14.10.26

"No es el único culpable" (Sarah vs Francisco)

El Card. Sarah -siempre excelente miembro de la Jerarquía, incluso jubilado-, ha tenido unas largas y sustanciosas declaraciones en una Entrevista-Mensaje a un medio italiano, Avvenire, entre los que se mueve con soltura, discernimiento y alto prestigio.

Entre las muchas cosas que salen a colación figura, como no podía ser de otra manera, el Pontificado del Papa Francisco. Y salen muchas cosas al respecto. Y prácticamente ninguna favorable.

Entre ellas dice que “sería injusto señalar a Francisco como el único autor de los males de la Iglesia”. Muy cierto y lógico: los grandes males de nuestra Madre la Iglesia Santa, no son de antesdeayer. Pero NO es un piropo, precisamente.

Leer más... »

8.10.26

¿Estado de necesidad? (por los enrocados)

Es el grandísimo y astutísimo “argumento” que han esgrimido estos chicos tan “durillos de mollera” como faltos de juicio: por lo Moral y por lo Eclesial.

Actitud seguida por un equipillo impertérrito, “impasible el ademán"; contagiado e infectado por las mismas carencias que sus jefes de filas. Que ponen más cuidado en el aspecto exterior que en el contenido de su conciencia.

Por cierto, y señalando: es una actitud que el Señor Jesús afeó con gruesas palabras -el lenguaje de Dios también las usa como recurso, y no solo pedagógico, que también-, al mundillo farisaico y aledaños: 

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipocritas!, porque limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras que por dentro estáis llenos de rapacidad y codicia. ¡Fariseo ciego!, limpia primero por dentro la copa, para que también por fuera quede limpia.

Palabras Divinas que, reiteradamente y con motivos diversas, les dedica con el gran Amor que les tiene: Él es del Pueblo Escogido, como todos ellos; que tienen como Misión, precisamente, la de llevar a todo ese Pueblo a esperar y acoger nada más y nada menos que al Mesías Prometido. Al que los últimos tiempos antes de Cristo, de algún modo, ya “barruntaban": estaban por cumplirse los tiempos vaticinados por los Profetas.

Y se sabía: ahí está la respuesta de los entendidos, perfectamente respaldada por la Palabra de Dios, con ocasión de la llegada de los Magos a Jerusalén preguntando por el nacido Rey de los Judíos.

Me he encontrado, por casualidad, con lo que dice la IA sobre los fariseos y la hipocresía, siguiendo de cerca los Evangelios, “curiosamente". Y sale lo siguiente:

“Fariseos hipócritas: se refiere a una persona que aparenta una gran rectitud moral, piedad o devoción religiosa en público, pero cuyas acciones reales, intenciones y corazón están vacíos, son falsos o están llenos de egoísmo“.

Señala, además, las siguientes características:

*Apariencia sobre esencia: “se preocupan más por cómo los ven los demás y por cumplir formalidades externas, que por tener una actitud sincera o empática".

*Doble moral: “exige a los demás normas estrictas que él mismo no cumple o pasa por alto en su propia vida”.

*Juicio constante: “juzga con dureza los errores ajenos, mientras se cree superior o espiritualmente puro”

¿A quién nos recuerda -o nos retrotrae- todo esto que señala, muy acertadamente, la IA? La conclusión no me parece nada difícil…

Bueno; pues el “gran argumento” -la madre de todos los argumentos-, de estos chicos, Cismáticos y Excomulgados de repetición -entre otras cosas-, el “estado de necesidad”, que yo recuerde en estos momentos, NO existe en el Derecho Canónico. Si alguien encuentra esta figura, agradecería la referencia.

Porque, en mis 47 de Sacerdocio, más los de mis estudios previos y los posteriores, no recuerdo este asunto por ningún lado. Porque JAMÁS hay “estado de necesidad” para ceder a la tentación y cometer positivamente un Pecado, humna y sobrenaturalmente hablando: máxime de la gravedad de un Cisma. Jamás es jamás, aquí y en Pekin. Otra cosa es que no se quiera hacer caso a lo que dicta el entendimiento en buena lógica…

Existe y se contempla “la ignorancia invencible". Lo mismo respecto al “miedo supremo, que anula la voluntad". Existe y se valora “la falta de voluntad/intención perfecta". Pero NO existe como tal “el estado de necesidad". Por eso, ni se considera, ni se valora, ni se contempla…

En el Derecho Canónico solo se contempla si hay o no hay Pecado: que es lo suyo. Si hay consentimiento perfecto o no. Incluso si hay materia, grave o leve. Se atienden también a las circunstancias, que pueden variar las cosas. Pero NO “el estado de necesidad".

Se siente: porque tal “estado” no entra en el horizonte de si hay pecado o no; ni cambia la naturaleza MORAL de un acto humano: nadie peca “por obligación de conciencia”. Es más: dice el Señor y enseña la Santa Madre Iglesia -la de antes, la  tan “vieja” como “eterna"- que “NUNCA somos tentados más allá de nuestras fuerzas”. ¡Como para pretender ir a pecar así: “obligados”; y, por tanto, exentos de culpa moral. Con un par.

Este “argumentario", fruto de la “necesidad de justificarse a como dé lugar” -única “necesidad” a la que se agarran-, se extrae del derecho “por lo civil", que no es el caso: estamos dentro de la Iglesia; pero se pretende trasplantar al mundo Eclesial. Lo que NO es legítimo: no puedes regirte por lo que no está contemplado, y no tiene vigencia por lo eclesial. Elemental. Y menos por tu personal conveniencia. ¡Listillooossss!

Ahí lo dejo. Aunque se pueden aportar más cosas: no está agotado el tema.

4.10.26

"La casa de tocame Roque".

O sea: la Iglesia. Antes Católica, fijo; hoy, evidente y desgraciadamente, “hecha unos zorros", por mor del desgobierno institucionalizado y/o selectivamente aplicado a conveniencia del mandamás de turno y nómina: antes, católica 100%, por supuesto, y a mucha (des)honra, hoy.

El paradigma está en Alemania, con sus caminos “sinodales”, o librepensadores, o “ancha es Castilla”; pero siempre y en definitiva: “como cabras”, o heréticos per breviorem. Que de todo hay: incluso fieles a la Iglesia Católica de toda la Vida. De ahí lo de “la casa de tócame Roque". Que lo clava.

Una página digital -antes de prestigio, ahora va cuesta abajo-, titulaba, a propósito de lo que está pasando en Alemania, con el lío en el que se han metido ellos solitos con su personal e intrasferible “camino sinodal": “lo que un Obispo adopta, el vecino lo rechaza"; más o menos, pero tal cual. Y NO exagera lo más mínimo.

Relato, que no es sino la manifestación del desbarajuste supino, camuflado de  “pastoral", de “modernidad”, o de sinodalismo, que señorea escandalosa y trágicamente en esta Iglesia que es cada vez más la “iglesia de nuestros pecados”: La Fundada por Jesucristo y entregada a nuestro buen hacer, en Fidelidad a su Legado, está siendo laminada. A (muy mala)conciencia.

Un botón más: “Alemanes piden homilías laicas, los suizos lo hacen sin preguntar", publica Infocatolica (1-X-26). Y nadie se inmuta: es que no mueven ni una pestaña. Para qué van a preguntar, si es perder tiempo y es liarla más: en lo que están unos y otros. Y otros muchos más, naturalmente.

Porque, incomprensible y cegatamente, seguimos anclados en el aggiornamento: el “nuevo credo -se pretende certeza fija e inamovible ya-,  del nuevo pueblo de ‘dios’; un ‘dios’ también “nuevo “, por supuesto, que impera en la “nueva” iglesita, antes Católica”; y sin ninguna necesidad de Conferencias Episcopales, que no pasan de ser la excusa. Mucho menos de “caminos sinodales": el trampantojo por excelencia y el más moderno (por el momento).

Dos berenjenales desgraciadamente temerarios y ruinosamente eclesiales que certifican -es su única y terrorifica misión- la Descristianizacion de la propia Iglesia desde la misma Iglesia. Ni a propósito, oigan. Que lo es, objetivamente: bien a la vista está. Por supuesto: los cegatos a porfía y afición no ven absolutamente nada de nada. Se les cumple lo del Santo Evangelio: Teniendo ojos no ve, teniendo oídos no oyen, y teniendo entendimiento no entienden. Palabras que remata el Señor Jesüs con estas otras, terroríficas en sí mismas: No vaya a ser que se conviertan y se salven.

¿Por qué sucede todo ésto en la Iglesia, antes Católica toda Ella; hoy únicamente a ratos, a trozos, a retazos, con algunos obispos y/o en torno a algunos lugares señeros?

Pues sucede todo ésto, exactamente, porque el (des)Gobierno de la Iglesia desde hace 60 años, con las excepciones de San Juan Pablo II y de Benedicto XVI -que tampoco pudieron hacer todo lo que quisieron e impulsaron: no les siguieron-, lo han propuesto e impuesto -"hagan lío"-, lo han certificado y firmado -ahi están Amoris laetitia y lo último que ha salido de Roma a propósito de la Nostra aetate: “Un camino de esperanza", ni más ni menos. ¡Manda rosas…!

Y lo han impuesto con todo el peso de la Ley -del “ordeno y mando” más dictatorial: contra todo Derecho Eclesial, contra la Tradición más genuina, y contra la Libertad para profesar la Fe en la Iglesia-: ahí está la prohibición expresa de celebrar la Santa Misa por el Vetus Ordo en tantas Diócesis, por ejemplo, como si fuese la herejía más perniciosa que infecta, hoy, a la Iglesia, antes Católica: con su Vetus como tradicional Estandarte y Señal fecunda de siglos…

“Camino de *esperanza*” -"¡manda carallo!"-, que viene a certificar que, respecto a “recuperar” la Iglesia de siempre -la Iglesia Una, Santa, Católica, Apóstolica (y muy bien se podría añadir perfectamente: Romana)-, hay que “perder toda esperanza": como en cualquier gulag que se precie, en Siberia o donde sea.

Por si alguien -de esos buenistas ‘de librería de viejo’, o sea: apolillados sin remedio- se había hecho alguna ilusión. Inútil, por imposible, tan noble como necesario afán; en consonancia perfecta con la Revelación Divina expresa y directa. Esa que se arrincona con desprecio por tantos y tantos Jerarcas “nuevos” también: no podían quedarse atrás bajo ningún concepto. Y ¡a cobrar! que la vida es breve…

Yendo a beber a esas fuentes de Vida de los oasis que hacen transitable el desierto, nos encontramos con esta denuncia tan misericordiosa como cierta: “La Iglesia, que lleva tanto tiempo escuchándose a sí misma, ya no oye (ni) el Evangelio” (Mons. Muntsaerts). Es el contrapunto -el Señor NUNCA nos deja a solas-, a todo ese desierto infernal, que pulula y (des)gobierna en la Iglesia.

Ésta es la grandísima tragedia -en la que se ha metido Ella solita-, de la Iglesia, antes Católica, por mor de sus Documentos, y del mandato necesario y eficaz -mercenario por toda seña-, de una gran parte de sus Jerarcas: siempre, de arriba abajo. Lógico: para bien o para mal la Iglesia funciona así, por Fundacion Divina.

Acaba de declarar, el que fuera vicario General de Chur (Suiza), Mons. Grichting (Infocatolica, 2-X-26), unas palabras -contra la AL de Francisco: una obra de destrucción masiva de la Iglesia Católica, caso de que quedasen aún cosas en pie-, que son una denuncia formal y recia -casi inimaginable por ésos y éstos pagos: debe ser el único en Suiza: obispos ninguno, que yo sepa-, que no tiene desperdicio, al contrario: es una bocanada de Verdad y Gracia.

Afirma con asombrosa rotundidad y acierto:“la Palabra de Dios y la enseñanza de la Iglesia quedan pulverizadas". Y sobreabunda aún más fuertemente: “Desde la publicación de AL, la Iglesia ya no sabe lo que está sucediendo. Y no quiere saberlo". Ésto ultimo es lo más demoledor, desolador y terrorífico de lo que pasa en la (antes) Santa Madre Iglesia: hoy, un erial.

Y se explica y se explaya: “Porque no sólo los Diez Mandamientos son deconstruibles, sino también la Disciplina Eclesiástica". Señalando, sin solución de continuidad, que estamos en presencia de“un Magisterio autodestructivo que se deconstruye a sí mismo". 

Y no sigo porque, de tan lamentable, duele. Y muy hondo.

Simplemente, añadir que llevo años escribiendo estás mismas denuncias: ahí están mis artículos, bien a la vista, a disposición de todo el mundo: ni me he escondido, ni me escondo. Con lo que me he sentido muy reconfortado interior y espiritualmente. Lo digo, no como lo siento, sino con la verdad en la mano.

Sin mirar para otro lado, sino mirando de frente las cosas; sin callarme como muerto, porque estoy vivo: los muertos son otros, empezando por los que callan; sin condescender, sin callar, sin mirar para otro lado, y juzgando en profundidad, como nos manda el Señor Jesús; y, dentro de mi poquedad, defendiendo a Cristo, a su Iglesia y a las almas todas.

Fajándome también con los enemigos -interiores y exteriores-, de esos Tres Amores: Jesus, la Iglesia y las almas, que deben señorear el corazón de todo hijo de Dios en su Iglesia en medio del mundo; hoy, sacudidos y combatidos -desasistidos, y más  que abandonados-, desde dentro de su propia Casa.

Porque, acudiendo a declaraciones muy  recientes: si el “aborto” es un “desahucio"; si el discurso del Santo Padre ante “la crème de la crème” de Francia se cataloga con propiedad como “fuertemente europeísta": no tiene quizá otro color; si se pide -y estamos nuevamente con León XIV- una alianza entre la Iglesia y los artistas “para custodiar lo humano"; si desde Roma se pide ‘recuperar las “raíces comunes” con los luteranos de cara a 2030′; si el “grandísimo y super logro” de la CEE, se cifra en haber nombrado a la primera mujer al frente de su Oficina de información; si en Francia se montan funerales católicos para los que hacen profesión de no vivir como tales; si un obispo belga declara -lleva así casi un mes, creo- que “el Sínodo perdería credibilidad si Roma no autoriza sacerdotes casados"; si los comentaristas habitualmente acertados y comprometidos, declaran que “el Papa muy bien, pero la gente no le hace caso…"; si se prohibe la Comunión de rodillas y en la mano: se le niega a la gente que adopta esa forma, perfectamente ortodoxa -por genuinamente catolica- de comulgar; ¿hay que decir (Argüello) -y a cuento de qué-, que ‘los decretos sobre la vivienda’ podrían “complicar el problema"? Etc. Muchas, muchas etc’s.

¿Dónde está la Iglesia Católica en todo este batiburrillo, espigado de las noticias de estos días (2-X-26)? Está más desaparecida en España -missing total-,y en Europa que la lepra o los grandes y pequeños dinosaurios, pasando por los medianos…

Ni una sola palabra sobre Jesucristo, ni una sola cita de las Escrituras, ni una sola referencia a Jesucristo, ni una sola razón fuera de las conveniencias al uso, ni un solo atisbo de evangelización: primera, segunda, tercera… NADA.

Una Iglesia, no ya en retirada -ya se ha ido hace mucho tiempo-, sino simple y voluntariamente desaparecida. Total y tozudamente ausente, desligada de su Vocación y Misión; que, como no se la ha dado a sí misma, tampoco tiene derecho a renunciar a ella sin ofender gravemente al Espíritu Santo, su Divino Esposo.

Pero es que, además y para que nadie nos comiera el coco y el alma, tenemos siempre la garantía que Él mismo se encarga de que nos llegue. Recojo uno entre muchos de los Salmos que nos dan total y absoluta Seguridad:

El Señor desbarata el plan de las naciones y deshace los proyectos de los pueblos; pero el plan del Señor subsiste eternamente, sus proyectos por todas las edades (…). Pero es Señor de cuida de sus fieles, de los que confían en su Misericordia (…). Nosotros esperamos al Señor, Él es nuestro auxilio y nuestro escudo; en Él se goza nuestro corazón, en su Nombre Santo confiamos. Que tu Amor, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de Tí. (Salmo 33 [32]).

¿Alguna duda? ¿No será precisamente ésto lo que nos falta en su Iglesia? Pues depende de nosotros, porque en nuestras manos está.

Mons. Nicola Bux, de acendrado prestigio, lo tiene meridianamente claro: “Más que meter mano al Derecho Canónico habría que abordar la crisis de Fe". 

En la Iglesia, por supuesto; o sea: en sus miembros todos, del primero al último. Porque éste es el tema. Y, sin resolver éste huelgan todos: la humanidad, la IA, los viri probati y los non probati, la Sinodalidad -o sea: el camelo del siglo por lo Eclesial-, etc.

¿No están, nuestros Jerarcas galos e incluso el Santo Padre, un punto asombrados, y dos puntos desconcertados, con el número de bautismos de adultos, que no sólo lleva años manteniéndose, sino que, contra todo pronóstico, va in crescendo?

Claro que no me extraña ni su desconcierto ni su asombro: es totalmente lógico. Se podría expresar así: ‘¿Con lo que llevamos tres siglos sembrando, y cada vez más adultos se bautizan? Algo pasa’. Es que lo ven y ni se lo creen. Y corren a apuntarse el tanto: “la nueva primavera". “Los jóvenes regresan". Y, hablando de Alemania y su realidad: “lo mismo dijeron de Francia", contestó el Papa.

Por supuesto que pasa: la Gracia no necesita permisos. Y Dios menos. Cuando un adulto se bautiza, la pregunta clave que le hacen -si es una criaturita contestan sus padres y padrinos, pero la pregunta es la misma-, es: “¿Qué pides?” Y contestan: “la Fe".

Se bautizan porque CREEN. Y creen porque el Señor Jesús, para hacer de las suyas, no necesita el permiso de nadie: tampoco de los jerarcas que han perdido el norte, porque han tirado la Fe por la ventana, y han sembrado exactamente lo mismo. Todos, mundo e Iglesia bien de la manita, “como si Dios no existiera". Y así les va a ambos dos. Amén.

Finalmente, en esta competición enfervorizada del “tócame Roque", no falta el “salirse por la tangente", que es muy socorrida; una variante más sutil del “balones fuera".

 Último ejemplo, de momento, también protagonizado por León: “Invoquemos a María para ‘que los pueblos sean liberados de la guerra’". Que debe ser exactamente para ésto por lo que Jesucristo, su Hijo, nos la ha dado como Madre. Vamos: en el centro de la diana; un centro notablemente ampliado, para que el acierto sea total y quede muy bien el tirador. Un campeón auténtico. Olímpico o así…

Eso sí, como línea roja no trespassing:  ni una sola palabra sobre la Santa Madre Iglesia y sus problemáticos hoy y futuro. Que, para todos éstos Jerarcas debe ser más un auténtico camino de rosas que cualquier otra cosa, al parecer…

Un ultimísimo dato y ejemplar de lo que venimos diciendo: la que se está montando en Roma, desde la cima, para los 10 años de AL, más la lista papal de honorabilisimos asistentes y metodología sinodal a rajatabla. Esperemos -ojalá me equivoque -, que los resultados no estén ya escritos, también en memoria de otros sinodos convocados por Francisco: todo, de infeliz y desastrosa memoria.

28.09.26

"Está en juego la humanidad misma" (por lo Eclesial)

De este modo se ha despachado el Obispo de Silicon Valley a propósito de la IA. Siguiendo a pies juntillas el argumentario oficial y oficialista, lógicamente. O no…

Por ésto he puntualizado “por lo Eclesial”.  Porque la afirmación de este buen señor, además de gratuita, resulta y resalta exagerada y desnortada; como en tantos otros temas, cuando se meten a arreglar la casa ajena -"meterse en camisa de once varas", se llama esta figura, por lo popular-, descuidando hasta la ruina la propia; que “curiosamente” es, a la vez, “ajena": no nos pertenece: no hemos sido los Fundadores: somos Administradores, ¡a muchísima honra!, que no es poco. Y de lo que el Señor Jesús nos pedirá cuenta estrechisima: Dame cuenta de tu dministración.

Que la iglesia Católica -la de toda la vida; que, en esta deriva deja de serlo por la vía rápida-, se meta y entre en todos los charcos que, como capote de torear, le pone delante -y la torea- el mundo sin Dios, ya tiene mérito; pero que encima “entre al trapo” como un interlocutor más del mundillo, diz que intelectual y social, es una metedura de pata más que notable: notabilísima hasta el absurdo.

En consecuencia: como, en estas coordenadas, sólo es capaz de decir tonterías, o las dice bien gordas o no salen en los papeles. De ahí el nivel y la contundencia con la que largan.

Ahondando, y como primer acercamiento: porque NO es lo suyo. Cuando Jesucristo delega “su” Iglesia en la Jerarquía puesta al frente -de Pedro hacia abajo: así van (o iban) las cosas por lo Eclesial-, ni una sola de sus Palabras da pié para hacerlo de ese modo y meterse ahí. Si alguien la encuentra, agradecería que me la hiciese llegar: personalmente, estoy siempre en disposición de aprender; es que no me canso nunca, al contrario. Perdón si suena a inmodestia…

En segundo lugar: como NO es lo suyo, porque NO tiene mandato recibido de Dios para actuar de ese modo y con esas maneras -con/desde el mismo horizonte humano y humanoide del resto de supuestos interlocutores-, la plinga siempre. Porque el bajonazo que se autoimpone, además de demencial es antieclesial. Vamos, que NO hay por donde cogerlo. Y, al dejar de estar en su sitio, pierde toda su Autoritas. La de Cristo, que no es pequeña pérdida, a mí entender…

Por eso no le hace caso casi nadie: cada vez menos gente. La disminución imparable de público en las Audiencias de los miércoles con Francisco hablan por sí solas: las tuvieron que meter bajo techo. Y ni aún así colaron: malbarató todo el crédito que sus antecesores habían atesorado para la misma Iglesia y para las almas todas.

El ejemplo más sonoro y más trágico de los Jerarcas fue entrarle al tema de la superpoblación: ¡que ni íbamos a caber, oigan! Datos, tan pérfida como  engañosamente presentados a interés de parte -mundana y anticatólica-, que buscaban cargarse a la familia y, por ahí dañar en profundidad a la Iglesia Católica. Y han arrasado con ambas: como tenían previsto todos éstos listillos por lo civil y por lo Eclesial. Quod est demonstrandum!

Volvemos a la humanidad y su amenazado futuro, por boca de obispo residente.

¿Alguien en su sano juicio se siente capaz de afirmar ‘urbi et orbe’ que, por mor de la IA está en juego la humanidad misma? ¿Qué pasa? ¿Es la bomba atómica online? La IA son “procesos"; y siempre necesitarán de alguien que decida: la IA no decide absolutamente nada: sólo deciden las personas, que yo sepa.

Les pasa a los lefebrianos -Cismáticos y excomulgados de repetición-, a los trans, a los arcoiris, a los que se divorcian, a los comerciales de ‘carne fresquita’… ¡Incluso a Sánchez, ojo!

Y, ya puestos, ¿alguien medianamente sano por lo intelectual cree, “con la fe del carbonero", que los mandases de este mundo podrido son tontos?

Los del NOM, por señalar, y los políticos de turno, sin dejar de señalar, no se van a suicidar: viven muy bien en este mundo que dominan, y lo tienen que aprovechar, pues luego no van a poder. Como mucho, cuando estén casi chocheando, pedirán la eutanasia. Aunque tampoco lo creo, sinceramente. Todos ellos van a intentar seguir manteniendo su estatus, con el que no les va nada mal: viven mejor que reyes: orientales, por supuesto.

Lo mismo puede aplicarse también y por la misma, a los políticos, vendedores de almas y cuerpos, por vendidos ellos mismos. Por cierto: por lo Eclesial estamos en la misma onda, salvo contadisimas excepciones…, que alguna hay. No muchas, claro…

¿En la Diócesis donde ha sentado sus reales el tal obispo -no voy a mirar ni como se llama-, no hay ningún “problema", verdaderamente eclesial y sustancioso con el que entretenerse este buen hombre? ¿Tiene que decir, necesaria y obligatoriamente, tamaña sandez? Qué igual es un genio de la IA; pero lo suyo NO lo dice un genio ni harto de bourbon, por lo estadounidense. Me da…

¿Entonces?

Cada vez que un miembro de la Jerarquía se explaya en temas del mundo, opinables en sí mismos, y dejados a la libre deliberación de los hombres, incluidos los católicos -NO su valoración moral; pero en este horizonte, ni media palabra, oigan; se ve que la moral católica ya no la traen a colación ni sus Jerarcas-, está fuera de sitio; toma partido sin tener por qué; se pone “de parte de", pero siempre y por lo mismo “contra otra parte"; se crea enemigos en temas opinables en su resolución; y se aparta de su verdadero ser y entender: la Fidelidad a Jesucristo en orden a la Salvación de las almas, incluyendo la suya también; y huyendo de toda bandería.

Que supongo le interesará. O quizá ya NO: cuando se ha rechazado la Fe bien poco queda en la persona, incluso estando en el machito jerárquico; y se dedica a lo que primero se le cruza… Todo, menos a lo que debería. Que así están: empeñados en arreglar la casa de los vecinos, teniendo patas arriba la propia: esa que ya NO importa. Es de Cristo: que la arregle Él.

Jesucristo nos lo enseñó por la directa, sin posibilidad de escapatoria alguna: Amigo, ¿quién me ha constituido juez o árbitro entre vosotros? Pues estas buenas gentes no lo pillan ni intentándolo…  Para lo único que lo utilizan es para callarse como muertos -de hecho lo estan, eclesialmente hablando; quizá también en otros horizontes- cuando uno de los suyos dice hasta herejías.

Ahí están los alemanes, los suizos, los belgas, etc., a lo suyo: cargarse la Iglesia desde dentro. Con las excepciones de rigor, entendámonos. Y ni la más minima opinión en contra al respecto: todo se les va en “respeto”. Un respeto intencionadamente cómplice.

Personalmente, me parece escandaloso este incidir de la Jerarquía en lo humano, por humano y en términos humanos. Hasta el punto de que, para encontrar una expresión genuinamente Espiritual y auténticamente Eclesial, hay que ser Diógenes: no aparecen más que por casualidad, o por error del corrector de turno.

¡No hay, porque las ocultan intencionadamente…! ¡Hasta en Vatican News!, el vocero oficial. Que con uno así para qué quieres más…: el enemigo en casa. Bien profetizado estuvo, en su momento y lugar, por Pablo VI. Amén.

21.09.26

La obsesión. Siempre enfermiza. (por Infovaticana).

Y, para más inri, siempre errada. Y de ahí no sale; por eso, insiste: se enroca enfermizamente. Y con plena conciencia.

A la vez, remedio tiene: en esta vida todo tiene remedio, incluso el pecado: sólo hay que reconocerlo; bueno, en el caso del pecado, también confesarlo.

Por su parte, en el caso de las obsesiones enfermizas, reconocerlas es más difícil; precisamente por lo que tiene de enfermizo. Pero tambien tiene remedio: aceptar las enmiendas a la totalidad que se reciben, desde distintos ángulos: bien por parte de la medicina, bien por parte de personas de confianza -o no-, que sólo pretenden ayudar a la persona o personas enfermas. Y a sus amabiísinos voceros.voceros, que los hay, en el caso que nos ocupa.

Leer más... »