Dios tiene esposa y vive en Corea
Cuando Dios creó el mundo no estaba solo, sino con su esposa. Es absurdo pensar que si tenemos un Dios padre no contemos con una madre. Ella está viva, es la segunda venida de Dios a la tierra en un cuerpo humano. Así comienza un reciente artículo firmado por Juan Pablo Proal en la revista mexicana Proceso. Reproducimos a continuación algunos extractos.
Un joven moreno de unos 25 años se sienta frente a mí en un diminuto cuarto. Las paredes están desnudas. No hay mucho alrededor, sólo una mesa casi desierta. Encima de ella hay una Biblia. La abre y me pide leer en voz alta un pasaje. Apenas termino de hacerlo, selecciona otro párrafo y me sugiere repetir la acción. Cada enunciado está encaminado a lo mismo: Dios tiene una esposa y nosotros una madre.
Si bien este joven no tiene un solo rasgo oriental, escucho que arrastra las palabras con ciertos tonos mandarines. Como herramienta para mostrarse empático, cada vez que termina un enunciado me muestra en automático sus dientes de mazorca, a manera de sonrisa. “¿Comprendes?”, me pregunta incesantemente cuando leo un párrafo bíblico.

El cardenal Raymundo Damasceno, arzobispo de Aparecida (Brasil) ha afirmado que las religiones no deben usarse para ganar votos, en el marco de la polémica abierta con la Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD), que domina el partido del candidato favorito a ganar las elecciones municipales del 7 de octubre en Sao Paulo, según informa Efe.
Los fieles de la Iglesia de la Unificación abarrotaron ayer, 15 de septiembre, el templo principal de la secta en Corea del Sur para dar el último adiós a su fundador y líder, el reverendo Sun Myung Moon, cuyo funeral y entierro tuvieron lugar dos semanas después de su fallecimiento, según informa Efe.