Germinans y los límites del anonimato
Desde que este servicio informativo, hoy llamado Infocatólica, inició su andadura en Religión en Libertad he estado presente, por invitación de Luis Fernando Pérez. Soy un convencido de lo que hoy es Infocatólica, y profeso admiración por los compañeros de esta aventura de fe y de servicio apasionado a Cristo y a la Iglesia. Por eso mismo creo que debemos estar atentos a la presencia o ausencia del Evangelio de Cristo en todas partes, y ello significa: el mundo, las noticias de actualidad, la ciencia, la liturgia, el arte, la educación, la familia, la política, y por supuesto: hemos de estar dispuestos a revisarnos a nosotros mismos con ojos honestos y lenguaje claro.
Es ahí donde empiezan mis dificultades con un blog que se llama Germinans Germinabit y que forma parte de Infocatólica. Germinans es anónimo y sus posts no admiten comentarios. Pero desde el anonimato se pueden decir demasiadas cosas, y no todas son ciertas. Tras el velo del anonimato se pueden usar recursos de sarcasmo, se pueden hacer ataques sistemáticos a personas o instituciones, se puede siempre encontrar un nuevo tópico para ser siempre el que ataca y nunca el atacado. Si a ello se añade que no hay posibilidad de refutar lo que diga Germinans porque su blog no tiene comentarios habilitados, pues creo que se configura una puerta abierta a toda clase de desmanes.

Estimados amigos, los felicito por la obra que llevan adelante. Es muy útil para los que necesitamos alimento espiritual a diario. Quiero a través de Uds. hacerle llegar una pregunta a fray Nelson: ¿por qué se necesitó el sacrificio de Nuestro Señor Jesucristo para saldar la ofensa a Dios ocasionada por el pecado de nuestros primeros padres y por los pecados personales?, ¿porqué Dios necesitaba “cobrar” esa deuda o “recibir una satisfacción” apropiada que fue la muerte de su propio Hijo? Muchas gracias por su atención. - S. Muñoz.
1. Ha habido un despliegue de noticias que hablan de una cifra enorme de delitos de pederastia cometidos en Irlanda por miembros de la Iglesia Católica a lo largo de buena parte del siglo XX. ¿Esos datos son verdad o mentira?





