Japón: registran las sedes de grupos vinculados a la secta Verdad Suprema
La Agencia de Inteligencia nipona ha registrado 22 instalaciones de grupos vinculados a la secta Verdad Suprema, responsable del atentado con gas sarín en el metro de Tokio en 1995, para mantener o no un régimen de vigilancia especial sobre los mismos, según informó ayer, 1 de agosto, la agencia Kyodo, de lo que se hace eco Efe.
Las instalaciones pertenecían a Aleph, nombre con el que se refundó Verdad Suprema (en japonés “Aum Shinrikyo") en 2000, y al grupo escindido de la secta en 2007 bautizado como “Hikari no wa” (Círculo de Luz). Según los resultados de la investigación, se extenderá o no el periodo de vigilancia especial marcado por la ley nipona para ambos grupos a raíz del atentado de 1995.
El número de seguidores de Aleph se sitúa actualmente en unos 1.450, mientras que “Hikari no wa” cuenta con unos 200, según datos del organismo. La Agencia de Seguridad e Inteligencia tiene la firme sospecha de que ambos grupos siguen aún bajo la influencia de Shoko Asahara (en la foto), fundador de Verdad Suprema, que actualmente aguarda en el corredor de la muerte junto a otros doce miembros de la secta, por lo que es poco probable que se desestime el programa de seguimiento.

Reproducimos a continuación el artículo que ha publicado el portal católico
Los días previos a la solemnidad del Apóstol, Santiago de Compostela, meta de peregrinaciones durante siglos, se convierte en un hervidero de gente que llena la ciudad más de lo habitual. La Catedral y las calles reflejan una increíble diversidad de nacionalidades, lenguas, culturas y colores. El pasado domingo 20 de julio, mediada ya la novena en honor de Santiago, autóctonos y foráneos contemplaban con curiosidad, a primera hora de la tarde, un espectáculo muy peculiar en la Plaza de Quintana, el amplio espacio que se abre ante la Puerta Santa, cerrada durante los años de espera hasta el próximo jubileo. Antes, otros los habían contemplado, extrañados, dentro del templo que custodia los restos de Santiago el Mayor. 
La metrópolis es puro racionalismo; pero se le superpone un potente plano menos propio de la mente que del espíritu, según informa Jorge Carrión en el magacín español El País Semanal. Extractamos su artículo a continuación.




