InfoCatólica / Eleuterio Fernández Guzmán / Archivos para: Agosto 2017, 21

21.08.17

Serie Venerable Marta Robin – Reconocer la verdad

 

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Le secret de Marthe Robin” escrito por el P. Jacques Ravanel" palabras que, con ayuda de Dios y del diccionario, hemos procurado traducir. 

    Resultado de imagen de Le secret de Marta Robin

 Reconocer la verdad

Reconocer la verdad

 

“¿Cómo podría yo inundar de lágrimas de amor la mano Bien Amada que me envía tanto sufrimiento, que me hace sufrir tanto? Mi Divino Jesús, que vuestro amor y vuestra gracia estén siempre conmigo.

 

Cualquiera de las personas que pueda leer esto y, también, las que nunca lo leerán (que serán muchas más, como es de comprender) sabe lo que es sufrimiento. Es decir, a lo largo de nuestra/su vida hemos tenido que pasar por momentos físicos o espirituales no demasiado buenos. En esto a todo ser humano le corresponde su parte.

 Pues bien, a la hora de comprender el sufrimiento no podemos decir que todos lo hagamos igual. Es decir, si sufrimos ¿por qué sufrimos? O ¿es que Dios no se cuenta de que sufrimos? 

Tales preguntas no van contra nuestra fe sino que son parte de nuestra vida. Queremos decir, que hacérnoslas no creemos sea como manifestar ninguna duda de fe. Son, por decirlo pronto, algo natural en nosotros, los seres humanos. 

Pues bien, entre nosotros, los hijos de Dios, hay creyentes que saben encarar tales episodios vitales con una entereza digna de ser tenida en cuenta y digna de imitar. Y la Venerable Marta Robin es una de ellas. 

Ella, Marta, sufrió mucho a lo largo de su vida. Y, aunque el momento en el que escribe la parte de su diario que ahora traemos aquí, no era uno muy avanzado de su vida, entonces ya había sufrido mucho. 

Pero nuestra Venerable francesa sabe cómo encarar, plantar cara a tal situación. Y lo hace de la única forma que puede hacerse y como ella sabe más que bien: con fe. 

Ella se pregunta algo que, para la mayoría de nosotros, es bien difícil de preguntar. Y es que quiere que sus lágrimas lleguen a la mano que le ha “enviado” el sufrimiento. Esto, así dicho, llanamente, es bien terrible porque ¿Quién sería capaz de, además de sufrir, saber Quien le, digamos, hace sufrir y, por si fuera poco, agradecérselo? 

Sí. Marta Robin quiere agradecer a Dios el hecho mismo de sufrir. Y quiere agradecérselo porque se ha dado cuenta (seguramente, desde bien pronto) que sufrir, como ella sabe sufrir, más que mal le hace bien… 

El caso es que ella sabe que todo se debe a dos cosas que son más que importantes en su vidael Amor de Dios y la gracia que hay en su corazón. 

Por el Amor de Dios sabe la Venerable Marta Robin que nada está hecho por el Todopoderoso en perjuicio de sus hijos. Por eso agradece ella aquel sufrimiento que ha de pasar; por la gracia de Dios en su corazón sabe Marta que podrá enfrentar tales episodios y obtener de ellos un fruto, un tanto por ciento muy elevado como nos dice Jesucristo en la parábola de la semilla. Y es que la tierra es, en su caso, más que buena y ha de fructificar la semilla que, muriendo, da fruto. 

Ella se pregunta cómo puede hacer eso. Nosotros sabemos que podía hacerlo respondiendo a Dios con un si, siendo como era. Así de sencillo.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

Nazareno

Para entrar en la Liga de Defensa Católica

INFORMACIÓN DE ÚLTIMA HORA

A la venta la 2ª edición del libro inédito del beato Lolo

Segunda edición del libro inédito del beato Lolo

Ya está disponible la 2ª edición de Las siete vidas del hombre de la calle, libro inédito de nuestro querido beato Lolo. La acogida ha sido tal que hemos tenido que reeditarlo para atender la creciente demanda del mismo: amigos de Lolo y su obra, para regalar, para centros de lectura y bibliotecas, librerías,… innumerables destinos para los hemos realizado una segunda edición de hermoso e inédito libro.


Si aún no lo compraste o si aún no lo regalaste ¡ahora es el momento de pedirlo!
 
portada del libro Las siete vidas del hombre de la calle, segunda edición, del beato Lolo

Recuerda que, con la adquisición de estos libros…

  • … enriqueces la vida espiritual de quién lo lea.
  • … colaboras a difundir la obra y devoción hacia nuestro querido Beato Lolo.
  • … colaboras a sufragar los gastos de la Fundación.

Ahora puedes adquirir tu ejemplar de la 2ª edición del libro inédito del Beato Lolo, escrito en el año 1960, “Las siete vidas del hombre de la calle”, pidiéndolo en:

Teléfono: 953692408

E-mail: amigoslolos@telefonica.net.

Colaboración económica: 6 € + gastos de envío

¡No pierdas esta oportunidad!

…………………………..

Por la libertad de Asia Bibi. 
……………………..

Por el respeto a la libertad religiosa.

……………………..

Enlace a Libros y otros textos.

……………………..

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

La Venerable Marta Robin es buen ejemplo de lo que se puede llegar a ser: hija de Dios.

…………………………….

Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.
…………………………….

InfoCatólica necesita vuestra ayuda.

Escucha a tu corazón de hijo de Dios y piedra viva de la Santa Madre Iglesia y pincha aquí abajo:

 

da el siguiente paso. Recuerda que “Dios ama al que da con alegría” (2Cor 9,7), y haz click aquí.