(InfoCatólica) Los obispos destacan que la administración estadounidense ha implementado medidas más estrictas en seguridad fronteriza y políticas migratorias, lo que podría agravar la situación de miles de migrantes mexicanos y centroamericanos. También advierten sobre la presión ejercida por EE.UU para endurecer la lucha contra el crimen organizado siguiendo sus criterios, lo que podría generar mayores tensiones en la relación diplomática entre ambos países.
También muestran su preocupación por el anunciado aumento de aranceles a productos mexicanos, lo que podría afectar gravemente la economía nacional. La realidad es que cualquier medida comercial restrictiva podría impactar a sectores clave como la industria automotriz, la agricultura y el comercio en general, generando inestabilidad económica y desempleo en diversas regiones del país. Los obispos hacen un llamado a la prudencia en las negociaciones bilaterales y a la búsqueda de acuerdos que beneficien a ambas naciones.
Ante este panorama, la CEM subraya la necesidad de una estrategia nacional unificada que permita abordar estos desafíos sin afectar la soberanía del país y sin dejar de lado un enfoque humanitario en la atención a los migrantes y en la seguridad de los ciudadanos mexicanos.
La Conferencia del Episcopado también ha expresado su preocupación por los retos internos que enfrenta el país con el nuevo gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Reconocen que su liderazgo representa una oportunidad para marcar una diferencia en la historia de México, pero insisten en que debe haber un compromiso firme con la justicia social y el fortalecimiento del Estado de Derecho.
Los obispos advierten sobre problemas internos urgentes como la desigualdad social, la pobreza y la inseguridad, insistiendo en la necesidad de una mayor inversión en desarrollo económico y en oportunidades laborales para los jóvenes.