Categoría: Desde los últimos bancos
30.08.10
El pasado día 3 de julio de 2009 se inauguró el nuevo Hospital de Sant Pau con la asistencia del Presidente de la Generalitat, los ex-presidentes Pujol y Maragall, el alcalde de Barcelona y nuestro cardenal-arzobispo. La presencia de este último no fue testimonial: bendijo el nuevo recinto y dirigió unas palabras a los asistentes. De ellas merece destacarse el siguiente párrafo: " Este hospital es nuevo, pero también es antiguo porque es continuador del hospital modernista de 1930 y este viene de muy lejos, del siglo XV. Esto significa que la finalidad de sus estatutos ha de hallarse presente en la vida y en la actividad de este nuevo edificio, dando continuidad a la dimensión sanitaria, humanitaria, religiosa, social y cultural que ha estado presente durante aquellos seis siglos" La especial participación de nuestro arzobispo en el acto se explica porque el Capítulo catedralicio barcelonés gobierna la Fundación del Hospital junto con la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona.
23.08.10
No es del todo cierto que existan solo dos modos de celebrar la Santa Misa: el rito ordinario y el extraordinario, este último plenamente válido y reconocido tras el Motu Proprio del Papa Benedicto XVI. De facto, existen tres modos de celebración. A los dos válidamente reconocidos, debe añadirse un tercero, que no se halla admitido, pero sí tolerado por la casi totalidad de nuestros prelados. En todas las diócesis existe más de una iglesia en la que se celebra. Con toda seguridad, con mayor proporción que el rito extraordinario. Se trata de una manera de celebrar que conculca las normas de la Santa Sede, pero que no recibe la admonición de ningún obispo, ni tan siquiera de los más ortodoxos. Y no me refiero a transgresiones escandalosas, ni a terribles escarnios, sino a una forma de celebrar, que, a pesar de hallarse fuera de toda norma, se ha venido aceptando y tolerando sin más. Es el tercer modo de celebrar la Santa Misa. El rito progre.
16.08.10
"El que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios". (Lucas, 9,62). La cita del Evangelio viene como anillo al dedo ante todos aquellos que se rasgan las vestiduras porque los dos prelados egarenses (el ordinario y su auxiliar) hayan estudiado en el Seminario de Toledo. Se retrotraen a los tiempos estudiantiles, al objeto de eludir una realidad incontestable: la diócesis de Terrassa es la más dinámica y fecunda de la Cataluña actual. Un seminario que, con solo tres años de antigüedad, ya ha superado, en número de seminaristas, al de toda la vida de Barcelona. Crear un seminario en pleno siglo XXI, ¡y llenarlo!. Una labor de Caritas con más voluntarios que Barcelona. Una pléyade de sacerdotes jóvenes, ilusionados, dinámicos, audaces, que son queridos en todas sus parroquias (Deulofeu, Montserrat, Toni Rubio, Iñaki Vallbé, Fluriach, Messeguer, etc). Y lo que más les chirría: sin ninguna oposición. Ni de sacerdotes, ni de laicos. Un auténtico oasis de paz. ¿Puede decirme alguien algún cura egarense que se haya significado con sus críticas a su obispo? ¿Alguna asociación de laicos? ¿Algún foro opositor? Los hay en Barcelona, en Gerona, en Solsona, en Tarragona, en Vic, pero no hay ni uno en Terrassa.
10.08.10
No podía ser de otra manera. Sí existe un movimiento genuinamente catalán que pueda garantizar una movilización considerable no es otro que e-cristians. Ya lo han hecho en anteriores ocasiones. Su actividad en defensa de la vida resulta verdaderamente encomiable. Han iniciado una campaña internáutica de bienvenida al Santo Padre. Su objetivo es dar a conocer la visita papal en las calles barcelonesas. El verdadero anhelo de los católicos del siglo XXI: salir del círculo cerrado de las sacristías. Necesitan dinero (¡faltaría más!) y hacen una llamada para las aportaciones de los fieles. Creen que con 4.500 euros será suficiente. Tirado de precio. Piensen que Catalunya Religió (el portal de Llisterri) nos cuesta 25.000 euros al año. A tocateja. Pagados por el contribuyente. Sea cristiano, ateo o agnóstico. Y nadie protesta, ni en aras a la obligada laicidad. E-cristians conseguirá la aportación que se propone. Aportación voluntaria que saldrá del bolsillo de cada uno de sus fieles. Del trabajo logrado con el sudor de su frente. O de sus dolores de cabeza. A los Llisterri et altri no les gustará, ya sabemos la que montaron con la bienvenida española al Papa. Les dolía que se hubiesen gastado dinero. ¡Ni que fuera suyo! Cuando ellos disparan con pólvora de rey. Pagada por todos.
2.08.10
Últimamente se cita, a diestro y siniestro, el documento elaborado por los obispos catalanes en el año 1985, titulado Arrels cristianes de Catalunya. Los actuales obispos se reafirman en su contenido; los católicos nacionalistas se aferran a él como sí se tratase de un dogma; los católicos no nacionalistas lo rechazan, con ciertas dosis de incomodidad. Se van a cumplir 25 años de la promulgación de aquel texto y se va a escribir mucho sobre él, pero son pocos los que lo han leído en su totalidad. Voy a intentar demostrar que lo que pregonaban nuestros prelados en el año 1985 era plenamente constitucional y no pasaba de un mero documento autonomista, que - a pesar de los esfuerzos interpretativos actuales- no tiene encaje alguno en la nueva realidad estatutaria, en dos de sus vertientes más acusadas: la bilateralidad post-constitucional Cataluña- España y el laicismo decretado por el nuevo Estatut.
Vamos por partes, empezando por la plena asunción de la Constitución de 1978. Se puede leer:
" Mil años después, hoy, nuestro pueblo vive también una nueva situación. La restauración de su autonomía política, a partir de la Constitución de 1978 y el Estatuto de 1979, configuró una nueva situación que los años han afianzado"