A cualquier cosa llaman religión (1): los Jedis
El fenómeno religioso es un elemento inevitable en la actualidad tal como ésta se muestra en los medios de comunicación. Y entre muchas otras informaciones, a veces tienen una trascendencia exagerada fenómenos como mínimo marginales, cuando no extraños, al ámbito de lo espiritual. Recientemente hemos asistido a la difusión de dos supuestas “nuevas religiones” que llaman la atención por lo estrafalario y lo actual de sus contenidos. Seguro que los lectores han podido conocer algún dato sobre la existencia del “jediísmo” y del “kopimismo”, colocados así por orden de aparición.
Antes de entrar en detalles acerca de estos dos movimientos tan peculiares, conviene dejar clara una cosa, ya que los medios generalistas pueden inducir a confusión cuando afirman que tal o cual grupo –en este caso, los que vamos a analizar ahora– se convierten en “religiones oficiales” de un país determinado. El lector debe darse cuenta de que no es la consideración de la agrupación concreta como religión oficial de la nación lo que intenta explicar en un mal titular el medio de comunicación, sino que la noticia cierta es la inclusión del movimiento en el registro oficial estatal de confesiones religiosas. Si hablamos con propiedad, el concepto de “religión oficial” alude a la situación de confesionalidad de algunos Estados, en los que un culto es asumido de forma pública como religión establecida que suele incluir su reflejo en la legislación.
Dicho esto, la primera corriente, llamada jediísmo o jedismo, ha cristalizado en varios grupos entre los que destaca el Templo de la Orden Jedi. La cuestión parece una broma, y parece que nació así, como una burla a gran escala, en torno al año 2001. Algunas muy extendidas cadenas de correos electrónicos promovieron el responder a los censos de los países respectivos, en el apartado del culto profesado, con una nueva confesión: religión jedi o “Caballero Jedi”. Para los no iniciados, baste recordar aquí que se trata de una terminología cuyo origen es la célebre saga cinematográfica La guerra de las galaxias (Star Wars), del director George Lucas.

Según informaron diversos medios norteamericanos, una mujer llamada Chantale Lavigne murió en el hospital tras su participación en ceremonia del seminario new age. En la información difundida por el diario mexicano Puente Libre, la víctima, de 35 años, falleció por hipertermia justo cuando realizaban una práctica consistente en cubrirse de lodo, envolverse en plástico e inmovilizarse en cajas de cartón con instrucciones de hiperventilarse por cerca de 9 horas.
Después de la
Si al leer el título han pensado –como es natural, por otra parte– que me refiero a Benedicto XVI, no se preocupen, porque no voy a hablar de él. El mes pasado recibí por correo electrónico una noticia que me sorprendió porque hablaba de la muerte del Papa. Leyendo la información descubrí que sí hablaba de un fallecimiento reciente, pero de lo que en la Historia de la Iglesia se ha llamado, técnicamente, un “antipapa”. El Diccionario de la RAE nos resume así el concepto: se trata de un “hombre que no está canónicamente elegido Papa y pretende ser reconocido como tal”. Y una de dos: o nos referimos a épocas pasadas en las que algunos disputaban al obispo legítimo de Roma su potestad (como nuestro Pedro Martínez de Luna allá a finales de la Edad Media, que se mantenía “en sus trece” ya fuera en Aviñón o en Peñíscola), o hablamos de ciertos personajes contemporáneos que de forma más o menos estrafalaria montan su propio “vaticano” autodeclarándose sumos pontífices (y por seguir con los ejemplos del solar patrio, pensamos en el cisma del Palmar de Troya y el solio ocupado por el célebre “Papa Clemente” y su línea sucesoria).
Los menores son un objetivo prioritario para las derivas sectarias, según explicaba hace unos días la página de Internet del Primer Ministro de Francia. Miles de niños están bajo la influencia de las sectas. Claude Greff, Secretaria de Estado para la Familia, y Georges Fenech, presidente de la MIVILUDES (Misión Interministerial de Vigilancia y Lucha contra las Derivas Sectarias) han firmado, el pasado 18 de enero, un acuerdo de colaboración diseñado para sensibilizar a los profesionales y las familias sobre las derivas sectarias.




