InfoCatólica / Eleuterio Fernández Guzmán / Categoría: Libros y otros textos

22.06.26

Reseña: Poesía de las cosas comunes. Ex Azorini inspiratione

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas: 79

Precio aprox. 4, 37

ISBN Amazon tapa: 9798182039949

Año edición: 2026

Lo puedes adquirir en Amazon

Otros libros del autor.  Y más libros, aquí

“Inmóvil, inalterable, a través del tiempo,

con serenidad y sosiego.”

Azorín, Pueblo

Es cierto y verdad que en la vida de las personas o, mejor, por la vida de las personas, pasan muchos bienes o, simplemente, realidades, que son poco tenidas en cuenta. En realidad, les damos poca importancia por ser muy comunes.

Sin embargo, en la profundidad de la realidad, no dejan de ser importantes aquellas cosas que son susceptibles de ser utilizadas por el ser humano como de las que, por ejemplo, se va a tratar de escribir en las páginas de este poemario.

Una silla, una taza, el banco de un parque o, sencillamente, algunos de los colores que más pueden ser de nuestro gusto, son realidades que pueden llegar a ser muy importantes según las miremos. Y es que la mirada del corazón siempre va más allá de la mera superficialidad de las cosas y con ella podemos llegar a palpar, por así decirlo, el sentido más profundo de ellas.

Podemos decir que las cosas que son más comunes en nuestra vida son, por eso mismo, las más importantes aunque no las tengamos muy en cuenta. Y es que, en definitiva, ellas dan sustento a nuestro paso por este valle de lágrimas que llamamos mundo y en el que Dios nos ha puesto para que, seguro es esto, no las olvidemos así como así.

De todas formas, siendo seguro que a cualquiera se le ocurriría citar otras muchas cosas que podrían considerarse también comunes, las que aquí ponemos son válidas en cuanto son algunas de ellas que es lo que hace, precisamente, Azorín en su libro “Pueblo” y que ha sido la principal causa de querer plasmar, en poesía, la existencia común de las cosas que llamamos ordinarias.

Les dejó aquí el Índice:

INDICE

Presentación

Poemas:

Silla

Taza

Baúl

Puerta

Banco del parque

Lámpara

Reloj

Moneda

Cuerda

Vaso

Llave

Carta y sobre

Luz

Techo

Suelo

Zapato

Colores que las cosas iluminan

Amarillo

Azul

Rojo

Verde

Un necesario Epílogo

Motu proprio

Acerca del autor

Y les ponemos el poema titulado “Moneda”

Te llaman vil metal como si tuvieras sustancia,

algo así como vengarse de la noche a la mañana

de las cosas que contigo pueden quedarse en nada.

Moneda ya muy antigua, antigua y nueva moneda,

de cobre si es bien pobre, de oro más reluciente

o de plata de otros tiempos, poco importa, pues,

tu fuente.

Moneda que es poderosa aunque no se piense en eso

que distinto es su destino según ideas o seso,

libre de ser llevada en talega o en bolsillo,

poco sabes de donaires, simple redondez con brillo.

Moneda, pues, por moneda, se entiende el dinerillo,

de poco valor o mucho según valores o descuento,

llama que quema las cosas en todo primer momento.

Moneda que sustancias los negocios ahorraderos

y que brindas, sin saberlo, demasiadas ilusiones

siendo objeto el tu ser de esas ansias que tenemos.

Si es que vil metal te llaman, como decimos arriba,

di tú que te defiendes como gato panza arriba,

siendo las dos tus caras la más que justa medida,

hasta dónde llegaremos por hacernos con tu vida. 

Y siguiendo el valioso principio que dice que debemos dar gratis lo que hemos recibido gratis, desde ahora mismo quedo a disposición de quien así lo desee y le enviaré, a vuelta de correo, copia del libro en formato pdf de forma totalmente gratuita. Sólo hay que hacer la petición al correo electrónico [email protected].

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Dios puso todo a nuestra disposición.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (339)

Cuanto más pura es una ofrenda tanto más resplandece su testimonio

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

 

20.06.26

Reseña: Benedicto XVI. Servus fidei. En homenaje

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas282

Precio aprox. : 13,05

ISBN Amazon tapa979-8181418547

Año edición: 2026

Lo puedes adquirir en Amazon

Otros libros del autor.  Y más libros, aquí

Reproducimos el apartado de título “Un Epílogo agradecido”

“Se suele decir que un Papa es, en cuanto al tiempo en el que se sentó en la silla de Pedro, el que más aprecian los creyentes. Y esto porque haya podido influir más o menos (pensamos que más, claro está) en el pensamiento y vida ordinaria de quien eso tenga por verdad.

Queremos decir con esto que es fácil que alguien diga, por ejemplo, algo así como “Pablo VI fue el Papa de mi vida” o que lo diga de San Juan Pablo II o, en fin, de con quien le haya tocado convivir en el seno de la Esposa de Cristo.

Suponemos que una tal forma de pensar atribuye notables beneficios espirituales recibidos de un Papa así. Y eso es lo que nos pasa cuando hablamos de Benedicto XVI, ahora emérito Papa de la Iglesia católica.

Sabemos que, cuando fue elegido para sustituir a San Juan Pablo II muchos lo miraron con recelo. Y no es poca la razón, pueden argumentar, que ocupara el cargo de Precepto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Y eso por haber ocupado, por así decirlo, tal Congregación, el lugar que dejó libre el antiguo Santo Oficio, más conocido como Inquisición.

Esto, como es de suponer, sólo puede deberse a un prejuicio en contra del entonces Cardenal Ratzinger. Y el mismo, como hemos podido ver aquí mismo, se vio claramente reflejado, no ya como prejuicio sino como errado juicio, a lo largo de todo su pontificado. Y qué decir, como es de imaginar, si hablamos de la misma Inquisición sobre la que tanto barro se ha lanzado por sectores, seguramente, desconocedores de su total realidad jurídica y espiritual.

Sin embargo, para un gran número de creyentes (tenemos por esperado que fuera la inmensa mayoría de estos) el papel desempañado, por quien se dio en llamar Benedicto XVI, a lo largo de los años en los que dirigió a la Esposa de Cristo (Desde el 19 de abril de 2005 hasta el 28 de febrero de 2013, momento en el que renunció al solio y asumió el título de Papa emérito) fue más que positivo. Y, precisamente, no poca importancia tuvo (en defensa de la fe) quien durante años estuviera al frente de la Congregación que tiene por objeto, no por casualidad, la citada defensa de la fe católica.

El caso es que debemos agradecer mucho a Benedicto XVI. Y tenemos mucho que agradecer porque, desde la función desempeñada de Vicario de Cristo, supo llevar la barca de Pedro por un mundo que no es dado, precisamente, a tener en cuenta a Dios en sus vidas. Y eso suponía, por sí sola, una razón más que suficiente para que, como cimiento, su pontificado no fuera demasiado exitoso.

Pero lo fue y, en beneficio nuestro, lo ha sido, lo es y lo será siempre y para siempre.

Lo primero que debemos agradecer es que Benedicto XVI mostrara, de forma palpable y práctica, que tenía un conocimiento lo suficientemente adecuado y completo de la fe católica (siendo un gran teólogo) como para saber a qué atenerse. Y esto era más que importante porque era la única forma de que la totalidad de la doctrina propia de nuestra verdadera Iglesia no resultara perjudicada al ser atacada por sectores, incluso, intraeclesiales. Y qué no decir de los que se encuentran en el mundo, fuera de la Iglesia católica donde toda asechanza parece ser poca, pequeña y un simple comienzo para una acometida mayor y más profunda…

La labor llevada a cabo por Benedicto XVI hay creyentes más que preparados para analizarla. Es decir, a nosotros nos compete, en exclusiva, poner blanco sobre negro para que se vea con claridad que nos hemos sentido representados en la verdad por el Papa Alemán y que, lejos de grandes y profundos pensamientos espirituales, lo amamos como sucesor de Pedro. Por eso, a los sencillos en la fe nos ha confortado que quien es, también, nuestro Papa, haya sabido hacer una cosa que no siempre es fácil: hablar y escribir de lo alto y profundo de una manera que pudiera ser entendida por aquellos que no contamos con estudios ni conocimientos elevados y profundos de lo que lo es. Y en eso, bien podemos estar seguros de que Benedicto XVI ha sido un Papa ejemplo y que, de ser su labor continuada por sus sucesores, seguramente el nivel de conocimiento de las grandes masas católicas (piedras vivas, en todo caso, de la Esposa de Cristo) de su fe podrá llegar a ser, digamos, medio o, lo que es lo mismo, algo así como entrever lo que es profundo con el corazón de un menudo en la fe.

Benedicto XVI ha sabido ser un buen Padre espiritual. Y lo ha sabido ser porque ha atendido con solicitud a los hijos que Dios le ha dado para que los cuidara. Y no ha racaneado esfuerzos ni nada por estilo sino que, al contrario, ha puesto toda su fuerza de corazón en ser cercano y permanecer cerca de las ovejas que, como pastor, ha tenido que conducir al definitivo Reino de Dios.

Pero podemos decir, sin temor a equivocarnos, que aquel Papa que viniera del mismo lugar donde hace unos cuantos siglos se difundiera el error y la herejía, ha sabido atenerse a la labor que debía llevar a cabo y, así, corregir (en cierta manera) todo lo que, de malo y peor, surgió en el siglo XVI en la tierra que le vio nacer. Y por eso, y por todo lo que mucho que aquí no hemos sabido decir, agradecemos a Benedicto XVI que aceptara ser Papa cuando le propusieron llevar tan pesada carga. A nosotros, no podemos negarlo, nos vino la mar de bien que eso hiciera y no se arrepintiera nunca de haber dado su sí, su particular fiat, y para la Iglesia católica supuso, y ha supuesto, una gracia que, habiendo sido dada por Dios, no iba a ser desperdiciada. Y vaya si no lo fue”

Les dejó aquí el Índice:

Sobre Benedicto XVI

De motu proprio

La mujer para (y en) la Iglesia Católica

La libertad según Benedicto XVI

El desarrollo humano según Benedicto XVI

¿Debe Benedicto XVI reformar la Iglesia católica?

Benedicto XVI y la Teología de la liberación

El Papa mira a Cristo - Jesús de Nazaret

I

II

III

IV

V

VI

VII

VIII

IX

X

Algo de su obra

Europa, política y religión

Sobre la atención pastoral a los homosexuales

Las catorce Encíclicas del Santo Padre Juan Pablo II

Religión, verdad y salvación

Imposibilidad de conciliar Fe cristiana y Masonería

En defensa de la fe católica

-Libertatis nuntius.

-Congregación para la Doctrina de la Fe.

NOTIFICACIÓN sobre algunos escritos

del RVDO. P. Marciano Vidal, C.Ss.R.

-Congregación para la Doctrina de la Fe

NOTIFICACIÓN sobre los escritos del Padre

Anthony de Mello, S.J.

-Congregación para la Doctrina de la Fe

Respuestas a las preguntas presentadas sobre el

“aislamiento uterino” y otras cuestiones.

-Relativismo teológico: un nuevo reto para la fe.

Adversus Benedictus XVI

Objetivo: Benedicto XVI

Ahora exigen que Benedicto XVI pida perdón

Enmienda a la totalidad a Benedicto XVI

Quousque tandem, Tamayo,

abutere patientiam nostram?

¿Y si dejaran en paz a Benedicto XVI?

Un Epílogo agradecido

Anexo

V Encuentro Mundial Familias Valencia 2006

Acerca del autor

ADVERTENCIA

Este libro fue proyectado para ser publicado en el año 2020. Sin embargo, es ahora (2026) cuando se da a la luz pública. Lo que queremos decir es que se debe comprender que los textos están escritos para entonces y es posible que haya alguna discrepancia temporal al respecto del hoy. Sin embargo, se ha preferido respetar lo escrito en aras del respeto hacia las cosas que pasan en su tiempo.

Y siguiendo el valioso principio que dice que debemos dar gratis lo que hemos recibido gratis, desde ahora mismo quedo a disposición de quien así lo desee y le enviaré, a vuelta de correo, copia del libro en formato pdf de forma totalmente gratuita pues el precio resulta demasiado elevado según el que esto escribe aunque no sea culpa suya sino del sistema… En todo caso, sólo hay que hacer la petición al correo electrónico [email protected].

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Es cierto y verdad que Dios suscita entre sus hijos a los mejores.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (339)

Cuanto más pura es una ofrenda tanto más resplandece su testimonio

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

13.06.26

Reseña: Beato Manuel Lozano Garrido. Sí y gracias

Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo: Sí y gracias

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas86

Precio aprox.: 4,32

ISBN Amazon979-8180017918

Año edición: 2026

Lo puedes adquirir en Amazon

Otros libros del autor.  Y más libros, aquí

Cuando se llega al conocimiento de la vida y milagros de Manuel Lozano Garrido es cierto y verdad que es más que fácil llevarse las manos a la cabeza. Y es que, por decirlo pronto, su misma existencia física es un verdadero prodigio de fuerza (aunque parezca imposible) pero, sobre todo, de voluntad ayudada por Dios.

No es posible negar que aquel niño que nacería un 9 de agosto de 1920 en un pueblo de la Provincia de Jaén llamado Linares, tenía un futuro por delante como lo tiene cualquier persona. Sin embargo, su vida particular le llevó por el camino, sí, del martirio pues fue testigo, siempre dando gracias a Dios por su mismo ser y, entonces, fue semilla de nuevos cristianos o, al menos, un ejemplo más que bueno a seguir.

¿Seríamos capaces, nosotros, de tener una actitud de vida como la que tuvo Lolo?

A esto, de todas formas, debe responder cada uno de nosotros.

Pero, frente a sus circunstancias, el Beato de Linares respondió de una forma que, en tres palabras (en sustancia, dos) dijo todo lo que puede decir alguien que sabe lo que dice. Y es que dijo, dentro de su corazón y, luego, en su vida toda: sí y gracias.

En realidad, es cierto que se trata de dos palabras. Es decir, no tuvo que pronunciar ningún largo discurso ni hacer extensas elucubraciones para sostener qué entendía él de su vida y cómo la aceptaba: sólo “sí” y “gracias”.

Sí y gracias, si bien miramos tales palabras, vienen a decir muchas más cosas de las que, en principio, pudiéramos esperar. Y, es más, mucho significan si son dichas por nuestro amigo que llegó a los altares a base de muchos síes y muchas gracias a Dios.

Cuando se dice sí a una proposición es que se está de acuerdo con ella. Y si es Dios quien hace tal proposición… no podemos negar que decir sí supone mucho más que una simple contestación, digamos, sin consecuencias.

Por eso, cuando Lolo dijo sí a todo lo que Dios le proponía para su vida es cierto y verdad que debía saber que la cosa no sería, por decirlo así, demasiado fácil. Y es que desde el mismo momento en el que le dicen que está, digámoslo ya, desahuciado por su enfermedad y lo hacen al principio de los años 40 del siglo pasado, no sería pocas las veces que diría sí a lo que su Padre del Cielo le presentaba ante y en su corazón.

Dijo sí, Lolo, muchas veces, como es lógico por el padecer físico que tuvo que sufrir en aquellos casi 30 años (1941-1971 más o menos) Y lo dijo con el conocimiento perfecto y claro de qué suponía decirlo. Y no quiso, ni una vez podemos suponer, desdecirse de aquella, en el fondo, su promesa hecha a Dios de cumplir con su santa Voluntad y hacerlo, especialmente, en sus condiciones.

Pero Lolo dijo también, y suponemos que muchas veces, “gracias”.

En principio, a todos nos puede espantar un espíritu como el de Manuel Lozano Garrido: ¿además de cómo lo está pasando es capaz de dar las gracias a Dios?

Como diría Cristo en una ocasión, eso, humanamente, es imposible para el hombre pero no lo es para Dios. Y, a este respecto, Lolo podía resistir todo lo que resistió porque se creyó al Todopoderoso y le fue fiel a pesar de todo o, mejor, por eso mismo que era aquel todo físico por el que iba pasando a lo largo de los años y que iba a peor, a peor y, como final de aquella mascletá de padecimientos, ceguera incluida.

Lolo supo lo que decía: supo lo que suponía decir “sí”, así, afirmativamente hablando, pensando y haciendo. Pero también supo muy bien que debía dar las gracias, sí, por todo aquello que le había pasado y le pasaría hasta el final de su doliente pero gozosa vida.

Verdaderamente, Lolo es ejemplo de muchas cosas pero lo es, más que nada, de mantener su palabra de decir “sí” y de sostener aquellas “gracias” . Y eso fue lo que, precisamente y no por casualidad, le hizo ser Santo, así, con mayúsculas.

Les dejo aquí el Índice:

Presentación

1. Sí de Lolo

Lolo dice sí con su vida de fe

Lolo dice sí en la oración

Lo que acepta Lolo

2. Gracias de Lolo

Lolo da las gracias con su modo de ser

Lolo da las gracias siendo discípulo aplicado de Cristo

3. En resumidas cuentas: la santidad de Lolo

Un necesario Epílogo

Acerca del autor

Y siguiendo el valioso principioque dice que debemos dar gratis lo que hemos recibido gratis, desde ahora mismo quedo a disposición de quien así lo desee y le enviaré, a vuelta de correo, copia del libro en formato pdf de forma totalmente gratuita. Sólo hay que hacer la petición al correo electrónico [email protected].

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Dios, que nos ama más que a nada, siempre está entre nosotros.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (339)

Cuanto más pura es una ofrenda tanto más resplandece su testimonio

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

2.06.26

Reseña: Desde el suelo. Poemas al Cielo

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas: 79

Precio aprox. Tapa blanda: 4,32 

ISBN Amazon979-8199557429

Año edición: 2026

Lo puedes adquirir en Amazon

Otros libros del autor.  Y más libros, aquí

Es verdad que la poesía tiene múltiples posibilidades de expresión. Es decir, no hay ningún aspecto de la vida que nos ha tocado vivir al que no podamos aplicar la técnica del verso, de la rima y la sílaba.

Por supuesto que a lo largo de la historia han sido muchos los poetas (religiosos o laicos) que han dirigido su esfuerzo poético a expresar su relación con Dios o, en general, con todo lo que tenga que ver con lo espiritual.

Cierto es que esto es algo que cualquiera sabe y, como cualquiera sabe también, cada cual puede tener, y tiene, una relación propia y personal con todo lo que tiene que ver con lo espiritual, con la fe y, en fin, con Dios mismo. Y aquí se trata, precisamente, de prestar atención a aspectos tan importantes para la vida de un creyente como son, por ejemplo, lo que tenga en su corazón y que pueda lastrar su vida espiritual, aquello que suponga lo que tiene relación con la vida eterna que es, para todo creyente católico, un anhelo más que fundamental. Pero también es muy importante darse cuenta de que el Creador, en su inmensa bondad, nos ha agraciado con dones que no siempre sabemos utilizar o, incluso, que no queremos utilizar muchas veces por miedo.

Poéticamente nos movemos en ese mundo del alma donde todo lo que nos sucede es importante porque nos sucede a nosotros y nosotros, que somos hijos de Dios, queremos que nos suceda lo mejor para nuestra vida espiritual. Y es cierto que, aunque eso no siempre pase nosotros sí queremos que pase y hacemos lo posible para que pase. Al fin y al cabo, somos barro y ya sabe que más de una vez nos rompemos e, incluso, nos derretimos.

Les dejó aquí el Índice:

Presentación

Cargas y pesadumbres

            Lo que podemos ser

            Cargas del corazón

            Quicios rotos

            A pesar de los pesares

            Nubes ciertas

            Y nos vemos como somos

Ansia por la Vida

            Sueños de vida eterna

            Un anhelo de siempre

            Sílaba a sílaba

            Soñada luz           

        Entrever estancias

            Aquí y allí

Dones y gracias

            Ser como don

            Dádivas divinas

            Misteriosa gracia

            Fructificador bien

            Deo gratias

           Gratis et amore

Sonetos del camino

       Al paso vamos

         Tener un faro, el fin

Motu proprio

Un necesario Epílogo

Acerca del autor

Y, ya de paso, les ponemos uno de los poemas que corresponde al apartado “Un necesario Epílogo”:

Un necesario Epílogo

Desde el suelo,

aquí donde todo puede ser tiniebla,

donde el quicio se puede romper,

donde el corazón se esconde.

Desde el suelo,

aquí donde las esperanzas

se pierden en vacíos,

donde mañana es palabra ausente,

donde sólo importa el hoy.

Desde el suelo,

aquí donde la brisa no siempre es suave,

donde vientos de huracán corroen el alma,

donde el espíritu se encoge

y su raíz sucumbe.

Desde el suelo,

aquí donde mirar y creer

es lo mismo,

donde somos barro, aquí,

donde el corazón puede ser piedra,

donde hay un camino, un destino, un fin.

Por cierto, el apartado “Motu proprio” requiere explicación. Y es que me gustaría favorecer en los posibles lectores su vertiente de poetas. Por eso he dejado más de una decena de páginas en blanco para que, quien quiera, pueda escribir sus propios poemas. En fin… es una idea que ya he repetido en el otro libro de títuloEstancias poéticas. Escabel-Puerta-Cielo” y que, el que esto escribe, piensa aprovechar. 

Y siguiendo el valioso principio que dice que debemos dar gratis lo que hemos recibido gratis, desde ahora mismo quedo a disposición de quien así lo desee y le enviaré, a vuelta de correo, copia del libro en formato pdf de forma totalmente gratuita. Sólo hay que hacer la petición al correo electrónico [email protected].

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Dios, que nos ama más que a nada, siempre está entre nosotros.

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (339)

Cuanto más pura es una ofrenda tanto más resplandece su testimonio

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

27.05.26

Reseña: Simple, y sencillamente, María

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán

Editorial: Createspace, Amazon

Páginas: 135

Precio aprox. Tapa blanda: 8,32  

ISBN Amazon: 979-8198291508

Año edición: 2026

Lo puedes adquirir en Amazon

Otros libros del autor.  Y más libros, aquí

Reproducimos el capítulo de título “Dulzura” como una de las virtudes de la Virgen María.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve

¡Oh, clemente, Oh, piadosa, Oh dulce Virgen María!”

Salve Regina

Esta parte de La Salve nos dice mucho acerca de esta virtud porque, con certeza lo decimos, la Virgen María es dulzura nuestra porque su corazón es dulce más que el de nadie salvo el de su Hijo y Dios mismo.

La dulzura de María no es, precisamente, una virtud que la debilite como si dijéramos que es algo así como una “ñoñería” poco útil sino que, al contrario, la convierte a ella en amor puro y paciente que consuela y, ya de paso, nos sirve de estímulo, faro y guía.

Santos como, por ejemplo, San Bernardo de Clavaral (1090-1153), en sus Homilías sobre la Virgen Madre hace hincapié en esta virtud cuando dice que en María “Nada es severo, nada terrible; todo es dulzura”. Y es dulzura, toda ella lo es, porque tiene como misión importante traer misericordia a través de si Hijo porque se ha hecho toda para todos.

Podemos decir que la Madre de Dios manifiesta siempre piedad hacia quienes buscan enmendar su vida y eso lo hace con la mayor dulzura del mundo con la que nos acoge a todos sus hijos.

Pero, además, la dulzura de María viene a ser la bondad que se aplica a todas las relaciones humanas caracterizándose pro ser amable al trato, en las palabras y el comportamiento de cada día. Y ahí es donde la dulzura de la esposa de José se manifiesta en todo su esplendor.

También podemos decir que la dulzura de María se manifiesta cuando nos acompaña en aquellos momentos en los que nuestra vida muestra su cara más amarga. Y con su dulzura calma nuestro corazón y lo eleva por encima de los tropiezos o los embates de nuestra vida.

El caso es que a lo largo de la vida de aquella joven que dijo sí a Dios en el momento más oportuno de la historia de la salvación mostró su dulzura. Así, por ejemplo, desde la misma anunciación, pasando por la visitación a su prima Isabel o el viaje a Belén y el mismo nacimiento de su Hijo.

Bien Podemos decir, por tanto, que dulce fue su porte dulce fue su mirada y dulce fue su comportamiento en esos momentos tan importantes de la vida de la Madre de Dios. Dulzura que mostró sin tener en cuenta ningún tipo de reparo o respeto humano.

Podemos decir que la Virgen María manifiesta dulzura hasta en su nombre. Por eso celebramos el 12 de septiembre su Dulce Nombre (fiesta que fue extendida a toda la Iglesia por el Papa Inocencio XI en 1683 aunque tal celebración ya existía en España desde 1513) porque hasta eso, que es lo más básico que tiene una persona, determina cómo sería aquella niña nacida del amor de Joaquín y Ana. Y eso porque, lo mismo que se considera el nombre de Jesús, en de María nos trae consuelo y es, además, un bálsamo en los momentos de agonía y, en general, en las dificultades.

María, pues, tiene una dulzura que bien podemos llamar angelical que es propia de su Inmaculado Corazón porque es difícil que nos podamos imaginar a la Virgen María haciendo algo así como gritar o perder la paz del alma y del corazón o, en fin, de hacer mal a alguien.

A esto respondemos que No. No cabe en nuestro pensar que una cosa así pudiera pasar cuando sus santos pies pisaron el santo suelo de Israel. Y es que, incluso en los momentos más difíciles de su vida (como, por ejemplo, el de la Pasión de su Hijo) nada pudo perturbar su dulzura y expresar, con ella, todo el amor que tenía por Aquel que la había elegido por Madre.

María, con su dulzura, se muestra, se nos muestra, como una presencia que, discretamente, nos alienta y nos consuela, que nos sostiene cuando nos flaquea el alma o el corazón se nos viene abajo por cualquier circunstancia por la que estemos pasando.

Sin embargo, tal dulzura no nos empuja ni nos vence algo así como imponiéndose sino que viene a ser como un susurro.

Por otra parte, es cierto y verdad que la dulzura de la Virgen María nos ayuda más que mucho a cambiar nuestro corazón.

Vemos, por tanto, que la Inmaculada, con el proceder a lo largo de su vida y con su estancia en el Cielo junto a Dios y a su Hijo, nos ayuda a transformar el quehacer diario por uno que sea agradable al Creador.

La dulzura de María tiene, por tanto, un valor más que elevado porque nos sirve de claro ejemplo de proceder y en ella podemos encontrar lo que, a veces, nos falta para ser buenos hijos de Dios. Y es en ella en quien encontramos la exacta medida de la dulzura que la viste desde el corazón hasta el alma, blanca de toda blancura.

Oremos de una forma más que relacionada con la dulzura de María diciendo

¡Oh, Clementísima Reina y Auxiliadora de los cristianos! Con las más ardientes súplicas vengo a pedirte la gracia que necesito… y me concedas además la santa dulzura, que es el ropaje de la humildad y la virtud predilecta del Sacratísimo Corazón de Jesús. Débil y orgulloso como soy, jamás llegaría a revestir mi alma de este encantador ropaje sin tu misericordia. Ayúdame a ser cortés en el trato, dulce en el sentir y en el hablar, bueno con todos y especialmente con quien se me manifieste frío y maligno, a fin de procurarte una complacencia a Ti y a tu dulcísimo Jesús.

Amén.”

Y es que la Virgen María, de dulce alma, siempre está dispuesta a acogernos en su dulce corazón, fuente de eterna dulzura.

Les dejó aquí el Índice:

Presentación

I María, Madre de Dios

1. Dios así lo quería

2. María dijo sí

3. María y Cristo

II María, Madre nuestra

4. María nos acoge en su corazón

5. María nos quiere junto a sí

6. María nos llama hijos

III Virtudes de María

7. Obediencia

8. Humildad

9. Dulzura

10. Oración

11. Fe

12. Pureza divina

13. Paciencia heroica

14. Sabiduría celestial

IV. María, Intercesora y Mediadora

Letanías de la Virgen María

(De Manuel Lozano Garrido, Lolo)

Un necesario Epilogo

Acerca del autor

Y siguiendo el valioso principio que dice que debemos dar gratis lo que hemos recibido gratis, desde ahora mismo quedo a disposición de quien así lo desee y le enviaré, a vuelta de correo, copia del libro en formato pdf de forma totalmente gratuita. Sólo hay que hacer la petición al correo electrónico [email protected].

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Dios nos dio una Madre como María. Y todas las gracias a dar son pocas. 

Aforismos de fe católica: del libro de Lolo “Bienvenido, amor” (339)

Cuanto más pura es una ofrenda tanto más resplandece su testimonio

……………………………

Para leer Fe y Obras.


Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.