¿Hay fósiles que contradigan la “teoría de la evolución"?
De acuerdo a la hipótesis evolucionista-darwinista, cuanto más antiguo es un fósil “humano”, tanto más parecido debería ser al mono ancestral. Lógicamente, primero estaría el mono, luego el “mono-hombre” (australopiteco, por ejemplo), más tarde el “hombre-mono” (pitecantropos) y finalmente el Homo Sapiens.

Como premio a tantos desvelos y a tantas búsquedas, se descubrió finalmente en 1912 en Piltdown, Inglaterra, un fósil que muestra caracteres verdaderamente intermedios entre el mono y el hombre; esto es: un cráneo de tipo humano junto con una mandíbula simiesca.
Los Australopithecus y la mona Lucy





