La Fraternidad de San Pío X rechaza las condiciones del Vaticano y confirma que seguirá adelante con las consagraciones episcopales
Plaza de San Pedro

Ofrece 5 razones para rechazar la oferta

La Fraternidad de San Pío X rechaza las condiciones del Vaticano y confirma que seguirá adelante con las consagraciones episcopales

El Superior General, el padre Davide Pagliarani, responde por escrito al cardenal Fernández y descarta aplazar la fecha, al tiempo que denuncia que Roma bloqueó un diálogo doctrinal similar en 2019.

(InfoCatólica) El Consejo General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X ha comunicado formalmente, el 19 de febrero, que procederá a las consagraciones episcopales previstas para el próximo 1 de julio, desatendiendo la petición del Dicasterio para la Doctrina de la Fe de suspender dicho acto como condición previa para reanudar el diálogo teológico.

La decisión, adoptada de forma unánime por los cinco miembros del Consejo General, queda recogida en una carta fechada el 18 de febrero y dirigida al cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio, que la Fraternidad ha hecho pública junto con varios documentos anexos (que reproducimos al final de la noticia).

La carta se suma al comunicado institucional publicado desde la casa generalicia de Menzingen y responde a la reunión mantenida el 12 de febrero entre Pagliarani y Fernández, convocada tras el anuncio, el 2 de febrero, de la intención de la Fraternidad de consagrar nuevos obispos alegando un «estado de grave necesidad» para las almas bajo su cuidado pastoral.

El Vaticano advierte de cisma; la Fraternidad rechaza la acusación

El 12 de febrero, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe advirtió públicamente que proceder a consagraciones episcopales sin mandato pontificio «constituiría una ruptura decisiva de la comunión eclesial (cisma)», con «graves consecuencias» no solo para los futuros obispos, sino para el conjunto de la Fraternidad. Fernández ofreció en ese mismo encuentro retomar un proceso de diálogo teológico específico, orientado a determinar los «mínimos necesarios para la plena comunión con la Iglesia católica», pero condicionó dicha apertura a que Pagliarani aplazara la fecha del 1 de julio.

La respuesta de Pagliarani, firmada en Miércoles de Ceniza, acoge favorablemente la oferta de diálogo «por la sencilla razón» de que fue él mismo quien la propuso hace siete años, en una carta dirigida el 17 de enero de 2019 a Mons. Guido Pozzo, entonces secretario de la Comisión Ecclesia Dei. Según expone en su carta, el Dicasterio «no mostró realmente interés por tal discusión», aduciendo de forma oral que era imposible alcanzar un acuerdo doctrinal entre la Santa Sede y la Fraternidad. Ahora, sin embargo, concluye que no puede «aceptar, por honestidad intelectual y fidelidad sacerdotal, ante Dios y ante las almas, la perspectiva y los objetivos en nombre de los cuales el Dicasterio propone reanudar el diálogo en la situación actual; ni tampoco el aplazamiento de la fecha del 1 de julio».

Frente a la acusación de cisma, la Fraternidad ha publicado asimismo un documento doctrinal en el que defiende que una consagración episcopal no autorizada por la Santa Sede «no constituye una ruptura de la comunión de la Iglesia cuando no va acompañada ni de una intención cismática ni de la colación de la jurisdicción». El argumento se apoya en la posición de varios teólogos y prelados que, ya durante el Concilio Vaticano II, cuestionaron el postulado de la constitución Lumen gentium según el cual la consagración episcopal confiere simultáneamente el poder de orden y el de jurisdicción. El texto cita tres documentos de Pío XII (la encíclica Mystici Corporis de 1943, y las cartas apostólicas Ad Sinarum Gentem de 1954 y Ad Apostolorum Principis de 1958) para sostener que es el Romano Pontífice quien comunica de forma inmediata el poder de jurisdicción episcopal, con independencia de la consagración. Por ello, concluye el documento, los futuros obispos auxiliares «no se arrogarán ninguna jurisdicción contra la voluntad del Papa, y no serán en modo alguno cismáticos».

Cinco razones para rechazar el diálogo propuesto

En su carta, Pagliarani articula cinco argumentos por los que considera impracticable el marco de diálogo propuesto por Fernández.

En primer lugar, señala que ambas partes saben de antemano que no pueden llegar a un acuerdo doctrinal, especialmente en lo que atañe a las orientaciones fundamentales adoptadas desde el Concilio Vaticano II, «ya que, como usted mismo ha recordado con franqueza, los textos del Concilio no pueden ser corregidos, ni puede cuestionarse la legitimidad de la reforma litúrgica». Para la Fraternidad, ese desacuerdo no es una mera divergencia de opiniones, sino «un verdadero caso de conciencia, nacido de lo que resulta ser una ruptura con la Tradición de la Iglesia», agravado en los últimos pontificados con documentos como la exhortación apostólica Amoris Lætitia (que admite a divorciados «vueltos a casar» a la Comunión) o el motu proprio Traditionis Custodes (que restringe la Misa Tradicional Latina).

En segundo lugar, Pagliarani sostiene que la interpretación del Concilio Vaticano II ya está fijada en el conjunto del Magisterio posconciliar, y que no es un corpus de textos libremente interpretables. En tercer lugar, denuncia que el diálogo llega acompañado de amenazas públicas de sanciones canónicas, lo que lo hace «difícilmente compatible con un verdadero deseo de intercambios fraternos». En cuarto lugar, considera que no corresponde a la Fraternidad determinar mediante diálogo cuáles son los criterios de pertenencia a la Iglesia, pues estos han sido «establecidos y definidos por el Magisterio a lo largo de los siglos». Y en quinto lugar, invoca el precedente del proceso de diálogo iniciado en 2009 y que concluyó abruptamente el 6 de junio de 2017, cuando el cardenal Gerhard Ludwig Müller, entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, exigió a la Fraternidad, con la aprobación del papa Francisco, la adhesión explícita al Concilio y al período posconciliar como condición para cualquier reconocimiento canónico. Ese documento, ahora también publicado por la Fraternidad como anexo, reproduce los tres requisitos que Müller transmitió al entonces superior general, Mons. Bernard Fellay: adhesión a la nueva Professio Fidei de 1988, aceptación explícita de las enseñanzas del Vaticano II y reconocimiento de «la validez y la legitimidad» de los libros litúrgicos promulgados tras el Concilio.

Una apelación pastoral al cardenal Fernández

El tono de la carta, a pesar de la firmeza de sus posiciones, concluye con un llamamiento a la «caridad hacia las almas y hacia la Iglesia». Pagliarani recuerda al cardenal que la Fraternidad «no le pide ningún privilegio, ni siquiera una regularización canónica», sino únicamente poder continuar administrando los sacramentos a los fieles que acuden a ella. Invoca en ese sentido la doctrina de la «escucha» y la flexibilidad pastoral que el propio Fernández y el papa Francisco han promovido respecto a situaciones canónicas complejas, y pide que esa misma comprensión se aplique a la Fraternidad. «La necesidad de las consagraciones es una necesidad concreta a corto plazo para la supervivencia de la Tradición, al servicio de la Santa Iglesia católica», escribe.

La carta está firmada por Pagliarani junto a los cuatro restantes miembros del Consejo General: el obispo Alfonso de Galarreta (primer asistente general), Christian Bouchacourt (segundo asistente general), el obispo Bernard Fellay (primer consejero general y ex superior general) y Franz Schmidberger (segundo consejero general y ex superior general). Desde Menzingen, la dirección de la Fraternidad ha pedido a sus miembros y fieles que ofrezcan el rezo del rosario y los sacrificios cuaresmales «especialmente por el Santo Padre, por el bien de la Santa Iglesia y para preparar dignamente las almas para la ceremonia del 1 de julio».

Comunicado sobre la respuesta del Consejo General de la Fraternidad San Pío X a la propuesta del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.

Durante la reunión celebrada el pasado 12 de febrero entre el Padre Pagliarani, Superior General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, y Su Eminencia el Cardenal Víctor Manuel Fernández, Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, organizada tras el anuncio de las futuras consagraciones episcopales para la Fraternidad, este último propuso «un camino de diálogo específicamente teológico, según una metodología muy precisa, […] para poner de relieve los mínimos necesarios para la plena comunión con la Iglesia católica», condicionando este diálogo a la suspensión de las consagraciones episcopales anunciadas.

A petición del Prefecto del Dicasterio, el Superior General presentó esta propuesta a los miembros de su Consejo, y se tomó el tiempo necesario para evaluarla.

El 18 de febrero, el Padre Pagliarani envió su respuesta por escrito al Cardenal, acompañada de varios anexos y firmada por los cinco miembros del consejo general.

Dado que la cuestión es ahora de dominio público, a raíz del comunicado publicado por la Santa Sede el 12 de febrero, parece oportuno hacer público también el contenido de esta carta y sus anexos, a fin de permitir a los fieles interesados conocer con precisión la respuesta dada.

El Superior General confía esta situación a la oración de los miembros de la Fraternidad y de todos los fieles. Pide que el rezo del rosario, así como los sacrificios del tiempo de Cuaresma que comienza, se ofrezcan especialmente por el Santo Padre, por el bien de la Santa Iglesia y para preparar dignamente las almas para la ceremonia del 1 de julio.

Menzingen, 19 de febrero de 2026

Carta del Padre Pagliarani al Cardenal Fernández

Respuesta del Consejo General de la Fraternidad San Pío X al Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.

Menzingen, 18 de febrero de 2026

Miércoles de Ceniza

Eminencia Reverendísima,

Ante todo, le agradezco haberme recibido el pasado 12 de febrero, así como haber hecho público el contenido de nuestro encuentro, lo cual favorece una perfecta transparencia en la comunicación.

No puedo sino acoger favorablemente la apertura a una discusión doctrinal, manifestada hoy por la Santa Sede, por la sencilla razón de que fui yo mismo quien la propuso hace exactamente siete años, en una carta fechada el 17 de enero de 20191. En aquel momento, el Dicasterio no mostró realmente interés por tal discusión, aduciendo –de forma oral– que era imposible llegar a un acuerdo doctrinal entre la Santa Sede y la Fraternidad San Pío X.

Por parte de la Fraternidad, una discusión doctrinal era –y sigue siendo– deseable y útil. En efecto, aunque no se llegue a un acuerdo, los intercambios fraternos permiten conocerse mejor mutuamente, afinar y profundizar los propios argumentos, comprender mejor el espíritu y las intenciones que animan las posiciones del interlocutor, sobre todo su amor real por la Verdad, por las almas y por la Iglesia. Esto se aplica, en todo momento, para ambas partes.

Esa era precisamente mi intención en 2019, cuando sugerí una discusión en un momento sereno y pacífico, sin la presión o la amenaza de una posible excomunión que habría hecho el diálogo un poco menos libre, lo cual, lamentablemente, sucede hoy.

Dicho esto, aunque me alegra, por supuesto, esta nueva apertura al diálogo y la respuesta positiva a mi propuesta de 2019, no puedo aceptar, por honestidad intelectual y fidelidad sacerdotal, ante Dios y ante las almas, la perspectiva y los objetivos en nombre de los cuales el Dicasterio propone reanudar el diálogo en la situación actual; ni tampoco, por otra parte, el aplazamiento de la fecha del 1 de julio.

Le expongo respetuosamente las razones, a las que añadiré algunas consideraciones complementarias.

1.- Ambos sabemos de antemano que no podemos ponernos de acuerdo en materia doctrinal, especialmente en lo que se refiere a las orientaciones fundamentales adoptadas desde el Concilio Vaticano II. Este desacuerdo, por parte de la Fraternidad, no constituye una simple divergencia de opiniones, sino un verdadero caso de conciencia, nacido de lo que resulta ser una ruptura con la Tradición de la Iglesia. Lamentablemente, este complejo nudo se ha vuelto aún más inextricable con los desarrollos doctrinales y pastorales surgidos durante los últimos pontificados.

Por lo tanto, no veo cómo un proceso de diálogo común podría conducir a determinar conjuntamente cuáles serían «los mínimos necesarios para la plena comunión con la Iglesia católica», ya que, como usted mismo ha recordado con franqueza, los textos del Concilio no pueden ser corregidos, ni puede cuestionarse la legitimidad de la reforma litúrgica.

2.-Se entiende que este diálogo debería permitir aclarar la interpretación del Concilio Vaticano II. Pero esta ya está claramente establecida en el posconcilio y en los sucesivos documentos de la Santa Sede. El Concilio Vaticano II no es un conjunto de textos libremente interpretables: ha sido recibido, desarrollado y aplicado durante sesenta años por los papas que se han sucedido, según orientaciones doctrinales y pastorales precisas.

Esta lectura oficial se expresa, por ejemplo, en textos importantes como Redemptor Hominis, Ut Unum Sint, Evangelii Gaudium o Amoris Lætitia. Se manifiesta igualmente en la reforma litúrgica, comprendida a la luz de los principios reafirmados en Traditionis Custodes. Todos estos documentos muestran que el marco doctrinal y pastoral en el que la Santa Sede pretende situar cualquier discusión ya está determinado.

3.-El diálogo propuesto se presenta hoy en circunstancias que no pueden ignorarse. En efecto, llevamos siete años esperando una respuesta favorable a la propuesta de discusión doctrinal formulada en 2019. Más recientemente, escribimos en dos ocasiones al Santo Padre: primero para solicitar una audiencia, y luego para exponer con claridad y respeto nuestras necesidades y la situación concreta de la Fraternidad.

Sin embargo, tras un largo silencio, solo cuando se mencionan las consagraciones episcopales se propone la reanudación del diálogo, que aparece, por tanto, como dilatorio y condicionado. En efecto, la mano tendida para la apertura al diálogo va acompañada, lamentablemente, de otra mano ya dispuesta a infligir sanciones. Se habla de ruptura de la comunión, de cisma2 y de «graves consecuencias». Más aún, esta amenaza es ahora pública, lo cual crea una presión difícilmente compatible con un verdadero deseo de intercambios fraternos y de diálogo constructivo.

4.- Por otra parte, no nos parece posible entablar un diálogo para definir cuáles serían los mínimos necesarios para la comunión eclesial, simplemente porque esa tarea no nos corresponde. A lo largo de los siglos, los criterios de pertenencia a la Iglesia han sido establecidos y definidos por el Magisterio. Aquello que debía creerse de forma obligatoria para ser católico siempre se ha enseñado con autoridad, en constante fidelidad a la Tradición.

Por lo tanto, no vemos cómo estos criterios podrían ser objeto de un discernimiento común mediante el diálogo, ni cómo podrían ser reevaluados hoy en día hasta el punto de no corresponder ya a lo que la Tradición de la Iglesia siempre ha enseñado y que nosotros deseamos observar fielmente, en nuestro lugar.

5.- Finalmente, si se prevé un diálogo con vistas a llegar a una declaración doctrinal que la Fraternidad pueda aceptar, en relación con el Concilio Vaticano II, no podemos ignorar los precedentes históricos de los esfuerzos realizados en este sentido. En particular, quisiera llamar su atención sobre el más reciente: la Santa Sede y la Fraternidad recorrieron un largo camino de diálogo, iniciado en 2009, particularmente intenso durante dos años, y luego continuado de manera más esporádica hasta el 6 de junio de 2017. Durante todos esos años, se buscó alcanzar lo que el Dicasterio propone ahora.

Sin embargo, todo terminó drásticamente con una decisión unilateral por parte del prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el Cardenal Müller, quien, en junio de 2017, estableció solemnemente, a su manera, los «mínimos necesarios para la plena comunión con la Iglesia católica», incluyendo explícitamente todo el Concilio y el posconcilio3. Esto demuestra que, si se insiste en un diálogo doctrinal demasiado forzado y sin la suficiente serenidad, a largo plazo, en lugar de obtener un resultado satisfactorio, solo se conseguirá agravar la situación.

Así pues, ante la constatación compartida de que no podemos llegar a un acuerdo sobre la doctrina, me parece que el único punto en el que podemos coincidir es el de la caridad hacia las almas y hacia la Iglesia.

Como cardenal y obispo, usted es ante todo un pastor: permítame dirigirme a usted en ese título. La Fraternidad es una realidad objetiva: existe. Por eso, a lo largo de los años, los Sumos Pontífices han tomado nota de su existencia y, mediante actos concretos y significativos, han reconocido el valor del bien que puede realizar, a pesar de su situación canónica. Es también por eso que hoy estamos dialogando.

Esta misma Fraternidad le pide únicamente poder continuar haciendo ese mismo bien a las almas a las que administra los santos sacramentos. No le pide nada más, ningún privilegio, ni siquiera una regularización canónica que, en el estado actual de las cosas, es impracticable debido a las divergencias doctrinales. La Fraternidad no puede abandonar a las almas. La necesidad de las consagraciones es una necesidad concreta a corto plazo para la supervivencia de la Tradición, al servicio de la Santa Iglesia católica.

Podemos estar de acuerdo en un punto: ninguno de nosotros desea reabrir heridas. No repetiré aquí todo lo que ya hemos expresado en la carta dirigida al Papa León XIV, de la que usted tiene conocimiento directo. Subrayo solamente que, en la situación actual, el único camino realmente practicable es el de la caridad.

Durante la última década, el Papa Francisco y usted mismo han abogado ampliamente por «la escucha» y la comprensión de las situaciones particulares, complejas, excepcionales, ajenas a los esquemas ordinarios. También han deseado que el derecho se utilice siempre de forma pastoral, flexible y razonable, sin pretender resolverlo todo con automatismos jurídicos y esquemas preestablecidos. La Fraternidad no le pide otra cosa en este momento, y sobre todo no lo pide para sí misma: lo solicita por esas almas, respecto de las cuales, como ya se ha prometido al Santo Padre, no tiene otra intención que hacerlas verdaderas hijas de la Iglesia romana.

Finalmente, hay otro punto en el que también estamos de acuerdo, y que debe alentarnos: el tiempo que nos separa del 1 de julio es un tiempo de oración. Es un momento en el que imploramos al Cielo una gracia especial y, por parte de la Santa Sede, comprensión. Rezo especialmente por usted al Espíritu Santo y –no lo tome como una provocación– a su santísima esposa, la Mediadora de todas las gracias.

Deseo agradecerle sinceramente la atención que me ha dispensado y el interés que tenga a bien mostrar a la presente cuestión.

Reciba, Eminencia Reverendísima, la expresión de mis más distinguidos saludos y de mi devoción en el Señor.

Davide Pagliarani, Superior General

+ Alfonso de Galarreta, Primer Asistente General

Christian Bouchacourt, Segundo Asistente General

+ Bernard Fellay, Primer Consejero General, Ex Superior General

Franz Schmidberger, Segundo Consejero General, Ex Superior General

Carta del Padre Pagliarani a Monseñor Pozzo, del 17 de enero de 2019

Carta dirigida por el Superior General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X a Mons. Guido Pozzo, Secretario de la Comisión Ecclesia Dei, el 17 de enero de 2019.

Excelencia Reverendísima,

Ante todo, quiero agradecerle la benevolente atención que ha manifestado durante todos estos años hacia la Fraternidad San Pío X, así como el amable recibimiento que me brindó durante nuestro encuentro del 22 de noviembre de 2018. Mi gratitud se extiende naturalmente también a Su Eminencia el Cardenal Ladaria.

Tal y como acordamos en dicho encuentro, le escribo en relación con las discusiones teológicas previstas. En comparación con lo que hemos hecho en el pasado, propongo dar prioridad a los intercambios escritos regulares entre teólogos de la Santa Sede y de la Fraternidad, previendo, por ejemplo, dos encuentros anuales.

Los interlocutores que propongo por parte de la Fraternidad son sacerdotes aptos para la discusión doctrinal. Se trata de los Padres Arnaud Sélégny, Guillaume Gaud y Jean-Michel Gleize. Por otra parte, está previsto que el Padre Sélégny resida pronto en la Casa Generalicia, lo que permitirá mantener un vínculo más directo entre nosotros. Esto no impide que otros hermanos puedan igualmente aportar su contribución.

Pienso que sería conveniente considerar desde ahora la posibilidad de publicar el resultado de estas discusiones. Esta idea me vino a la mente al leer la transcripción de su encuentro del 28 de febrero de 2018 con mi predecesor. Usted mismo expresó el deseo de que se realizara una publicación de este tipo. Es por esta razón que me permito hacer esta sugerencia. Sin embargo, le dejo a usted la decisión sobre la manera de publicar las respectivas síntesis de nuestras discusiones, si le parece razonable.

En cuanto a los temas de las discusiones, pienso que sería conveniente que se refieran tanto al Concilio como al Magisterio posterior. En efecto, en el desarrollo posconciliar, hay muchos elementos que permiten precisar la verdadera interpretación que debe darse al Concilio: de ahí la importancia de incluir en los intercambios el Magisterio posconciliar.

Por lo tanto, propongo la siguiente lista, que debería permitirnos abarcar prácticamente todos los temas a tratar:

  1. Los fundamentos eclesiológicos del ecumenismo;
  2. La práctica del ecumenismo por parte de la jerarquía de la Iglesia;
  3. Los fundamentos y objetivos del diálogo interreligioso;
  4. La salvación de los judíos según el Magisterio actual;
  5. La nueva concepción del sacerdocio: sus fundamentos teológicos y sus consecuencias litúrgicas;
  6. El ministerio petrino a la luz de Apostolos Suos, Ut Unum Sint y otras enseñanzas de Juan Pablo II;
  7. La sinodalidad en el marco del Magisterio actual;
  8. La doctrina actual sobre la moral conyugal;
  9. La primacía y el papel de la conciencia en el Magisterio conciliar y posconciliar.

Espero que esto corresponda también a sus expectativas.

Le ruego acepte, Excelencia Reverendísima, mis más respetuosos saludos in Domino.

Don Davide Pagliarani

Orden y jurisdicción: la inanidad de la acusación de cisma

19 Febrero 2026

La Fraternidad se defiende de toda acusación de cisma y considera, apoyándose en toda la teología tradicional y en la enseñanza constante de la Iglesia, que una consagración episcopal no autorizada por la Santa Sede, cuando no va acompañada ni de una intención cismática ni de la colación de la jurisdicción, no constituye una ruptura de la comunión de la Iglesia.

La constitución Lumen gentium sobre la Iglesia establece en el capítulo III, n.° 21, que el poder de jurisdicción es conferido por la consagración episcopal al mismo tiempo que el poder de orden. El decreto Christus Dominus sobre el ministerio pastoral de los obispos en la Iglesia enuncia lo mismo en su preámbulo, n.° 3. Y esta afirmación es retomada por el Código de Derecho Canónico de 1983, en el canon 375 § 2. Ahora bien, en la Iglesia, la recepción del poder episcopal de jurisdicción depende, por derecho divino, de la voluntad del Papa, y el cisma se define precisamente como el acto de quien se arroga una jurisdicción de forma autónoma y sin tener en cuenta la voluntad del Papa. Por ello, según estos documentos, una consagración episcopal realizada contra la voluntad del Papa sería necesariamente un acto cismático.

Este argumento, que pretende concluir que las futuras consagraciones episcopales dentro de la Fraternidad serían cismáticas, se basa enteramente en el postulado del Concilio Vaticano II según el cual la consagración episcopal confiere tanto el poder de orden como el de jurisdicción.

Sin embargo, en opinión de pastores y teólogos cuya autoridad era reconocida en el momento del Concilio Vaticano II, este postulado no es tradicional y carece de fundamento sólido. Durante el Concilio, el Cardenal Browne y Monseñor Luigi Carli lo demostraron en sus comentarios escritos sobre el esquema de la futura constitución Lumen Gentium. Monseñor Dino Staffa hizo lo mismo, basándose en los datos más contrastados de la Tradición.

Pío XII declaró en tres ocasiones, en Mystici Corporis en 1943, en Ad Sinarum Gentem en 1954 y en Ad Apostolorum Principis en 1958, que el poder episcopal ordinario de gobierno del que gozan los obispos, y que ejercen bajo la autoridad del Sumo Pontífice, les es comunicado de manera inmediata, es decir, sin la mediación de la consagración episcopal, por el mismo Sumo Pontífice: «immediate sibi ab eodem Pontifice Summo impertita». Si este poder les es conferido de manera inmediata por el solo acto de la voluntad del Papa, no se ve cómo podría derivarse de la consagración.

Tanto más cuanto que la mayoría de los teólogos y canonistas niegan absolutamente que la consagración episcopal otorgue el poder de jurisdicción.

Y la disciplina de la Iglesia contradice esta tesis. En efecto, si el poder de jurisdicción es conferido mediante la consagración, ¿cómo es que un Sumo Pontífice elegido, que aún no hubiera sido consagrado obispo, posee por derecho divino la plenitud del poder de jurisdicción, así como la infalibilidad, desde el mismo momento en que acepta su elección? Siguiendo esta misma lógica, si es la consagración la que confiere la jurisdicción, los obispos residenciales nombrados, pero aún no consagrados, aunque ya estén establecidos al frente de su diócesis como verdaderos pastores, no tendrían ningún poder de jurisdicción ni ningún derecho a participar en los concilios, cuando en realidad sí tienen estas dos prerrogativas antes de su consagración episcopal. En cuanto a los obispos titulares, que no gozan de autoridad sobre ninguna diócesis, habrían estado privados durante siglos del ejercicio de un poder de jurisdicción que, según Lumen Gentium, habrían recibido en virtud de su consagración.

Si se objeta que la consagración ya confiere un poder de jurisdicción propiamente dicho, pero que requiere la intervención del Papa para poder ejercerse concretamente, respondemos que esta distinción es artificiosa, ya que Pío XII afirma claramente que es el poder de jurisdicción en su esencia lo que es comunicado inmediatamente por el Papa, quien, por tanto, no se limita simplemente a realizar una condición necesaria para el recto ejercicio de dicho poder.

Los obispos que serán consagrados el próximo 1 de julio como auxiliares de la Fraternidad no se arrogarán, por tanto, ninguna jurisdicción contra la voluntad del Papa, y no serán en modo alguno cismáticos.

Carta del Cardenal Müller a Monseñor Fellay, del 6 de junio de 2017

3 Julio 2017

El 26 de junio de 2017, Mons. Bernard Fellay, superior general de la Fraternidad San Pío X, recibió del cardenal Gerhard Ludwig Müller, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, una carta fechada el 6 de junio anterior, en la que el prelado alemán enunciaba, con la aprobación del papa Francisco, las condiciones de una declaración doctrinal, previa a cualquier reconocimiento canónico de la Fraternidad.

Excelencia,

Como usted sabe, el Papa Francisco ha manifestado en repetidas ocasiones su buena voluntad hacia su Fraternidad Sacerdotal, concediendo en particular a todos los sacerdotes miembros la facultad de confesar válidamente a los fieles y autorizando a los Ordinarios del lugar a otorgar licencias para la celebración de matrimonios de los fieles que siguen la actividad pastoral de su Fraternidad. Por otra parte, continúa la discusión sobre las cuestiones relativas al pleno restablecimiento de la comunión de su Fraternidad con la Iglesia católica.

A este respecto, con la aprobación del Sumo Pontífice, he considerado necesario someter a la Sesión Ordinaria de nuestra Congregación, reunida el pasado 10 de mayo, el texto de la Declaración doctrinal que le fue transmitido durante el encuentro del 13 de junio de 2016, como condición necesaria para el pleno restablecimiento de la comunión. He aquí, a propósito de ello, las decisiones unánimes de todos los Miembros de nuestro Dicasterio:

  1. Es necesario exigir a los miembros de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X la adhesión a la nueva fórmula de la Professio Fidei de 1988. En consecuencia, ya no es suficiente pedirles que emitan la Professio Fidei de 1962.
  2. El nuevo texto de la Declaración doctrinal debe incluir un párrafo en el que los firmantes declaren, de manera explícita, su aceptación de las enseñanzas del Concilio Vaticano II y las del período postconciliar, otorgando a dichas afirmaciones doctrinales el grado de adhesión que les corresponde.
  3. Los miembros de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X deben reconocer no solo la validez, sino también la legitimidad del rito de la Santa Misa y de los Sacramentos, según los libros litúrgicos promulgados después del Concilio Vaticano II.

En la Audiencia concedida al Cardenal Prefecto el 20 de mayo de 2017, el Sumo Pontífice aprobó estas decisiones.

Al comunicárselas, le agradecería que tuviera a bien darlas a conocer a los miembros de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X.

Asegurándole mi oración por su delicada misión, le ruego acepte la expresión de mis sentimientos de sincera devoción en el Señor.

Gerhard Card. Müller, Prefecto

 

67 comentarios

Francisco
Todo lo que dice Pagliarani es claro y luminoso, todo lo de Tucho es turbio y viperino. No tengo donde perderme.
Una lástima la jerarquía aún no despierte de su pesadilla modernista.
19/02/26 5:21 PM
Tamara
Be sito Dios y la Santísima Virgen María que mantiene la integridad moral de la fraternidad 🙏
19/02/26 5:29 PM
El Restaurador
Excelente respuesta. Deja al descubierto la tiránica "pastoral-sinodal" de Roma. A ver si el Eminentisimo Cardenal de DDF aprende a refutar y escribir documentos.
19/02/26 5:29 PM
Mariana


Por qué el Vaticano no se hace disimulado como lo hace con China?
19/02/26 5:48 PM
jandro
Todos estamos con la Fraternidad San Pio X... pero "Tú eres Pedro y sobre esta roca fundaré mi Iglesia" pesan más que una losa de mil toneladas.

Ojalá la Fraternidad no dé el paso. La necesitamos a este lado
19/02/26 5:52 PM
Cruzado
Ya lo dijo Leon XIV hace semanas a la nueva primada de inglaterra la "obispa" pro aborto; "somo uno"! y Francisco declaro a Lutero "testigo del evangelio", hasta estampillas le imprimeron al pie de la cruz! y a estos "lefevbristas" que defienden lo que la Iglesia siempre ha defendido, desde el año 2019 vienen pidiendo dialogo sin contestacion. Podran decir de los "lefevbristas" lo que quieran, han defendido sin claudicar lo que la Iglesia siempre ha defendido, no los pueden llamar herejes, y decirles cismaticos esta entre dicho. ya se bendicen homosexuales, adulteros, ya despojaron a la Virgen de sus titulos, abortistas en todas la instancias "pro familia" de la curia, y heterodoxos en los dicasterios, empezando por "Tucho", y estos supuestos "tradicionalistas" y modernistas razgandoze las vestiduras cual fariseos!
19/02/26 5:53 PM
Federico Ma.
O sea, ¿¡la supervivencia de la Tradición depende de la FSSPX!?
19/02/26 6:21 PM
Francisco Martinez
Independientemente de los argumentos esgrimidos por las partes, que no estoy en condiciones de analizar, una cosa me inclina en favor de la Fraternidad. Y es que su interlocutor, el Cardenal Fernández es taimado y traicionero, por eso fue elegido por quien lo eligió, cumpliendo el viejo dicho "No hay prenda que no se parezca al dueño"
19/02/26 6:22 PM
Federico Ma.
O sea, ¿¡la supervivencia de la Tradición depende de la FSSPX!?
19/02/26 6:36 PM
anawim
¡Madre mía!!,
En plena Cuaresma...
esto ha sido una espada que atraviesa el alma.
Hemos estado muchas veces a punto de un cisma y hemos salido. pero hemos salido de aquella manera, y ahora mismo creo que hemos tocado fondo. Miren, yo creo que en la Iglesia la puerta debe de estar abierta para salir, y por doloroso que sea, si se quieren ir váyanse, pero no estemos a todas las horas con el Concilio de Trento, con la Misa tridentina, con la ordenación episcopal clandestina.
¡Por favor!!.
Vale ya.
19/02/26 6:50 PM
Fermin
Federico.
Yo voy más allá que la fsspx, tras decir León XIV que somos uno con los Anglicanos. No cabe comunión visible con herejes. La fsspx está siendo incluso generosa en sus argumentos con esta jerarquía.
19/02/26 6:53 PM
Primo
Se hace muy difícil entender como las ordenaciones de la Fraternidad de San Pio X, sin mandato del Papa, son cismáticas pero las ordenaciones de obispos chinos, también sin mandato del Papa se admiten y "pelillos a la mar". La división en la Iglesia Católica es evidente, y esto es sólo la punta del iceberg. Yo vivo en una zona y tanto en liturgia como sacramentos como predicaciones las cosas divergen dependiendo de la parroquia en la que entres.....
19/02/26 6:53 PM
Gregory
La FSSPX,la supervivencia de la tradición depende de ellos, es muy pretencioso.
19/02/26 6:57 PM
Francisco Javier
¿Si el partido comunista chino puede nombrar obispos porque no los partidarios de la ortodoxia preconciliar? Laxitud vaticana con la heterodoxia y severidad con la ortodoxia eso es lo que se puede esperar hoy dia.
19/02/26 7:15 PM
Arturo
O sea: Roma no es católica desde hace 60 años y la FSSPX es ahora la roca de la fe. Cisma. Que cierren la puerta cuando se vayan
19/02/26 7:16 PM
anawim
Vamos a rezar, pero no un Avemaría; mañana, primer Viernes de Cuaresma, ayunamos a pan y agua los que quieran, vamos a ofrecerlo por la Iglesia; yo además esta noche tengo Perpetua, ofreceré mi hora y me voy a poner en contacto con los próximos turnos de Anfe para que ofrezcan las próximas vigilias, yo hasta marzo no tengo turno pero como el Señor a veces nos concede lo que le pedimos por adelantado, yo ya tengo el encargo hecho para mi vigilia.
19/02/26 7:21 PM
Redacción
Primo, si ese es su problema, es sencillo de explicar. Las ordenaciones de la Fraternidad no son sin mandato del Papa, sino contra lo que manda el Papa. Las ordenaciones de los chinos son con el mandato del Papa estipulado en un acuerdo con el gobierno chino cuyas cláusulas no conocemos (similar, por cierto, a los que han existido de forma muy numerosa en otros momentos históricos).

Uno puede considerar razonablemente que no es buena idea que el Papa les dé ese mandato a los chinos, pero lo que no puede decir es que son el mismo caso. Las ordenaciones de los chinos tienen mandato, las de la Fraternidad no solo no lo tienen, sino que son contra el mandato legítimo del Papa. Por eso las primeras son lícitas y las segundas no.
19/02/26 7:28 PM
Noticias de Fondo
No debemos perder de vista la respuesta del entonces Prefecto para la doctrina de la Fe, Cardenal Müller. La respuesta del cardenal Fernández y la de Müller están en consonancia. Y lo están porque el prelado de la Fraternidad y su Consejo están en lo cierto: están claros los mínimos que la FSSPX debería cumplir para un régimen especial y contar con obispos como es el Concilio y los que la Fraternidad considera errores, los que se mimetizaron en documentos papales del calibre de SJPII y de BXVI y ahondados y hasta desviados por Francisco estando León el consonancia con los anteriores y, particularmente este último con todo el impulso progresista dado. Agachar la cabeza no está en la mente o el espíritu de nadie. Se juegan los principios y ahí se traba la cosa. Ahora, asistiremos a comunicados, ruptura y veremos si hay conversaciones bajo la mesa
19/02/26 7:32 PM
Fernando Sánchez
No sabía que en Info católica comentaba puro cismático. Qué lástima.
19/02/26 7:47 PM
Primo
Pues si el Papa tiene dos varas de medir de forma que le permite al PC chino nombrar Obispos, por el acuerdo secreto citado, pero tiene el baculazo preparado para la Fraternidad San Pio X, pues ya me quedo mucho mas tranquilo. Está claro que para los tradicionalistas, de fuera y de dentro, palos, y bendiciones para heterodoxos de diverso contenido......Así es muy dificil llegar al "in illo uno unum".....es mi opinión........
19/02/26 7:48 PM
Mikel
La Fraternidad de San Pío X y el 'camino sinodal' alemán tienen algo en común: ambos flagelan a la Iglesia de Cristo. La FSSPX se equivoca gravemente si culmina su 'consagración episcopal'. Mi cariño, apoyo y oración por el Santo Padre ante esta situación tan triste.
19/02/26 7:55 PM
Redacción
Primo, sigue usted sin entender nada, me temo. Empieza a parecer que no quiere entender.

La Fraternidad no tiene por qué tener obispos. ¿Qué grupos conoce usted en la Iglesia que tengan sus propios obispos para hacer lo que quieran con ellos? ¿Comunión y Liberación, el Opus Dei, el Camino Neocatecumenal, los jesuitas...? Varios de ellos tienen muchos más miembros que la Fraternidad, pero no se consideran con derecho a tener obispos.

Es muy distinto el caso de un país, porque las diócesis de ese país tienen que tener obispos. A lo largo de la historia, la Santa Sede ha tenido que negociar con todo tipo de regímenes para que las diócesis puedan tener sus obispos y vivir en paz (incluidas, por ejemplo, la segunda república española o la Alemania nazi). Algunos de esos acuerdos han sido mejores y otros peores, en unos se metían más los gobernantes en el proceso y en otros menos, según la habilidad de los negociadores y lo que hayan podido conseguir. En algunos casos habría sido mejor que no hubiera acuerdo y que la Iglesia permaneciera en la clandestinidad. Pero lo que es evidente es que el caso de un país no tiene nada que ver con el de la Fraternidad, que no tiene por qué tener obispos. Es muy fácil de entender. La apelación al caso chino es una excusa para intentar hacer lo que les da la gana.
19/02/26 8:01 PM
Marcelo Fernando Gerstner
Insisto con lo mismo de siempre. Por que razon se insiste y no se mueve por nada del mundo la fecha del 1ro de jullio de 2026, a 4 dias de la celebracion del 250 aniversario de la independencia de los EEUU?
19/02/26 8:05 PM
Ildefonso
Ya lo dijo la más grande: "si me queréis, irse!"
19/02/26 8:05 PM
anawim
Fermín: "Yo voy más allá que la fsspx, tras decir León XIV que somos uno con los Anglicanos. No cabe comunión visible con herejes".
______________-

Respuesta: Y usted a ver si aprende a leer porque el Papa León no ha dicho lo que usted a escrito. No se invente las cosas por favor.
19/02/26 8:11 PM
Juanjo
Entiendo que si proceden con las ordenaciones previstas todos se encontrarán en una situación "irregular", que algunos llaman cisma.

Aquí vendría bien recordar lo que escribió el cardenal Fernández por encargo del papa Francisco:

"Para entender de manera adecuada por qué es posible y necesario un discernimiento especial en algunas situaciones llamadas «irregulares», hay una cuestión que debe ser tenida en cuenta siempre, de manera que nunca se piense que se pretenden disminuir las exigencias del Evangelio.
La Iglesia posee una sólida reflexión acerca de los condicionamientos y circunstancias atenuantes. Por eso, ya no es posible decir que todos los que se encuentran en alguna situación así llamada «irregular» viven en una situación de pecado mortal, privados de la gracia santificante.
Los límites no tienen que ver solamente con un eventual desconocimiento de la norma. Un sujeto, aun conociendo bien la norma, puede tener una gran dificultad para comprender «los valores inherentes a la norma» o puede estar en condiciones concretas que no le permiten obrar de manera diferente y tomar otras decisiones sin una nueva culpa.
Como bien expresaron los Padres sinodales, «puede haber factores que limitan la capacidad de decisión» (AL nº 301).

Aquí se da la PARADOJA que la Fraternidad debería ampararse en un texto heterodoxo que repudia, pero Fernández debería admitir que el oponente se amparase con sus propios argumentos.

Mientras ta
19/02/26 8:12 PM
Jose
Si les levantaron la excomunion, porque ahora los van a excomulgar, Roma entraría en una contradicción.
19/02/26 8:14 PM
anawim
Efectivamente, en la Iglesia Católica, no hay ningún instituto religioso ni secular que tenga sus propios obispos, esta fue la causa de que el Opus Dei perdiera la Prelatura personal. O sea, a la FSSPX no se les puede conceder nombrar sus propios obispos, porque entonces tendría que devolver la Prelatura personal al Opus Dei.
19/02/26 8:38 PM
Mikel
Mi reconocimiento a la redacción de InfoCatólica por los excelentes análisis de las noticias y el acierto en las respuestas a comentaristas que, como «Primo», no admiten que su postura choca de frente contra la realidad. Delegar en la FSSPX la defensa del tradicionalismo no es el camino, lo estamos comprobando con este desafío a Roma.
Espero, Dios mediante, retomar con mayor frecuencia mi participación en los comentarios, un abrazo a todos.
19/02/26 8:51 PM
Gregorio
ESTO ESTÁ EN MANOS DEL ESPITITU SANTO.
ES UNA PATATA CALIENTE, Y SE TIENE QUE ENFRIAR.
¿POR QUE LOS LEFREBRISTAS SE ESCORARON DE LAS DIRECTRICES DE Vaticano Ii?
En parte por la tolerancia y permisividad en la Iglesia queriendo congraciarse con.....
La Iglesia en tradiccion u normas debe ser inflexible..Tanta apertura en lenguajes para quedar bien politicamente.
En España, en gallfgo, en catalan, en vascuence, etc. UN ERROR.
LA IGLESIA EN EL IDIOMA OFICIAL Y NADA MAS. LOS CRISTIANOS SOMOS UNO.
NO CRISTIANOS VENDIDOS A LA POLÍTICA DE TURNO..
LA TOLERANCIA Y EL BUENISMO NO RESULTAN
SALVE MARIA
19/02/26 8:51 PM
Lorenzo Valla
Totalmente de acuerdo con Redacción. Lo que subyace es una gran soberbia en los dirigentes de la FSSPX. Una soberbia muy parecida a la de Lutero y todos los cismáticos: creerse poseedores únicos de la verdad. No sé qué manía tienen todos los cismáticos con nombrar obispos. En el Palmar de Troya pasas por delante de la puerta y te hacen obispo; tienen más obispos que fieles. ¿Cuál va a ser el siguiente paso de la FSSPX? ¿Nombrar un Papa, como en el Palmar de Troya? El problema es que los dirigentes de la FSSPX van a llevar al cisma a todos sus feligreses. En fin, todos son ya mayorcitos para saber lo que hacen. Si quieren quedarse en las tinieblas exteriores, allá ellos. Que sigan el camino de las ex-monjas de Belorado.
19/02/26 8:53 PM
Alejandro
Es realmente una tragedia!!!
Pero la Iglesia de Cristo, cuya cabeza visible es su Santidad el Papa León XIV, debe continuar... Ya solo falta extirpar a los cismáticos de Camino sinodal alemán... Lefebvristas, sinodales alemanes, adiós!!!
19/02/26 8:54 PM
Simple cristiano
Me parece demasiado pretenciosa la postura de la Fraternidad. Ellos no son la encarnación de la Tradición, el non plus ultra. Ese complejo mesiánico, de si ellos no siguen existiendo entonces la Iglesia de Cristo se acaba, es propio de una conciencia cismática, sectaria y rayando en el fanatismo. Me da mucha tristeza, ojalá el papá León XIV pueda tomar el asunto de forma personal y encontrar una solución.
19/02/26 9:37 PM
Leoncio
Previsiones previsibles (valga la redundancia) tras las consagraciones "sin permiso": doble crisis. La FSSPX puede tener una crisis similar a la de 1988, quizás de menor consideración. Pero la crisis de la Iglesia modernista puede ser más grave, con templos, monasterios y seminarios definitivamente vacíos. Si es lo que andan buscando desde el Vaticano, que no me extrañaría, es posible que lo consigan. Yo seguiré en mi casa rezando el Rosario y asistiendo a Misa Tradicional al margen de ambas crisis, que quizás estén en las previsiones de la Providencia.
19/02/26 9:52 PM
Tannhäuser
Al final, acabarán poniéndose los miembros de los lobbys romanos fuera de la Iglesia. Yo estoy esperando a que se atrevan a tocar la fórmula de la consagración, si lo hacen, me paso a los sedevacantistas, con los que ya están, al menos, mis simpatías,
19/02/26 10:17 PM
Dimas
Al menos Lutero fue valiente y coherente y asumió que sus posturas le situaban fuera de la Iglesia de Cristo. La SSPX ni siquiera llega a eso y solo buscan ampararse en la letra pequeña y en la retorcedura del derecho para mantener su chiringuito.

Hay más nobleza en El Palmar de Troya que en Écône. Que asuman las consecuencias de su cisma y la condenación eterna que se están buscando.
19/02/26 10:28 PM
Francisco Javier
"Al menos Lutero fue valiente y coherente y asumió que sus posturas le situaban fuera de la Iglesia de Cristo."
Ahora resulta que lutero era de admirar, jaja a lo que nos ha llevado el modernismo postconciliar, bueno la FSSPX mas bien tiende a afirmar que las reformas del VII acercan a la Iglesia catolica a lo que el cisma luterano y anglicano han sido y son. La FSSPX no esta fuera de la iglesia de Cristo ni ellos se sienten como tales, Porque creen que ellos nunca han nombrado su propio papa como los de palmar de troya ni se declaran vativacantes
19/02/26 10:41 PM
Carlos
Qué pasaría si la FSSPX es el Katejon?.
19/02/26 10:45 PM
Josep
En ese caso es la Fraternidad la que se coloca fuera de la Iglesia Católica.
19/02/26 11:11 PM
Giacomo Arlecchi
Cuando llegue el juicio final ya veremos que explicación o que puntos le presentaremos al Rey Eterno sobre su mandato "que todos sean uno"... a ver que diremos los del Vaticano , los tradicionalistas, los progresistas alemanes y bergoglianos, los del centro, derecha e izquierda, de arriba y de abajo... a ver que diremos...
19/02/26 11:24 PM
Luis H.
Sería bastante deseable que la Congregación para la Doctrina de la Fe indicase por qué, punto por punto y con profundidad, no se ajusta lo que esgrime la FSSPX a la verdad. Sobre todo en lo doctrinal, pero también en lo jurídico. Ídem con el caso chino.
19/02/26 11:40 PM
José Vidal Floriach
Según la Congregación de la Doctrina de la Fe a los de Troya se les considera simples seglares excomulgados, pues cualquier acto sagrado realizado, es inválido.
19/02/26 11:48 PM
Rubén
Carta abierta a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X

sobre la comunión eclesial y la cuestión de las consagraciones episcopales

Menzingen

Reverendo Padre Superior General,
Reverendísimos Señores Obispos y Miembros del Consejo General:

Con sincero respeto por su ministerio sacerdotal y por el celo que manifiestan por la salvaguarda de la fe católica, me permito dirigirles estas reflexiones teológicas ante la decisión anunciada de proceder a nuevas consagraciones episcopales sin mandato pontificio.

No ignoro la complejidad histórica, doctrinal y pastoral que ha marcado las relaciones entre la Fraternidad y la Santa Sede desde las consagraciones realizadas en 1988 por Mons. Marcel Lefebvre. Tampoco desconozco las legítimas inquietudes que ustedes expresan respecto a la interpretación del Concilio Vaticano II y ciertos desarrollos posteriores. Sin embargo, precisamente por la gravedad del momento actual, parece necesario volver a los principios constitutivos de la eclesiología católica.

I. Sobre la naturaleza del acto de consagración episcopal sin mandato pontificio

En su argumentación reciente, ustedes sostienen que una consagración episcopal no autorizada por el Romano Pontífice no constituiría cisma si no va acompañada de intención cismática ni de atribución de jurisdicción.

El núcleo del debate no es meramente canónico, sino teológico.

El Concilio Vaticano II, en Lumen Gentium 21, enseña que la consagración epis
19/02/26 11:49 PM
Lucía Victoria
Qué letal es la soberbia. Hace caer las torres más altas con facilidad pasmosa. Aplastando todo cuanto se cobija bajo su sombra. Necios irresponsables.
19/02/26 11:51 PM
José Fermín
No se trata de que los fieles tengamos que valorar y ser teólogos y canonistas. No es nuestro cometido. Recemos para que la Fraternidad no de ese horrible paso. Con razón o sin ella, hay cosas que nunca se deben realizar. Sabemos quién es Pedro.
20/02/26 12:51 AM
penc
De verdad que a veces pienso que los Lefevristas no leyeron el evangelio. Alegan si entendi bien que ya el Papa dando poder ya lo pueden usar así como así, ignorando que el mismo Papa que ha delegado una función tiene una voluntad contraria a la que se le quiere imputar. Se debe considerar no solo la letra sino lo que subyace, ver la realidad en su totalidad y no solo desde lo externo.
20/02/26 1:14 AM
Trofo
Leoncio: no habrá crisis ninguna. En 1988 hubo una crisis porque era algo inaudito y había mayor conciencia de la gravedad de este tipo de cosas. Hoy día, con la laxitud de conciencia que hay (en Roma en primerísimo lugar), que se ordenen obispos sin mandato pontificio no se antoja particularmente grave, aun siéndolo de modo objetivo. Más grave es la bendición de parejas homosexuales, por el sacrilegio que supone, y ya todo el mundo lo ve como algo normal.
20/02/26 1:23 AM
Federico Ma.
Al menos no salió, como Lefebvre en 1988, con que tiene ya hechas las reservas del hotel, del transporte y de una carpa, como para suspender el acto cismático. Así decía Lefebvre:

«The reticence expressed on the subject of the episcopal consecration of a member of the Society, either by writing or by word of mouth, gives me reason to fear delays. Everything is now prepared for the ceremony of June 30: hotel reservations, transportation, rental of a huge tent to house the ceremony. The disappointment of our priests and faithful would be extreme. All of them hope that this consecration will be realized with the agreement of the Holy See; but being already disappointed by previous delays they will not understand that I would accept a further delay».

20/02/26 1:48 AM
Gerardo
La verdad es que cada vez me divierto mas leyendo Infocatólica! Felicitaciones a los blogueros, a los administradores de ésta página y a los comentaristas, dentro de los cuales, me incluyo y que a veces, tengo la fortuna de que me publiquen alguno de mis comentarios. Saludos para todos!
20/02/26 1:57 AM
marcial
me bautizaron en la tradición, hice la primera comunión en la tradición, los diez primeros años de mi vida escuche la misa CDM ¿ya no vale?
Dimas, pareces Gestas.
20/02/26 2:26 AM
Porres Martín
I. La raíz del problema: ¿qué constituye a un obispo católico?
La Iglesia no es una federación sacramental.
Es una sociedad jerárquica visible instituida por Cristo.
Según la doctrina tradicional:
• El sacramento del orden confiere potestas ordinis (poder sacramental).
• Pero el gobierno de la Iglesia requiere potestas iurisdictionis (poder de régimen).
• Y esa jurisdicción procede del Romano Pontífice.
Esto no es una opinión moderna. Es doctrina constante reafirmada por:
• Pío XII en Mystici Corporis.
• El Concilio Vaticano I.
• La tradición tomista sobre la subordinación jerárquica.
Un obispo consagrado sin mandato papal puede ser válido sacramentalmente, pero no posee misión canónica.
Y sin misión canónica, no ejerce autoridad en la Iglesia.
El punto teológico clave:
La misión canónica no nace de la necesidad; nace de la autoridad.

II. El error implícito del argumento de “necesidad”
La FSSPX presupone algo peligroso teológicamente:
Que la conservación de la ortodoxia o del rito puede justificar actuar sin mandato pontificio.
Pero eso introduce una eclesiología de tipo “carismático-autónoma”, donde:
• La verdad doctrinal se separa del principio visible de unidad.
• La necesidad percibida suplanta la estructura jerárquica.
Eso es incompatible con la doctrina católica clásica.
Porque la Iglesia no se define solo por:
• ortodoxia material,
• rectitud litúrgica,
20/02/26 3:09 AM
Lucardo
Ponerse en el lugar de León XIV , “elegido ?” Como Bergoglio violando Universi Dominic Gregis ….( nulidad ).?

Digo ponerse en su lugar,
Llevan décadas esperando que se mueran los dos obispos que quedan , pero viendo que aumentan las vocaciones de la fraternidad.

Llevan décadas viendo como decrecen las vocaciones de Roma, y los fieles.

Tienen miedo, unos suben , otros bajan, y había un plan , dejarlos sin posibilidad de ordenar sacerdotes ( por más que exista -hasta ahora- la fraternidad San Pedro ).

Muerto el perro se acabó la rabia , y ese ha sido el plan desde que existía Monseñor Lefevre, pero el ordenó cuatro obispos.

Y ahora es lo mismo pero peor, porque ordenarán más ya que son más sacerdotes y fieles.

y todo se viene en banda para Los modernistas., quizás más rapido.

La degradación es ahora incomparable.
20/02/26 5:56 AM
Alejandro
Parece que el Vaticano tiene miedo a la Fraternidad SSPX, me hace recordar cuando en el Antiguo Testamento , los Egipcios temían que el pueblo hebreo los rebasara en numero y en fuerza doctrinal ante los dioses paganos de Egipto, coincidencia no es ? Pienso que el Vaticano debería escuchar a los de la Fraternidad y no poner limites al dialogo. Saludos desde Lima.Pe
20/02/26 7:24 AM
Stromberg
Respuesta a 'Tannhäuser'.

Como escribí en otro lugar «... no me entra en la cabeza que Su Santidad haya podido firmar la «Nota doctrinal sobre los títulos marianos». Ahora ya solo falta un ataque, -eso sí muy solapado como se ha realizado con María-, a la Eucaristía. Me admira que tanto teólogo presuntuoso, no tenga idea del ilimitado amor que siente Nuestro Salvador por su Madre. No, no lo entiendo. Debo de tener la cabeza muy pequeña».
20/02/26 8:00 AM
Lucía Victoria
«Toda planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz.

Déjenlos: son ciegos que guían a otros ciegos. Pero si un ciego guía a otro, los dos caerán en un pozo». (Jesús a sus discípulos, en Mateo 15, 13-14).
20/02/26 8:33 AM
veritas liberabit
A ver si alguien caritativo me explica. Yo no acepto el Vaticano II porque , según creo y han dicho, es sólo pastoral. Y en pastoral las cosas son cambiantes (si no que se lo pregunten a toda la "pastoral" que se ha hecho, inventiva, despues de él) . ¿Soy hereje y cismático?
¿La libertad religiosa? Pues no es lo que ha enseñado secularmente la Iglesia y ha traido, no sólo en lo eclesial, sino también en lo civil, grandes males.
¿Los textos? Muchos de ellos, la mayoría, muy buenos. Los he leido todos al menos dos veces.
¿Entonces qué? ¿Dónde estoy? Y quede claro que ni soy lefevriano ni los conozco directamente.
20/02/26 9:52 AM
Miguel Lombide
Pero la Fraternidad no es como los otros grupos eclesiales, no es un carisma en la Iglesia. En una Iglesia normal la Fraternidad no tendría razón de ser. La Fraternidad existe porque ellos consideran que la Iglesia ha roto con la Tradición, y con el fin de salvaguardar un espacio en la Iglesia para los católicos que desean seguir viviendo como católicos. Si la Fraternidad no ordena obispos, seguramente tampoco van a poder ser ordenados los sacerdotes que ellos formen, y a largo plazo se exponen a convertirse en un grupo de laicos.
20/02/26 10:05 AM
LJ
¡Bien!!!
20/02/26 10:15 AM
Primo
Entiendo lo que dicen desde la Redacción, y me doy cuenta de la gravedad de la situación. Lo que yo intento decir es que la situación de división en la Iglesia es evidente y que no vale decir que los malos de la película son los Lefebvrianos porque son muchos los atentados a la unidad que hay desde "dentro" como para achacar a la Fraternidad San Pio X el estigma del cisma que no se señala en tantas realidades de la Iglesia......Y soy muy consciente que la "tradición" no es exclusiva de la Fraternidad S. Pio X, pero no se puede no darse cuenta que, desde buena parte de la jerarquía de la Iglesia los palos se dan siempre a los mismos......"los tradis"...... Aquí en Madrid hemos podido ver a nuesto Arzobispo muy obsequiso con Crismhom ¿alguien ha visto algo parecido con un grupo tradicional.......? El cardenal Shonborn se ha deshecho en atenciones con los grupos lgtbq+ de Viena ¿ha hecho algo parecido con los tradicionalas austriacos? Se podrían referir muchos casos parecidos. Creo que no puede extrañar que los tradicionalistas busquen formas de subsistitr, sea Fraternidad S. Pio X u otras fórmulas, porque desde dentro de la Iglesia parece que lo que se quiere es que desaparezcan.
20/02/26 1:21 PM
Mauricio
Sin duda alguna, se comenta de una manera casi despectiva sobre este tema y en lo referente a la FSSPX...estoy seguro que la gran mayoría, no la conoce, no tienen ni idea de quienes son, pero se desbordan en atacarloa y llamarla de diferentes maneras....la fraternidad ni es arrogante, ni soberbia, ni cismatica, no son los dueños de la tradición, ni tampoco van a salvar la iglesia....son un instrumento de Dios para mantener lo que es y siempre ha sido sagrado en la iglesia, especialmente el tesoro de la santa misa, y el sacerdocio...tesoros que no pierden su valor y las gracias maravillosas por ellas concedidos...Dios bendiga a la FSSPX, recuerden que por los frutos se conoce si son de Dios..o no....
20/02/26 2:06 PM
Paul Sanders
Me pregunto qué es lo que ha hecho S. Pío X para que algunos malutilicen su nombre. S. Pío X no se merece estos seguidores.
20/02/26 2:12 PM
Lucía Victoria
Los frutos, Mauricio, serán muerte y destrucción como sigan obstinados en desobedecer al Papa y situarse extramuros de la Santa Iglesia Católica. Ramas desgajadas que dependerán exclusivamente de la misericordia de Dios para volver a ser injertadas en el Cuerpo místico de Su hijo.
No se me ocurre un fruto más dramático.

Pero está profetizado en Romanos 11, de radical actualidad en estos tiempos: "el endurecimiento de una parte de Israel durará hasta que haya entrado la totalidad de los paganos". Así sea.
20/02/26 2:46 PM
Diego II
¿Es herético el CVII? Si lo es, las puertas del infierno prevalecieron sobre la Iglesia..., sino no le es, hay que aceptarlo y aceptar las aplicaciones que hicieron los Papas posteriores al concilio, en la hermenéutica de la continuidad de la que hablaba Benedicto XVI (más allá de algunas inconsistencias y ambigüedades)
20/02/26 3:27 PM
Rosita
Pienso como Diego. O estás dentro o fundas otra iglesia.
20/02/26 5:28 PM
Lorenzo Valla
Todas las órdenes religiosas y todos los movimientos de la Iglesia pueden vivir sin tener obispos y teniendo a su vez sacerdotes. Los franciscanos, los jesuitas, los dominicos, los del Opus, los kikos, etc., todos tienen sacerdotes, que se forman según su espiritualidad y no hay ningún problema. ¿Por qué la FSSPX no? ¿Por qué la FSSPX exige ordenar obispos para ellos solitos? ¿Quién se han creído que son?
20/02/26 6:26 PM
Fermín
En el juicio online a la fsspx por el comité de ejpertos, la sentencia está clara. Pero el tema no es tan sencillo.
Sorprende la aversión que sienten algunos comentaristas por una congregación que agrupa a un millón de católicos en todo el mundo, que representa un 0,07% del catolicismo, un porcentaje ínfimo. Hay muchisimos más James Martín prosodomitas herejes, y la herejía es algo mucho más grave que el cisma.
20/02/26 7:01 PM
Pepa
Lo poco que queda de la Iglesia Católica es la fsspx. Y la quieren excomulgar.
20/03/26 3:25 AM

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