La JMJ, un apoyo de la Iglesia a los jóvenes frente al esoterismo y el satanismo
El obispo de Querétaro (México), monseñor Faustino Armendáriz Jiménez, ha respondido a una interesante entrevista publicada por Aleteia-El Observador, con motivo de la próxima celebración en Rio de Janeiro de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ). En la entrevista, realizada por Jaime Septién, el prelado es preguntado por la popularidad entre los jóvenes iberoamericanos de creencias y prácticas como el esoterismo, la brujería y el satanismo, y afirma que “los vacíos que nosotros dejemos en la atención a los jóvenes se aprovechan por otras alternativas”.
Monseñor Armendáriz señala, pues, el desafío pastoral que supone para la Iglesia la difusión de estas espiritualidades alternativas, y explica que esto tiene que provocar “el interés por buscar a los jóvenes con la actitud misionera en nuestras iglesias particulares”. Es más, sostiene que “ellos acuden al ‘misterio’ a dar respuestas, buscándolas en estas alternativas”.
¿Es peligroso todo esto? Por supuesto que sí. El obispo mexicano no duda al decir en la entrevista que “todo aquello que vaya en contra de la dignidad de la persona y de las personas -en este caso la autodestrucción de la persona- no es conveniente. Me parece que son caminos equivocados porque nosotros, desde la fe, sabemos que el único camino que da felicidad -y felicidad verdadera- es el encuentro con Cristo”.

En las ceremonias papales y en otras Misas multitudinarias solamente se distribuye la Sagrada Comunión en la boca de los fieles, aunque esto se dé en países cuyas Conferencias Episcopales han aprobado la posibilidad de recibirla en la mano tal como prevé la legislación eclesiástica. Sin embargo, el fenómeno del satanismo, con su consiguiente peligro de sacrilegios realizados con las Hostias consagradas, ha dado lugar a una praxis de precaución.
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El pasado 14 de junio, el Tribunal Superior de Casación y Justicia de Rumanía emitió condena en firme de prisión a 6 años contra el gurú Gregorian Bivolaru, fundador de la Escuela de Yoga Esotérico, también llamada Movimiento para la Integracion en el Absoluto Sublime (MISA). La pena le ha sido impuesta por tráfico de personas y abusos sexuales repetidos a un menor de edad, siendo firme e irrevocable. Lo cuenta Miguel Perlado en su blog Educasectas.