Predestinación (del Padre William Most)

Padre William Most

Definición de términos

Predestinación significa un arreglo de la Divina Providencia para asegurarse de que alguien obtenga 1) el cielo o 2) la membresía plena en la Iglesia. Especificamos la membresía plena porque también hay un grado menor, una membresía sustancial que puede ser suficiente para la salvación final.

Desde el principio, ambas acepciones se han superpuesto, es decir, no se ha hecho distinción. Así pues, la parábola del banquete se ha entendido como una referencia tanto a la salvación final como a la membresía plena en la Iglesia. Esto es lamentable, pues las dos cosas son diferentes en sí mismas y diferentes en los principios sobre los que Dios toma Sus decisiones.

La reprobación es la decisión (desfavorable) [de Dios] de dejar que alguien vaya a la perdición final.

Se pregunta: ¿Dios toma ambos tipos de decisiones, predestinación y reprobación, antes o después de considerar méritos y deméritos? Dado que en Dios no hay tiempo, esto realmente significa considerando o sin considerar méritos y deméritos.

Todos han asumido que si Dios decide predestinar sin considerar los méritos, debe decidir la reprobación sin considerar los deméritos. Y si Él decide predestinar considerando méritos y deméritos, debe decidir la reprobación de la misma manera. Esta visión proviene de la creencia de que una persona está predestinada o reprobada: ambas son las dos caras de la misma moneda. Esto se ha considerado obvio e ineludible. No obstante, no es ineludible. Como veremos, hay una manera de separar las dos caras: decir que Él predestina sin los méritos, pero reprueba solo después de considerar los deméritos.

Opiniones de los tomistas y los molinistas

a) Los tomistas. Dicen que Dios predestina y reprueba sin considerar los méritos ni los deméritos.

Objeción: aquí está Juan Pérez, a quien Dios ha decidido reprobar sin siquiera ver cómo vive Juan. ¿Puede Él hacer esto y también decir (1 Timoteo 2:4) que Él quiere que todos se salven, lo cual incluiría a Juan Pérez? Obviamente no.

Esta imposibilidad fue admitida por el verdadero fundador del sistema “tomista”, Domingo Báñez, quien fue seguido por el Cardenal Cayetano. Pero generaciones posteriores de dominicos insistieron en que esta perspectiva no es incompatible con 1 Timoteo 2:4. Lo que no vieron es esto: amar es querer el bien para otro por el bien del otro. Así que querer la salvación para todos es amar [a todos]. Entonces, en esta perspectiva “tomista”, Dios no amaría a Juan Pérez. Y como Él decidiría reprobar a muchos sin considerar para nada sus deméritos, en realidad Él no amaría a nadie en absoluto.

¿El mismo Santo Tomás sostenía esta opinión? De ninguna manera. Imaginemos a Tomás parado en el borde de un círculo. Sobre él parece encontrar dos puntos desde cada uno de los cuales puede trazar una línea para llegar al centro, la verdadera respuesta. En verdad, él pensó que tenía dos de esos puntos.

En Contra Gentiles 3,159ss partió de 1 Timoteo 2:4: “Mas como (…) uno no puede dirigirse al último fin sin contar con el auxilio de la gracia divina (…), puede parecer a alguno que no se puede imputar al hombre la carencia de estas cosas, máxime no pudiendo merecer el auxilio de la gracia divina ni convertirse a Dios sin que Él lo convierta (…). Pero (…) se seguirían muchos inconvenientes (…); (…) no merecería castigo (…). Para solucionar esta duda hay que tener en cuenta que, aunque uno no pueda merecer ni obtener la gracia divina por impulso de su libre albedrío, puede, no obstante, impedirse a sí mismo de recibirla (…). Y solo son privados de la gracia quienes ofrecen en sí mismos obstáculos a la gracia; tal como se culpa al que cierra los ojos, cuando el sol ilumina al mundo (…)” Si hubiera continuado esta línea, Tomás no habría llegado a la posición de Báñez.

2) En su Comentario a Romanos capítulo 9, lecciones 2 y 3, comenzó desde Romanos 8:29ss según lo interpretado por San Agustín, en el que Dios elige ciegamente a aquellos a quienes Él salvará o no salvará. “Puesto que todos los hombres a causa del pecado del primer padre nacen expuestos a la condenación, a aquellos a quienes Dios libera por Su gracia, los libera solo por misericordia”. Sin embargo, también escribió: “Dios, en la medida en que [ello] está en Él, (…) incita interiormente al hombre al bien (…), pero el malvado abusa de este impulso según la malicia de su corazón (…). Aquellos a quienes Él endurece, se ganan el ser endurecidos por Él".

San Agustín había sostenido que todos los humanos forman una massa damnata et damnabilis, una masa condenada y condenable desde el pecado original. Dios elige ciegamente un pequeño porcentaje para salvar, para mostrar misericordia; al resto, la gran mayoría, Él los abandona, para mostrar justicia.

Es evidente que Tomás tenía dos puntos de partida incompatibles. Así que se detuvo en seco al dibujar cada una de las líneas, la de 1 Timoteo 2:4 y la de Romanos 8:29. De hecho, en su Comentario a Romanos, como más arriba, muestra signos de ambas perspectivas. Por lo tanto Báñez no tuvo razón al afirmar que él simplemente adoptó las ideas de Santo Tomás. Báñez tuvo razón al admitir que su opinión era incompatible con 1 Timoteo 2:4. San Agustín dijo lo mismo de su propia opinión.

b)  Los molinistas. Su opinión proviene de Molina, un jesuita español. Él sostuvo que Dios predestina después de considerar los méritos. Pero esto es imposible, porque nuestros méritos son un don de Dios, según 1 Corintios 4:7: “¿Qué tienes que no hayas recibido?” San Agustín en la Epístola 194 coincide: “Cuando Dios corona tus méritos, no corona nada más que Sus propios dones”. Por lo tanto la opinión de Molina involucra un círculo vicioso.

Debates en Roma: En 1597, el Papa Clemente VIII ordenó a las dos escuelas mencionadas enviar delegados a Roma para debatir ante una comisión de Cardenales. Los debates duraron unos 10 años. Después de un tiempo, el propio Papa [los] presidió. Clemente VIII murió y Pablo V heredó los debates. Pablo V pidió consejo a San Francisco de Sales, santo y gran teólogo. Francisco le aconsejó que no aprobara ninguna de las dos escuelas. Él hizo eso [es decir, procedió así] en 1607. La Divina Providencia estaba protegiendo a la Iglesia de dos grandes errores.

La posición de Nuevas respuestas a viejas preguntas [un libro del P. William Most sobre la gracia, la predestinación y la voluntad salvífica de Dios]

Nota preliminar: El autor, W. Most, alrededor de 1950, en una meditación diaria de rutina, tuvo lo que pareció una pequeña gracia de luz. Al principio no comprendió las implicaciones. Pero con el tiempo lo hizo, y le pareció que contenía el germen de una solución nueva al viejo problema de la predestinación. Además, rompería con las dos escuelas principales. Naturalmente, en tal caso, uno debería decir: quizás alguien pueda desmentir esto de un solo golpe. Así que consultó personalmente a teólogos dominicos y jesuitas. A todos los jesuitas les gustó la idea, y también a aproximadamente la mitad de los dominicos. A continuación, preparó un resumen de la idea en 81 páginas a espacio simple; se necesitaron tantas páginas debido a tantos siglos de debates detallados. Se hicieron 500 copias y se enviaron a eruditos bíblicos y teólogos, mayormente en Europa, solicitando críticas. El resumen estaba en latín, ya que a muchos europeos les resulta difícil el inglés. Recibió unas 100 cartas de todas las partes del espectro teológico. A algunos les gustó la propuesta, a otros no. Luego tomó todas las sugerencias positivas, las incorporó e intentó responder todas las objeciones. Entonces el texto se expandió hasta convertirse en un libro de unas 500 páginas grandes, que fue publicado en Roma en 1963, justo cuando la tormenta estaba arreciando. El libro recibió doce reseñas en Europa. Una desfavorable, pero solo [con base en] objeciones tradicionales. Tres fueron meramente descriptivas. Otras fueron favorables, por ejemplo, Dom Mark Pontifex en Downside Review: “La discusión que se ha prolongado durante tantos siglos se verá afectada permanentemente”. Divus Thomas lo calificó como “un volumen poderoso”. La Ciencia Tomista de Salamanca: “La contribución del autor a la investigación teológica es ejemplar… el valor positivo de su obra y su método parece incuestionable.” —Estas cosas no prueban que sea correcto, sino solo que [el libro] ha sido visto y revisado por académicos sólidos en Europa. Si es correcto, el mérito no es del autor, sino de una gracia de luz inmerecida.

La solución: No existe el tiempo en Dios, pero una cosa puede preceder lógicamente a otra. Hay tres puntos lógicos en Sus decisiones sobre la predestinación:

1) Dios quiere que todos los hombres se salven. Esto está explícito en 1 Timoteo 2:4, y dado que amar es querer el bien para otro por el bien del otro, esto equivale a decir que Dios nos ama [a todos]. Negar esto, como hizo Báñez, es un error horrendo; niega el amor de Dios. Cuán fuerte es este amor se puede ver en el obstáculo que superó en la obra de abrir la felicidad eterna para nosotros: la muerte de Cristo en la cruz.

2) Dios observa para ver quién resiste a Su gracia de modo grave y persistente, tan persistentemente que la persona desecha lo único que podría salvarlo. Con pesar, Dios decreta dejar ir a tales personas: reprobación a causa y en vista de la grave y persistente resistencia a la gracia.

3) Todos los demás no descartados en el paso dos están predestinados positivamente, pero no por sus méritos, que aún no son considerados en absoluto, y ni siquiera por la falta de tal resistencia, sino porque en el paso uno Dios quiso predestinarlos, y ellos no Lo están deteniendo. Esta es una predestinación sin méritos.

Esto también se puede ver en la analogía del Padre en los Evangelios. Incluso en una familia normalmente buena: 1) Los padres quieren que a todos los hijos les vaya bien. 2) Ningún hijo siente que necesita ayudar en la casa etc. para ganarse el amor y el cuidado. Los hijos obtienen esto porque los padres son buenos, no porque ellos, los hijos, sean buenos. 3) Sin embargo, los hijos saben que si se portan mal pueden merecer un castigo, y si se portan suficientemente mal durante un tiempo suficiente, podrían ser expulsados ​​y perder su herencia.

Cf. 1 Corintios 6:9-10, que dice que quienes hacen estas cosas, grandes pecados, no heredarán el reino. Y Romanos 6:23: “El salario (lo que uno gana) del pecado es la muerte, pero el don gratuito (inmerecido) de Dios, la vida eterna”. Cf. también: “A menos que os hagáis como niños pequeños…” [Mateo 18:3 y paralelos].

Nota sobre la predilección

R. Garrigou-Lagrange (De Deo uno, Turín, París, 1938, p. 525): “De ahí que la comparación de estos diferentes sistemas sobre la predestinación se reduce a esto: ¿cuál es la fuerza del principio de predilección? Nadie sería mejor que otro si no fuera más amado por Dios… En el orden de la gracia, este principio de predilección es revelado en estas palabras de San Pablo en 1 Corintios 4:7: ‘¿Quién es el que te distingue? ¿Qué tienes que no lo hayas recibido?’” (Omite el hecho de que la resistencia a la gracia proviene de nosotros, no de Dios, y así llega a la conclusión de que no hay nada que distinga a una persona de otra, por lo que Dios decide ciegamente que estos van al cielo y aquellos al infierno).

R. Garrigou-Lagrange (De gratia, Turín, 1945, p. 63, nota 2): “Una persona no es capaz, por sí sola, de no poner un obstáculo (a la gracia suficiente), porque eso (no poner un obstáculo) es bueno”. Ibídem, p. 190: “Aunque él podría (possit) no resistir, no obstante de hecho resiste, pero libre y culpablemente… No hay término medio entre resistir, lo que proviene de nuestra defectibilidad, y no resistir, lo que proviene de la fuente de todos los bienes, porque ‘no resistir ya es un bien’.”

P. Lumbreras, OP (De gratia, Roma, 1946, pp. 95-96, citando a Juan de Santo Tomás I-II, q. 111, disp. 14, a. 1, n. 12): “Para ser privado de la gracia eficaz, no siempre se requiere que primero abandonemos a Dios por el pecado… De nuestra parte, siempre hay algún impedimento a la gracia eficaz, no por culpa, sino por desconsideración o algún otro defecto… Debido a esta consideración defectuosa (en el intelecto humano), debido a este defecto voluntario —que aún no es pecado, ya que la consideración es para el juicio, y el juicio para la obra, es decir, el asentimiento—, Dios puede negarle a un hombre la gracia eficaz.” (Sin la gracia eficaz, un hombre peca infaliblemente, según los “tomistas”. Pero Cristo ganó [para nosotros] toda gracia; cf. Romanos 8:31-34 y 5:8-10).

¿Cuánto ama Dios a los humanos? Hay dos medidas:

a) Dado que amar es querer el bien para otro por el bien del otro, si el amor es fuerte, el amante querrá actuar para hacer que el otro sea próspero y feliz. Entonces, si un pequeño obstáculo lo detiene, el amor es pequeño. Si se necesita un gran obstáculo para detenerlo, el amor es grande. Pero si ni siquiera un obstáculo inmenso lo detiene, el amor es inmenso.

b) El Padre, en el nuevo pacto y sacrificio, aceptó un precio infinito de redención. Así pues, Él Se comprometió a hacer que el perdón y la gracia estén disponibles para nuestra raza [el género humano] infinitamente, sin límites. El único límite está en nuestra receptividad. Pero Él hizo esto no solo para nuestra raza en su conjunto, sino incluso para cada individuo. San Pablo dijo en Gálatas 2:20: “Me amó y se entregó a Sí mismo por mí”. Esto no se aplica solo a Pablo. [El Concilio] Vaticano II en [la constitución pastoral] Gaudium et Spes n. 22: “Cualquiera de nosotros puede decir con el Apóstol: el Hijo de Dios me amó y se entregó a Sí mismo por mí”. Así pues, existe un título o derecho infinito a todo perdón y gracia, incluso para cada individuo.

Tal es, pues, la medida de Su amor.

¿Se negaría, entonces, a conceder la gracia simplemente por una inadvertencia inculpable? Si lo hiciera, Su amor sería minúsculo o inexistente. ¿Acaso una mera inadvertencia, que no es un pecado en absoluto, podría privar a una persona de aquello sin lo cual no podría salvarse? (Dado que la gracia eficaz, según los “tomistas”, es la aplicación de la gracia suficiente, es evidente que sin la gracia eficaz la persona infaliblemente no hará el bien; debe pecar; cf. Garrigou-Lagrange, más arriba). Por supuesto, Dios no negaría la gracia por esa inadvertencia inculpable. En Romanos 8:31-34, Pablo exclama con júbilo: Si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros? El que nos dio a Su Hijo único, ¿qué no nos dará además? —¿Acaso Él vería a un alma ir al infierno por una inadvertencia inculpable, que no es ningún pecado, cuando una gracia por la que Su Hijo pagó un precio tan terrible ya ha sido ganada y pagada? Semejante fantasía vana es contraria a la bondad de nuestro Padre. Por lo tanto, la teoría de Garrigou y otros como él es terriblemente falsa, sin fundamento alguno.

Detrás de tal error hay una mala interpretación de 1 Corintios 4:7, que dice que todo bien que tenemos es un don de Dios. Cierto. Pero el Padre Se ha comprometido a ofrecerlo sin límite. Y una inadvertencia inculpable no lo bloquearía. La gracia puede superar fácilmente tal cosa. Solo si una persona, por haber pecado mucho, se ha vuelto a sí misma ciega, y por lo tanto incapaz de abrazar el primer movimiento de la gracia cuando esta le muestra algo como bueno, solo entonces podría verse privada de la gracia. El mismo Santo Tomás, en Contra Gentiles 3,159, dijo: “[Pero] solo son privados de la gracia quienes ofrecen en sí mismos obstáculos a la gracia; tal como se culpa al que cierra los ojos, cuando el sol ilumina al mundo…” (FIN).

Texto publicado electrónicamente para su uso en clases dictadas por el P. Most y para el estudio teológico privado.

Véanse también los artículos “Predestination: Reasons for Centuries-Old Impasse [Predestinación: las razones de un estancamiento que dura siglos]“, y “St. Thomas on Actual Grace [Santo Tomás sobre la gracia actual]“.

Texto original en inglés tomado de:

https://www.catholicculture.org/culture/library/most/getwork.cfm?worknum=146

Texto traducido del inglés por Daniel Iglesias Grèzes, con comentarios del traductor entre corchetes.

Nota del traductor. La traducción al español del texto de Contra Gentiles fue tomada de esta página:

https://tomasdeaquino.org/capitulo-clix-razonablemente-se-le-imputa-al-hombre-el-no-convertirse-dios-aunque-esto-no-pueda-ocurrir-sin-la-gracia/


Te invito a visitar y difundir mi sitio web Pensamientos de Daniel Iglesias Grèzes y a suscribirte allí a mi newsletter gratuita.

También te invito a descargar, leer y difundir mi último libro: Cinco problemas globales: Una mirada a contracorriente

78 comentarios

  
Daniel Iglesias
Agradezco mucho al lector y comentarista Johannes Argentus por su referencia a este valioso escrito del P. Most, que yo desconocía.
01/02/26 1:27 PM
  
sofía
Muchísimas gracias también a usted por publicarlo en su blog.
01/02/26 1:52 PM
  
Federico Ma.
"Aliquando bonus dormitat Homerus". Lamento esta tan floja exposición, estimado Daniel, la cual pienso que desmerece de tu blog, en el que has publicado cosas tan buenas.

Por empezar, la reprobación, dice santo Tomás, frente a la vaga caracterización dada, "includit voluntatem permittendi aliquem cadere in culpam, et inferendi damnationis poenam pro culpa" (S. Th., I, q. 23, a. 5, c.).


---

DIG: La caracterización de la posición tomista no es vaga sino precisa a la vez que sintética.

---

(Sería de desear la referencia a lo mencionado de Báñez y Cayetano).

Lo del "ciegamente"...: sería interesante ver dónde dicen eso S. Agustín o Sto. Tomás... Con tal seriedad en la exposición uno se queda pasmado.

S. Agustín no dijo que su posición fuera incompatible con 1 Tim 4. Eso no es verdad. Más bien da explicaciones de ese pasaje para poder compatibilizarlo con su posición.

En cuanto a lo del amor, santo Tomás responde expresamente a eso en S. Th., I, q. 23, a. 5, ad 1: "Deus omnes homines diligit, et etiam omnes creaturas, inquantum omnibus vult aliquod bonum, non tamen quodcumque bonum vult omnibus. Inquantum igitur quibusdam non vult hoc bonum quod est vita aeterna, dicitur eos habere odio, vel reprobare".

En cuanto a la cita de C. G., curiosamente se ha omitido esto último: "...licet videre non possit nisi lumine solis praeveniatur".


---

DIG: Nadie niega que sea la luz del sol la que permitiría ver a quien cierra los ojos. O sea, nadie niega que de Dios proviene todo bien. Pero el sistema tomista de la gracia, por su preocupación obsesiva por la soberanía divina, hace de Dios también el responsable primero del mal y de la condenación de los malos, que solo ocurre porque Dios decide arbitrariamente privar de la gracia eficaz a algunos desgraciados, que entran así al combate de la vida sin posibilidad alguna de éxito. Es una doctrina impía.
01/02/26 3:30 PM
  
Federico Ma.
Tampoco Molina habla de la consideración de los méritos sin más a la hora de la predestinación, sino de los méritos futuribles.


---

DIG: Los méritos futuribles son méritos. Este artículo resume la tesis de Most. Su libro tiene 500 páginas.
01/02/26 3:35 PM
  
Federico Ma.
"Dios observa para ver quién...".

¿En dónde lo observa Dios?

---

DIG: En la realidad de la vida.
01/02/26 3:41 PM
  
Fray Nelson
Muchas gracias, Daniel. Enormemente ilustrativo este artículo. Creo que Most probablemente va en la mejor ruta para avanzar en este difícil tema teológico, al señalar que uno de los puntos centrales es la relación entre un Dios que es eterno; nosotros que participamos del tiempo en este vida pero estamos abocados a una eternidad bienaventurada o infernal; la acción del Dios eterno en el tiempo (pasado, presente y futuro), y todo ello frente a la potencia incomparable de la gracia y a la vez la realidad del libre albedrío. De nuevo, gracias.


---

DIG: Muchas gracias, Fray Nelson. Sus palabras me reconfortan.
Este es un asunto que me preocupa desde hace muchos años y que a menudo discuto con mi gran amigo tomista Nelson Martínez, con quien tantas coincidencias tenemos en otros temas, aunque no en este, lamentablemente.
01/02/26 3:49 PM
  
Federico Ma.
O sea, en el punto 3 se dice Dios predestina casi negativamente. Pero, en realidad, los predestinó en el punto 1, porque no resistieron a la gracia. ¿De verdad se pretende que esto es conforme a santo Tomás? Parece una tomadura de pelo.


---

DIG: Ese esquema representa la solución del P. Most, no la de Santo Tomás.
01/02/26 3:52 PM
  
Federico Ma.
Garrigou-Lagrange no "omite el hecho de que la resistencia a la gracia proviene de nosotros, no de Dios", sino que lo dice expresamente. Lo que ocurre es que el principio de predilección da razón de lo entitativamente positivo. Paupérrimo análisis de la posición del P. Garrigou-Lagrange.
01/02/26 3:58 PM
  
Federico Ma.
"En la realidad de la vida".

Dios no conoce sino en Sí mismo lo que conoce. Eso sostiene santo Tomás. Reléanse las qq. 14 y 15 de la prima pars y las cuestiones paralelas de De veritate.

Lo otro..., al final es afín al molinismo. Dios sería determinado.


---

DIG: Te enredas en abstracciones. Dios conoce la vida de los hombres.
01/02/26 4:00 PM
  
Federico Ma.
"Los méritos futuribles son méritos".

No. Lo futurible no es de suyo actual. Y puede nunca existir. Y, ciertamente, no es, en orden a la predestinación, según Molina.

---

DIG: Me refiero a los méritos futuribles que terminan siendo reales.
01/02/26 4:01 PM
  
Julieta
Esta postura me parece más asequible y lógica.
Gracias por el post
01/02/26 4:22 PM
  
Federico Ma.
Bueno, se enredará santo Tomás, entonces, a quien referí y que trata eso mismo.

Por lo demás, eso de "enredarse en abstracciones", es una elegante forma de figurarse el solucionar un problema y objeciones de antemano, no afrontándolos. Y, conforme a ello, habría que tirar al fuego muchas páginas de santo Tomás...


---

DIG: Lo dije porque preguntaste qué observa Dios, cuando es meridianamente claro que observa y juzga la vida real.
01/02/26 4:34 PM
  
Federico Ma.
Sin un mínimo de rigor, no se pueden ni plantear estos temas.

---

DIG: Y sin un mínimo de respeto no puede haber ningún diálogo fructuoso. Gracias a Dios, Fray Nelson no coincide con tu juicio sobre el supuesto valor ínfimo de mi aporte.

---

La predestinación es un plan divino. Según Molina, es considerando lo futurible que se establece. E, incluso, ni siquiera eso solo. Sino que es la libre determinación divina la que establece poner a alguien en las circunstancias en las que, según su ciencia media, prevé que se salvará.

01/02/26 5:36 PM
  
Federico Ma.
Lo que es vaga es la caracterización inicial de la reprobación. En cuanto al tomismo, ahí la exposición es peor que vaga.

Ni Cayetano ni Báñez ni, en general, ningún tomista tiene problema en admitir la Voluntad salvífica universal de Dios, tal como la admite el mismo santo Tomás, a quien siguen.

---

DIG: Por supuesto que la admiten. Está en la Biblia. La cuestión es si esa voluntad es realmente compatible con sus sistemas teológicos.

---

(Editado)
01/02/26 5:46 PM
  
Federico Ma.
Tampoco es correcto sostener que, según los tomistas, la gracia eficaz es la aplicación de la gracia suficiente.


---

DIG: De nuevo, lo que importa aquí no es lo que los tomistas dicen, sino cómo funcionaría su doctrina. La gracia suficiente sería insuficiente para la salvación, excepto si fuera completada por la gracia eficaz.

Federico, veo que el asunto te ha dejado inquieto. Ya me mandaste tal vez ocho o diez comentarios sobre el mismo asunto en pocas horas, y algunos de ellos no muy amables. Te aconsejo dejar pasar un día antes de proseguir el diálogo. Feliz Domingo!!
01/02/26 5:51 PM
  
Federico Ma.
"...hace de Dios también el responsable primero del mal y de la condenación de los malos, que solo ocurre porque Dios decide arbitrariamente privar de la gracia eficaz a algunos desgraciados, que entran así al combate de la vida sin posibilidad alguna de éxito. Es una doctrina impía".

Esto es falso, Daniel. Y ya santo Tomás respondía a eso mismo. Y luego, siguiéndolo, los tomistas. No parece que te hayas preocupado siquiera por ver qué dicen los tomistas al respecto.


---

DIG: Una cosa es que Santo Tomás haya dado una respuesta a ese argumento y otra que lo haya refutado realmente. Si Dios niega su gracia eficaz a un ser racional y libre por razones desconocidas y que no guardan relación con ninguna condición de la persona y por ende la persona necesariamente peca contra el Espíritu Santo y se condena, entonces esa decisión Suya sería la causa primera de la condenación de esa persona, por más vueltas que se le dé al asunto.
01/02/26 5:54 PM
  
ZARA
Siempre he pensado que la persona no tiene que “demostrar” nada en el tiempo, sino que Dios, por su omnisciencia, ve desde siempre lo que esa persona haría si recibiera ciertas gracias. Como la revelación de la ley y de la gracia aumenta la conciencia del mal, el rechazo de una gracia fuerte incrementaría la culpa de modo gravísimo.

Por eso creo que Dios puede reprobar sin conceder esas gracias que podrían salvar, no por falta de amor, sino por misericordia y justicia. Al ver que esa persona las rechazaría libremente, Dios evita concederlas para que su culpa —y, por tanto, su sufrimiento eterno— no se agrave todavía más. No se trata de quitar una oportunidad real, sino de no añadir una ocasión que solo produciría un mal mayor. Porqueno es lo mismo estar condenado eternamente con un sufrimiento X que 1000X

Entendido así, la reprobación no es arbitraria ni cruel: es una decisión que respeta la libertad humana tal como Dios la conoce eternamente, y que muestra que incluso el juicio divino está ordenado a limitar el mal y no a aumentarlo innecesariamente.


----

DIG: Según los tomistas la gracia eficaz tiene una eficacia intrínseca, es decir que si Dios decide dársela a alguien, se asegura de que perseverará y se salvará. Pero Dios decide por razones misteriosas no dar esa gracias a algunos, que así se condenan necesariamente.
01/02/26 6:20 PM
  
Juan Argento
Gracias a vos, Daniel, por tomar sobre vos la carga de traducir largos textos que pueden ser beneficiosos para los hispanohablantes.

De paso, elegí el id Johannes Argentus solamente porque es la versión latina de Juan Argento. Luego de hacerlo supe que hubo un Johannes Argentus en la historia, que fue un historiador del desarrollo de la orden jesuita en Polonia. Como no era un personaje que pudiese generar polémicas (lo más que se puede discutir sobre él es si se equivocó en el año de inauguración de un colegio ;-) decidí conservarlo.
01/02/26 6:41 PM
  
Manuel Darío Ochoa de la Rosa
¡Buenas y santas! ¡Madre mía! A penas comienzo a leer y quedo estupefacto... Estimado hermano, Daniel, que en tantas otras materias has servido bien a la Iglesia (algo de su trabajo conozco). Es muy temerario meterse a opinar en un tema que evidentemente no ha estudiado a profundidad, no sólo porque puede hacer mucho daño (que es lo fundamental, claro está) sino además que puede caer en injusticia al atribuir a Báñez, directa o indirectamente (elija usted) cosas que él mismo no dice, como eso de que “niega el amor de Dios"... Sin palabras... Yo he leído sobre este tema, llevo años de años corrigiéndome a mi mismo en este apasionante asunto, porque me era elemental el darme cuenta que cuando tan grandes luminarias pensaban distinto a mí en este asunto, muy probablemente yo estuviera entendiendo mal la cosa. Estas luminarias son gente fiel y que conocen mejor que usted y que yo, la doctrina católica, de manera que su obvia advertencia de seguir antes lo que dice el magisterio antes que lo dicho por cualquier otro doctor, choca con la pregunta que se impone, ¿acaso comprendo yo realmente la enseñanza de la Iglesia en este punto? ¿No será que debido a mi mal entendimiento de la enseñanza magisterial, es que pienso que estas luminarias (jamás condenadas, antes más bien exaltadas) están yendo en contra de la doctrina de la Iglesia?

No es eso que le señalo, lo único que me deja negativamente sorprendido, pero basta para pedirle que se corrija, y que antes de pontificar públicamente sobre asunto tan serio, le dedique antes horas de estudio, que está claro, para quienes algo de tiempo le hemos dedicado al asunto, que no lo ha hecho.

PD: A ver si responde usted a esto: ¿Cómo conoce Dios nuestros actos libres contingentes?
Pregunto esto sólo para dar luz y que se de cuenta que cuando a usted le parece haber despachado esta cuestión, lo hace porque ha dejado de considerar cosas que estas luminarias sí que han considerado.

Agrego más: El concepto de Predestinación que usted da, pues qué le digo...
Y finalmente, es un muñeco de paja lo que usted hace de la doctrina de Garrigou y de la tomista en general. ¡Muy lamentable todo!


---

DIG: Lo invito a leer con más atención. Soy el traductor, no el autor del texto que usted encuentra tan dañino. Por lo demás, lamento no concordar con su opinión, que no es doctrina católica.
01/02/26 6:45 PM
  
Federico Ma.
No pregunté qué observa Dios, sino en dónde. Son cosas distintas. Y no me has respondido.


---

DIG: Sí te respondí.
01/02/26 6:55 PM
  
Juan Argento
Me parece que puede ser conveniente dar el URL del libro de Most.

Para bajar en formato PDF:
afkimel.wordpress.com/wp-content/uploads/2023/04/william-most-predestination.pdf

Para leer online capítulo por capítulo:
www.catholicculture.org/culture/library/most/getwork.cfm?worknum=214

Para quien quiera ir directamente al capítulo de las conclusiones:
www.catholicculture.org/culture/library/most/getchap.cfm?WorkNum=214&ChapNum=23

Y para quien quiera leer sólo el núcleo de las conclusiones en su máxima brevedad, cito textualmente de ese capitulo 23:

The point at which the decree of predestination is made is before foreseen merits, but after the foreseen absence of grave and persistent resistance.

Reprobation is after and because of foreseen demerits.

The resistance that brings on reprobation must be [...] grave, and persistent [...] inasmuch as it must reach to the end of a man's life
01/02/26 6:56 PM
  
Federico Ma.
Hablando de respeto..., basta ver los injustos calificativos que has dado a la posición tomista.

Una condición no es por sí una causa. Es básico. Si no se ve esto, no tiene sentido seguir.


---

DIG: Una cosa es calificar una doctrina y otra muy distinta calificar las acciones de una persona, en este caso yo. Eso es más básico. Si no ves eso, como ya llevas 15 comentarios al mismo post en un día y no aceptaste mi consejo, haré cumplir las reglas de mi blog: son demasiados comentarios de una misma persona a un mismo post y en un mismo día.
01/02/26 6:58 PM
  
Federico Ma.
Bien. Gracias e igualmente, Daniel: feliz domingo.

No se trata de faltarte el respeto, sino de atacar el error y las injustas y graves acusaciones. Para eso, cuanto antes, mejor. Y, por lo demás, tampoco hace falta tomarse tiempo para percibir algo que los tomistas ya han despachado como erróneo desde hace bastante tiempo...

Cordial saludo y que Dios te bendiga.
01/02/26 7:07 PM
  
Juan Argento
Es notable la actitud de los tomistas de la estricta observancia con las posiciones que difieren con la suya en el tema que sea: cuestión De Auxiliis, teología trinitaria (frente a la posición bonaventurana), teología eucarística (frente a la posición de Bellarmino), etc.

Parece que les molesta la mera enunciación de las otras posiciones, cuando lo caritativo sería alegrarse de que dentro de la ortodoxia católica haya una posición alternativa a la tomista que pueda contener a aquéllos a quienes la posición tomista resulta intragable.

No es meramente defender la propia posición, porque nadie les está pidiendo que renuncien a ella. Es querer acallar el disenso.
01/02/26 7:07 PM
  
ZARA
la solución de Most también podría ayudarnos a entender el sufrimiento de los inocentes, como niños y jóvenes. Según esta lógica, algunos podrían estar “pagando por adelantado” los pecados futuros en vista de una redención completa en esta vida. Es decir, su sufrimiento no sería en vano, sino que tendría un sentido providencial dentro del plan de Dios para la salvación, ajustado a la justicia y misericordia divina.

Claro que esto excluye a los santos que sufren en su inocencia, como Santa Teresita, cuyo dolor no proviene de ningún pecado grave propio, sino que lo ofrecen tras haberlo pedido por la salvación del mundo. Para mí, esto muestra que Most nos da un marco coherente para pensar el sufrimiento: algunos dolores tienen un sentido correctivo o redentor personal, y otros son plenamente ofrecidos al bien de los demás, reflejando la generosidad y el amor de Dios incluso en lo que a primera vista parece incomprensible.
01/02/26 7:18 PM
  
Marta de Jesús
Me parece absurdo este debate, perdonen, pues Dios seguiría siendo "culpable", según la otra obsesión, la de poner al hombre por delante, de crear a quien sabe que no va usar la gracia, y por supuesto, del mal que sabe que harán. Puestos a echar culpas a Dios... Podría haber creado solo a quienes fueran a usar la gracia. Si un hijo de ustedes se va a condenar, ¿les cambia en algo el que haya tenido solo gracia suficiente o también la posibilidad de eficacia escupida y pisoteada? ¿Llevarían mejor su condenación en el segundo caso? A mí sinceramente me da igual. Es un misterio que me soprepasa y prefiero dejarlo en manos de Dios. Los luciferinos usan su tesis para intentar llevar a todos al infierno. Llegaron a creer que si nadie está protegido por Dios, eso es la bienaventuranza, una protección a prueba de bombas, podrían robarle todas las almas. Lo dejo caer por si les sirve. Terrible persecución en ese escenario. Poniendo el acento en la criatura, siendo barro como somos, piensen en el daño que pueden hacer y que de hecho están haciendo. Así cuando se encuentran con el resto fiel se sorprenden tanto. Pues no son superhéroes de cómic. No vuelan ni levantan edificios. Son personas corrientes que simplemente no negaron a Cristo, ni en sus peores momentos.

Se empeñan, como Pascal, en no entender que la gracia suficiente es suficiente, y que el infierno es parte de la bondad de Dios (no pueden evitar verlo como mal, cuando es un freno al mal, como pueda serlo una cárcel). El misterio de la permisión del mal y de la condenación es igual de misterioso en cualquier escenario. La persecución directa les haría cambiar de opinión. Suplicarían a Dios justicia. Y si no la hubiera prometido, si no contaran con ella, no le seguirían siendo fieles. Lo único que cambia es el querer. El querer haría eficaz la suficiencia. Para querer hay que tener una Fe confiada en el Cielo. ¿Quién da esa Fe? Contesten. Solo con esa Fe se puede renunciar a las cosas de este mundo y sufrir hasta el martirio, en pro de la eternidad prometida. ¿Acaso niegan que los demás y ustedes mismos puedan ser mártires? No pueden negarlo. Pueden. Todos pueden. No hay mayor exigencia que el martirio. Si pueden eso, pues no tienen ningún impedimento para tal cosa, ¿cómo no van a poder con lo demás? Pero no todos quieren, obviamente. Ahí está el quiz. Por eso San Pablo lo vio tan claro, pues él fue mártir. Por eso se ve tan cristalino en persecución y se empieza a diluir fuera de ella. Y es que en el fondo da igual que sea posible hacer la suficiente eficaz o que sean dos gracias diferentes. El misterio seguiría siendo el mismo. Hay personas que se condenan, que solo viven para esta vida. Por eso quienes siguen sus tesis han llegado a negar el infierno o a verlo casi vacío, pues lo siguiente es, ¡cómo va a Dios a crear personas que sabe se condenarán!, el saberlo debería hacer que no los creara. Y de hecho no pueden negar que el catolicismo ha ido por ahí. Así el hombre va encerrando a Dios en una cajita, una caja hecha a nuestro antojo, como los fariseos, pero ahora los adámicos, que nos quieren a todos rebozándonos en nuestra miseria, en el hombre viejo, para quienes nunca seremos lo suficientemente impuros, poniéndonos unas cargas insoportables. Así Satanás pueda estar haciendo su agosto, pues sabemos que en realidad puedan estar condenándose muchas almas, según las últimas apariciones. Apelan a la ignorancia, por lo tanto pareciera que quisieran hacer mentiroso a Cristo que dijo que predicáramos. ¿Para qué? ¿No es mejor que sigan ignorantes en su fiesta mundana? Pues no, obviamente. No son ignorantes. No en el sentido exculpatorio. Supuestamente lo hacen para tranquilizar, pero en realidad se pasan de frenada. Puesto el foco en el hombre, él mismo se encarga de justificarse. Ahora justificamos el aborto, ahora el homosexualismo, ahora la inversión, ahora el adulterio... Total, no somos como Hitler. Los fariseos mosaicos decían que no eran como los pecadores, comparándose con publicanos, prostitutas, etc. ¿Tanto hemos bajado el listón que ahora en el tiempo de los adámicos nos comparamos con Hitler para no vernos malos? Lo explicaba Iraburu en su blog, del Dios me pide (en vez de me da), al Dios no me puede pedir. Dios cada vez más constreñido en nuestra cajita, tanto que me da que no está ahí. Les veo candidatos al team Orígenes. Yo me alejo de ese peligroso camino. Prefiero ir por el camino predicado de la salvación, por el de siempre, el estrecho, pidiendo a Dios estar entre los bienaventurados, pidiendo a Dios que me lave cada vez que caiga, pidiendo que me proteja..., que jugar a la lotería de una posible restauración. Creer en cosas cuya revelación no nos consta, y que además contradice totalmente lo predicado por el mismo Dios, lo veo hasta herético. Dirán que no están con Orígenes. Pero si lo de S.Pablo/StoTomás llevó a Pascal/Calvino, esto lleva a Orígenes. La herejía siempre asoma, nadar en medio de ellas sin caer en ninguna, dejando el misterio a Dios. Lo que Él haya previsto, bien está, sea lo que sea.

Dios nos asista.

---

DIG: La tesis del P. Most de ningún modo lleva al origenismo. En mi humilde opinión resuelve mejor el tema de la predestinación que la tesis tomista, que, pese al enorme prestigio de Santo Tomás y de la escuela tomista, no es y nunca ha sido doctrina católica (me refiero al sistema tomista de la gracia). Por algo será que no lo es. Pienso, como Most, que la intervención de San Francisco de Sales fue providencial en ese sentido.

Una última cosa: si Dios crea a un ser racional libre, siempre va a existir la posibilidad de que ese ser no lo ame. Evitar esa posibilidad es metafisicamente imposible, si hablamos de creaturas racionales libres, capaces de amar y de no amar. Pero es muy distinto dar a ese ser un fin sobrenatural y negarle de modo antecedente (es decir, sin tener en cuenta sus méritos y deméritos) la gracia imprescindible para que pueda alcanzar su propio fin. Eso es un acto incomprensible en un Dios infinitamente bueno.
01/02/26 7:24 PM
  
Federico Ma.
"...posición alternativa"

Ese es el problema. Cuando no se trata de dos caminos alternativos para la misma meta, sino de uno u (aut) otro, que se excluyen, entonces uno de los dos es erróneo. Y si se dan razones que lo prueban, que son las de santo Tomás, entonces no cabe sino criticar la otra "alternativa". Eso han hecho siempre los tomistas con el molinismo, por ejemplo. Esa actitud es ciertamente notable, por su amor a la verdad. Y entonces no corresponde alegrarse. Y si, encima, esa otra posición nos acusa de impiedad, etc., ahí no cabe sino desenfundar la espada. También así han procedido siempre los tomistas, desde Capreolo y Cayetano, por ejemplo. Bueno, así ha procedido ya Sto. Tomás. Y, antes, S. Agustín.
01/02/26 7:26 PM
  
eclesiam day
Federico, Manuel Darío, ¿podrían tratar con más respeto a Daniel? Se están ustedes extralimitando de manera grotesca.
01/02/26 7:31 PM
  
ZARA
Juan Argento
Es notable la actitud de los tomistas de la estricta observancia con las posiciones que difieren con la suya en el tema que sea: cuestión De Auxiliis, teología trinitaria (frente a la posición bonaventurana), teología eucarística (frente a la posición de Bellarmino), etc.

Parece que les molesta la mera enunciación de las otras posiciones, cuando lo caritativo sería alegrarse de que dentro de la ortodoxia católica

______________________


Pienso exactamente igual
01/02/26 7:33 PM
  
ZARA
Me encantaría que hiciese usted una serie con los escritos del P Most sobre este asunto
01/02/26 7:36 PM
  
Manuel Darío Ochoa de la Rosa
Eclesiam, ni pretendí ni pretendo, ni creo haber faltado a la Caridad para con Daniel. De hecho, he comenzado reconociendo en justicia sus méritos y su servicio a la Iglesia. Luego, hablar fuerte, tal como muchos muchísimos santos y doctores, no es falta de Caridad, y de hecho, la prudencia puede, a veces, exigirlo. No obstante, si me mencionaras alguna frase en mi escrito que objetivamente sea falta de Caridad, te lo agradeceré y me disculparé.

Daniel: hermano, sepa usted que no pretendo faltarle, y que le respeto como el hermano en Cristo que es. A veces los hombres hablamos fuerte, eso es todo. Que Dios te bendiga mucho. Lo digo con total sinceridad. Una cosa es el debate intelectual, otra distinta es la relación personal.
01/02/26 8:33 PM
  
Dicasterio.
Marta de Jesus

Ahí está el quiz.

_____________________________________


Podría resumir su disertación en un párrafo que sintetice todo? No entiendo qué quiere decir ni a dónde quiere llegar
01/02/26 9:20 PM
  
Sancho
Empezaré recordando que, por el pecado original, nadie nace mereciendo la salvación. "Sabemos, además, que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman, de aquellos que él llamó según su designio. En efecto, a los que Dios conoció de antemano, los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo, para que él fuera el Primogénito entre muchos hermanos; y a los que predestinó, también los llamó; y a los que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los glorificó" (Rom. 8, 28-30).

"¿Diremos por eso que Dios es injusto? ¡De ninguna manera! Porque él dijo a Moisés: Seré misericordioso con el que yo quiera, y me compadeceré del que quiera compadecerme. En consecuencia, todo depende no del querer o del esfuerzo del hombre, sino de la misericordia de Dios. Porque la Escritura dice al Faraón: Precisamente para eso te he exaltado, para que en ti se manifieste mi poder y para que mi Nombre sea celebrado en toda la tierra. De manera que Dios tiene misericordia del que él quiere y endurece al que él quiere.

Tú me podrás objetar: Entonces, ¿qué puede reprocharnos Dios? ¿Acaso alguien puede resistir a su voluntad? Pero tú, ¿quién eres para discutir con Dios? ¿Puede el objeto modelado decir al que lo modela: Por qué me haces así? ¿No es el alfarero dueño de su arcilla, para hacer de un mismo material una vasija fina o una ordinaria? ¿Qué podemos reprochar a Dios, si queriendo manifestar su ira y dar a conocer su poder, soportó con gran paciencia a quienes atrajeron su ira y merecieron la perdición? Y si él quiso manifestar la riqueza de su gloria en los que recibieron su misericordia, en los que él predestinó para la gloria, en nosotros, que fuimos llamados por él, no sólo de entre los judíos, sino también de entre los paganos, ¿qué podemos reprocharle?" (Rom. 9, 14-24).

Que Dios quiera "que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad", como dice Timoteo, no implica que Dios haya predestinado a todos a la salvación, sino que, como corresponde a cualquiera de buena voluntad, no desea que nadie peque y se pierda, aunque bien sabe que muchos merecerán o mereceremos la perdición, y si merecida, también justa.
01/02/26 9:31 PM
  
The Providence
Marta de Jesus

Yo, francamente, no veo que indagar en los misterios de Dios sea jugar a la lotería, sino más bien cumplir un mandato divino. San Juan lo deja clarísimo: “El Espíritu Santo os llevará a la verdad completa” —y no dijo “solo a la verdad que ya conocéis cómodamente”. Si Dios nos llama a buscar, meditar y profundizar, ¿por qué temer explorar lo que aún no nos ha sido revelado explícitamente?

Personalmente, creo que cerrar los ojos y quedarnos solo con lo “de siempre” por miedo a herir sensibilidades es como rezar con muletas. Sí, hay misterio, sí, hay riesgo de malinterpretar, pero si el Espíritu Santo está con nosotros, es justamente para guiarnos por esos caminos que parecen oscuros. Me parece que exagerar hasta hablar de herejía por reflexionar sobre la predestinación o la reprobación es un poco histriónico. Dios nos dio la razón y la fe para usarlas, no para vivir en un miedo perpetuo a “caer en algo incorrecto”.

En fin, el misterio no se resuelve dejando de pensar; se respeta buscándolo. Y si terminamos tocando verdades profundas que nos sobrepasan, siempre podemos decir con confianza: “Señor, a tu juicio confío”.
01/02/26 9:47 PM
  
The Providence
Insisto que no puedo compartir la excentricidad de Marta de Jesús al sugerir que indagar en los misterios de Dios es “jugar a la lotería” o incluso rozar la herejía. La Biblia deja claro que Dios quiere exactamente lo contrario: que busquemos entenderlo. En 1 Corintios 2:10-11 se nos dice que “el Espíritu de Dios examina y da a conocer los secretos más profundos de Dios”. Esto no es un juego, ni un capricho humano: es un mandato divino y una invitación a acercarnos con humildad a lo que Él ha querido revelar a quienes tienen oído para escuchar.

Además, Proverbios 2:3-6 nos recuerda que la búsqueda de sabiduría y entendimiento es encomendada por Dios mismo, y que Él da discernimiento a quien lo pide. No se nos llama a conformarnos con lo evidente o con lo cómodo, sino a profundizar, porque el crecimiento espiritual implica esfuerzo, pregunta y reflexión guiada por Él.

Por último, 1 Corintios 2:10-16 enfatiza que solo por el Espíritu podemos comprender las cosas de Dios; la sabiduría humana es insuficiente. Esto deja en claro que el estudio, la meditación y la búsqueda de la verdad no son opcionales ni peligrosos: son la vía que Dios provee para conocerlo mejor, aunque los misterios nos sobrepasen.

Así que, lejos de ser una excentricidad peligrosa, el indagar en los misterios de Dios es obedecer exactamente lo que Él nos pide: abrir el corazón y la mente al Espíritu que nos conduce a toda la verdad, sin miedo a profundizar, pero con humildad y fe. Cualquier otro enfoque que solo busque seguridad cómoda corre el riesgo de quedarse en la superficialidad de lo que “siempre se ha dicho”, dejando de lado la riqueza y la sabiduría que Dios quiere comunicarnos.
01/02/26 9:51 PM
  
Jordán
Marta, me hace pensar en lo que dijo Jesús en Juan 16:12: ‘Aún me queda mucho que deciros, pero ahora no lo podéis soportar’. Creo que a veces Dios nos va enseñando las cosas poco a poco, porque hay verdades que nuestra mente o nuestro corazón aún no podrían asumir de golpe. Es un recordatorio de tener paciencia y confianza en que Él nos irá aclarando lo que necesitamos en el momento adecuado.
01/02/26 10:29 PM
  
sofía
Yo creo que lo importante es señalar claramente lo que es doctrina de la Iglesia y lo que son diferentes teorías teológicas que se pueden admitir dentro del catolicismo pero no son obligatorias para un católico.
Cada cual podrá elegir la que le resulte más comprensible. O prescindir de todas si no les interesa el tema.
Darío Ochoa dice que cómo vamos a contradecir a personas que son tan sabias; pero de hecho él al elegir la hipótesis de Báñez está rechazando por ejemplo la de Maritain, que no merece menor respeto intelectual que Báñez y que también es tomista.
Yo no creo que Santo Tomás defienda la reprobación negativa antecedente. De hecho cuando habla de manifestar la justicia se refiere claramente a la reprobación consecuente. Creo que la cita de Contra Gentiles apunta en otra dirección.
Pero el punto principal no es que Santo Tomás pudiera defender la reprobación negativa antecedente, pues aunque demostraran los tomistas bañecianos que es así, daría igual: no habría por qué estar de acuerdo en ese punto concreto aunque se fuera tomista.
Los tomistas, incluidos los bañecianos, no siguen la teoría de Santo Tomás respecto a la Inmaculada Concepción (hoy no podrían negar ese dogma) y no por eso dejan de ser tomistas. A Santo Tomás no le gustaría que nadie lo considerara infalible.
Así que se pueden exponer las distintas teorías admitidas y se pueden debatir y cada cual puede elegir la que quiera sin perder un ápice de catolicidad
Lo importante es conocer los límites no permitidos: calvinismo, pelagianismo, jansenismo...
Y conocer la doctrina de la Iglesia católica tal como viene formulada en el catecismo.
A los que nos interesa el tema, podemos debatir las distintas ideas, pero sin ataques personales.
Muchos santos, sin embargo, no consideraban aconsejable dedicar mucho tiempo a este asunto de la predestinación.
Yo solo lo hago porque me opongo a que se pueda presentar la reprobación negativa antecedente como la teoría "buena" cuando hay otras teorías dentro del catolicismo que a otros nos parecen mejores. A mí no me convencen los argumentos bañecianos.
Que si tienen razón unos no la tienen los que dicen lo contrario es cierto, ya sabremos algún día quien tenía razón.
Paz y bien
01/02/26 11:18 PM
  
Juan Argento
"Cuando no se trata de dos caminos alternativos para la misma meta, sino de uno u (aut) otro, que se excluyen, entonces uno de los dos es erróneo. Y si se dan razones que lo prueban, que son las de santo Tomás, entonces no cabe sino criticar la otra "alternativa". Eso han hecho siempre los tomistas con el molinismo, por ejemplo. Esa actitud es ciertamente notable, por su amor a la verdad. Y entonces no corresponde alegrarse."

No estamos hablando de dos caminos sino de dos marcos conceptuales sobre un tema particular, siendo ambos marcos compatibles con lo revelado por el único que es Camino, Verdad, y Vida, Jesucristo.

Es evidente que uno de los dos marcos conceptuales es el verdadero y el otro es falso. Pero es también evidente que ninguno de esos marcos fue definido como dogma por la Iglesia y que es posible creer en todo lo revelado por Jesucristo y enseñado como tal por la Iglesia al mismo tiempo que se sostiene uno cualquiera de esos marcos.

Por lo tanto, dado que el hecho de sostener uno u otro marco no influye, en sí mismo, en la permanencia y/o el crecimiento en la fe, esperanza y caridad, lo caritativo es dejar tranquilo a todo aquel que ve claramente a uno de esos marcos como verdadero y alegrarse de que todo aquel que no puede tragar uno de esos marcos puede tener tranquilidad intelectual sosteniendo el otro.
02/02/26 12:17 AM
  
Dr Sloan® (proctólogo)
Marta de Jesus, su planteamiento no es Católico.



14. En la revisión de los estudios eclesiásticos hay que atender, sobre todo, a coordinar adecuadamente las disciplinas filosóficas y teológicas, y que juntas tiendan a descubrir más y más en las mentes de los alumnos el misterio de Cristo, que afecta a toda la historia del género humano, influye constantemente en la Iglesia y actúa, sobre todo, mediante el ministerio sacerdotal.



#FUENTE#



DECRETO

OPTATAM TOTIUS

SOBRE LA FORMACIÓN SACERDOTAL
02/02/26 12:20 AM
  
Pablovelasco
400 años después.....
Determinista!!!! Unos....

Pelagiano!!! Otros.....

Todo igual. Jajaja....
Interesante otra postura... Pero le advierto, si no es tomista, va apañado..... Aunque el papa no cerró el asunto.....
Siempre me ha costado conciliar la predestinación tomista con, no ya el libre albedrío, sino con la misericordia de Dios...
02/02/26 12:31 AM
  
ZARA
Pablo Velasco,

lo de “determinista unos, pelagianos otros” suena ingenioso, pero es más un eslogan que un argumento. Precisamente Most intenta salir de ese falso dilema que llevamos repitiendo desde hace 400 años como si no hubiera pasado nada en teología.

Decir “si no es tomista, va apañado” es curioso, porque el propio Santo Tomás jamás cerró el debate como un sistema rígido, y la Iglesia tampoco lo ha hecho. El tomismo no es un bloque monolítico ni infalible en cada desarrollo posterior; es una gran tradición, no un dogma cerrado.

Y sobre la misericordia: no eres el único al que le cuesta conciliar ciertas lecturas tomistas con ella. Justamente ahí está el punto fuerte de Most: no niega a Tomás, pero se toma en serio algo que a veces se pierde en versiones demasiado mecanizadas del tomismo, a saber, que Dios quiere verdaderamente la salvación de todos y que la reprobación no puede ser un decreto frío previo a toda consideración del rechazo libre.

Que el Papa no haya cerrado el asunto no es una debilidad, es una señal de que el misterio es más grande que nuestros sistemas. Así que menos consignas y más argumentos: Most no es ni determinista ni pelagiano, sino un intento serio —y bastante fiel a la Escritura— de pensar la predestinación sin sacrificar ni la libertad humana ni la misericordia de Dios.
02/02/26 12:57 AM
  
Lohengrin
Muchas gracias por el artículo. Lamentable que incluso en este sitio haya tan poco nivel de comprensión como para no darse cuenta de que Ud, Daniel, es solo el traductor y no el autor del mismo.
Para mí resulta sumamente esclarecedor en este asunto pensar en que ni Báñez ni Molina son ni serán nunca santos, mientras que San Francisco de Sales que le aconsejó al Papa no aceptar ninguna de las dos tesis, sí lo es, y de los grandes.
02/02/26 2:37 AM
  
Juan Argento
Puede ser relevante comentar que la piedra que completó la edificación de mi fundamento para sostener la posición de Most fue la cita por parte de Néstor de Mt 11,20-24 como argumento a favor de la posición tomista:

Entonces se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho la mayor parte de sus milagros, porque no se habían convertido: «¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido,
cubiertas de sayal y ceniza. Pues os digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras. Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al abismo. Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy. Pues os digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti».

Primero que todo verifiqué en Strong [1] el significado de oneidizein, traducido como "recriminar" en el pasaje anterior, el cual es el Presente Infinitivo Activo del verbo oneidizó. Tiene dos rangos de significados.

Un rango es "reproach, upbraid" = "reprochar, reprender", cuyos ejemplos son Mt 11,20 recién citado y "echó en cara" en Mc 16,14: "Por último, se apareció Jesús a los Once, cuando estaban a la mesa, y les echó en cara su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que lo habían visto resucitado."

El otro rango es "revile, insult" = "injuriar, insultar", cuyos ejemplos son el "insulten" en Mt 5,11: "Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa." y el "insultaban" en Mt 27,44: "De la misma manera los bandidos que estaban crucificados con él lo insultaban."

Pasemos ahora a discernir cuál marco conceptual sobre la relación entre la gracia actual y la libertad humana es más compatible con Mt 11,20-24.

En el marco tomista Corozaín y Betsaida no se convirtieron al presenciar los milagros de Jesús porque Dios no les dió gracia eficaz, mientras que Tiro y Sidón se habrían convertido al convertido al presenciar tales milagros porque Dios les habría dado gracia eficaz. Por lo tanto en ese marco Jesús reprocha/reprende a Corozaín y Betsaida porque Dios no les dio gracia eficaz, y las compara para avergonzarlas con Tiro y Sidón a las que Dios sí les habría dado gracia eficaz.

Para mí lo recién dicho finaliza la argumentación y cierra el caso. Si en este punto alguien todavía percibe que esta interpretación del reproche es sensata, racional y plausible no tengo nada más que decir.

En contraste, y agrupando Corozaín + Betsaida = Galilea y Tiro + Sidón = Fenicia, en el marco de Most el reproche está justificado porque que ante una misma gracia actual una persona se convierta o no depende del estado espiritual de esa persona concreta en ese momento concreto, el cual es en gran parte resultado de las decisiones anteriores de esa persona a lo largo de su vida. Por lo tanto, si los galileos no se convierten al recibir una gracia actual (presenciar los milagros de Jesús) frente a la cual los fenicios sí se habrian convertido es porque los galileos han venido a ser, debido a las decisiones que han ido tomando en su vida, "duros de corazón" en lenguaje evangélico.

[1] https://biblehub.com/greek/3679.htm
02/02/26 5:41 AM
  
Federico Ma.
Señáleseme, por favor, en dónde y en qué falté el respeto y, si es así, me retractaré y pediré disculpas. De lo contrario, no se añadan ya más acusaciones injustas a las hechas. En efecto, ya se me ha acusado, a mí y a mis mentores, a partir de evidentes hombres de paja so capa de «pruebas», de sostener una doctrina impía, fruto de la obsesión, contraria a la Revelación, que ha favorecido el ateísmo y equivalente, ¡«en buena lógica»!, a una doctrina herética… Ante tamañas injustas acusaciones, lo menos que puedo hacer es reaccionar con vigor, y mil veces lo haré, con el favor de Dios, contra un pobre artículo que en unas pocas líneas mal hilvanadas y con errores, se arroga con sobremanera superficial audacia el solucionar la cuestión contra santo Tomás y su escuela, queriendo hacer decir lo que no dicen a los que dicen lo que el autor no quiere que digan o no entiende qué dicen.

Por lo demás, si no se me quiere responder, pues dígase. Y así se ahorrará el dar largas a este circo. Pero no se maree la perdiz. La pregunta era «dónde» ve Dios la «realidad de la vida», no «qué es» lo que ve. Ahí ya hay un error, al cambiar mi pregunta. Y a esto, i.e., en dónde lo ve Dios, pretender responder que lo ve en la realidad de la vida misma, pues eso hasta un novicio en la escuela de santo Tomás sabe que es un absurdo (S. Th., I, q. 14, a. 5). Digo más, hasta un molinista. Si llamar a las cosas por su nombre, en este caso, a crasos errores como «crasos errores» y a injustas acusaciones como «injustas acusaciones», es «faltar el respeto»…, pues así se va engrosando la lista de disparates, al agregar a los ya enunciados y denunciados este mismo, so color de moralina barata. Eso sí, a no dudarlo, que es grotesco.

---

DIG: Siento mucho haberte hecho enfadar, pero la verdad es que yo no he dicho nada sobre ti en concreto, sino sobre una doctrina que tú defiendes. Por lo demás, como ya te he publicado unos 20 comentarios sobre el mismo tema y veo que sigues muy agitado contra Most
("un pobre artículo en unas líneas mal hilvanadas... se arroga con sobremanera superficial audacia el solucionar la cuestión contra Santo Tomás y su escuela, queriendo hacer decir lo que no dicen a los que dicen lo que el autor no quiere que digan o no entiende qué dicen")
y contra mí ("este circo"),
te pido que te abstengas de seguir enviando comentarios hasta que te calmes.
Digamos que esta es mi reprobación consecuente transitoria.
02/02/26 1:38 PM
  
es cielo y es azul
"Dios no conoce sino en Sí mismo lo que conoce".
_____________

Dios conoce en Sí mismo toda la creación, incluyendo por supuesto el hombre. Ejemplo: Dios puede ver una hormiga negra en una noche negra.
02/02/26 2:10 PM
  
Dicasterio.
Al leer el razonamiento del Sr Argento no solo me parece coherente, sino intelectualmente inevitable. El análisis semántico de oneidízein ya descarta de entrada cualquier lectura trivial del pasaje: Jesús no está describiendo un simple hecho neutro ni realizando una comparación retórica vacía, sino reprochando moralmente una culpa real. Y un reproche auténtico solo tiene sentido allí donde hay responsabilidad verdadera.

Precisamente por eso, Mt 11,20-24 encaja con naturalidad en el marco propuesto por Most y, en cambio, genera una fricción interna difícil de salvar en el marco tomista clásico. Si, como sostiene el tomismo, Corozaín y Betsaida no se convierten porque Dios no les concede gracia eficaz, entonces el reproche de Jesús se vuelve problemático: no solo resulta psicológicamente extraño, sino teológicamente injustificado. Reprender a alguien por no responder a una gracia que nunca recibió eficazmente vacía el reproche de contenido moral real y lo convierte, en el mejor de los casos, en un gesto pedagógico ambiguo.

En cambio, en el marco de Most el texto cobra una transparencia notable. Jesús presupone una misma gracia actual objetivamente suficiente —los milagros— y fundamenta su reproche en la disposición subjetiva de quienes la reciben. La diferencia no está en el don, sino en el corazón que lo acoge o lo resiste, corazón que no surge de la nada, sino que es el resultado acumulado de decisiones libres anteriores. Así, el “¡ay de ti!” no es arbitrario: es la constatación de una historia moral concreta que ha endurecido al sujeto frente a la gracia.

Por eso coincido en que aquí el argumento se cierra con fuerza. El pasaje no solo es compatible con la posición de Most, sino que la favorece positivamente, mientras que en el esquema tomista exige explicaciones adicionales que diluyen el sentido llano del reproche evangélico. Desde esta perspectiva, Mt 11,20-24 no es un texto marginal, sino una pieza clave para comprender cómo el Evangelio articula gracia y libertad sin sacrificar la responsabilidad moral real del ser humano.

Otros pasajes similares:

1.Mateo 23,37 // Lucas 13,34

«¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise reunir a tus hijos… y no quisiste!»

2.Juan 5,40

«No queréis venir a mí para tener vida.»

La acusación no es incapacidad ontológica ni falta de don, sino negativa moral ante una oferta real.

3.Mateo 12,41–42

«Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio contra esta generación y la condenarán…
la reina del Sur se levantará…»

4.Hechos 7,51 (Esteban)

«¡Duros de cerviz… resistís siempre al Espíritu Santo!»

5. 2 Corintios 6,1

«Os exhortamos a no recibir en vano la gracia de Dios.»

6. Gálatas 5,7

«Corríais bien; ¿quién os estorbó para no obedecer a la verdad?»

Pablo no dice “Dios retiró la gracia”, sino que apela a una desviación responsable.

7. Isaías 5,1–4 (la viña)

«¿Qué más se podía hacer por mi viña que yo no haya hecho?
¿Por qué, esperando que diera uvas, dio agrazones?»

Este texto es devastador para cualquier lectura determinista:

Dios ha hecho todo lo necesario,

el reproche se basa precisamente en eso.

8. Jeremías 7,24

«No escucharon ni inclinaron su oído, sino que caminaron según sus propios consejos.»

Otra vez: historia de decisiones libres que endurecen el corazón.





Y lo anterior no se salva con un párrafo como el que el P Delgado ha puesto para refutar este argumento:

"El problema es la causalidad, que en última instancia supone una anterioridad divina radical, es decir, si Dios es Causa Primera e inmutable, las criaturas no pueden causar nada real en Dios. Por tanto, Dios o determina todo y es Dios, o es determinado en algún punto por la criatura, y entonces ya no respondería a la Naturaleza infinita divina." P Delgado
02/02/26 2:50 PM
  
Dicasterio.
(Editado).

---

DIG: Disculpe, pero no puedo publicar en mi blog comentarios a posts de otro bloguero de InfoCatólica. Eso va contra las reglas del portal.


02/02/26 3:45 PM
  
The Providence
(Editado).

---

DIG: Disculpa. Puede que tengas razón, pero prefiero no echar más leña al fuego y sí atenerme estrictamente al asunto discutido.

02/02/26 5:28 PM
  
Fulminis Lux
La tesis de Most no es nueva. Fue enunciada hace siglos por el protestante Jacobo Arminio (ver arminianismo).

En mi opinión, la posición tomista es insostenible cuando se confronta con lo que dicen las Sagradas Escrituras, como se ha hecho aquí en los comentarios.
02/02/26 7:16 PM
  
The Providence
Y a la inversa:

La Escritura nos enseña que la primacía en la salvación y en la economía de la gracia siempre pertenece a Dios, pero también deja claro que Él no anula la libertad de la criatura dentro de las reglas que Él mismo ha establecido. En 2 Pedro 1,10–11, leemos:

«Por eso, hermanos, procurad hacer cada vez más firme vuestra vocación y elección, porque si lo hacéis, no caeréis jamás. Así se os dará amplia entrada en el reino eterno de nuestro Señor.»

Aquí vemos un principio decisivo: Dios nos ha dado una vocación y nos ha elegido, lo que refleja su iniciativa absoluta y su primacía soberana. Pero Pedro añade un elemento indispensable: “procurad hacer cada vez más firme”, es decir, la seguridad de la salvación no se impone mágicamente sobre nosotros. La gracia divina actúa, sí, pero nuestra cooperación continua es necesaria; de hecho, nuestra firmeza en la vocación es el camino para recibir la plenitud prometida: “amplia entrada en el reino eterno”. La gracia prepara, sostiene y ofrece, pero la respuesta del hombre es real y efectiva.

De forma similar, en Mateo 25,21, Jesús proclama:

«Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor.»

La dinámica es la misma: el Señor da el don inicial —la misión, el talento, la gracia— pero la expansión de esa gracia y el acceso pleno a la recompensa dependen de la fidelidad y cooperación del siervo. Aquí se ve claramente que Dios establece las reglas del juego, pero no interviene en la respuesta interior de la criatura: la fidelidad es de la criatura, y el gozo del Señor es una consecuencia del uso real que se hace del don recibido.

Combinando ambos textos, se establece una verdad central: Dios es siempre la fuente, el motor y la primacía de todo bien, pero la libertad humana tiene un papel real y no influido directamente por la causalidad divina. Dios no anula nuestra libertad, porque la gracia está diseñada para ser cooperativa: prepara y posibilita, pero no impone. La recompensa, la salvación, el “gozo del Señor” se concretan solo en la apertura libre y la fidelidad del hombre.

En otras palabras, aunque Dios determina todo en el orden del mundo y en su providencia infinita, nuestra respuesta libre a la gracia es genuina, decisiva y moralmente significativa. Las Escrituras muestran que la primacía de Dios y la libertad humana no se contradicen, sino que coexisten en un juego perfectamente ordenado por Él, donde Él gana plenamente en su plan, y nosotros participamos efectivamente en nuestra salvación.
02/02/26 7:36 PM
  
Jordán
Fulminis Lux
La tesis de Most no es nueva. Fue enunciada hace siglos por el protestante Jacobo Arminio (ver arminianismo).

__________________________

la semejanza es real, pero la identificación es incorrecta si se afina bien. La tesis de William G. Most y el arminianismo de Jacobo Arminio coinciden en algunos puntos clave, pero no son lo mismo

Arminio redefine la gracia; Most NO



Arminio introduce la famosa gracia preveniente universal, que:

restaura parcialmente la libertad tras el pecado original,

deja al hombre en una especie de neutralidad moral,

hace que la decisión final dependa del libre albedrío “reparado”.

Esto es inaceptable para la teología católica, porque:

debilita la gravedad del pecado original,

hace que la iniciativa salvífica dependa en último término del hombre.



Most, en cambio:

mantiene plenamente la doctrina católica del pecado original,

afirma que toda iniciativa es siempre gracia,

sostiene que incluso la no-resistencia a la gracia ya es efecto de una gracia previa.

Para Most, el hombre no inicia nada: solo no bloquea.




NOTA.- Lo que me causa perplejidad es que en la época del Aquinate, nadie le refutara con los pasajes antes señalados; como se ha señalado, este texto es devastador para la tesis tomista

Isaías 5,1–4 (la viña)

«¿Qué más se podía hacer por mi viña que yo no haya hecho?
¿Por qué, esperando que diera uvas, dio agrazones?»
02/02/26 9:36 PM
  
Fulminis Lux
Jordán:

El arminianismo sostiene también la incapacidad total del hombre para iniciar el proceso de salvación. Es sólo la gracia de Dios (gracia preveniente) la que inicia el proceso y lo hace posible. El concepto de "gracia preveniente" es utilizado por San Agustín, el Aquinate, etc. No veo que todo eso sea muy distinto de la doctrina tradicional católica que condena el pelagianismo. Pero en cualquier caso, no insisto más sobre esto, pues es salirse del tema del artículo, que no trata del protestantismo.

Coincido plenamente con su NOTA, y con la exégesis bíblica de los otros comentaristas.
02/02/26 11:31 PM
  
Juan Argento
Me parece conveniente abordar el argumento magisterial más fuerte que parece fundamentar la posición tomista: el canon 6 del segundo concilio de Orange:

Can 6. Si alguno dice que se nos confiere divinamente misericordia cuando sin la gracia de Dios creemos, queremos, deseamos, nos esforzamos, trabajamos, oramos, vigilamos, estudiamos, pedimos, buscamos, llamamos, y no confiesa que por la infusión e inspiración del Espíritu Santo se da en nosotros que creamos y queramos o que podamos hacer, como se debe, todas estas cosas; y condiciona la ayuda de la gracia a la humildad y obediencia humanas y no consiente en que es don de la gracia misma que seamos obedientes y humildes, resiste al Apóstol que dice: ¿Qué tienes que no lo hayas recibido? [1 Cor. 4, 7]; y: Por la gracia de Dios soy lo que soy [1 Cor. 15, 10].

La afirmación "es don de la gracia misma que seamos obedientes y humildes" admite dos concepciones de esa gracia inicial que nos hace ser obedientes y humildes y así capaces de aprovechar las gracias subsiguientes. Llamemos estas concepciones M y T:

M. Esa gracia inicial PUEDE ser resistida de hecho.

T. Esa gracia inicial NO puede ser resistida de hecho sino que suscita indefectiblemente la cooperación del hombre (gracia eficaz de la posición tomista).

Evidentemente el canon 6 de Orange II es compatible con ambas concepciones. Para elegir entre ambas recurrimos al cap. 5 del Decreto sobre la Justificación del Concilio de Trento, que según la traducción en el Catecismo dice:

"Cuando Dios toca el corazón del hombre mediante la iluminación del Espíritu Santo, el hombre no está sin hacer nada en absoluto al recibir aquella inspiración, puesto que puede también rechazarla;"

El problema es que la afirmación "puede también rechazarla (a la gracia actual)" en este párrafo admite a su vez dos interpretaciones:

M. La tesis de Most la interpreta simpliciter, esto es "puede rechazarla DE HECHO", o en terminología tomista "en sentido compuesto".

T. En contraste, la posición tomista la interpreta como "puede rechazarla en sentido dividido pero no en sentido compuesto, o sea de hecho". Para ser sincero, esta interpretación me parece un escamoteo intelectual.
03/02/26 5:17 AM
  
sofía
Totalmente de acuerdo con las citas de Orange y de Trento.
Aprovecho para decirlo, porque en otro lugar se me aludió diciendo que yo contradecía Trento y no se me permitió aclarar que no era así.

Ante el argumento tomista bañeciano de que si Dios da a dos personas la misma gracia y uno la rechaza y el otro no, el que no la rechaza se está salvando a sí mismo y se está distinguiendo a sí mismo positivamente y eso contradice la cita de San Pablo: “¿qué tienes que no hayas recibido?”

Yo alego, en la línea tomista no bañeciana, que la iniciativa del mal es del hombre pero la iniciativa del bien es de Dios y el que se distingue negativamente es el que rechaza la gracia mientras que el que no la rechaza no hace nada y la gracia sigue su curso y la iniciativa del bien es de la gracia por tanto y estoy de acuerdo con San Pablo en que no tengo nada que no haya recibido.

Se me objeta esa cita de Trento, obviando que yo había dicho lo siguiente: "El que se distingue negativamente es el que rechaza la gracia.
El que no rechaza la gracia no hace nada ni bueno ni malo y no añade nada a la gracia que es la que producirá en él el bien. Naturalmente al actuar la gracia él colaborará con ella a continuación./

Quiero dejar claro que el "no hacer nada" al que me refiero es "no tomar la iniciativa del mal de rechazar la gracia", por tanto cuando reciba la gracia sí colaborará con ella. Colaborará, pero el bien no se debe a sí mismo, se debe a la gracia. La iniciativa del bien es de Dios.

Saludos cordiales
03/02/26 12:39 PM
  
Federico Ma.
Supuesto, espero, el levantamiento de la reprobación, dado que dijo ser transitoria, retomo con tres puntos (bueno, aquí has sido coherente, dado que no ha sido del todo "antecedente", je).

1) El enfado no tiene nada de malo en sí. En todo caso, se trata de responder con firmeza. Y, repito, no he querido (y pienso que no lo he hecho), faltarte el respeto. La firmeza se ha visto acicateada por lo que inicialmente te comenté: que aprecio en general lo que publicas. Esta es la excepción. Dicho lo cual, paso a responder a dos comentaristas, con tu venia.

---

DIG: Bien. Me alegra. Sigamos conversando con serenidad.

---

2) Sobre el pasaje de Is. 4, dice el P. Garrigou-Lagrange en De Deo Uno:

"«Quid est quod debui ultra facere vineae meae, et non feci?» (Vg. et NVg.). En este pasaje se dice «debí» («debui») y no se dice «pude» («potui»): Dios, en efecto, puede además dar la gracia eficaz. [...] No se dice «¿Qué más pude hacer por mi viña y no lo hice?», sino «¿Qué más debí hacer por mi viña y no lo hice?». Lo cual significa que Dios dio a los judíos muchas gracias suficientes, con las que podían convertirse, mas no les dio las gracias eficaces, que podía darles, pero no estaba a ello obligado, porque no lo exigía el orden de su providencia. Si Dios estuviera siempre obligado a dar a todos la gracia eficaz, nunca acaecería el pecado, el cual puede Dios permitir por un mayor bien" (www.amazon.in/Voluntad-Dios-cumple-siempre-Exposici%C3%B3n-ebook/dp/B0FH39PNMY)

---

DIG: Estas son las traducciones de Isaías 5,4 que encontré en línea (de versiones católicas de la Biblia):
Biblia de Jerusalén: «¿Qué más se podía hacer por mi viña que yo no haya hecho en ella? ¿Por qué, esperando yo que diese uvas, dio agraces?»
Sagrada Biblia (CEE): «¿Qué más pude hacer por mi viña que no lo haya hecho? ¿Por qué, esperando que diera uvas, dio agraces?»
Biblia Latinoamericana: «¿Qué más se pudo hacer por mi viña que no se lo haya hecho? ¿Por qué cuando yo esperaba que diera uvas, sólo dio uvas amargas?»
El Libro del Pueblo de Dios: «¿Qué más se podía hacer por mi viña que yo no lo haya hecho? ¿Por qué, cuando esperaba que diera uvas, dio frutos agrios?»

---

3) A don Juan Argento:

"...siendo ambos marcos compatibles con lo revelado". El propio Daniel dijo que el tomismo no lo es.

---

DIG: En mi humilde opinión, la doctrina de la reprobación antecedente (del tipo que sea) es antibíblica. El Magisterio de la Iglesia no ha rechazado ninguna de las dos doctrinas (reprobación antecedente y reprobación consecuente), por lo que ambas deben ser consideradas ortodoxas. Pero obviamente son contradictorias entre sí, por lo que una es verdadera y la otra falsa.

---

Y el tomismo sostiene que el molinismo no lo es. Y que tampoco lo son las pretendidas soluciones intermedias, como la de Most, que de nueva no tiene nada, substancialmente, como lo señaló ya del Prado, hace algo más de un siglo. Que no se haya definido autoritativamente hasta ahora, no implica lo que Ud. dice, Argento. De hecho, el semipelagianismo no fue condenado sino en un considerable tiempo posterior a su aparición, en el año 529, y eso no obstó a que S. Agustín y S. Próspero lo consideraran, antes de ello, como incompatible con la revelación, como de hecho lo es.

Se trata de tesis incompatibles. Una es verdadera y la otra errónea. Hay reprobación divina antecedente o no la hay. La gracia es intrínsecamente eficaz o no lo es. Se da una ciencia media o no se da. El tomismo tiene respuesta a todo ello y da razones para fundar su rechazo de las tesis contrarias a su posición. Si uno de los marcos es errado, y se trata de cuestiones al menos vinculadas con la divina Revelación, eso no es indiferente. Para nada lo es. Y lo caritativo es buscar y defender la verdad hasta sus últimas consecuencias, no aspirar a ni quedarse calmo con una supuesta tranquilidad subjetiva, para que cada cual se quede contento. Si debiera dejarse tranquilo a cada cual con lo que no ha sido formalmente condenado, pues dejemos andar a sus anchas a todas las heterodoxias que no lo han sido... Por lo demás, aquí puede verse cómo no es indiferente el ser tomista o molinista a la hora de rezar: www.academia.edu/48940571/La_oraci%C3%B3n_seg%C3%BAn_el_molinismo_y_el_tomismo_Norberto_del_Prado_O_P_.

Y aquí puede verse, en resumen, lo "problemático", para decirlo suavemente, de apartarse del tomismo:
1) www.academia.edu/48943548/Thomismus_aut_molinismus_I_Norberto_del_Prado_O_P_.
2) www.academia.edu/49349748/Thomismus_aut_molinismus_II_Norberto_del_Prado_O_P_.

Si se lo quiere más in extenso, están los tres tomos de del Prado "De gratia et libero arbitrio", que, por supuesto, conviene leer. El anti-tomismo queda luego literalmente devastado, aniquilado...
04/02/26 2:21 AM
  
Federico Ma.
Is. "5, 4", debí decir.

Habría que ver el texto hebreo. GL sigue a la Vg. Y la NVg. es igual ahí. Straubinger también va por ese lado del deber (haber de hacer): "¿Qué más había de hacer yo por mi viña que no le hiciera?".

En todo caso, al comentarista que mencionó eso, es un tanto ingenuo pensar que santo Tomás, los medievales en general y grandes tomistas, muchos religiosos dominicos, no conocían la SE... En general responden a las objeciones que se plantean desde los textos sagrados.
04/02/26 1:15 PM
  
sofía
Me gustaría que se recordara que hay tomistas que rechazan la reprobación negativa antecedente, en la línea de Marín Solá y Maritain. Son tomistas, no antitomistas.
Y también recordar que no hay nada de semipelagianismo en las teorías no bañecianss de estos tomistas.
Ni tampoco hay semipelagianismo en la teoría de William Most.
Ni en el congruismo, ni siquiera en el molinismo - aunque yo lo encuentre tan incomprensible como el bañecianismo.
Creo que fue muy acertada la posición de San Francisco de Sales y la Iglesia no condenó ni bañecianismo ni molinismo, pero sí dijo que no se acusasen mutuamente de pelagianismo y calvinismo.
De modo que se pueden exponer las distintas teorías y cada cual puede elegir la que parezca que encaja mejor con las escrituras y el magisterio.
Sería estupendo que alguien resumiera lo que sí es doctrina católica que hay que creer y lo que es mera especulación teológica permitida.
Saludos cordiales
04/02/26 1:26 PM
  
Juan Argento
"Si uno de los marcos es errado, y se trata de cuestiones al menos vinculadas con la divina Revelación, eso no es indiferente. Para nada lo es. Y lo caritativo es buscar y defender la verdad hasta sus últimas consecuencias, no aspirar a ni quedarse calmo con una supuesta tranquilidad subjetiva, para que cada cual se quede contento. Si debiera dejarse tranquilo a cada cual con lo que no ha sido formalmente condenado, pues dejemos andar a sus anchas a todas las heterodoxias que no lo han sido..."

Yo entiendo sinceramente que la interpretación intelectualmente honesta y fiel a lo que quisieron decir sus autores de la afirmación "puede también rechazarla (a la gracia actual)" en este pasaje del cap. 5 del Decreto sobre la Justificación del Concilio de Trento:

"Cuando Dios toca el corazón del hombre mediante la iluminación del Espíritu Santo, el hombre no está sin hacer nada en absoluto al recibir aquella inspiración, puesto que puede también rechazarla;"

es la interpretación simpliciter, esto es "puede rechazarla DE HECHO", o en terminología tomista "en sentido compuesto".

La tranquilidad de conciencia de interpretar una definicion de un concilio ecuménico de forma intelectualmente honesta no es "una supuesta tranquilidad subjetiva", y dejar tranquilos a quienes poseen esa tranquilidad no es meramente "para que cada cual se quede contento."
04/02/26 2:11 PM
  
Juan Argento
Por otro lado, es claro que el tomismo frente al molinismo (entendido en un sentido amplio que incluye la tesis de Most, en la que la reprobacion es post praevisa DEmerita y la elección es a todos los no reprobados), mientras exalta la omnipotencia divina disminuye la omnisciencia, porque según el tomismo Dios no podría conocer los actos libres de los hombres si no los decretase todos Él (por supuesto respetando la libertad "en sentido dividido" ;-).

En cambio en el molinismo Dios, que está fuera del tiempo, desde la eternidad tiene desplegada ante Él toda la película de la historia del universo y la "ve" directamente (con una visión panorámica que nosotros no tenemos), incluyendo las decisiones libres de los hombres. Los que nos movemos de un cuadro al siguiente somos las criaturas. Y esto es así no solamente con la película de la historia fáctica sino con las infinitas películas de todas las historias potenciales (*).

Más aún, yo entiendo honestamente que pretender ahondar en lo anterior, en los detalles de cómo Dios conoce directamente la historia del universo incluyendo las decisiones libres de los hombres, es, en terminos futbolisticos, querer jugar en una liga muy (de hecho infinitamente) superior a la que nos corresponde por nuestras capacidades.

En mi entendimiento honesto, en este tema se aplica directamente uno de las afirmaciones de la Summa Theologica que Néstor citó en el artículo en su blog comparando traducciones de la ST donde esta discusión comenzó, la cual cito a continuación junto con la traducción precisa según Néstor:

Ia., q. 1, a. 1, ad 1um: Licet ea quae sunt altiora hominis cognitione, non sint ab hominis per rationem inquirenda,

Si bien el hombre no debe esforzarse en averiguar por medio del entendimiento lo que excede a su capacidad,

(*) La interpretación Multiple Worlds de la mecánica cuántica, en sí un disparate, refleja esto en alguna medida, con dos grandes diferencias: 1) la historia fáctica es una, y 2) las bifurcaciones en las historias potenciales en el intelecto divino ocurren por los actos libres de Dios y las decisiones libres de los hombres.
04/02/26 2:44 PM
  
Federico Ma.
Ese pasaje de Trento lo traían los molinistas como objeción. Y los tomistas responden a eso. Volver sobre ello, luego de siglos...: pensaba que ya estaba superado. Por lo demás, en el mismo Concilio había no sólo tomistas, sino agustinistas, que en eso coinciden. Véase a Garrigou-Lagrange, cuando explica eso mismo. En santo Tomás está claro. Y quizá no pueda haber más elogio a santo Tomás que el de Trento, como lo refiere el mismo León XIII.

De acuerdo con el último párrafo. Podía dar esa impresión, por eso lo dije.
04/02/26 4:00 PM
  
Juan Argento
Pensando más sobre el tema me di cuenta de que es al menos posible que los obispos del Concilio de Trento hayan dejado intencionalmente abierta la interpretación del pasaje que cité antes del cap. 5 del Decreto sobre la Justificación, concretamente la interpretación de "puede también rechazarla (a la gracia actual)" ya sea como "puede rechazarla de hecho" (molinista incluyendo Most) o como "puede rechazarla en sentido dividido pero no en sentido compuesto, o sea de hecho" (tomista).

Para especificar si además de posible es probable, o muy probable, habría que estudiar las discusiones de las sesiones para ver si la cuestión surgió en ellas, y si no surgiío ver el background teológico de los asistentes (cuantos dominicanos, agustinos, franciscanos, jesuitas, etc.).

Evidentemente si los Padres conciliares dejaron intencionalmente abierta la interpretación, entonces los sostenedores de cada posición deben dejar tranquilos a los que sostienen la otra.
04/02/26 4:50 PM
  
enri
La predestinación es nuestro destino final pero la libertad crea la teórica posibilidad de que no exista eternamente.
La reprobación sólo es eterna en teoría porque la libertad crea esa posibilidad teórica, al igual que el sufrimiento puede ser en teoría eterno.

La Parábola del Hijo Pródigo es la clave.
Tambien es clave la frase : En la Casa de Mi Padre hay muchas Moradas.


El Eterno Presente reside en Dios y es como una línea vertical (o el eje vertical o de ordenadas). El pasado lineal (línea o eje horizontal o de abscisas), el presente lineal y el futuro lineal son simultáneos en el Eterno Presente.
Los 13700 (aproximadamente) millones de años desde la creación del universo (más el tiempo lineal que quede hasta que se estinga éste universo físico) son sólo un instante o si se prefiere unos segundos o si se prefiere 7 días en el Eterno Presente. (no cambia nada si se considera un poquito más o menos o si se considera que es sólo un picosegundo o cero.).

El grado de sufrimiento va acorde a nuestra voluntad o libertad de acercarnos o alejarnos de Dios (como la Parábola del hijo pródigo) y hay muchas moradas en el cielo, en el purgatorio y en el infierno.

El Cielo en su MÁXIMA EXPRESIÓN es en el que están Padre, Hijo y Espiritu Santo, los Ángeles y los grandes santos en los que su Conciencia ha alcanzado el pensar y sentir de una forma muy similar a la Conciencia de Cristo (hasta dónde Dios Padre decide y dispone).
Hay otras moradas del cielo muy cercanas (al del Cielo en su Máxima Expresión) puesto que el pensar y el sentir de muchos santos se acerca mucho al de Nuestro Señor Jesucristo.

En el Purgatorio, al que seguramente iremos la inmensa mayoría, tambien hay muchas moradas y va en función del sufrimiento necesario para poder avanzar.

En el Infierno el sufrimeinto es muchísimo mayor.

En realidad el sufrimiento, aunque pueda parecer contradictorio, está impreso de la Gracia de Dios.
🙏🙏🙏



04/02/26 5:41 PM
  
Federico Ma.
"...si los Padres conciliares dejaron intencionalmente abierta la interpretación, entonces los sostenedores de cada posición deben dejar tranquilos a los que sostienen la otra".

No se sigue, absolutamente. Lo que se seguiría, en todo caso, supuesto que así fuera, es que no se puede criticar a la otra posición apoyados en ese texto de Trento, lo cual es distinto.

Cito, del P. Garrigou-Lagrange (De beatitudine, de actibus humanis et habitibus. Commentarius in Summam Theologicam S. Thomae I-II, qq. 1-54, L.I.C.E. - R. Berruti & C., Turín, 1951, entre las pp. 244-289 [no tengo tiempo para dar más exactamente la paginación]):

"En cuanto a las disputas tenidas entre tomistas y molinistas sobre esta definición tridentina, cf. Billuart, De Deo, disp. VIII, a. 4, 2, en donde se resuelven las objeciones que se plantean a partir de la supuesta lesión de la libertad, de la asimismo su-puesta insuficiencia de auxilio para el pecador y de la también supuesta afinidad con el calvinismo. Vid. también nuestras obras: Dieu, ed. 5ta., apéndice, p. 850, en donde se expone la conclusión de la controversia con el P. D’Alès, S.J.; De Deo Uno, ed. 1938, pp. 436-460; De Deo Trino et Creatore, ed. 1944, pp. 342-352; De gratia, ed. 1946, pp. 192-243.

Los molinistas dicen que en el canon tridentino que hemos referido se trata de la gracia eficaz, tanto porque se trata de la gracia a la que de facto el hombre coopera y así se convierte, tanto porque se trata de la gracia por la cual Lutero y Calvino decían que era eliminada o quitada la libertad. De donde, según el Concilio ―dicen los molinistas―, el hombre podría resistir de facto incluso a la gracia eficaz, en sentido compuesto, tornándola ineficaz.

A esto que dicen los molinistas se ha de responder lo siguiente:

1. Si fuera así como sostienen los molinistas, que-daría condenado el tomismo, mientras que, por el contrario, luego los Sumos Pontífices, sobre todo Benedicto XIII en el año 1727 (Dz. 1097, nota), y Clemente XII en el año 1733 (cf. ibid.), declararon que la doctrina tomista de ningún modo fue conde-nada por el Concilio de Trento ni por la bula Unigenitus contra los jansenistas.

2. Esta objeción de los molinistas ya había sido propuesta por los pelagianos y por los semipelagianos contra san Agustín, y permanece en la primera y en la tercera objeciones del presente artículo de santo Tomás, como así también en muchos otros lugares de su obra, v.gr., S. Th., I, q. 19, a. 8; q. 105, a. 4; De ver., q. 6, aa. 3 y 5; q. 23, a. 5; C. G., III, cc. 88, 89, 90, 94; De malo, q. 6, a. 1; De pot., q. 3, a. 7.

3. Entre los Padres del Concilio de Trento muchos eran tomistas, otros agustinianos, y es por tanto muy cierto que no quisieron condenar el tomismo. Más aun, en la redacción de estos cánones acerca de la justificación colaboró el tomista Domingo de Soto, luego de la composición de su obra De natura et gratia .

4. Concedemos a los molinistas que en el canon tridentino citado se trata de la gracia eficaz, y les respondemos que, incluso para ellos, bajo la gracia que llaman eficaz ab extrinseco o extrínsecamente, el hombre, aunque pueda disentir, no quiere de facto, bajo esta gracia, disentir. De otra manera, si así no ocurriera, esta gracia no sería ya más eficaz ni siquiera ab extrinseco ―según la denominación molinista―, sino meramente suficiente. Sin embargo, esta gracia no es para los molinistas eficaz sino por nuestro consentimiento, previsto por Dios mediante la ciencia media. Ahora bien, esta previsión, que depende de nuestro consentimiento, pone en Dios una dependencia que no podemos admitir en Él.

5. Más aún, los Padres del Concilio, en este ca-non, más probablemente hablan de la moción y de la gracia no sólo eficaz, sino incluso eficaz ab intrinseco, intrínsecamente. Pues, en efecto, a ella se refería Lutero; y, así, el sentido del canon sería que esta gracia ab intrinseco eficaz no quita ni elimina el libre arbitrio, pues el hombre puede disentir si quiere, esto es, permanece en él la potencia para lo opuesto, «remanet potentia ad oppositum», y no es «como algo inanimado que nada absolutamente ha-ce y que se comporta de modo meramente pasivo», según dice el canon tridentino .

De donde ha de decirse, con Billuart (De Deo, disp. VIII, a. 4, 2), que los Padres del Concilio con toda certeza conocieron que Lutero y Calvino defendían la gracia por sí misma eficaz, y que de la noción que tenían de ella inferían tales herejes la destrucción de la libertad. Por tanto, se puede proponer el siguiente dilema: o bien los Padres del Concilio juzgaron que el antecedente ―i.e., la gracia es per se eficaz― era herético, o bien juzgaron que sola la ilación ―i.e., la gracia per se eficaz quita o elimina la libertad― era herética. Mas no lo primero, pues, de ser así, hubieran debido proscribirlo expresamente en sus propios términos, lo cual no lo hicieron: de haberlo hecho, hubieran condenado al mismo tomismo. Por tanto, queda y se ha de mantener lo segundo, a saber, más probablemente los Padres del Concilio quisieron decir que es herético afirmar que la gracia intrínsecamente eficaz quita o elimina la libertad. Y en esta afirmación, que consideramos así como condenada, los molinistas, en sus objeciones contra el tomismo, convienen con los primeros pro-testantes. Mas de esto no se sigue que el mismo molinismo, en su parte positiva, sea herético, sino que sus objeciones contra el tomismo no guardan el sentido del Concilio.

Así, con una misma voz, todos los tomistas juzgamos que, de modo erróneo, incluso herético, se infiere que de la gracia per se eficaz se sigue la eliminación de la libertad. Pero los molinistas juzgan lo contrario…

En fin, a partir de todo esto considere, el justo lector, quiénes son los que más verdaderamente alcanzan a comprender y siguen la mente del Concilio de Trento, y si acaso puede sostenerse, con alguna verosimilitud, que la posición de los tomistas ha sido condenada por dicho Concilio .

Ahora bien, es incluso el mismo Concilio tridentino el que, al tratar del don de la perseverancia final, declara: «Dios, si ellos mismos [los hombres] no faltan a su gracia, como empezó la obra buena, así la acabará, obrando el querer y el acabar (Flp. 2, 13)» (ses. 6, cap. 13: Dz. 806).

Así es difícil ver cómo se pueda conciliar esta proposición del Concilio que acabamos de citar con la siguiente proposición de Molina: «Con un auxilio igual e incluso menor puede suceder que uno de los llamados se convierta y el otro no…» (Concordia, índice: «auxilium»). En efecto, si así fuera, Dios igualmente comenzaría en estos dos hombres la obra buena, y uno de ellos, distinguiéndose a sí mismo del otro, acabaría o perfeccionaría él mismo la obra comenzada. Mas, en verdad, según el Concilio, es Dios el que perfecciona y acaba, obrando el querer y el acabar.

Además, que el tomismo guarde mejor la mente de la Iglesia consta si se mira algo más atrás en el tiempo, al Concilio II de Orange contra los pelagianos y semipelagianos, en cuyo canon 20 se declara lo siguiente: «Nadie tiene de suyo sino mentira y peca-do. Mas si algo tiene el hombre de verdad y de justicia, viene de aquella fuente de la que debemos estar sedientos en este desierto, a fin de que, rociados, por así decir, por algunas gotas de ella, no desfallezcamos en el camino» (Dz. 195).

Consideramos que ha de leerse concienzudamente todo lo que fue declarado en tal Concilio II de Orange. En el mismo, en efecto, se encuentra un compendio de la doctrina de san Agustín sobre la gracia y, asimismo, muchos textos de la Sagrada Escritura, aducidos contra los semipelagianos, res-pecto de los cuales los molinistas no parecen guardar su pleno sentido.

Los textos de la Sagrada Escritura citados por di-cho Concilio II de Orange pueden verse en Dz. 176 y ss., 193 y 195. Veamos algunos de ellos. «He sido encontrado por los que no me buscaban; manifiestamente aparecí a quienes por mí no preguntaban» (Rom. 10, 20; Is. 65, 1). «La voluntad es preparada por el Señor» (Prov. 8, 35 [LXX]). «Dios es el que obra en nosotros el querer y el acabar, según su beneplácito» (Flp. 2, 13). El siguiente texto es citado dos veces por el susodicho Concilio: «De gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, puesto que es don de Dios» (Ef. 2, 8). «¿Qué tienes que no lo hayas recibido?» (1 Cor. 4, 7): este texto es citado en el canon 6 y en la conclusión. «Por la gracia de Dios soy lo que soy» (1 Cor. 15, 10). «Sin mí nada podéis hacer» (Jn. 15, 5). «No que seamos capaces de pensar nada por nosotros como de nosotros, sino que nuestra suficiencia viene de Dios» (2 Cor. 3, 5). «Nadie puede decir “Señor Jesús”, sino en el Espíritu Santo» (1 Cor. 12, 3). «Lo que de tu mano hemos recibido, eso te damos» (1 Cró. 29, 14). «Si el Hijo os liberare, entonces seréis verdaderamente libres» (Jn. 8, 36). «Prontamente se nos anticipen, Señor, tus misericordias» (Sal. 78, 11). «Toda dádiva buena y todo don perfecto, de arriba es, desciende del Padre de las luces» (Sant. 1, 17). Ahora bien, la diferencia o distinción de la buena determinación libre respecto de la mala elección, como es claro, es algo bueno y óptimo: por tanto, de arriba es y desciende del Padre de las luces. «No puede el hombre atribuirse algo si no le fuere dado del cielo» (Jn. 3, 27).

Hay también, además, otros muchos textos citados usualmente por los tomistas no sólo contra los semipelagianos, sino especialmente contra los molinistas. Vid. Billuart, De Deo, diss. VIII, a. 2. Veamos algunos. «Todo lo que quiso, el Señor lo hizo» (Sal. 134, 6). «Obra todas las cosas según el consejo de su voluntad. Nos eligió en Él antes de la constitución del mundo, para que fuéramos santos» (Ef. 1, 4). En referencia a san Pablo, se dice: «Dios te preordinó para que conocieras su voluntad, vieras al Justo y escucharas la palabra de su boca, porque serás su testigo, de lo que has visto y oído, ante todos los hombres» (Hech. 22, 14). «Todas nuestras obras las has obrado en nosotros» (Is. 26, 12). «Obra en nosotros el querer y el acabar, según su beneplácito» (Flp. 2, 13). «Quitaré de vosotros el corazón de piedra y os daré un corazón de carne» (Ez. 11, 9). «Haré que caminéis según mis preceptos» (Ez. 36, 27). «Señor, Rey omnipotente, todas las cosas están sometidas a tu poder y no hay quien pueda resistir a tu voluntad, si has decretado salvar a Israel. Eres Señor de todas las cosas y no hay quien resista a tu majestad» (Est. 13, 9). «Señor, Rey de los dioses y de omnímoda potestad…, cambia su corazón», i.e., el corazón del rey Asuero, hostil para con los judíos (Est. 14, 12). «Convirtió Dios el espíritu del rey en mansedumbre» (Est. 15, 11). Y, sobre esto mismo, dice san Agustín: «Con su ocultísima y eficacísima potestad, Dios convirtió y cambió el corazón del rey de la indignación a la blandura» (Contra duas epistolas pelagianorum, I, 20, 38); y, por ello, la infalibilidad del decreto y de la moción de Dios se funda evidentemente en su omnipotencia y no en el consentimiento previsto del rey Asuero.

Continuemos con más textos de la Sagrada Escritura. «El corazón del rey es como una corriente de agua en manos del Señor: Él lo inclinará hacia donde quiera» (Prov. 21, 1). «Como el barro del alfarero está en sus manos, para plasmarlo y disponerlo, y pende de su arbitrio emplearlo en lo que quiera; así el hombre está en las manos de su Hacedor» (Eclo. 33, 13). «El Señor de los ejércitos lo ha decretado, ¿y quién podrá frustrarlo? Su mano está extendida, ¿y quién osará retirarla?» (Is. 14, 27). «En su mano están todos los confines de la tierra» (Sal. 94, 4).

Ahora bien, los diversos textos que hemos referido son citados en favor de la gracia per se eficaz no sólo por los tomistas, sino también por los agustinianos y, asimismo, por santo Tomás y por san Agustín. Este último, en su libro De praedestinatione sanctorum, sobre el pasaje del libro de Ezequiel «Quitaré de vosotros el corazón de piedra y os daré un corazón de carne» (11, 9), dice así: «Esta gracia, que ocultamente es infundida por la divina largueza en los corazones humanos, no es rechazada por ningún duro corazón; pues para esto, en efecto, es infundida: para eliminar la primitiva dureza del corazón» (8, 13). Mas eso no lo puede conceder Dios infaliblemente mediante un decreto de concurrir indiferentemente con el querer o no querer del hombre, ni tampoco mediante un decreto que espere o suponga ya el consentimiento y la dureza quitada, dado que el mismo Dios, según la Sagrada Escritura, da el consentimiento y quita la dureza.

Dice, asimismo, santo Tomás en De malo, q. 6, a. 1, ad 3: «En todas las cosas la Providencia divina opera infaliblemente»".

Y sigue...

(www.academia.edu/124617612/Sobre_la_libertad_R_Garrigou_Lagrange_O_P_)
04/02/26 7:52 PM
  
Federico Ma.
"...es claro que el tomismo frente al molinismo (entendido en un sentido amplio que incluye la tesis de Most, en la que la reprobacion es post praevisa DEmerita y la elección es a todos los no reprobados), mientras exalta la omnipotencia divina disminuye la omnisciencia".

Más bien es al revés.

En el tomismo, la ciencia libre de Dios depende de Él, de su determinación. En el molinismo, en cambio, Dios sería determinado cognoscitivamente por lo creado. Dios, dice expresamente Molina, no puede conocer de modo distinto a como conoce, por la ciencia media, los actos libres humanos, porque estos no dependen de Él. Por eso, precisamente, es ciencia media: ni necesaria ni libre. Dios sería pasivo al respecto. En cambio, según el tomismo, Dios sí puede conocer algo distinto al respecto, porque eso depende de su libre decreto: dadas tales circunstancias, Dios conoce el acto libre "x" o el acto libre "y" de su creatura, y decreta alguno. Al fin, volvemos a lo de del Prado y Garrigou-Lagrange: "Dios determinante o determinado, non tertium datur". (Dios también conoce todos los posibles y lo futurible según el tomismo, claro está).

Y vale notar, finalmente, que incluso autores que han querido permanecer tomistas "suavizando", según ellos, lo que no les convencía del tomismo, como, quizá los más famosos, Marín-Sola y Maritain, han rechazado con firmeza la ciencia media molinista como lo que es, un absurdo metafísico.

Considerar que se vuelve, entre gente pensante, a tesis molinistas y, para peor, bajo el pretendido patronato de santo Tomás, es descorazonador. Ni siquiera Molina hacía eso.

Por lo demás, que Trento se entienda espontáneamente en sentido molinista no tiene mucho de llamativo, al considerar que muchos piensan espontáneamente según categorías molinistas, desgraciadamente...
04/02/26 8:03 PM
  
Juan Argento
Estudiando un poco más la cuestión de la intención de los Padres de Trento al redactar el cap. 5 del Decreto sobre la Justificación, hay tres escenarios posibles:

E1. Tuvieron en mente ambas posiciones e intencionalmente redactaron el cap. 5 para que pudiese ser interpretado según cualquiera de ellas.

E2. No tuvieron en mente ninguna posición en particular.

E3. Tuvieron en mente por lo menos una de las posiciones y su intención fue redactar el cap. 5 para que pudiese ser interpretado solamente según esa posición.

El escenario E1 es el que contemplé en mi comentario anterior. Tanto en es escenario como en el E2, corresponde que los que sostienen una posición dejen tranquilos a los que sostienen la otra.

El escenario E3 se abre a su vez en los E3M y E3T, de los cuales E3T es extremadamente implausible a partir del texto, porque la interpretacion más directa de "puede también rechazarla" es la simpliciter, o sea "puede también rechazarla de hecho", no "puede también rechazarla en sentido dividido pero no en sentido compuesto".

Pero demos todavía más ventaja al campo tomista. Supongamos que el escenario fue E3T. El caso habría sido similar al del Concilio de Nicea que anatematizó a quienes sostuviesen que el Hijo "es de otra hipóstasis o ousía" ("etéras ypostáseos í ousiás"). En este caso el problema era que hipóstasis podía en ese momento (325) usarse en dos sentidos, designando ya sea el sujeto individual, particular y concreto o "hypokeimenon" o la ousía en sentido particular (en oposición al sentido universal). Así, al agregar hipóstasis entendido en el segundo sentido los Padres de Nicea le cerraban la puerta al triteismo.

El problema es que, CONTRA la intención de los Padres conciliares, le estaban dejando la puerta abierta a la herejía modalista o sabeliana, la cual si bien cuantitativamente era un problema muchísimo menor que el arrianismo, cualitativamente era de gravedad semejante.

Esta deficiencia en el texto de Nicea fue señalada por los Padres capadocios a fines del siglo IV y fue subsanada en etapas:

431: El Concilio Ecuménico de Efeso incorporó en sus actas la 3a carta de S. Cirilo de Alejandría a Nestorio, la cual hablaba de "la hipóstasis encarnada de la Palabra" y afirmaba que "el Espíritu existe en su propia hipóstasis".

451: El Concilio Ecuménico de Calcedonia definió que "Se ha de reconocer a un solo y mismo Cristo Señor, Hijo único en dos naturalezas, sin confusión, sin cambio, sin división, sin separación. La diferencia de naturalezas de ningún modo queda suprimida por su unión, sino que quedan a salvo las propiedades de cada una de las naturalezas y confluyen en una Persona ("Prosopon") y una Hipóstasis."

Así, tenemos que la posiblidad de interpretar una definición de un Concilio Ecuménico en forma contraria a la intención de los Padres conciliares fue cerrada por otro Concilio Ecuménico a los 106 o a lo sumo a los 126 años de su sanción (451 - 325).

A partir de este precedente es claro que si la interpretación molinista del cap. 5 del Decreto sobre la Justificación del Concilio de Trento fuese contraria a la intención de los Padres conciliares, a los 479 años de su sanción (2026 - 1547) el Magisterio ya habría hecho una definición adicional que cerrase la posibilidad de esa interpretación, ya sea por otro Concilio Ecuménico o por un Papa.
04/02/26 9:55 PM
  
Vladimir
Que se haya enseñado, allá por el siglo XIII, que:
--Dios, a algunos hombres, les niega su gracia porque previamente los ha reprobado y, por tanto, destinado a la condenación--,
es algo que causa estupor.

Pero, más estupor causa, que hoy, nueve siglos después, haya quienes defiendan una doctrina tan anti-evangélica como esa.
05/02/26 3:59 AM
  
sofía
Totalmente de acuerdo con Juan Argento respecto a Trento
Añado que además no creo que se pueda reducir lo que se discute a la controversia entre molinistas y tomistas bañecianos, porque aunque el molinismo no ha sido condenado y quien quiera puede ser molinista, existen otras teorías teológicas diferentes que no aceptan la reprobación negativa antecedente, sin tener nada que ver con el molinismo. Incluyendo las teorías de tomistas no bañecianos, en este punto concreto de la reprobación negativa antecedente.

Por lo que voy conociendo de W.Most no me parece que se le pueda considerar molinista simplemente por ser antibañeciano. No veo que hable de ciencia media. Tampoco veo la necesidad de ponerle otra etiqueta que católico, o sea, que lo que dice es católico, que está dentro de la ortodoxia.

La Iglesia tampoco ha definido como doctrina que se deba creer el concepto de gracia "suficiente" bañeciano, como una gracia con la que nunca se hace el bien a menos que la acompañe otra gracia diferente llamada eficaz.
Lo que dijo la Iglesia cuando condenó el jansenismo fue que la gracia se podía rechazar y que Dios daba a todos los hombres gracia suficiente (en grado suficiente) para salvarse si no la rechazaban.
Si quisieran entender la gracia "suficiente" a lo bañeciano, lo habrían especificado, de modo que podemos entenderlo desde el lenguaje normal y el sentido común.
De todos modos, si se acepta que la gracia suficiente es un tipo especial de gracia, a mí me parece más coherente con la revelación evangélica y el sentido común la noción de gracia suficiente del tomista "semibañeciano" Marín-Solá: una gracia que sirve para hacer cosas fáciles y para pedir más gracia para poder mantener en el tiempo las fáciles y para hacer las difíciles.

Saludos cordiales
05/02/26 12:01 PM
  
Vladimir
El Sistema tomista es admirable, sobre todo por la coherencia interna que presenta: está pensado y construido de tal forma que no se encuentra en él, contradicción alguna.
El problema es que, como toda obra humana, se va desactualizando con el paso del tiempo, de manera que llega el momento en que ya parece extraña a los hombres y épocas sucesivas.
Muchas cosas han expuesto u omitido Santos y Papas, y no por ser quienes son, hemos de seguir vinculados a sus tesis: el Espíritu Santo guía permanentemente a su Iglesia para que vaya profundizando y explicitando cada día más y mejor los tesoros escondidos en el Depósito de la Fe, y es en la voz actualizada del Magisterio, donde encontramos la Verdad que alimenta nuestra Fe y nos permite comprenderla apropiadamente.

Dios salva a algunos para manifestar su Misericordia, se dice, y a otros los reprueba y condena, sin causa alguna, solo para manifestar su Justicia.
Ese NO es el Dios que nos predica la Iglesia, porque no tiene sentido que Dios haya creado y redimido a todos los hombres, por AMOR, para luego hacer una caprichosa selección, privilegiando a unos y discriminando a otros.

EL SEÑOR DA A TODOS LOS HOMBRES, LOS MEDIOS NECESARIOS PARA QUE ALCANCEN LA SALVACION, SI ALGUNO NO LA OBTIENE ES PORQUE LIBREMENTE RECHAZO LA GRACIA DE DIOS, QUE EL A NADIE LE NIEGA.
05/02/26 4:28 PM
  
ZARA
Vladimir
Que se haya enseñado, allá por el siglo XIII, que:
--Dios, a algunos hombres, les niega su gracia porque previamente los ha reprobado y, por tanto, destinado a la condenación--,
es algo que causa estupor.

Pero, más estupor causa, que hoy, nueve siglos después, haya quienes defiendan una doctrina tan anti-evangélica como esa.

_________________________________


Vladimir,

Entiendo el estupor que provoca esa formulación tal como suele presentarse, porque si se la toma en sentido crudo parece afirmar un decreto arbitrario: primero la reprobación y luego la negación de la gracia. Eso, efectivamente, choca con la justicia y el amor divinos.

Sin embargo, esa afirmación sólo resulta coherente dentro de una casuística muy precisa, que muchas veces no se explicita y por eso se malinterpreta. A saber:

Dios, antes de crearnos, conoce infaliblemente cómo cada persona reaccionará libremente ante la gracia suficiente, que Él da verdaderamente a todos. Esa gracia es real, seria y capaz de llevar a la salvación, pero no violenta la libertad.

En función de ese conocimiento previo —que no causa la decisión humana, sino que la contempla eternamente—, Dios, en su justicia plenamente amorosa, decide no conceder la gracia eficaz a aquellos que libremente rechazarán la gracia suficiente. No porque los quiera condenar, sino porque respeta su rechazo y no impone eficazmente lo que ellos no quieren aceptar.

Así entendida, la reprobación no es la causa del rechazo, sino que presupone la libre resistencia prevista a la gracia. Y la negación de la gracia eficaz no es una injusticia, sino una consecuencia coherente del respeto divino por la libertad creada.

Fuera de este marco —si se afirma una reprobación absoluta, previa y sin referencia a la respuesta libre del hombre—, la tesis deja de ser defendible y cae en contradicción con la bondad, la justicia y el querer salvífico universal de Dios.

Dicho de otro modo:
Dios no niega su gracia para que el hombre caiga; la niega porque prevé que el hombre no la querrá recibir.


---

DIG: Entiendo que tu explicación responde al sistema molinista, no al tomista. En este último la predestinación al cielo y la reprobación negativa son antecedentes, es decir totalmente independientes de los méritos y deméritos previstos.
05/02/26 5:19 PM
  
Juan Argento
"la siguiente proposición de Molina: «Con un auxilio igual e incluso menor puede suceder que uno de los llamados se convierta y el otro no…»"

Esto es exactamente Mt 11,20-24.
05/02/26 5:43 PM
  
Juan Argento
Sofía, la diferencia central entre Molina y Most es que mientras para Molina la eleccion es post praevisa merita, para Most la reprobación es post praevisa DEmerita - y de un demérito particular: la resistencia grave y persistente a la gracia actual - y la elección es a todos los no reprobados.

Most se centra en demostrar que tanto la elección de Molina como la del sistema tomista son incompatibles con la revelación de Dios como Padre por parte de Jesús. Su argumentación es fundamentalmente bíblica, no filosófica, como habrás notado si viste su libro.
05/02/26 5:49 PM
  
Vladimir
Gracias ZARA, por tan buena explicación.


---

DIG: Es una explicación aplicable al sistema molinista, no al tomista.
05/02/26 6:49 PM
  
ZARA
DIG: Es una explicación aplicable al sistema molinista, no al tomista.

_____________________


Podría desarrollarlo ?
Gracias
05/02/26 8:43 PM
  
ZARA
A ver:

En el tomismo estricto:

Predestinación al cielo: es un decreto absolutamente previo a cualquier mérito previsto.

Reprobación negativa: es también previa y no depende de los deméritos previstos.

Los méritos y deméritos son efectos de esos decretos, no sus condiciones.




¿ Cómo no va a repugnar a la inteligencia semejante barbaridad? Es completamente opuesto a lo que cualquier inteligencia humana puede interpretar viendo los pasajes bíblicos más claros relativo a Gracia, Libertad y consecuencias
05/02/26 8:51 PM
  
Vladimir
Gracias don Daniel, por la aclaración que me hace.

Según lo que voy comprendiendo,
en este tema, el sistema tomista choca radicalmente, con lo que nos enseña el Evangelio y la Iglesia misma, pues Dios quiere que todos los hombres se salven y, en consecuencia, actúa proveyendo a todos, los medios necesarios para que alcancen esa salvación, que se hará realidad, salvo en aquellos que expresamente rechacen las gracias recibidas.

Nada más ajeno al SENTIR DE LA IGLESIA, que creer en un Dios que niega la gracia a algunos, con el fin expreso de que se condenen, y ello para que se manifieste, ya no solo su misericordia al salvar, sino también su justicia al condenar. Según esto, es necesario y obligatorio que Dios condene a algunos para que pueda ejercer su justicia.

La realidad es que tanto la misericordia como la justicia de Dios se ejercen y manifiestan en un único acto: el de PERDONAR al pecador arrepentido.
05/02/26 10:48 PM
  
sofía

Gracias, Juan Argento. El libro lo estoy viendo, poco a poco.
Sí me doy cuenta de que su argumentación es sobre todo bíblica.
Yo siempre he pensado que la reprobación negativa antecedente hace incoherente casi todo lo que dice la Biblia. Al menos para una persona normal, como yo, que entiende las cosas desde el sentido común dando a las palabras su significado normal.

De todos modos, razonando contra la reprobación negativa antecedente he aprendido muchos conceptos filosóficos de los que la mantienen y de los que se oponen. Se lo agradezco a unos y a otros.

Sin embargo no me han convencido las razones de los bañecianos (a pesar de que desde luego sí distingo entre sentido compuesto y sentido dividido - me han enseñado a hacerlo - y entre potencia y acto. Además de tener muy en cuenta la omnipotencia de Dios) Lo que no me han explicado claramente es su concepto de libertad, responsabilidad, autodeterminación... que a mí me parece que, tal como los entendemos todos normalmente, no son compatibles con su teoría de la gracia "suficiente" con la que nunca se hace el bien si no va acompañada de otra gracia diferente que si sirva para hacerlo y que te niegan arbitrariamente.

Saludos cordiales


05/02/26 11:37 PM
  
Juan Argento
Sofía, tu mención de la gracia suficiente me recordó una observación sobre el sistema tomista con la que cierro mi participación en este hilo, agradeciendo a Daniel Iglesias por la paciencia que ha tenido con los comentaristas

En el sistema tomista el hombre colabora con la gracia actual siempre que ésta es eficaz y solamente cuando ésta es eficaz. Esto implica que en este sistema el hombre nunca colabora con la gracia actual meramente suficiente. O sea, en este sistema el hombre es una máquina de rechazar gracias actuales meramente suficientes.
06/02/26 5:32 AM
  
Daniel Iglesias
Tras seis días de un diálogo intenso e instructivo, con 78 comentarios, un número probablemente récord para este blog, cierro este espacio agradeciendo a todos los comentaristas por sus valiosos aportes. En particular, agradezco a Federico María (22 comentarios) y a Juan Argento (13 comentarios), quienes defendieron de un modo correcto y muy interesante los sistemas tomista y del P. Most, respectivamente.
06/02/26 11:25 AM

Los comentarios están cerrados para esta publicación.