(Infocatólica) La intención de oración del Papa Francisco para el mes de abril se centra en uno de los temas más urgentes y actuales: el uso de las nuevas tecnologías. A través de un videomensaje difundido por la Red Mundial de Oración, con la colaboración de Coronation Media y del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, el Santo Padre exhorta a que estas herramientas sirvan para unir a las personas, no para separarlas.
«Recemos para que el uso de las nuevas tecnologías no reemplace las relaciones humanas, respete la dignidad de las personas y ayude a afrontar las crisis de nuestro tiempo», pide el Papa.
Francisco subraya que la tecnología «es fruto de la inteligencia que Dios nos ha dado», pero advierte de sus posibles efectos negativos cuando no se emplea adecuadamente. Entre ellos, menciona el aislamiento y la pérdida de vínculos auténticos: «Si pasamos más tiempo con el móvil que con la gente, algo no funciona».
También señala el problema del ciberacoso y la propagación del odio en las redes sociales. «La pantalla nos hace olvidar que detrás hay personas reales que respiran, ríen y lloran», explica.
El Pontífice denuncia además la creciente brecha digital, que puede hacer que los beneficios tecnológicos se concentren en unos pocos, dejando a otros atrás: «Así aumentarán cada vez más las desigualdades económicas, sociales, laborales, educativas…».
Ante estos riesgos, el Papa propone un uso ético y solidario de la tecnología. Esta debe servir para unir, ayudar a los más necesitados, mejorar la vida de los enfermos y de las personas con capacidades diferentes, fomentar la cultura del encuentro y proteger el medio ambiente.
«Miremos menos las pantallas y más a los ojos», propone el Papa, como vía para redescubrir lo esencial: «Que somos hermanos, hermanas, hijos del mismo Padre». Solo así —afirma— podremos usar la tecnología como una verdadera herramienta al servicio del ser humano y del bien común.