Thetahealing, o el curanderismo vestido de secta (y 2)
Después de publicar la primera parte, continuamos con el artículo sobre Thetahealing escrito por Julio de la Vega-Hazas, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES).
No faltan tampoco algunos toques en la más pura sintonía con esa especie de movimiento ideológico que se ha denominado New Age. Stibal narra un encuentro personal con Jesucristo, en el cual le muestra una visión completa de su paso por la Tierra. “Entonces –continúa su narración– le pregunté sobre el final del mundo, y cuándo llegaría. Lo que vi no es lo que hubiera esperado. Vi nacer al mundo a unos niños especiales. Era el nacimiento de esos niños especiales lo que iba a ser el fin del mundo tal como lo conocemos, y esos niños eran el nuevo comienzo”. Ella misma los llama los hijos de la Nueva Era.
En el desarrollo de montajes como el de Thetahealing, la vida –o más bien las leyes– les empuja poco a poco a subrayar el elemento religioso frente al que podríamos denominar científico. A la vez, la curación prometida se va desplazando también poco a poco al área de problemas psicológicos o espirituales frente a los físicos. Aquí es más fácil prometer bienestar y obviar los posibles fracasos: siempre se puede alegar que el cliente no colabora suficientemente –le falta fe en el saneamiento, por ejemplo–.
Thetahealing lleva pocos años en funcionamiento, y puede apreciarse, si se sigue su pista, esa evolución. Con el tiempo, son más las cautelas legales que se adoptan, sin llamar la atención sobre ello, como el que Stibal ya no firme como titulada o que se solicite consentimiento escrito para el tratamiento, o bien que los resultados anunciados sean más altisonantes pero menos concretos.

Reproducimos a continuación la primera parte del artículo que acaba de escribir el sacerdote español Julio de la Vega-Hazas, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), sobre el movimiento conocido como “Thetahealing”, después de varias consultas que se han recibido en la RIES sobre su terapia.
El Tribunal Supremo de Japón ratificó el pasado 18 de noviembre la pena de muerte para Tomomasa Nakagawa, uno de los responsables de la secta Verdad Suprema, autora, entre otros, del atentado con gas sarín en el metro de Tokio que en 1995 causó 13 muertos y más de 6.000 intoxicados.
Escritores y cantantes de éxito, dos aspirantes a la Casa Blanca y hasta un musical en Broadway… Más publicidad que nunca para la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (IJSUD). Así se encabeza el artículo que ha escrito Emili J. Blasco, corresponsal en Washington del diario ABC, y que se ha publicado el pasado 13 de noviembre.