¡Que vienen los zombis!
Fragmentos de apocalipsis (16)
A pesar de lo que parece, no se trata de una broma, ni el tema estaba para el cachondeo del personal. Hace dos meses, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, sus siglas en inglés) de los Estados Unidos tuvieron que aclarar públicamente que no había una epidemia zombi en el país. ¿Cómo pudo llegarse a esta situación? En primer lugar, hay que tener en cuenta la figura de los zombis en la cultura popular norteamericana, que se ha visto más difundida en los últimos tiempos con los cómics y, sobre todo, la serie televisiva The Walking Dead, además de algunos videojuegos. Todos estos productos coinciden en poner a la humanidad ante una situación límite, de carácter apocalíptico, provocada por una epidemia que convertiría a las personas en muertos vivientes que, además de inspirar el consabido terror, resulta que contagian su estado a aquellos a los que muerden.
¿Y esto es suficiente para provocar una alarma social? No; falta el segundo factor: algunos episodios de canibalismo en los Estados Unidos y en otros lugares que coincidieron cercanos en el tiempo y que se asociaron, en el imaginario colectivo, al fenómeno zombi (el ataque de Rudy Eugene, en Miami el 26 de mayo, Alexander Kinyua en Baltimore el 4 de junio, y Luka Rocco en Montreal el 24 de mayo).
Quizás hay que añadir un tercer elemento a la hora de valorar lo que pasó: los CDC no habían tenido mejor ocurrencia que, para llamar la atención, dedicar un apartado sobre la prevención en su página de Internet a los zombis. Bajo el título “Preparación zombi” los responsables de los CDC señalaban que si un ciudadano está preparado para resistir un “apocalipsis zombi”, lo estará también para hacer frente a huracanes, epidemias, terremotos o ataques terroristas. Es decir, no era más que una estrategia comunicativa que aprovechaba la popularidad de los muertos vivientes para animar a la gente a la preparación ante posibles catástrofes.

El pasado 10 de julio fue hallado en el distrito de São Domingos, en Brejo da Madre de Deus (Pernambuco, Brasil), el cuerpo de un niño de 9 años que llevaba desaparecido desde el día 1. Flanio da Silva Macedo, que así se llamaba, fue encontrado decapitado, con las manos y los pies atados, y con señales de haber sufrido abusos sexuales, según relataba el mismo día del hallazgo el Jornal do Commercio.
La ex mujer del ex presidente brasileño Fernando Collor de Melo (que gobernó entre 1990 y 1992), Rosane Collor, confirmó en una entrevista televisiva que el actual senador practicaba rituales de magia negra cuando gobernaba el país, según informó hace unos días el canal televisivo Globo. Recogemos los datos difundidos en español por Efe.
Según informa la