(ACIPrensa/InfoCatólica) Monseñor Rolando José Álvarez, quien sirve como obispo de Matagalpa y Administrador Apostólico de la Diócesis de Estelí en Nicaragua, anunció que iniciará un ayuno indefinido a base de «agua y suero» debido a las constantes y peligrosas persecuciones que está sufriendo de parte del régimen sandinista liderado por Daniel Ortega.
«Hoy he sido perseguido durante todo el día por la policía sandinista», informó el monseñor Álvarez a través de un video publicado por la Arquidiócesis de Managua el 19 de mayo, afirmando que dicha persecución le afectó no solo a él, sino también a su entorno familiar.
Respecto a la razón del acoso ejercido, monseñor Álvarez comenta: «me han informado que ellos obedecen órdenes». Al comunicarse con los policías, le comunicaron que la razón del seguimiento era con el fin de protegerlo, «pero ya sabemos que la inseguridad de este país es precisamente la policía. Los que nos hacen sentir inseguros con esa persecución son ustedes, hermanos policías», exclamó.
En reiteradas ocasiones pasadas, monseñor Álvarez ya ha sido acosado por las autoridades policiales, las cuales operan según las órdenes del régimen de Ortega, quien gobierna el país desde hace 15 años.
Lamentablemente, este no es el único caso de acoso contra sacerdotes en Nicaragua.
El padre Harvin Padilla también ha denunciado haber sido perseguido por autoridades policiales y paramilitares cercanas al régimen.
Antecedentes
En las primeras semanas de mayo del año en curso, la Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó un informe en el cual los sacerdotes y obispos son acusados de haber sido partícipes de intento de golpe de Estado en el año 2018.
En el documento, se inculpa a la Iglesia Católica de haber apoyado las protestas civiles llevadas a cabo durante la fecha, las cuales reclamaban y exigían la renuncia del presidente Daniel Ortega.
Se estima que el resultado de dichas protestas y las agresivas represiones del régimen concluyó en 400 muertos.
Asimismo, después de haber atacado constantes veces a ministros católicos en el año 2021, Ortega les llamó «terroristas», «demonios de sotana» y «sotanudos satánicos».
La Comisión de Justicia y Paz de la Arquidiócesis de Managua expresó públicamente su preocupación por las graves situaciones que actualmente atraviesan, mediante un comunicado publicado el 18 de mayo.
En el comunicado, mencionan: «Nos unimos en oración para que Dios transforme los corazones duros en corazones sensibles, con amor al prójimo, libres de sentimientos que impiden la normalidad que conduzca a una auténtica paz social».
«Que prevalezca en todos el amor, el perdón y la misericordia en la búsqueda del bien común, practicando los principios cristianos. Fieles al mandato del Señor, y fiel a su vocación, la Iglesia seguirá anunciando el Evangelio, denunciando las estructuras sociales de pecado, acompañando al pueblo, especialmente a los pobres y los débiles», aseguró.
«La misión de la Iglesia siempre provocará contradicciones en este mundo donde junto a la luz también existe la oscuridad del mal», destacó para concluir la Comisión de Justicia y Paz.