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8.03.10

A la mafia se le empieza a vencer cuando cae el muro de la «omertà», del silencio que acaba siendo cómplice. También aquí es preciso que la prensa libre empiece a llamar a las cosas por su nombre.
Así termina Diego Contreras su análisis sobre el último número de The Economist: «Gendercide: What happened to 100 milion baby girls?» [Femenicidio, qué ha ocurrido con 100 millones de niñas] Revival de la Revolución devorando a sus hijos, en este caso hijas. ¿Esa es la liberación de la mujer?, ¿qué desparezca?
El reportaje es terrorífico, y como buena prensa anglosajona comienza con una anécdota. El escritor chino Xinran Xue cuenta cómo oye desde la cocina los gritos típicos del parto, luego un silencio y la voz de un hombre: «¡es inútil!». En el cubo de agua sobresalían los pies todavía moviéndose de la recién nacida. Xinran cree que a la comadrona se le ha caído la niña al cubo de agua sucia y que se está ahogando. Le detienen:
«Pero eso es …asesinato…, ¡policía!» Los policías me sujetaron unos minutos más [los pies seguían moviéndose]. «Es una niña y no pueden hacerse grandes cosas», le dije una mujer intentando tranquilizarle. «Es un ser vivo», responde con voz temblorosa señalando el cubo de agua sucia. «No es un niño», le corrigen. «Es una bebita y no podemos mantenerla. Sólo podemos tener un hijo: «las niñas no cuentan»
A pesar del tono esperanzador de los análisis de D. Contreras, creo que es muy tarde, no sé cual será la marcha atrás, pero me sobrecoge. Una muestra más de que la «ley natural» no es un conjunto de negaciones, más bien suponen protección amorosa contra nuestra propia destrucción, humana y sobrenatural.
No es un artículo pro-vida —la publicación no lo es— pero no cierra los ojos a la barbarie. Abundante en datos. Descripción exhaustiva de las políticas progresistas y del destino de las concepciones utilitaristas y ateas de la vida. Y aunque se centra en las consecuencias de la «ley de solamente un hijo» en China, o de las campañas de esterilización en la India (de las que Vicente Ferrer era un entusiasta), algunas conclusiones se pueden extrapolar.
Me planteo qué ocurrirá cuando la generación de un solo hijo varón llegue a la edad de consumir. Millones de hijos únicos egoístas (no han tenido que compartir en sus familias). Millones de varones sin acceso a una mujer. Tasas de natalidad de no reposición (a pesar de lo progresista que se ponga uno, chicos, lo siento, sólo ellas paren).
Qué harán entonces con las mujeres, ¿poliandria como en las tribus mongolas o tibetanas?. Un objeto de deseo, mejor dicho, de desahogo del deseo; usadas por la comunidad. Un útero de alquiler.
¡Toma liberación progresista de la mujer! La revolución feminista devorando a sus hijas.
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Casado y padre de familia numerosa. Hispano-cubano. Fumador. Ha sido profesor de Secundaria y
Bachillerato —entonces eran COU, BUP y EGB— y también analista de Estudios de Mercado.
En la actualidad compagina su trabajo en una multinacional con la dirección
de conoZe.com,
de la que también es fundador.
Ahora también Director Técnico de InfoCatólica.
Participa regularmente en programas de radio y diversas publicaciones digitales.
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