Una ermita de Cáceres, escenario de un posible rito satánico
«Es cierto que los vecinos de San Martín de Trevejo están indignados. Es que más que el daño económico que han hecho es el daño moral al pueblo. Han utilizado la ermita del cementerio y aquí está la imagen de un Cristo muy venerado, muy querido», comenta al diario Hoy Máximo Gaspar Carretero, alcalde de San Martín de Trevejo (provincia de Cáceres), en donde sus vecinos están conmocionados por lo que ha ocurrido en su tranquilo pueblo la madrugada del pasado 25 de agosto.
Según cuenta en el rotativo el redactor Sergio Lorenzo, en la noche del domingo al lunes, un grupo de personas han entrado en el cementerio de la localidad, que se encuentra en las afueras, en la carretera a Villamiel, y han accedido a la ermita para hacer un ritual satánico. Según ha comprobado la Guardia Civil, utilizaron doce velas para hacer un círculo en el suelo, colocando una vela, la número 13, en el centro del círculo sobre un candelabro. Pusieron boca abajo una talla de la Virgen, y quitaron la corona de espinas de plata del Cristo para dejarla en el centro del círculo. Fuera del circulo aparecieron restos de papeles quemados, que parece que eran documentos de la iglesia y fotos de imágenes religiosas.
En las paredes dejaron dos pintadas. Una frase que decía «Me cago en Dios» y, la otra, «Viva Satán». Fuera de la ermita están las tumbas del cementerio, los nichos, y en varios quitaron las cruces que había en las lápidas para colocarlas invertidas.

El Arzobispo de Oklahoma City (Estados Unidos), Mons. Paul Coakley (en la foto), expresó su satisfacción porque el grupo de satanistas que había organizado una “misa negra” en la ciudad, devolvió la Hostia consagrada robada que planeaban profanar, según informa ACI. La hostia fue entregada a un sacerdote ayer, 21 de agosto, a través del abogado de Adam Daniels, quien organizó la misa negra.
Una banda liderada por un pai umbanda fue desarticulada ayer, 20 de agosto, acusada de captar adeptos, golpearlos y luego asaltarlos en un templo en el que encontraron 15 cráneos y otras 22 piezas óseas. El templo funcionaba en Florencio Varela (al sur de Buenos Aires) y, según los investigadores, hacía las veces de aguantadero (lugar de refugio de delincuentes y de sus mercancías). Así lo cuenta el diario argentino Clarín.
China ha detenido desde el pasado mes de junio a 1.000 miembros de una secta de origen cristiano a la que Pekín se refiere como “de culto”, según informaron ayer, 19 de agosto, medios estatales. Lo cuenta la agencia AFP. Los detenidos son miembros de la Iglesia de Dios Todopoderoso (Quannengshen), un grupo que lleva más de una década atrayendo a seguidores en algunas partes de la campiña china.




