El texto gnóstico que se coló en la Misa
Después de terminado el curso escolar, contaré una anécdota tomada precisamente del mundo educativo. Hace unos días me contaron que en la eucaristía de fin de curso de los profesores de un colegio regentado por una congregación religiosa femenina se leyó un texto peculiar, por llamarlo de alguna manera antes de entrar en su valoración. Dos datos son necesarios para contextualizarlo: el primero, que fue leído antes de la liturgia de la Palabra, y por lo tanto no “sustituyó” a ninguna lectura de la Sagrada Escritura.
El segundo, que la celebración tuvo lugar justo el día en el que la Iglesia católica celebra la memoria de San Ireneo de Lyon, obispo nacido en Esmirna (Asia Menor, actual Turquía) en el siglo II y muerto en la ciudad francesa que pastoreó, uno de los llamados Padres apologistas. Aunque la Misa tuvo un acento fundamental de acción de gracias por el curso escolar finalizado y por la dedicación y entrega de las consagradas y del resto de los docentes, se celebró en comunión con toda la Iglesia la memoria litúrgica del santo obispo francés, con los ornamentos rojos incluidos, propios en el recuerdo de alguien que destacó no sólo como combatiente de la herejía gnóstica de su tiempo, sino también como mártir de Cristo.
El texto en cuestión, muy poético y atractivo, leído por un profesor del colegio, llevaba la firma de Amado Nervo. Este poeta mexicano nacido en 1870 tiene un estilo en el que destaca, según los entendidos, “una espiritualidad mística”, debida quizás a su paso por el Seminario de Zamora (la mexicana, en Michoacán), y más tarde a la muerte prematura de su esposa. En sus versos puede verse cómo trata el tema de la vida y de la muerte, los misterios de la existencia, etc. Nervo, encuadrado en el modernismo (lo han llamado “hijo literario de Rubén Darío”), fue periodista, profesor, inspector de Enseñanza y diplomático, así que estamos ante un hombre en el que no riñen la vocación poética y la vida mundana.

El juez de Bariloche (provincia de Río Negro, Argentina) Martín Lozada ha aceptado la reclamación de una mujer de 73 años que padece leucemia terminal, y ordenó a una clínica abstenerse de practicarle una transfusión sanguínea ante un pedido expreso, ya que profesa el culto de los testigos de Jehová, según informa Télam.
El pasado 24 de abril, el programa de televisión “Santo y seña”, conducido por el periodista Ignacio Álvarez, que se emite por Canal 4 de Montevideo (Uruguay), realizó un informe basado en una investigación periodística sobre una secta orientalista conocida como Ho Li Tao.
Dos escuelas fueron destruidas por integrantes de una secta en cumplimiento del supuesto deseo de la Virgen, enviado a través de una vidente, que dijo que el diablo habita en los colegios de Nueva Jerusalén, poblado del oeste de México, según constató el pasado 7 de julio una corresponsal de AFP.