Miles de uruguayos celebraron a Iemanjá, la Virgen de la Candelaria convertida en diosa umbandista
Más de 500.000 uruguayos devotos de Iemanjá, la “diosa del mar”, así como turistas y curiosos, se congregaron ayer en las playas de Montevideo y en el interior para celebrar una de las expresiones de religiosidad popular más masivas del país (en opinión de la agencia ANSA) enraizada en creencias afroumbandistas.
Como cada año (ver aquí la información publicada en 2013), las playas capitalinas Ramírez y Buceo fueron los principales puntos de encuentro de la cita, que tradicionalmente reúne a los fieles con atuendos blancos y celestes, de Iemanjá, que dentro del afroumbandismo es la madre de gran parte de los “Orixas", deidades o fuerzas de la naturaleza.
Algo que no explica esta agencia es que se celebra el día 2 de febrero precisamente porque la deidad Iemanjá se ha equiparado -en el panteón umbanda que sincretiza santos e imágenes de la devoción católica con divinidades afroamericanas- con la Virgen de la Candelaria.
Apología del culto umbanda
“Es un día de celebración religiosa y hoy día también popular”, dijo a ANSA la dirigente afroumbandista Susana Andrade, quien agregó que la fiesta es “una tradición uruguaya, pues los turistas vienen a Uruguay por el Carnaval, por las Llamadas y por Iemanjá”. Andrade señaló que la celebración “también es una forma de combatir las desigualdades sociales y la inequidad”, dado que “pertenecemos a etnias relegadas históricamente, descendientes de africanos e indígenas”.

La prensa colombiana continúa haciendose eco de
Obra de una secta satánica. Ésta es la pista que privilegian los investigadores acerca del robo, descubierto la noche del pasado 25 de enero, de una reliquia con la sangre del beato Juan Pablo II en la pequeña iglesia de San Pedro de la Ienca, en las faldas del Gran Sasso, en la región de L’Aquila. La reliquia, robada junto con una cruz, es un pedacito de tela de la sotana que vestía el Papa polaco en el grave atentado sufrido en la plaza de San Pedro el 13 de mayo de 1981, según informa Jorge Sandoval para Notimex.
En el anonimato total, la secta antoinista celebró el pasado mes de octubre sus 100 años de existencia en Francia. Lejos de su apogeo en la década de los años 20, cuando este movimiento sanador nacido en Bélgica contaba con cerca de 700.000 adeptos, el antoinismo cuenta hoy con unos 2.000 adeptos y 30 templos en Francia.





