19.01.15

¡Mi primer amor por Cristo en la liturgia lo despertó el Camino!

“la Liturgia robustece también admirablemente sus fuerzas para predicar a Cristo y presenta así la Iglesia, a los que están fuera” SC n. 2

Cuando se ha sido un alejado y, por gracia, se regresa buscando el contenido que el mundo no ofrece a la existencia, la manera con que los del Camino viven su fe y celebran la liturgia, despierta el interés por celebrar y vivir el Misterio a profundidad.

Varias comunidades del Camino han estado viniendo durante el último año a mi casa ya que cuento con una gran terraza rodeada de jardines y vista espectacular. Al escucharlos salmodiar se me hace un nudo en la garganta al imaginar a mi madre encantada pero sobre todo por lo que a nivel litúrgico significa.

Mi contacto con estas comunidades es de tiempo atrás ya que muchos de mis vecinos pertenecen a ellas. Algunos llevan una vida tan difícil que su alegría y esperanza no dejan lugar a dudas acerca del poder de la gracia que ha recibido este carisma. 

En mi vida ha sido determinante su presencia ya, que –lo trascendental del Misterio- resplandeció para mí, como si fuera la primera vez, a través de la liturgia celebrada por el Camino.

Ahora bien, tras aquél primer amor enriquecido por las enseñanzas del padre Manuel Rojas, cuando hace media década conocí el pensamiento del Card. J. Ratzinger sobre liturgia supe que para promover sus ideas debía seguir una única dirección que consistió en ser persistente -hasta donde la gracia me indicara- para que de nuevo se celebrara la misa tridentina en mi país.

Desde el primer día supe que el camino seguro pasaba por la obediencia al Obispo a la que me he mantenido fiel junto a los amigos que asistieron el domingo 18 de enero del 2015 a la misa tridentina que celebró el padre Agustín Pelayo Corona (instituto de los Consagrados del Santísimo Salvador) en la parroquia a cargo del padre Sixto Varela situada en san Joaquín de Flores en la Diócesis de la Alajuela cuyo obispo es Mons. Ángel Sancasimiro.

Por haber dado el primer paso en la dirección correcta es de no creer lo bien que se ha ido articulando todo al punto que ni siquiera fui necesaria para la organización; hecho del que derivó, dicho sea de paso, el que advirtiera mi insignificancia lo que es, sin lugar a dudas, una gracia como lo es el haber obtenido de la Dra. Judith Abellán su testimonio:

“… al final la gente no salió corriendo. Se esperaron hasta que el sacerdote regresara a la sacristía y que el coro terminara el canto; permanecieron sentados en silencio como embelesados para luego irse retirando muy lentamente, sin prisa, como queriendo prolongar ese maravilloso momento. La mayoría pasaron a persignarse con agua bendita antes de salir! Cuantas cosas [esta forma del rito] nos hace cambiar ya que usualmente no ha terminado el sacerdote de dar la bendición y la gente sale atropellando en su desesperación por salir. Y, que hubiera agua bendita! la que en casi ningún templo está disponible!”

Al día de hoy, ya está andado gran parte del camino que emprendí junto a Andrés primero y luego al lado de José Pablo; ahora puedo morir en paz ya que existe un obispo, un párroco, un sacerdote en toda regla para celebrarla y un grupo de fieles que se perfila cada día más cohesionado ya que tiene acólitos preparados y ¡hasta un coro que canta como los ángeles!.

Como ven, el Señor da la gracia para que a través de la liturgia del Camino un alejado llegué a valorar el rito en su forma ordinaria; por esa razón pregunto a quienes todavía tienen sus reservas: No habría la gracia de ejercer la misma eficacia a través de la forma extraordinaria?

“de la Liturgia, sobre todo de la Eucaristía, mana hacia nosotros la gracia como de su fuente y se obtiene con la máxima eficacia aquella santificación de los hombres en Cristo y aquella glorificación de Dios, a la cual las demás obras de la Iglesia tienden como a su fin” SC n. 10

16.01.15

"Pequeño nuevo camino"

“Ser distinta de lo que soy, más grande, es imposible para mí: me debo soportar como soy con todos mis defectos; pero quiero buscar la manera de ir al Cielo a través del pequeño nuevo camino”.

Teresita

 

Han notado que un solo día de sol tras un temporal provoca que olvidemos las sensaciones de soledad, tristeza y opresión provocadas por el mal tiempo? Completamente se olvidan! Es impresionante!

Un solo día de sol y cielo azul nos revive! Salimos a la calle y ahí están nuestros vecinos en ropas ligeras sonriendo al igual que nosotros. Los sentidos todos embotados de belleza. Con la salida del sol renacen el gozo y esperanza! Qué maravilloso es nuestro Padre que hasta con el clima amorosamente nos educa!

Notar estos detalles de la vida me parece una gracia. Queda tan claro con Teresita en su “Historia de un alma”. Quienes lo han leído recordarán que la santa conserva con gran sensibilidad en su memoria los pequeños detalles tal como las sensaciones y sentimientos que provocaba el que su hermana la peinara diariamente. No es una gracia tener el alma abierta para esas pequeñas cosas?

Claro, luego –como Teresita- salimos al mundo para darnos cuenta que nada existe  ahí fuera que nos interese y que, más bien, parece una gracia el que nada nos atraiga verdaderamente.

Bien, estoy generalizando, ignoro si la mayoría ponemos atención a las pequeñas cosas o si, por el contrario, nos atrae más lo que acaece en el mundo en cuanto nos sentimos responsables.

Si, pienso en situaciones tan graves como lo de Charlie Hebdo, Asia Bibi (que mortifica tanto), el aborto, la eutanasia, la Fivet, el matrimonio gay, esos inhumanos del Boko Haram así como sus miles de víctimas; horrores ante los que observamos a tantos gobernantes, autoridades civiles y eclesiales que no poseen los recursos intelectuales, éticos ni morales para reaccionar.

Ay! Señor bendito! Cuánta impotencia pero también cuánto bien nos haces librándonos de tener autoridad! Muchos de nosotros seríamos unos perfectos tiranos tratando de imponer el bien al mundo entero!

En fin, que les digo que más vale olvidarse de belleza, dinero y poder! Más vale la gracia que se nos regala para hacer bien nuestros pequeños trabajos; caminar alegres y a pequeños pasos por el “nuevo pequeño camino” que conduce al cielo “confidentes hasta la audacia” de la bondad del Padre.

“Pequeño nuevo camino” que resulta ser el mismo seguido por Teresita que camina enamorada tras los pasos de nuestro amado Jesús.

“Pequeño nuevo camino” que, por gracia, se ve más claro cuando sale el sol! 

“La Santidad no está en esta o aquella práctica, sino que consiste en una disposición del corazón que nos vuelve humildes y pequeños en los brazos del Buen Dios, conscientes de nuestra debilidad y confidentes hasta la audacia en su bondad de Padre”

Teresita

 

23.12.14

Reportándome para Adviento y Navidad (fin de año también)

Se han de preguntar por qué no habían vuelto a saber de mi.

No han tenido noticias por varias razones, entre ellas, porque estoy concluyendo un curso universitario en línea que me ha exprimido no solo física sino intelectualmente sino porque ha habido tanto contratiempo para terminarlo que me ha dejado exhausta.

Eso por un lado y, por otro lado, toda una variedad de asuntos me han mantenido sin tiempo, fuerza ni ánimo para escribir.  

A pesar de todo estoy  en paz, muy contenta y esperanzada.  

Y es que cómo no estarlo si–literalmente- he venido acompañando a María y José en su camino hacia Belén.

Lo digo porque es el primer año en mi vida que me veo sola, vulnerable, dependiendo completamente de la Providencia Divina.

Lo cierto es que debido a ello la gracia me ayuda a valorar la dicha infinita que es contar con familia que lo quiere a uno y a quien uno quiere. ¡Cuánto más cuando también se tienen amigos!

El tiempo de Adviento de este 2014, definitivamente, ha sido un tiempo de gracia.

Alégrense conmigo y con ternura den gracias al igual que yo.

Qué espectacular experiencia es acompañar a María y a José por el camino!

Reciban la gracia para apreciar el don de la vida y de la familia.

Espero regresar el próximo año con nuevos bríos.

Así lo quiera el Señor.

Amén

¡Feliz Navidad!

 

 

12.11.14

Un vistazo a través de la "ventana de Overton" basta para conocer el semblante del mal

Quienes generan políticas públicas deben estar bien enterados de la teoría política llamada “la ventana de Overtorn” la cual consiste en un mecanismo de categorización que sirve al político para determinar la estrategia a seguir para imponer el ideario que dará satisfacción a su sed de poder y a los intereses económicos a los que sirve.

Así de bien enterados como están los políticos tendría que estarlo la autoridad eclesial ya que dicho mecanismo puede ser utilizado desde dentro de la Iglesia para imponer determinadas ideas; máxime cuando, debido a que el modelo de la moral cristiana para muchos católicos es desconocido o ha dejado de ser un modelo aceptado, nos hemos convertido en personas manipulables.

Desde fuera y, me temo, dentro de la Iglesia recibimos el embate de diversas ideologías las que, sirviéndose de la manipulación del lenguaje, pretenden fragmentar nuestro corazón (nuestra conciencia) con el propósito de que la vida y nuestras relaciones carezcan de sentido. 

Nunca antes ha se ha visto un señorío ideológico tan brutalmente devastador como el que experimentamos debido a que nunca antes el ser humano había alcanzado tal poderío económico y tecnológico.

Finanzas y tecnología indistintamente constituyen la nueva deidad para un gran porcentaje de los individuos de la especie humana.

Deidad a la que sirven, apenas sin saberlo, aquellos católicos que se proponen activar la  evangelización pensando en resultados mensurables antes que en los no mensurables como son la gracia, el arrepentimiento y la reconciliación.

Confiados como están de sus propias fuerzas antes que de la gracia.

Convencidos, como tendríamos que estar, de que el modelo de moral personal tiene su culminación en Cristo, las circunstancias nos exigen tomar posición radical ante el poder del mal que pretende convencernos de que verdad y mentira son intercambiables y que, por ejemplo, tolerancia es sinónimo de misericordia.  

A través de la “ventana de Overton” se visualiza fácilmente que es sencillo para cualquiera con poder económico legalizar desde la eutanasia hasta el canibalismo y, para cualquiera con la autoridad que le ha delegado Pedro, conseguir la aceptación de la comunión a los divorciados vueltos a casar, la unión de personas del mismo sexo y hasta el aborto.

No están convencidos? Traigamos al frente algunos hechos:

Existe una clara estrategia. Acaso no resulta clara la intención al publicar la primera relatio y su salida a los medios de comunicación? Acaso hemos olvidado que lo mismo ha venido sucediendo desde el pontificado de Benedicto XVI? 

Existe división intra-eclesial. Cuál otro hecho podría ser mayor evidencia del poder del mal que el haber provocado la fragmentación del corazón humano (de laicos y consagrados) incapacitándolo para reconocer a cuál dios sirve verdaderamente?

(Yo, es que veo todo esto desde la ventana de mi ordenador y me espanto, claro, luego recuerdo que el Señor ha dicho que “las Puertas del Hades no prevalecerán” y se me pasa).

El Obispo de Mosul ha llorado. Cuál otro hecho podría ser mayor evidencia del poder de la gracia que la denuncia valiente del mal, el reconocimiento de los pecados y el perdón a los enemigos?

La “ventana de Overton” si no es la más eficaz treta para imponer la mentira (y la muerte) desconozco cuál otro mecanismo lo pueda ser.

Un vistazo a través de la “ventana de Overton” basta para conocer el semblante del mal.

17.10.14

¿Qué de "gracia" tiene la tecnología?

El otro día escuché a un sacerdote decir que con el apoyo de la tecnología se puede hacer la misa más participativa.

Claro, es un sacerdote respetuoso de la liturgia pero, mirándole al hablar, me decía que si estuviera dispuesto a enriquecer su amor por la liturgia conociendo y promoviendo la forma extraordinaria, muy probablemente, caería en la cuenta que la tecnología y el enorme esfuerzo por adquirirla, son totalmente innecesarios.

Qué podría tener de “más participativo” una pantalla electrónica en medio del templo que el ritmo, las oraciones, cantos, los gestos y el silencio a los que, para introducirnos en el Misterio, en lo que por exclusivo posee y, por lo mismo, invita la forma extraordinaria?

No es que perseguimos con la Liturgia la Belleza y en ella, a la vez esperamos de Dios que, de sí mismo, vierta sobre nosotros la gracia que sacie nuestro corazón siempre insatisfecho?

Pregunto: ¿qué de “gracia” tiene la tecnología?

No es que sea el caso del querido sacerdote pero, acaso no es dar un sentido utilitarista a la liturgia pretender poner confianza en el poder de la tecnología?

Es como con lo sucedido entre el Card. Kasper y los obispos africanos.

Saben ustedes que entre ellos existen algunos que han, literalmente, ordenado que se implemente el Summorum Pontificum en todas las parroquias? Pues eso!

Por la vehemencia del Card. Kasper al sostener su punto da la impresión de que los obispos alemanes están hartos y cansados de ser católicos y que, por lo mismo, les hiere el que los obispos africanos lleguen valientes a Roma desde países llenos de miseria con el rostro radiante de una Iglesia siempre eterna.

A alguien que está harto eso debe ofender mucho.

Y, les ofende no porque se les hayan enfrentado con absoluta delicadeza y caridad unos negritos sino porque, con su fidelidad a Cristo manifestada en todos los aspectos de su vida, han dejado desnuda la verdad del sentido utilitarista que los alemanes han dado a la teología. .

Valerse de la misma para pretender modificar la doctrina de la Iglesia es tan bobo como pretender valerse de la tecnología y toda índole de recursos creativos supuestamente “permitidos por el Magisterio” para hacer de la misa una actividad más participativa.

Si algún mérito tiene la gracia es de haber configurado a los obispos y al pueblo africano católico en auténticos testigos de la fe.

Si algún mérito tiene la gracia es la de configurar a Cristo a cientos de católicos mediante el ritmo, las oraciones, cantos, los gestos y el silencio que -de propio- posee la forma extraordinaria.

El querido sacerdote al final de la conversación expresó que de tener el dinero colocaría las pantallas en el templo a lo que, de seguido y repentinamente exclamé: -"¡Bendito sea Dios que no lo tiene! Bendito sea Dios!”

Tras lo cual se hizo un profundo silencio.

Solo espero que no se haya ofendido.