(EWTN/InfoCatólica) El presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, arzobispo Paul Coakley, se ha sumado a la petición de una decena de prelados para que la Universidad de Notre Dame retire el nombramiento de Susan Ostermann como directora del Instituto Liu de Asia y Estudios Asiáticos. La politóloga, conocida por su activismo a favor del aborto y sus críticas al movimiento provida, asumirá el cargo el próximo 1 de julio si la institución católica no da marcha atrás en su decisión.
El primer aviso vino de Kevin Rhoades, obispo de Fort Wayne-South Bend (Indiana), donde se encuentra el centro universitario dirigido por la congregación de Santa Cruz, expresara el pasado 11 de febrero su «desaliento» y «fuerte oposición» al nombramiento. Rhoades denunció que la decisión está «causando escándalo a los fieles de nuestra diócesis y más allá».
Una activista que vincula el movimiento provida con el supremacismo blanco
Las declaraciones públicas de Ostermann en defensa del aborto han sido el principal motivo de alarma. La profesora, afiliada al Population Council, ha llegado a sugerir en el pasado que la oposición al aborto tiene raíces en la «supremacía blanca» y la misoginia. Además, según ha denunciado Kelsey Reinhardt, presidenta y directora ejecutiva de CatholicVote, una influyente asociación católica, Ostermann habría calificado los centros de ayuda a mujeres embarazadas como «sitios de propaganda anti-derechos del aborto, que operan y proporcionan información falsa a mujeres que son atraídas a ellos creyendo que recibirán atención médica legítima».
Estas posiciones, incompatibles con la doctrina de la Iglesia católica sobre la santidad de la vida desde la concepción, han llevado al obispo Rhoades a considerar que las creencias de Ostermann, unidas a su promoción a un cargo de liderazgo en una universidad católica, constituyen un escándalo para los fieles.
Respaldo episcopal a la denuncia de Rhoades
A lo largo de la semana, numerosos obispos estadounidenses han expresado su apoyo a la posición de Rhoades. El arzobispo Coakley emitió una contundente declaración el pasado 13 de febrero en la red social X: «Apoyo plenamente al obispo Kevin Rhoades en su desafío a Notre Dame para que rectifique su pobre juicio al contratar a una profesora que se opone abiertamente a la enseñanza católica en lo que respecta a la santidad de la vida, en este caso la protección de los no nacidos».
I fully support Bishop Kevin Rhoades in his challenge to Notre Dame to rectify its poor judgement in hiring a professor who openly stands against Catholic teaching when it comes to the sanctity of life, in this case protection of the unborn.https://t.co/PIRWaM1JV5
— Archbishop Paul S. Coakley (@ArchbishopOKC) February 13, 2026
El mensaje fue compartido cientos de veces en la plataforma, incluyendo por el cardenal Joseph Zen Ze-kiun, obispo emérito de Hong Kong. Otro prelado que ha mostrado públicamente su desacuerdo ha sido Robert Barron, obispo de Winona-Rochester (Minnesota) y figura mediática en el catolicismo estadounidense. Barron, que reconoce tener «fuertes vínculos y profundos afectos» por Notre Dame, fue especialmente contundente al asegurar que «seguir adelante con este nombramiento es repugnante para la identidad y la misión de ese gran centro del saber católico».
Notre Dame defiende la idoneidad profesional de Ostermann
Pese a las críticas provenientes de la cúpula episcopal estadounidense, la Universidad de Notre Dame ha indicado que mantendrá su decisión. En declaraciones a EWTN News el 13 de febrero, el centro académico aseguró que Ostermann es «una politóloga y experta legal muy considerada» que está «bien preparada» para desempeñar el cargo.
Al mismo tiempo, la universidad subrayó su compromiso «inquebrantable» con «defender la dignidad inherente de la persona humana y la santidad de la vida en cada etapa». La respuesta también fue ofrecida al periódico estudiantil Irish Rover, que destapó inicialmente la noticia, confirmando que no había «cambiado su postura» al respecto.
La profesora dice respetar la posición institucional de Notre Dame
Por su parte, Ostermann ha declarado a diversos medios que «respeta la posición institucional de Notre Dame sobre la santidad de la vida en cada etapa». La profesora se ha descrito como «plenamente comprometida con mantener un entorno de libertad académica donde pueda florecer una pluralidad de voces».
Estas declaraciones, sin embargo, no han conseguido aplacar las críticas de los obispos, que consideran incompatible la promoción de una figura públicamente proabortista a un puesto directivo en una institución que se define como católica.








