Parroquias mexicanas ayudan a las víctimas de las sectas
La Iglesia católica libra una batalla para dar apoyo a las víctimas de las sectas en Yucatán (México), ante la falta de instituciones públicas y privadas para atender este problema, según explica el grupo de comunicación Sipse. La Parroquia de Cristo Rey, en Pacabtún; la de Nuestra Señora de los Ángeles, en Santa Lucía, y la de San José de la Montaña son algunas de las iglesias católicas que ofrecen ayuda a las víctimas de sectas en el Estado, con grupos especializados integrados por sacerdotes y laicos.
Al mes, casi 3.000 personas de Yucatán y de otros estados, como Puebla y Campeche, llegan a buscar ayuda espiritual a la iglesia de Cristo Rey, de las cuales un 30 por ciento tiene problemas relacionados con sectas, principalmente la santería. “Algunos se dan cuenta que han sido estafados, otros llegan con crisis nerviosa, normalmente no especifican el grupo del que fueron víctimas, pero sí la afectación. Les roban dinero, les quitan pertenencias, psicológicamente los perjudican para mantenerlos cautivos y las víctimas llegan creyendo que su vida corre peligro”, dijo Mari Quintana Martín, ministra de Sanación desde hace 10 años.
Actualmente, no existe otra institución en Yucatán que ofrezca orientación y apoyo psicológico a las víctimas de estas agrupaciones. Para atender a las víctimas de sectas, la Iglesia católica prepara a los fieles laicos para que sirvan como vehículos de ayuda. Tan sólo la iglesia de Cristo Rey cuenta con poco más de 65 ministros de Sanación, cuatro capillas, un psicólogo, dos sacerdotes y el diácono.

El último caso polémico en torno a los testigos de Jehová y las transfusiones de sangre, que rechazan basándose en la Biblia, sigue ocupando un amplio espacio en la prensa argentina. Después de las primeras noticias, de las que dábamos cuenta
Estas semanas, y debido a las denuncias sobre el caso de Isha, sumado a los problemas también denunciados en Argentina en torno al Grupo del Maestro Amor y al escritor Claudio María Domínguez, el tema de las Sectas ha vuelto a estar en el tapete de las noticias en América Latina.
Pablo salió de su casa, en San Justo (provincia de Buenos Aires, Argentina), y caminó hacia su auto. Cerca, lo esperaba su trabajo de siempre: una oficina en una empresa de colectivos. Pero cuando estaba por subirse al auto, dos chicos de unos 13 años, se subieron con él, lo encañonaron y lo obligaron a conducir. Lo que siguió fue un forcejeo, cinco tiros en el cuerpo, un vuelco y un último tiro en la cabeza, para rematarlo. Así comienza su relato en el diario argentino Clarín la redactora Gisele Sousa Dias.
Casi una decena de videntes surgen en la franja nocturna de la televisión, asegurando que gracias a sus poderes supraterrenales son capaces de adivinar el futuro y eliminar la energía negativa entre otras cosas. Se acusa a estos programas de ser un timo y una estafa. Así lo cuenta Pablo Albacete en el diario Qué.




