(InfoCatólica) El peligro de todo medio de comunicación es acentuar lo malo y olvidar lo bueno, porque lo primero atrae más la atención. Caer en esa tentación supone renunciar a presentar la realidad como es, a cambio del plato de lentejas de la popularidad o del número de lectores.
En ese sentido, en relación con el Papa León XIV se han resaltado en muchos medios algunos nombramientos desafortunados de obispos que cuentan en su haber con declaraciones contrarias a la doctrina católica Un ejemplo podría ser Mons. Cyril Buhayan Villareal, nombrado obispo de Kalibo (Filipinas), a pesar de haber escrito a favor del uso de anticonceptivos y de cambiar la enseñanza sobre la sexualidad de la Iglesia, porque «los tiempos han cambiado». Otros obispos de este grupo podrían ser Mons. Mackinlay (favorable a las diaconisas y al proceso sinodal alemán) de Brisbane, Australia, Mons. Grünwidl (activo en el disenso contra Benedicto XVI y partidario de la ordenación de mujeres) en Viena y Mons. Grögli (partidario de la ordenación de mujeres y las bendiciones a parejas del mismo sexo) en San Galo, Suiza.
Si bien a veces es necesario levantar la voz para señalar que es contraproducente nombrar sucesores de los Apóstoles a personas que parecen no compartir la fe de los Apóstoles, también es justo reconocer los nombramientos más esperanzadores, como el último que ha realizado el Pontífice. Tras la jubilación de Mons. Samuel Joseph Aquila, el Papa León XIV ha nombrado a Mons. James Golka arzobispo de Denver (Colorado).
Se trata de un nombramiento importante, porque la archidiócesis se encuentra en un estado cada vez más progresista, pero el ahora arzobispo emérito, Mons. Aquila, es uno de los mejores obispos norteamericanos, capaz de mantenerse firme en temas importantes. Por ejemplo, durante su tiempo al frente de la archidiócesis escribió una carta abierta cuestionando el alejamiento de la fe del camino sinodal alemán, rechazó las peticiones para bendecir a parejas del mismo sexo o que vivieran objetivamente en pecado, exhortó a los profesionales médicos católicos a oponerse a las prácticas inmorales, propuso que no se diera la comunión a los políticos favorables al aborto y ha sido uno de los grandes defensores de la vida en su país, incluida su asistencia en persona a jornadas de oración cerca de centros abortistas.
Al llegar el tiempo de la jubilación de Mons. Aquila, se temía que pudiera ser nombrado un sucesor más tibio en los temas polémicos que suscitan el rechazo de la sociedad norteamericana. Afortunadamente, no parece haber sido así. El nuevo arzobispo, Mons. Golka, sabe ir a contracorriente cuando lo exige la fe de la Iglesia.
Anteriormente, Mons. Golka fue obispo de la pequeña diócesis de Colorado Springs desde 2021, que agrupa a unos ciento noventa mil católicos en 39 parroquias. Durante esos cinco años, demostró que es un prelado con un gran espíritu evangelizador y un firme defensor de la vida. En efecto, entre otras cosas se opuso con toda claridad a un proyecto de ley para redefinir el matrimonio en Colorado y se unió públicamente al comunicado de obispos norteamericanos que querían negar la comunión a los políticos católicos que votaran a favor del aborto, una iniciativa que, llamativamente, fue desactivada desde el Vaticano en el pontificado anterior.
Asimismo, ha hablado frecuentemente sobre la importancia de la confesión y la conversión personal, además de haber promovido decididamente que los colegios católicos lo sean realmente. También es muy cuidadoso en temas litúrgicos y favorable a dar la mayor libertad posible para la celebración de la liturgia antigua. Su lema episcopal es «administrador de los misterios de Dios».
Al contrario que el Papa Francisco, que era muy aficionado a nombrar sucesores diametralmente opuestos para los obispos más firmes en la fe y la defensa de la moral católica, el Papa León XIV parece decidido a mantener la unidad y no crear problemas en las diócesis con un clero ortodoxo y tradicional, nombrando obispos del mismo estilo.








