En Países Bajos y Bélgica el aumento porcentual de bautismos de adultos enmascara el cataclismo de la práctica sacramental
Iglesia vacía

Un fenómeno todavía minoritario aunque esperanzador

En Países Bajos y Bélgica el aumento porcentual de bautismos de adultos enmascara el cataclismo de la práctica sacramental

Los bautismos infantiles en los Países Bajos han caído más de un 85% desde el año 2000. El alza de adultos que piden incorporarse a la Iglesia, celebrada como señal de esperanza, no alcanza ni de lejos a compensar esa pérdida. Solo el 2,7% de los católicos neerlandeses acude a misa dominical. En Bélgica, la asistencia regular se sitúa en 173.000 personas.

(InfoCatólica) Se acaban de publicar los datos sobre la «actividad» de la Iglesia en Bélgica. Hace un mes se hizo con la de Países Bajos. En ambos casos los titulares han intentado presentar la cara más amable: aumenta el porcentaje de bautismo de adultos. Como ocurrió en España que se presentó como gran titular un fenómeno marginal en su contexto.

La Iglesia católica en los Países Bajos y Bélgica continúa su declive estructural en bautismos, matrimonios religiosos, funerales eclesiásticos y asistencia a misa dominical, mientras el repunte de incorporaciones adultas a la fe, estadísticamente llamativo en términos porcentuales pero marginal en cifras absolutas, no alcanza a compensar las pérdidas acumuladas durante décadas de secularización acelerada.

Que haya más bautizos de adultos es una buena noticia, buenísima, pero no debe enmascarar la realidad, el derrumbe de la práctica sacramental. Aumenta el porcentaje de bautismo de adultos, cierto, pero en números es poco significativo y no compensa el de niños, y desde luego con números pequeños cualquier incremento se traduce en porcentajes muy vistosos.

Una hemorragia de fieles que no cesa

Los datos del Instituto Católico de Estadística Eclesiástica de los Países Bajos (Kaski), publicados en el sitio web oficial de la Iglesia neerlandesa el pasado 4 de febrero con fecha de informe de septiembre de 2025, dibujan una radiografía de deterioro sostenido. El número total de católicos en el país, que cuenta con 18 millones de habitantes, pasó de 5,1 millones en el año 2000 a 3,4 millones en 2024, representando actualmente el 19,1% de la población. Pero es en los indicadores de práctica sacramental donde el derrumbe resulta más elocuente.

Los bautismos infantiles, termómetro clásico de la vitalidad de una comunidad creyente, han caído de forma casi ininterrumpida durante un cuarto de siglo: de los 42.411 registrados en el año 2000 a los 6.110 de 2024, una reducción de más del 85% en apenas una generación. Solo entre 2023 y 2024, la caída fue del 7%. En ese mismo periodo, las primeras comuniones bajaron también un 7% y las confirmaciones un 5%. Los funerales católicos, que en 2024 representaron cerca del 7% de todos los fallecimientos en el país, pasaron de 13.720 a 11.850 en un solo año.

La asistencia dominical a misa, indicador quizá más revelador que cualquier otro porque mide la práctica efectiva y no la adscripción nominal, se sitúa en niveles que los propios obispos neerlandeses difícilmente pueden calificar de otra forma que no sea críticos: si en el año 2000 acudía a misa el fin de semana el 9,2% de los católicos bautizados, en 2024 esa proporción ha caído al 2,7%, una de las más reducidas del mundo entre los países con una presencia católica históricamente significativa.

Bélgica, un espejo del mismo fenómeno

El panorama belga no difiere en lo esencial. Bélgica, con cerca de 12 millones de habitantes y con aproximadamente la mitad de la población bautizada en la fe católica, acumula décadas de descenso en la práctica religiosa. La asistencia regular a misa dominical se situó en apenas 173.000 personas en 2024, y el total de bautismos, incluyendo los de infantes, cayó de 51.000 en 2017 a 30.000 en 2024. En ciertas zonas de Flandes, la región de predominio neerlandófono al norte del país, solo el 10% de los recién nacidos recibe el bautismo, según apuntó el portal otheo.be, sitio informativo para los católicos flamencos, en su edición del 18 de febrero.

La propia Iglesia belga reconoce la magnitud del cambio. El mismo portal flamenco lo formuló con precisión: «La llegada de conversos y catecúmenos enmascara el declive del bautismo infantil. No se sustituye lo uno por lo otro y, por tanto, se genera en realidad un tipo de institución eclesial totalmente distinto. Es la transición de un cristianismo cultural a un cristianismo de convicción». Una transformación que, en términos cuantitativos, implica una comunidad mucho más reducida.

El repunte adulto: relevante en porcentaje, modesto en volumen

En este contexto, la subida en el número de adultos que solicitan incorporarse a la Iglesia merece una lectura matizada. En los Países Bajos, los 630 adultos recibidos en 2024, frente a los 455 del año anterior, suponen un alza de casi el 40% que el sociólogo de la religión Joris Kregting, del Kaski, calificó de «excepción llamativa». En Bélgica, la Iglesia católica anunció el 18 de febrero que 689 adultos solicitarán el bautismo en 2026, frente a los 534 de 2025, casi un 30% más, y tres veces más que los 229 de 2016.

Sin embargo, puestas en relación con las pérdidas, esas cifras resultan numéricamente exiguas. Solo en los Países Bajos, los 630 adultos incorporados en 2024 representan una fracción mínima frente a los más de 36.000 bautismos infantiles que se han perdido desde el año 2000, o frente a los casi 2.000 funerales católicos menos que se celebraron entre 2023 y 2024. El incremento porcentual es llamativo precisamente porque la base de partida era muy pequeña.

La misma tendencia se observa en Francia, donde la aceleración es más pronunciada: más de 10.000 adultos recibieron el bautismo en 2025, un 45% más que el año anterior, con la Archidiócesis de París esperando 786 catecúmenos para la próxima Pascua. No obstante, también allí el fenómeno, celebrado por la institución, convive con un declive global de la práctica que los expertos no consideran revertido.

Un signo de aliento en medio del declive

La Iglesia católica en ambos países y sus portavoces han acogido el repunte adulto como una señal de esperanza, y desde una perspectiva pastoral tiene su justificación: quienes llegan de adultos a la fe lo hacen por decisión propia y con plena conciencia, lo que apunta a comunidades más comprometidas, aunque más pequeñas. Los catecúmenos belgas participarán el próximo domingo 22 de febrero en los ritos de elección y recibirán el bautismo en la Vigilia Pascual del 4 de abril.

Pero los datos en conjunto no permiten hablar, por ahora, de una reversión de tendencia. Lo que las estadísticas muestran es una Iglesia que, en el noroeste de Europa, sigue perdiendo a los hijos de sus propios fieles a un ritmo que ningún crecimiento en las incorporaciones adultas compensa en términos agregados, y que transita, de forma cada vez más acelerada, desde una fe mayoritaria y cultural hacia una minoría creyente por convicción.

3 comentarios

Amparo Jonas
Los holandeses, en vez de ser excomulgados cuando se les ocurrió dar la Comunión en la mano como si fuera una galleta, fueron conformados en el sacrilegio y el sacrilegio se hizo ley desde el mismo momento en que la Iglesia autorizó la comunión en la mano.

Pero Dios aborrece a los sacrilegos y los borrarara del mapa, los holandeses (nada de paises bajos) tienen sus horas contadas por su la traición a España y al Evangelio. Aborrecen ambas.
20/02/26 11:27 AM
Néstor
Lo de los bautismos de niños tiene su relatividad, porque es muy frecuente que ni el niño ni la familia vuelvan a aparecer por la Iglesia salvo ocasiones especiales. Es sin duda barómetro de una costumbre social, pero de ahí a la fe, hay que ver. En Uruguay al menos (no sé si Holanda es tan diferente) es habitual que los padres y padrinos no tengan la más remota idea de lo que es la fe católica, y las charlas de bautismos se parecen bastante a regar un palo seco.

Saludos cordiales.
20/02/26 11:35 AM
Francisco Javier
Al "pueblo de Dios" no le atrae el novus ordo y las reformas postconciliares, eso es todo, urge regresar a la tradición.
20/02/26 3:50 PM

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