InfoCatólica) La basílica de la Sagrada Família de Barcelona ha alcanzado este viernes su cota máxima, los 172,5 metros, con la colocación de la última pieza de la cruz que corona la Torre de Jesucristo. El hito convierte al templo diseñado por Antoni Gaudí en el edificio más alto de la ciudad condal y en la iglesia más alta del mundo, superando a la catedral de Ulm, que hasta ahora ostentaba ese récord.
Una maniobra de precisión a 172 metros de altura
La operación comenzó a las ocho de la mañana con los trabajos preparatorios para elevar la pieza final, una cruz de 17 metros de altura y 13,5 de anchura que pesa once toneladas. Con la ayuda de una grúa de grandes dimensiones, un equipo especializado completó el ensamblaje a decenas de metros del suelo en una maniobra que culminó pasadas las 11:00 horas ante la atenta mirada de numerosos curiosos congregados en los alrededores del templo.
Esta ha sido la quinta y última operación de este tipo, tras la colocación de los cuatro brazos horizontales de la cruz, orientados conforme a los puntos cardinales, a lo largo de las semanas previas. La Junta Constructora de la Sagrada Família retransmitió en directo todo el proceso a través de sus redes sociales, permitiendo que el acontecimiento fuera seguido desde múltiples puntos de Barcelona y del mundo.
El diseño original de Gaudí, cumplido
La Torre de Jesucristo es la más alta de las seis torres centrales proyectadas por el arquitecto catalán. Según su concepción original, debía sobresalir por encima del conjunto pero sin superar la altura de la montaña de Montjuïc, en un gesto de humildad simbólica: la obra humana no debía imponerse sobre la creación divina. Con sus 172,5 metros, el templo ya superaba el récord mundial desde el pasado mes de octubre, cuando su estructura alcanzó los 162,9 metros, pero es ahora, con la culminación de la torre central, cuando la obra maestra proyectada en el siglo XIX alcanza su máxima expresión y redefine definitivamente el perfil urbano de Barcelona.
La construcción de la Sagrada Família se inició en 1882 y, tras la muerte de Gaudí en 1926, el proyecto continuó siguiendo sus planos, maquetas y estudios. A lo largo de más de un siglo, las obras atravesaron interrupciones, dificultades económicas e incluso la destrucción parcial de materiales durante la Guerra Civil. El impulso de las últimas décadas, financiado principalmente por las aportaciones de los visitantes y apoyado en nuevas tecnologías y métodos constructivos avanzados, ha permitido acelerar los trabajos hasta este momento histórico.
La inauguración, prevista para el aniversario de Gaudí
Con el montaje exterior finalizado, los trabajos continuarán en el interior de la torre. La inauguración oficial está prevista para el próximo 10 de junio, fecha que coincide con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí. Para conmemorar el momento está prevista la celebración de una misa solemne.
La basílica vive además la expectativa de uno de los acontecimientos religiosos más relevantes de los últimos años en España. Según declaraciones de responsables del templo recogidas por la Agencia EFE, la Sagrada Família considera «muy probable» que el papa León XIV acuda a la inauguración oficial. Aunque el Vaticano no ha emitido confirmación oficial, las autoridades del templo se muestran optimistas. De confirmarse la presencia del Pontífice, el acto adquiriría una dimensión religiosa de alcance mundial, y no solo arquitectónica.
La culminación de la Torre de Jesucristo no supone, en todo caso, el fin de las obras. El proyecto global contempla todavía intervenciones en otras fachadas y elementos ornamentales. Sin embargo, la elevación visible del símbolo central del cristianismo sobre el horizonte barcelonés reviste un profundo significado espiritual que trasciende el propio hito constructivo.








