Preocupación en los fieles por el proceso de beatificación del obispo Labaka y la hermana Arango
Obispo Labaka | Diócesis de Bilbao

¿El nudismo como «inculturación»?

Preocupación en los fieles por el proceso de beatificación del obispo Labaka y la hermana Arango

Los escritos de Mons. Labaka, como la famosa Crónica Huaorani, publicada en su cuarta edición en 2003 por el propio Vicariato Apostólico de Aguarico, ofrece en primera persona un relato pormenorizado del estilo de vida que llevaban, que escandalizan tanto para los estándares de entonces como con los de ahora.

(InfoCatólica) Apenas dos semanas después de su ascensión al papado, y recibiendo un legado que venía del anterior pontificado, León XIV firmó la continuación de los procesos de beatificación del obispo español Alejandro Labaka Ugarte y la Hermana colombiana Inés Arango Velásquez, hasta hoy «venerables».

Mons. Alejandro Labaka nació en España en 1920. En 1937 e ingresó en la Orden de los Capuchinos. Ordenado sacerdote en 1945, fue enviado como misionero a China y luego a Ecuador, donde ejerció como prefecto apostólico, especialmente entre los Indios Huaorani del Ecuador.

Fiel a al estilo de su época, no buscaba evangelizar, sino «recibir de ellos todas las ‘semillas del Verbo’ ocultas en su vida real y en su cultura, donde vive el Dios desconocido»[1].

Hoy, la inmensa mayoría de esos indios, son protestantes.

La hermana Inés Arango nació en Colombia el 6 de abril de 1937. En 1955, ingresó al noviciado de las Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia para, en 1977 trasladarse a la región amazónica de Ecuador, donde conoció a Labaka, con quien permanecería prácticamente hasta su muerte, incluso contra el consejo de sus superioras.

Mons. Labaka y la Hna. Arango, muy comprometidos desde lo social, sabían del problema existente entre los indígenas y las compañías petroleras que buscaban la explotación de las tierras donde residían los indios tagaeri, una tribu muy belicosa del Amazonas ecuatoriano, ante quienes intentaron mediar. Por ello, el 21 de julio de 1987, poco después de aterrizar en la selva, ambos fueron salvajemente asesinados por los nativos quienes los atravesaron con lanzas.

Labaka, como era su costumbre, se encontraba desnudo mientras que Arango estaba vestida.

Lo que no muchos conocen son los escritos de Mons. Labaka, como ser, la famosa Crónica Huaorani, publicada en su cuarta edición en 2003 por el propio Vicariato Apostólico de Aguarico, donde se ofrece, en primera persona, un relato pormenorizado del estilo de vida que llevaban (pueden leerse AQUÍ).

Presentamos entonces algunas citas sin glosa, del propio Labaka que podrían hacer pensar sobre la conveniencia para el Ecuador de su proceso de beatificación, especialmente luego de los escándalos sexuales sufridos por miembros de la Iglesia a partir del año 2000.

Labaka y el nudismo como «inculturación»

1. «¡Bendito nudismo de los Huaorani, que no necesitan trapos para salvaguardar sus normas de moral natural!» (Crónica Huaorani, 39; a partir de ahora, CH).

2. «Ellos [los Huaorani] iban desnudos, nosotros comenzamos a ir también de esa manera. (…) Vivían desnudos y yo también a menudo estaba desnudo como ellos» (Tras el rito de las lanzas, Vida y lucha de Alejandro Labaka, CICAME, Coca, Ecuador, 2003, 199-200).

3. «Dios ha querido guardar en este pueblo la manera de vivir, la moral natural como en el Paraíso antes del pecado» (CH, 57).

4. «Tal como estaba, en paños menores, me adelanté hasta el jefe de la familia, Inihua y Pahua, su señora; junto a mí se hallaba ya el hijo mayor. Con las palabras padre, madre, hermanas, familia me esforcé en explicarles que ellos, desde ahora, constituían mis padres, hermanos; que todos éramos una sola familia… Me desnudé completamente y besé las manos de mi padre y de mi madre Huaorani y de mis hermanos, reafirmando que somos una verdadera familia» (CH, 37).

5. «Temí ser un rechazo para la cultura y costumbres Huaorani si me manifestaba demasiado rígido (…). En esas circunstancias, comprendí que el misionero, si le toca andar por la selva con ellos, debe andar igual que ellos para poder vestirse cuando llegue la ocasión del frío de la noche» (CH, 38).

6. «Los misioneros deben comportarse con toda naturalidad entre ellos; no extrañarse de su nudismo ni de ciertas curiosidades que puedan tener con nosotros, y hasta que debemos desnudarnos voluntariamente en algunas circunstancias, no en plan de exhibicionismo sino para no crear complejos de culpabilidad en una cultura de madurez sexual extraordinaria» (CH, 103).

Mons Labaka se desnudaba incluso frente a las religiosas

7. «Cada vez que se integran nuevos misioneros al equipo, se suscitan las mismas preocupaciones de nuestros primeros contactos con la cultura amazónica del ‘hombre desnudo’. La preocupación, hecha casi obsesión, se cifraba en que los Huaorani desnudaban a todos. Admitiendo todos que la desnudez era legal dentro de su cultura, constituía, en cambio, una de las dificultades mayores para la entrada del personal misionero, especialmente religiosas. Muy pronto nos dimos cuenta de que el misionero no tiene que esperar que le desnuden, sino que hará mejor en adelantarse a hacerlo para dar muestras de aprecio y estima a la cultura del pueblo Huaorani» (CH, 144).

8. «En un momento dado, nos encontramos con que el camino se ha perdido en un profundo aguazal de unos quinientos metros de extensión. Sin dudar un momento Deta (una indígena) se desviste y avanza desnuda con el agua hasta más arriba de la cintura; llegada a la orilla opuesta nos anima sonriente, mientras nosotros caminamos cautelosamente, sin atrevemos a imitar su ejemplo por nuestros prejuicios de educación. Después de un par de horas regresamos por el mismo camino. Deta, esta vez, no se quita su pantaloneta y atraviesa el aguazal, seguida de las Hermanas. Poco después llegamos nosotros: Neñene, con su criatura en brazos, me indica que le ayude a soltarse el lazo de su pantaloneta que, luego, me entrega para que se la pase yo. Ante este signo de confianza y naturalidad, me desvisto también y pasamos así el aguazal» (CH, 145).

9. En una ocasión en que las indias le sacaron el «cinturón» que cubría sus partes íntimas y en que acabaron todos desnudos, él comenta: «Esta es la única ocasión en que todo el grupo por igual vivimos en la presencia del Creador un capítulo hermoso de la Biblia (Gen. 2, 25)» (CH, 113).

Dormía desnudo junto a un ex seminarista y una religiosa

10. Santos Dea Macanilla, indio naporuna y ex seminarista regresó a la selva, pero luego acompañó algunas veces a los misioneros en sus incursiones en territorios indígenas. Relatando un viaje por los ríos Aguarico y sus afluentes Cuyabeno y Eno, en enero de 1980, donde acompañó al P. Labaka y a la Hna. Arango, dice:

«Estando en Puerto Bolívar, nos dieron una casa no habitada para que nosotros durmiéramos allí. Antes de la media noche llegaron a esta provisional vivienda millares de hormigas (…). Se desparramaron hacia donde estaban durmiendo la Hna. y el P.[adre]; luego de unos minutos les vi levantarse a la vez, (la Hna.) Inés estaba con una bata corta de dormir, mientras que Alejandro con la ropa de Adán (desnudo). La primera estaba tranquila frente al otro que se sacaba las hormigas de todo el cuerpo. Al día siguiente al hacer algún comentario al respecto, lo único que dijo es: me sorprendieron las hormigas y por mucho que busqué mi pantaloneta que había puesto en la cabecera, no la encontré, así que me levanté como estaba porque ya me estaban terminando» (Tras el rito de las lanzas, p. 108).

Mons. Labaka convivía y dormía habitualmente con jóvenes indígenas desnudos que se excitaban mutuamente

11. Observé la facilidad, o mejor la práctica casi generalizada como algo ritual, de excitarse entre los varones frecuentemente y siempre que hacen sus necesidades; amén de otros juegos de aspecto homosexual en sus largas tertulias familiares. Partir de su realidad me pidió bañarme con ellos o como ellos, o a la vista de jóvenes y niños, con toda naturalidad; intencionadamente hacer el aseo completo de varón adulto; permitir satisfacer la natural curiosidad de tocar y ver en lo que nos ven distintos, como, las partes vellosas del cuerpo. Pero ahí precisamente se me ofreció la ocasión de dar una lección, cuando uno de los adolescentes quiso excitarme y lo impedí con sonriente energía» (CH,57).

12. «Peigo [un joven Huaorani] se quedó, al parecer, sin hamaca y se acercó a mi cama. En días anteriores le había rechazado, pues le temía por sus ademanes e intentos provocativos homosexuales. Esta vez tuve otra comprensión del ‘aceptar todo, excepto el pecado’ y compartí la cama acostándonos desnudos bajo el mismo mosquitero» (CH, 51-52).

13. «Nos acostamos muy temprano, apenas oscureció. La casa consta de un solo departamento: En un ángulo está el fogón, entre las hamacas de los esposos Inihua y Pahua. En el otro costado se encuentran las restantes hamacas, quitadas a los obreros de la Compañía, con sus toldos y sus colchas, en dirección este-oeste. Mi cama la pusieron detrás, en dirección norte-sur, en el suelo, de manera que podemos darnos la mano con el joven que duerme junto a mí en la hamaca. Estoy empapado de sudor y me quito la camisa y el pantalón» (CH, 36).

14. «Mi madre Pahua se empeñó en que todos durmiéramos en su casa, a pesar de no haber casi sitio material para ello (…). Los jóvenes estuvieron más juguetones que nunca, abundando en palabras y signos que figuraban la unión de sexos, permitiéndose tocamientos en los genitales. Esta vez me molestaron especialmente, hasta constatar con algazara que las reacciones viriles son idénticas entre nosotros y los Huaorani. Con todo, no insistieron ni conmigo ni entre ellos de manera que se produjera polución. Procuré no hacer ningún drama y me esforcé en actuar con naturalidad, reírme con ellos y disuadirles del juego (…). En esta circunstancia concreta nada hubiera habido tan ridículo ni que produjera tanta hilaridad como la erección conseguida en el Capitán ‘Memo’ [ese era el apodo del P. Labaka, en Aguarico]. Cuando llegaron de nuevo a acostarse, yo acababa de pedir perdón a Dios por si estaba convertido en ‘un viejo verde homosexual’» (CH, 146).

 

[1] Mons. Alejandro Labaka, Crónica Huaorani, Cicame, Ecuador 2003, 103). Las negritas han sido colocadas para facilitar la lectura; no corresponden al original.

 

37 comentarios

Isa
El ponerse en ocasion de pecar gravemente es ya pecado grave. Eso no hay que ensenarlo a los indios?
12/02/26 8:11 PM
Dámaso
La iglesia se vuelve salvaje.Lo contrario de civilizar.
12/02/26 8:59 PM
Miriam de Argentina
Si este personaje es un ejemplo de virtud...bue
12/02/26 9:46 PM
Joaquín
Han beatificado a un obispo montonero y quieren beatificar a Arrupe, así que de la actual Iglesia cabe esperar cualquier cosa. Cualquier cosa.
12/02/26 10:09 PM
Antonio L
Gracias Infocatolica, muchas personas van a entender por los hechos, uno tras otro, que de seguir haciéndose los suizos están cometiendo algo peor que un error.
12/02/26 10:47 PM
Jesus
A eso se le llaman misiones ? A eso es que la iglesia actual quiere beatificar? Eso es lo que quieren tachar y vendernos como Mártires ??? Cuál es el fruto de toda esa perolata del malogrado obispo? La prueba mas grande es que como bien dice el artículo la gran mayoría de esos indígenas hoy son protestantes, dígase pentecostales, que vergüenza.....
12/02/26 10:49 PM
luis
El progresismo como locura. Del buen salvaje de Rousseau hasta el misionero desnudo.
12/02/26 11:35 PM
Montse
Ese monseñor Labake estaba mal de la cabeza y posiblemente tb la religiosa que le acompañaba
12/02/26 11:40 PM
J.
Pues qué pena da León XIV
12/02/26 11:43 PM
Jaume
Los tres enemigos del alma.mundo, demonio y carne.
Los salvajes no representan al mundo original, sino al mundo caído, a lo más hondo. Son el detritus de antiguas civilizaciones Los misioneros que evangelizaron Europa lucharon contra los vicios carnales de los paganos que habitaban en nuestros bosques. No fueron condescendietnes y así lograron una Europa cristiana por siglos.
12/02/26 11:54 PM
Lector
Mirad su fe en la Eucaristía y en La Biblia...:
"- Padre, ¿llevamos el cáliz, las hostias y el vino?
- Todo eso lo tenemos que esconder aquí, pues nos lo quitarían todo.
- ¿Y entonces?
- Esto tiene carácter de signo para nosotros.
- ¿Cómo es eso?
- Dios quiere que entremos hasta espiritualmente desnudos. Nuestra tarea fundamental y prioritaria es descubrir las «semillas del Verbo» en las costumbres, cultura y acción del pueblo Huaorani; vivir las verdades fundamentales que florecen en este pueblo y le hacen digno de la vida eterna. Tenemos que pedir al Espíritu que nos libere de nuestra propia autosuficiencia espiritual que pretende alcanzar a Dios por el Breviario, la Liturgia o la Biblia; para nada de eso tendremos adecuada oportunidad. Vamos, Hermanas, espiritualmente desnudos para revestirnos de Cristo que vive ya en el pueblo Huaorani y que nos enseñará la nueva forma original e inédita de vivir el Evangelio!"
('Crónica Huaorani', página 205)
12/02/26 11:55 PM
Rafa
Y el problema es la FSSPX.
12/02/26 11:57 PM
Antonio L
Un sacerdote misionero en Perú me contaba con naturalidad, la importancia que suponía ir siempre con su sotana. En las montañas, caminatas con los indios, nunca se puso ropa cómoda, la sotana siempre. Para las personas de su entorno supone el signo que les hace presente en cada momento la cercanía, la presencia de Dios. El "padrecito", siempre ahí, como tiene que ser, llevando consigo los sacramentos, predicación, a Dios . Los que no amen la misión no tienen porqué estar ahí.
12/02/26 11:58 PM
Vladimir
Ya hace bastante tiempo que NO es la "virtud heroica" el motivo principal para beatificar y canonizar a alguien.
Yo lo resuelvo fácil, simplemente nunca invoco a esos beatos y santos en quienes no creo.
13/02/26 12:19 AM
aliseya
Otra más de la sinodalidad: degradar a los santos para que dejemos de venerarlos...
Si no dan puntada sin hilo estos odiadores de la fe...
13/02/26 1:17 AM
Higinio Fernández
Loables ejemplos. Un amigo mío, misionero radical, ha emprendido la empresa de evangelizar a los monos en lo más profundo del Africa. Partió con una ristra de bananas, y naturalmente, completamente desnudo. Ignoramos su destino final, porque no volvio. Es posible que se haya consustanciado con su pueblo simiesco, en un ejemplar mentís a la nefasta fábula colonialista de Tarzán.
13/02/26 1:26 AM
Giacomo Arlecchi
Bueno a ver... los jesuitas qué evangelizaron y muchos murieron Mártires, no se desnudaron sino vistieron y civilizaron a los guaraníes sin forzarlos y los santificaron donandoles los valores del cristianismo.
No se que habrá buscado este monseñor con semejante opción. Bueno no me interesa en absoluto. Yo valoro a los santos que hicieron cosas santas y normales.
13/02/26 1:33 AM
Gregory
Pues los dos fueron asesinados,eso hay que tomarlo en cuenta intentaron evangelizar a un grupo nativo que ha estado aislado por voluntad propia. Pienso que estaban mal de sus cabezas por querer llevar el Evangelio creo que eso hay que tomarlo en cuenta.
13/02/26 3:09 AM
Francisco Javier
Sera el santo patron de los cochinos
13/02/26 3:26 AM
Esther


Cuánta inmoralidad!
13/02/26 5:10 AM
ultramontano
Si hubiera estado en Mexico durante la Conquista hubiera sacrificado humanos y se los hubiera comido.
13/02/26 7:49 AM
Amparo Jonas
Es algo cultural, como ir a la playa en Occidente, donde hombres y muchss veces mujeres en topless solo cubren su anatomía con un bañador y bikini, respectivamente.

Eso mismo tiene lugar en la salva con los taparrabos y las mujeres con los senos al aire, como las católicas de Occidente en la playa. Es incilturacion. Los pecados y tentación, iguales.
13/02/26 8:57 AM
Alvar
Este tío, el Labaka, no era cristiano, la visión más indulgente posible es que se había dejado llenar la sesera con las estupideces de los teólogos modernos y había perdido el norte.
Si escandaloso es lo que cuenta, cómo será lo que se calla.
13/02/26 9:58 AM
Ms
No veo en qué se puede tener por santo un señor que no pretendía evangelizar. Cristo mandó a los suyos llevar la buena nueva.... ¿acaso no ha leído el evangelio? Lo suyo más parece un experimento antropológico para describir la "cultura"... todo muy Rosseau, todo muy de esa época casposa y decadente de la Iglesia. Ahora los dinosaurios muy bien situados en la jerarquía siguen erre que erre con estas miserias y el pueblo de Dios por otro lado, ausente de estas locuras.
Mientras que los españoles, cuando llegaron al nuevo mundo sacaron a la población de la prehistoria al renacimiento, generando catedrales, universidades, la gramática de sus lenguas que no se han perdido por ello, hospitales y alta música renacentista (moxos, por ej en Bolivia)... este señor que nos ocupa se limitó a compartir con ellos cómo vivían, sin llevarles ni a nuestro Señor, ni posibilidad técnica de avance... o sea un estudio antropológico que nada tiene que ver con la fe... ¿y a esto quieren canonizar? ¿y en razón de qué cosa? No entiendo a la jerarquía... tampoco comprendo al Papa León . Rezo mucho por él
13/02/26 10:35 AM
Dámaso
Cada día que pasa el Vaticano es más circo.Esto debe ser como ese programa que se titula aventura en pelotas.
13/02/26 10:40 AM
Natanael
No había caído en la primera parte con lo del proceso de beatificación, no sé por qué me lo salté... Preocupante la cosa, por más que se reciba el proceso comenzado por otro.
13/02/26 11:02 AM
jandro
A ver. Si el obispo Labaka iba en cuereticos vivos para asemejarse a los indios ¿ Por qué llevaba gafas si seguro que hay muchos indios que tienen problemas de vista y no llevan gafas ? Alguien debió decirle a Labaka que hay que estar a las duras y a las maduras
13/02/26 11:23 AM
Giacomo Arlecchi
Que bueno lo de las gafas Jandro!!! Sin dudas fue el mejor comentario!!
13/02/26 12:17 PM
Sandro Quevedo
Muchos dan su criterio sin conocer, in situ, la realidad. La evangelización igual que la tecnología, o se reconfigura en el tiempo y el espacio o se queda anquilosada.
Ojalá hoy hubiera Cristianos Misioneros y Misioneras que quieran arriesgar la vida por el Evangelio.
13/02/26 4:04 PM
jandro
Sandro Quevedo,

¿ Quiere vd. territorio de misión ? Véngase a Europa. Aquí si que necesitamos una Evangelización 2.0 premium. Se traiga también la espada para por si las moscas
13/02/26 4:52 PM
Luis
Sandro Quevedo, no todo vale ni se puede reinventar la rueda. O se evangeliza como lo manda Cristo (y lo hicieron los Apóstoles y misioneros como San Francisco Javier), o no se evangeliza en absoluto (con las consecuencias que de ello se derivan). Pero a lo que hacían Labaka e Inés, no se le puede ni debe llamar “evangelización” (o por lo menos, no “evangelización cristiana”) ni “martirio”.
13/02/26 5:38 PM
madre
Los conocereis por su fruto....la mayoría protestantes... Se ve que lo inculturizaron bien al obispo...
13/02/26 8:50 PM
MARCELO
INDIGNACIÓN TOTAL,ME SOLIDARIZO CON TODOS LOS COMENTARISTAS.Miremos el paralelo con la ORDEN DE SAN ELÍAS y con todas las otras órdenes que llevaron y llevan ,con parresía ,el mensaje de CRISTO....si un sacerdote quiere hacer un estudio antropológico,que lo haga,aunque esté alejado de su misión,pero,por sus frutos los conocereis,los indígenas se pasaron a las sectas TODOS,TODOS,TODOS.
Ya estoy harto,harto de enterarme de los disparates que suceden dentro de nuestra IGLESIA CATÓLICA,pero parece que el asombro no tiene límites...............................recemos a los santos que son de nuestra devoción,pasemos de largo frente a los otros "fabricados".
13/02/26 10:49 PM
Manuel Ros Amo
Ya la nueva iglesia emergente presume de inclusiva y reinventa todo lo contrario al plan de Dios. Quieren que Dios se adapte a los signos de los tiempos ( que sabemos de que se trata.) Y como sigue todo sin que pase nada ,no hay temor del Señor. La actual necedad no percibe que estamos en el tiempo de descuento.
14/02/26 12:21 AM
Miguel
He parado de leer a mitad del artículo. Me parece delirante. Y que el hombre se desnudara para confraternizar mejor con los indígenas no es lo peor. ¿A qué diantre iba a esos pueblos si los consideraba ya salvados? Lo siento pero me resulta grotesco este asunto, por no decir otra cosa. Muchos y graves son nuestros pecados para que esté ocurriendo algo así.
14/02/26 2:35 PM
Ferraz
E para Dom Marcel Lefebvre e sua Fraternidade São Pio X o Vaticano reserva excomunhão!
Em que mundo estamos, ou melhor em que Igreja estamos,!
17/02/26 5:09 PM
Néstor
¿Y qué hizo, al final? Estuvo viviendo en un clima tropical con las frutas al alcance de la mano y disfrutando del paisaje, practicó el nudismo, se hizo matar por un conflicto con las petroleras y dejó la zona llena de protestantes. ¿Y entonces?

Saludos cordiales.
19/02/26 11:10 AM

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