(CNA/InfoCatólica) «Hoy he sabido del fallecimiento de Theodore McCarrick, antiguo arzobispo de Washington. En este momento tengo muy presentes a quienes fueron dañados por él durante su ministerio sacerdotal. A través de su dolor persistente, mantengamos firme nuestra oración por ellos y por todas las víctimas de abusos sexuales», declaró McElroy.
Nacido en Nueva York, McCarrick fue ordenado sacerdote en 1958. A lo largo de su carrera fue obispo auxiliar de Nueva York, obispo de Metuchen, arzobispo de Newark y, finalmente, arzobispo de Washington D.C. Su influencia se extendió más allá del ámbito local, siendo una figura clave en la elaboración de la Carta de Dallas de 2002 y las Normas Esenciales de la Conferencia Episcopal de EE. UU., que establecieron directrices para abordar las denuncias de abusos sexuales en la Iglesia.
En 2018, las denuncias sobre abusos sexuales, acoso y manipulación de seminaristas por parte de McCarrick salieron a la luz pública, coincidiendo con una oleada de casos similares en todo el país. Un año después, una investigación vaticana concluyó que McCarrick era culpable de múltiples casos de abuso, lo que llevó al papa Francisco a expulsarlo del estado clerical en febrero de 2019.
En 2020, el Vaticano publicó un extenso informe en el que analizaba con detalle el conocimiento institucional y la toma de decisiones en torno al ascenso de McCarrick, pese a los rumores persistentes sobre su conducta.
Además de las investigaciones eclesiásticas, McCarrick afrontó varios procesos judiciales. Sin embargo, en 2023 un tribunal del estado de Massachusetts dictaminó que no estaba en condiciones de afrontar un juicio penal por los cargos presentados en su contra. En enero de 2024, un tribunal de Wisconsin suspendió otro proceso penal tras determinar que el acusado era incompetente para ser juzgado. El pasado mes de enero se confirmó que no sería procesado.