Una familia de testigos de Jehová saca del hospital a su hijo, en peligro de muerte
Una familia británica de testigos de Jehová “secuestró” a su hijo de 5 años de un hospital británico en Portsmouth, sin el consentimiento de los médicos. El pequeño Ashya King estaba siendo tratado de un cáncer en el cerebro: no habla ni camina, debe ser medicado y corre peligro de muerte si no es tratado en un hospital. La familia desapareció junto a sus otros 6 hijos rumbo a Francia, en un ferry. La policía lanzó una búsqueda internacional para dar con su paradero, según explica María Laura Avignolo en el diario Clarín.
Una imagen de las cámaras del hospital muestra al niño en una silla de ruedas llevado por su padre, Brett King, a las dos de la tarde del pasado 28 de agosto. Inmediatamente después, la familia y sus seis hijos tomaron un ferry en un coche gris y se dirigieron a Cherbourg, en el norte de Francia, para eventualmente tratar de llegar a España.
La policía británica de Hampshire dijo que hay una seria amenaza porque el chico necesita constante atención medica, al estar siendo tratado con esteroides para que se desinflame el cerebro, después de la operación que le llevaron a cabo un mes atrás. Aparentemente sus esperanzas de vida son escasas.

«Es cierto que los vecinos de San Martín de Trevejo están indignados. Es que más que el daño económico que han hecho es el daño moral al pueblo. Han utilizado la ermita del cementerio y aquí está la imagen de un Cristo muy venerado, muy querido», comenta al diario Hoy Máximo Gaspar Carretero, alcalde de San Martín de Trevejo (provincia de Cáceres), en donde sus vecinos están conmocionados por lo que ha ocurrido en su tranquilo pueblo la madrugada del pasado 25 de agosto.
El Arzobispo de Oklahoma City (Estados Unidos), Mons. Paul Coakley (en la foto), expresó su satisfacción porque el grupo de satanistas que había organizado una “misa negra” en la ciudad, devolvió la Hostia consagrada robada que planeaban profanar, según informa ACI. La hostia fue entregada a un sacerdote ayer, 21 de agosto, a través del abogado de Adam Daniels, quien organizó la misa negra.