Cienciología entra en el diccionario
La Real Academia Española (RAE) acaba de publicar en Internet la quinta actualización virtual de su Diccionario y, como siempre, las novedades dan mucho que hablar. Esta vez son 1.697 modificaciones (sumando cambios, adiciones y supresiones), que no son muchas si observamos lo que supone una nueva edición en papel –actualmente usamos la vigésimo segunda, del año 2001–, con miles de variaciones. Un elemento ciertamente polémico ha sido la inclusión del factor homosexual en la acepción de “matrimonio”, y a esto habría que añadir neologismos de todo tipo –algunos bastante vulgares– en campos como la sexualidad, la tecnología, la política… y todo lo que sea tema presente en los medios de comunicación y, por lo tanto, también en las conversaciones de la gente. Los responsables de la RAE suelen defenderse diciendo que no se trata de un libro canónico, sino de un elenco variable de una realidad viva que es la lengua de un pueblo –en este caso, de muchos pueblos hispanoparlantes– o, con sus mismas palabras, que los diccionarios “son una obra viva que se esfuerza en reflejar la evolución registrando nuevas formas y atendiendo a las mutaciones de significado”.
Algo que me ha llamado la atención, en el mismo momento en que vi la lista de cambios más destacados que publicó el diario ABC en su versión digital, es la inclusión de tres términos. En concreto, un sustantivo y dos adjetivos, que son “cienciología”, “cienciológico-ca” y “cienciólogo-ga”. Tal como los he escrito ahora mismo, el corrector automático del procesador de textos me los subraya en rojo como erróneos. Claro que la palabra fundamental es la primera, ya que los adjetivos califican a lo relativo o perteneciente a la Cienciología (así, con mayúscula, no me riñe el ordenador, pero creo que es porque lo añadí yo alguna vez, harto de que me propusiera la alternativa “Cinesiología”), y a la persona que la profesa, respectivamente. Y la aportación del sustantivo femenino “cienciología” incluye tanto la etimología como la acepción. El Diccionario nos aclara que está “adapt. del ingl. Scientology, y este del lat. scientĭa ‘conocimiento’ y el ingl. -logy ‘-logía’”. Y la definición es la siguiente: “movimiento religioso de origen estadounidense que pretende promover el conocimiento introspectivo mediante ciertas técnicas”.

Las horas de este mundo están contadas, el juicio final se acerca, aseguran los seguidores de la secta Creciendo en Gracia, quienes esperan que este sábado 30 de junio la humanidad experimente un hecho sin precedentes, la transformación a un ser inmortal de su máximo líder, José Luis de Jesús Miranda. Lo cuenta el diario hondureño La Tribuna.
El Año de la Fe comenzará el 11 de octubre próximo en conmemoración del 50 aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II y del 20 aniversario de la publicación del Catecismo de la Iglesia Católica. Mons. Nikola Eterovic, secretario general del Sínodo de Obispos,
Los obispos, entre otras muchas formas de ejercer su magisterio ordinario, como sucesores de los apóstoles que escogió Jesús, cuentan con las llamadas “cartas pastorales”. Es una de las maneras de realizar su “munus docendi” u oficio de enseñar. En ocasiones son más extensas, con motivo de algún tema importante o extraordinario. Otras veces son breves, como ocurre con las que algunos prelados escriben con periodicidad semanal o quincenal para las revistas diocesanas y ahora, cómo no, para los medios digitales. Es digno de apuntar aquí que también reciben ese nombre, el de “cartas pastorales”, tres libros del Nuevo Testamento atribuidos a San Pablo: las misivas dirigidas a sus colaboradores Timoteo y Tito sobre la dirección de las primeras comunidades cristianas.




